Thursday, February 5, 2009

Mis besos



Cuantos besos estos labios han dado
Cuantos besos cuando mis labios eran tiernos
y mis deseos de amor ingenuo, puro, inmaculado,
He besado con los besos del alma,
He besado con los besos del placer,
He besado con los besos del amor esperado,
He besado tantas veces buscando sentir el amor,
He besado esa boca que solo queria beber del néctar de los amantes,
alimentandome de falsas promesas,
del romance de la noche
encendiendo la sangre de la lujuria
solo para convertirme en la hembra
en la amante, en la mujer,
para dejarme despues sola,
triste,
embarazada,
abandonada,
desesperada,
enamorada.

Besos, caricias que se convirtieron en la misma vida
en la prolongación de nuestros cuerpos
empezando el momento sublime de la fusion de dos cuerpos
para volverse uno,
yo lo amaba,
lo queria mas que a mi vida,
fueron mis besos los tesoros que para el habia guardado
y mis caricias,
mi virginidad,
mi entrega de amor,
para completar el milagro maravilloso
del fruto del amor,
de nuestros hijos.

Mis besos de amor fueron miel dulce y cautivadora
Mis besos, se los di con todo mi amor,
fueron más allá de mi carne,
de mi piel,
de mi ser,
de mi sentir,
fueron besos que brotaron del alma de una joven mujer enamorada
volando altos, tocando nubes blancas,
acariciando el pecho de mi primer amor,
esos fueron los besos mas puros,
la entrega mas limpia,
ingenua,
natural,
el amor de juventud,
los primeros besos,
poco tiempo despues llegaria el ultimo beso,
el beso traicionero,
el beso mentiroso,
el beso de Judas.

Asi pasaron muchas lunas
y me olvide de besar,
Mis pechos,
mis piernas,
mi piel,
mi cuerpo todo dejo de sentir caricias.
Por mucho tiempo me resigne con los besos de mis hijos,
de mis padres, de mis hermanos,
y los de mis otros seres queridos,
los otros tipos de besos,
a contentarme con los abrazos
que buscaba hambrienta porque estaba seca
y necesitaba beber de las aguas del amor,
estaba calmada, quieta, en espera,
para entregar mis caricias controladas,
mis besos escondidos,
mis besos que estaban esperando.

Hasta que una noche llego el amor,
cuando menos lo esperaba,
me cubrio el alma,
el cuerpo toda de besos,
de unos besos tibios,
apasionados,
honestos,fueron besos buenos,
no dijeron nada,
no me hicieron falsas promesas,
fueron besos de amor,
no me preguntaron nada,
solo me cubrieron toda con plenitud desconocida,
llenandome de nueva luz,
de suave esperanza
y sobre todo calmando mi sed,
mi sequia de amor.

Marisabel

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