Friday, October 16, 2015

Me fui a caminar y conoci a mi vecina peruana...

Hace un par de horas le dije a mi esposo que me iba a caminar por el barrio. Generalmente camino unos 20 minutos y regreso y me lo encuentro profundamente dormido...SIempre hay una primera vez y hoy cuando estaba caminando me encontre con una antigua vecina (peruana) que habia alquilado su casa a otra peruana hace posiblemente 16 meses, (yo no sabia porque a ella, mi vecina de dos casas, nunca la habia visto, no tenia la menor idea de como lucia, de vista conocia al esposo que es de nacionalidad norteamericana) y siempre lo veia caminando con su perrito, la cosa fue hoy me paso la voz porque Iris le habia hablado un poquito de mi, y me puse a conversar con ella en la puerta de su casa...pero al ratito empezaron a picarle los mosquitos y el esposo nos hizo pasar a su casa, y cuando conoci a su hijita Angie recibi el mejor abrazo de mi vida, Gaby (mi nueva amiga a quien reconoci al poco rato porque ella habla siempre en la Iglesia a donde voy a la misa de 12) nos pusimos a lorear... en el patio de su casa estaba una amiga de ella, Magali, preparando unos tamales (que son una delicia) para la feria PeruFest que abre este sabado en Miami, lo que me llamo la atencion fue una masa color morado, y es que la bella y super agradable Magali Silva hace unos tamales de maiz morado. Como yo soy diabetica tenia miedo de que se me subiera el azucar y no me queria dejar probarlos... pero le di una mordida miniaturica y la verdad que son una delicia... me puse a lorear y no me di cuenta de la hora... conoci a una linda pareja de esposos peruanos a la que pedi su amistad de inmediato por esta via... cuando salgo de la casa en la calle dos carros de la policia, mi esposo preocupado porque no habia regresado, penso que me habia pasado algo y llamo al 911... cuando me vio me dio una requintada como la que me daban las monjas en el colegio cuando hacia travesuras, (una vez puse tinta azul en la pileta de agua bendita y empece a gritar "milagro, milagro") cuando estaba en quinto de primaria... la cosa fue que por poco le causo un infarto a mi esposo que tenia el corazon en la boca,HOY me salio la locura de los Fernandez, me senti feliz con mi gente, con esa hermandad que emanan los peruanos, me tuve que disculpar con los oficiales de policia que me dijeron muy circunspectos y moviendo la cara de "eso no se hace" en Ingles porsupuesto, "que no saliera a caminar sin mi celular" ... yo entonces les hice a todos esos caballeros uniformados, la ley, y mi esposo que me devoraba con los ojos y al mismo tiempo me derretia con su ternura, una promesa de que no se iba a volver a repetir... para terminar el cuento (de la vida real) les dejo unas fotos de Magali preparando los tamales y los invito a todos los peruanos de Miami a que vayan a PeruFest yo voy a ver si los medicos me dan permiso para salir de mi encierro domiciliario. Seguimos como dice mi querida amiga Ana Raquel Chanis Nunziata, y aprovecho para enviar mis mas cordiales saludos a Melvi Davila Soledad Ramon Carlos A. Postigo Miranda 'Rosylu Aservi-Mchs Gabriela Torrejon-Fela Monica Guibovich y otros peruanos que son parte de nuestra maravillosa cultura peruana en Gringolandia. Ahora como dijo Periquito me quito y me voy a la camita porque estoy castigada. Que descansen y que vivan los tamales y la comida peruana. PeruFest no se lo pierdan, un pedacito de Peru en Miami.

Wednesday, October 14, 2015

La vejez no debe asustarnos

Una amiga que cumple el domingo 70 me contaba que no le gustaba lo duro que es llegar a vieja. Que le duele todo, que se cansa mucho, que no tiene deseos de nada y que se pelea mucho con su hija que no quiere darle nietos y que vive muy distanciada de Dios. Lloraba desconsolada y me comentaba que su artritis deformativa y problemas estomacales no le permiten hacer una vida normal. La comprendo, me duele su enfermedad. Ella es delgadita, una peruana que conozco desde 1988 cuando iba a unas clases para aprender el idioma y defenderse en gringolandia, aunque en Miami hay muchos que viven toda una vida y nunca aprenden "English" hay lugares en que te olvidas que es USA, los sonidos del idioma de Cervantes tienen acentos cubanos, colombianos, peruanos,guatemaltecos, nicas, en fin Miami es Miami, es un poquito La Habana, otro poquito Cali, Managua y Little Haiti porque hay barrios exclusivamente Haitianos, otros como Hialeah para los cubanos, en Kendall, dicen que hay cuarenta mil peruanos y posiblemente el doble de colombianos con el acentito ese de los nacidos en Medellin. Como dice mi amiga, vivimos en un arroz con mango.
El sacerdote de la Iglesia de nuestro barrio en Kendall, es un curita joven, tiene 47 la edad de uno de mis hermanos, es gordito, un chileno que vive con su madrecita en la casita cural del Buen Pastor, muy gracioso, preparado y ocurrente que para atraer feligreses usa la comedia en sus sermones dominicales. La misa de las 12 se llena siempre. Mi amiga cumple el 18 y nos vamos a encontrar en la Iglesia porque es donde se reunen los hermanos del Senor de los Milagros y ella lleva el habito durante todo el mes porque es muy devota y de la misa sale la procesion.
Fue muy constructivo hablar con ella. Analizas nuestras vivencias de mujeres entrando a la vejez. Entonces para tranquilizarla le lei unas palabras de una nota sobre la vejez (que no es mia) y que dice:
Muchas de nosotras vivimos con la fijación de los años, con miedo de mirarnos al espejo y encontrar más arrugas, ver que ya no tenemos la lozanía de la juventud… ¿Pero qué importa eso? Los años son años, unos números. Cuando se es feliz la vejez pasa de largo por nosotras. Debemos atesorar las sonrisas de nuestros hijos, de nuestros nietos, y no tener miedo a los años, a envejecer.
Cuando te sientes deprimida por los años, que siempre corren más aprisa de lo que uno quisiera, recuerda guardar en en tu corazón todos los bellos momentos pasados, recuerda el nacimiento de tus hijos, cuando por primera vez te llamaron “abuela”,Hermosas arrugas de la vejez. atesora todas esas mágicas palabras para que el día de mañana estés donde estés, seas una señora amable que le sonríe a la vida.
Y si alguien te dice “¿por qué siempre estás tan sonriente?” le contarás que una vez en una página alguien escribió que todos los bellos momentos se deben guardar en el corazón de modo que cuando ya seamos viejas podamos repartir amor, cariño y sonrisas a todo aquel que se acerque a nosotras…
La vejez es una muy bella etapa de la vida, y se debe ir sin miedo ni angustias por ello. Ya verás que a tu alrededor habrá muchas personas sentadas y serás la reina del hogar. Si recuerdas esta reflexión repartirás todo el amor de Dios entre los tuyos, y les darás la mejor herencia que se pueda tener: la felicidad, esa palabra que tanto nos cuesta decir porque pensamos que no es para nosotras.
Ya no es la rosa joven, pero es la más hermosa.La felicidad está dentro de ti, en lo que haces por los demás, lo que entregas a tu familia, cuando amas a Dios y oras por los que lo necesitan, cuando eres una persona honesta y has vivido la vida de la mejor manera, siempre tratando de ser correcta. Comprobarás que la vejez y la felicidad es un todo para afrontar aquellos dorados y maravillosos años…
Cada día que abres los ojos recuerda que es un regalo de Dios, y eso debe ser motivo suficiente para sonreír a la vida…
¡Qué maravilloso son los años dorados!

Tuesday, October 13, 2015

Una nota de mi viejo cuaderno del 2011

Y escuche una voz en mi memoria... Dime, responde hija, es que acaso tus preocupaciones le agregan felicidad o tiempo a tu vida??? Claro que no. Preocuparse no te lleva a ninguna parte. No cambia nada.

Philippians 4:6 "No os preocupeis por nada, pero ora y pidele a Dios por todo lo que necesitas" (Se acuerdan?: "Pedid y recibireis")

Mira a tu alrededor, tenemos muchas razones para preocuparnos. Los rayos solares causan cancer en la piel, hay viruses y bacterias por todas partes, la comida frita o con alto contenido de sodio te engorda porque contiene muchas calorias, los vegetales te llenan de gases. La mayoria de nosotros tenemos diplomas de post-grado en la UNIVERSIDAD DE LA ANSIEDAD Y EL ESTRES. Cuando vamos a dormir nos acostamos pensando que de repente no nos vamos a despertar, que nos podemos morir en nuestros suenos, o que alguien descubrira que las ensaladas engordan. Una madre se queja porque su hijo no le cuenta nunca nada, la otra se queja porque la hija le cuenta todos sus problemas y eso la pone mas nerviosa. Cuando nos vemos en el espejo notamos el paso inclemente del tiempo, arrugas en la frente, ojeras, una barriga redonda y la piel reseca, la vida pasa rapidamente. A quien no le gustaria vivir sin preocupaciones, sin temores, sin angustias, tristezas, complejos, rencores, malos recuerdos, enfermedades y depresiones???

Preocupaciones, que si los impuestos, que si el Internal Revenue, el FBI, los gobiernos, las guerras, el crimen, los asaltos, los accidentes, los huracanes, terremotos y sunamis, que si nos alcanzara el dinero, y cuando lo tenemos nos preocupamos de si sabremos administrarlo y no malgastarlo, que si vendra un terremoto que desaparecera San Francisco o Lima, que si estamos en los ultimos tiempos, que si el mundo se va a acabar... preocupaciones... angustias... y acaso resolvemos algo preocupandonos? Respira profundamente, respira... estas vivo? lo unico que necesitas para morir es estar vivo!!!

Donde esta tu fe? es que acaso no te acuerdas que tenemos al Creador y a sus ANGELES CUIDANDONOS Y PROTEGIENDONOS? es que no sabes que tenemos un PADRE CELESTIAL QUE NOS AMA, y que lo que tenemos que hacer es seguir el camino de su hijo? no se han dado cuenta de que las personas que tienen a Dios en su vida diaria irradian una luz especial, paz, amor. Yo tuve la suerte y el privilegio de conocer personas asi, luciernagas, seres de luz, angeles humanos y todos ellos tenian el espiritu de Dios, estaban cubiertos, protegidos, vestidos con la tunica transparente, con la vestimenta espiritual de Cristo Salvador.

Hace unos dias estuve a unos segundos de morir atravesada por una viga que salio disparada de un camion, la viga enorme llevaba una velocidad de 140 millas por hora, venia dirigida como un misil hacia nuestro auto, en segundos mi esposo y yo vimos como la viga cambio su rumbo y mas de diez vehiculos frenaron y milagrosamente nadie sufrio mas que el gran susto y la experiencia milagrosa. Es que acaso fue un Angel que llego a mover la viga a salvarnos a todos la vida? Me quede con el corazon en la boca por muchas horas. Ese dia le di muchas veces las gracias a Dios porque nos habia salvado de una muerte tragica. Otro milagro mas en nuestras vidas.

Por eso hoy despues de un fin de semana oscuro, enferma, preocupada, le pido a Dios con humildad que me ampare y me encuentro escuchando en mi mente el mensaje de estas palabras: "No hay que preocuparse" para que, no vale la pena.

Vive, Ama, Sonrie, se feliz!
Live, Love, Laugh, be happy!

Monday, October 12, 2015

Sali a caminar


Salí a caminar, como me lo ordena el médico,

El reloj marcaba las cuatro y doce minutos

La calle oscura, silenciosa, solitaria,

Una luz tenue en la ventana de la vecina.

 

Miraba el piso para no caerme,

Para no volver a tropezar,

Y me encontré la primera plumita blanca.

Seguí avanzando y las plumas siguieron apareciendo

Fueron un total de dieciséis.

 

Siempre encuentro plumas, siempre,

Son las plumas que me caen desde el cielo como señales.

Dieciséis plumitas, si, 16,

Como los hijos del retrato

16 hijos que le quedaban vivos a mi abuelo

14 varones y 2 doncellas

En el año mil novecientos treinta y seis

Dieciséis, como cuando nací un invernal 16 de enero

Dieciséis, como cuando me sentí locamente enamorada

De quien me iba a romper el corazón.   

 

Salí  a caminar para recibir el alba

Caminando hasta quedarme sin aliento

Me dolían los tobillos, me dolían los pies,

Me dolía el alma,

Me dolía la partida de mis seres queridos.

 

 

Llegué al parque infantil

Al que queda cerca de mi casa

Me subí en el columpio,

Como cuando era pequeña y me sentía la dueña del mundo.

 

Ya el reloj marcaba las cinco horas con dieciséis minutos

Cuatro jóvenes ciclistas pasaron por el caminito marcado.

Dos ancianas con sus enfermeras empujaban su andador

Caminaban gachas, con espaldas encorvadas

Y al verme me regalaron sonrisas que iluminaron mi alma

Les devolví el saludo dibujando con dificultad una sonrisa

Controlando mí llanto.

 

Salí a caminar

Como lo hago siempre,

En las madrugadas,

Cuando el sol no me quema.

Cuando me  acompañan mis luciérnagas amadas,

El canto de las aves,

El sonido de las hojas que se caen,

El clima de otoño que es mágico

Los árboles que me reconocen

La madrugada tiene un encanto que me abraza

Y ahora de regreso a casa

A encender la leña,

A prepararme el primer café de la semana,

A seguir luchando por la vida. 

Sunday, October 11, 2015

No soy monedita de oro para caerle bien a todos

Muchas veces no recibo comentarios.  Otras un par de personas (generalmente muy amigas y que me aprecian, me levantan el dedito de "me gusta" o como comentario me ponen un corazoncito, una foto con flores o un gracioso dibujo que pueden pegar, cuando las hago reír me escriben ja, ja, ja y eso me agrada porque se siente uno bien cuando dibuja sonrisas u origina una larga carcajada, es tan bueno y saludable reír. Muchas veces ignoran mis notas religiosas y ni hablar de cuando pido ayuda para los pobres, entonces el silencio es total, piensan, ya empieza de nuevo a pedir ayuda o comida para los "pobres" porque piensan que eso no es obligación de ellos, que para eso tenemos el gobierno, las Iglesias y la Cruz Roja.   Cuando dejo de escribir algunos días entonces es cuando algunas de mis amistades me escriben por el privado y me preguntan si me pasa algo, y es que saben qué hace tiempo estoy batallando con mis problemas de salud, que ya no trabajo, que ya estoy retirada por no decir deshabilitada.  Y que pensaba que un día de estos me iba a levantar completamente curada, sintiéndome regia, llena de vitalidad y fuerzas, con ese entusiasmo que era parte de mi personalidad de mujer orquesta, la que le sacaba el  jugo a las horas del día.  Como hicimos antes de que existieran los celulares, las tabletas, el Internet, Facebook, Instagram y cuanta modernidad de estos últimos tiempos.... Ahora resulta que el Facebook y la computadora son una parte de mi vida, de mi rutina, de mi afición y necesidad de escribir y de compartir videos interesantes, fotos de lugares maravillosos, algunas veces de mis familiares y amigos, de momentos que han quedado grabados y de pensamientos profundos que siento que son importantes para reflexionar, para sobrevivir.
 
De vez en cuando me dicen que he causado decepción o se han escandalizado por mi atrevimiento de dar mi sincera o cruda opinión sobre muchos temas, como la mala educación que dan los padres a sus hijos o porque hice algún comentario duro y metí el dedo en la llaga, dije algo que a muchos no les gusta oír, entonces me han puesto en su lista negra... si, hay personas que me han eliminado porque les molesta mis publicaciones o no soy de su agrado, y bueno como dicen los cubanos "no soy monedita de oro para caerle bien a todos".  Por mucho tiempo tuve ese gran problema, dije tuve, ya me cure de espantos, quería la aceptación de todos, que todo el planeta me quisiera, caerle bien a los ricos y a los pobres, caerle bien a los compañeros de trabajo y las compañeras del colegio, pero así es la vida, muchas veces, convivir es muy complicado, muchas veces, casi siempre, no le caemos bien ni siquiera a nuestros propios padres o abuelos, hermanos, hijos, primos, cuando eres jefe no sabes si te aprecian  o si te pasan la mano, yo detestaba ser jefa de nadie, tuve un trabajo una vez en la que me tocaba contratar y despedir empleados y acabo con mi sistema nervioso, por mí que todos los seres humanos sean triunfadores, que todos tengan salud, larga vida, amor, familia, comida, ropa, que todos puedan disfrutar de una fiesta, de una boda, de un matrimonio feliz, de poder ver crecer a sus hijos sin pasar necesidades y sin que la vida nos de tantos golpes.   Cuando alguna vez tuve un poco de dinero y me di cuenta que tener "cosas materiales" te vuelve como la miel y se te pegan las abejas me empezó a incomodar pensar que esas personas no me querían a mí por mi esencia, que les gustaba esa parte de mi mundo "material", quizá el título, el puesto en el trabajo, las personas influyentes, pertenecer a un grupo elite, que es cuando tienes "muchos amigos" que en realidad son personas que están buscando como los vampiros chuparte la sangre.   Yo tuve muchos vampiros en mi juventud.
 
La vida desde siempre me ha parecido muy fuerte, difícil, impredecible.  Si alguien me hubiera dicho hace seis años que mi vida iba a dar un giro de 360 grados y que me iba a suceder todo lo que he tenido que afrontar desde el 2009 hasta la fecha, no lo hubiera creído, le hubiera contestado con la  confianza y arrogancia que me caracterizaba antes, "ni hablar, a la reina del mambo, nadie le viene con guarachas" pero así es la vida, hoy estas arriba, y mañana en cinco minutos puedes estar abajo, tirada en el piso, sintiendo que no puedes respirar y que las piernas no te responden, estirando los brazos y gritando "auxilio" y que el mundo se haga silencioso, mudo, indiferente, que tu realidad se convierta en la peor pesadilla.  El dinero se puede acabar, la salud se puede marchar y la sombra de la muerte convertirse en una fiel pero temerosa compañera. De repente te das cuenta que tus padres están muertos, que no todos los abuelos llegan a viejos, que tus mejores amigas no llegaron a cumplir algunas los 50 y otras los 60, que las que todavía están presentes, casi todas son viudas y sin esperanza de volverse a casar porque cada día hay menos hombres que valgan la pena de ser reincidentes y te contestan que preferible es estar sola que mal acompañada.   
 
Hasta hace poco eras valiente, te tirabas en paracaídas, volabas en parapente, trepabas cerros, montabas bicicleta y no le tenías miedo a las alturas, ni a los aviones, ni al fondo del mar, podías bailar toda la noche, comerte una hamburguesa con papas fritas y una coca cola, un pedazo enorme de pastel de chocolate y media botella de vino finalizando con un fuerte café expreso con edulcorante para ahorrarte doce calorías, no sentir remordimientos ni caer en una coma diabética y casi perder la visión, no conocías lo que era el miedo, los achaques de la vejez, las facturas que te pasa la vida por no haber ahorrado, por no haberte preparado para los tiempos de las vacas flacas, los duelos, los entierros, las distancias, las partidas sin retorno, y de repente un día sentiste que te ibas a morir y cuando te llevaron a la emergencia te dijeron "usted lo que tiene es un ataque de pánico" pero días después cuando te hacen miles de pruebas que cuestan un huevo de oro y tu anillo de brillantes, la casa que pagaste por tres décadas y que te tienes que volver a hipotecar si es que no te toca vender porque las deudas medicas llegaron a los cientos de miles y un día te dice el cardiólogo con una cara muy seria que habías tenido un ataque al corazón, o que tienes un tumor en la cabeza, cuatro bultitos en la vejiga pero que es mejor no tocarlos,  te das cuenta que creías que eras muy fuerte, una guerrera, que jurabas que sabias cuidarte, que ahora tienes que bajar de peso y que no rebajas porque tu metabolismo esta tan confundido y malogrado que aunque te mates de hambre a tu cerebro no le da la gana porque piensa que te está protegiendo.  Entonces el doctor que no sabía cómo utilizar la maquinita para medirme el azúcar (a pesar de tanto título en la pared) me dice que debo eliminar el azúcar de mi vida para siempre, cero azúcar, que tengo que leer todas las etiquetas, comer verduras verdes, alguna que otra fruta permitida, mucha agua, café descafeinado,  nada de postres, que el arroz es prohibidísimo, y empiezas a comer todas esas duras que te llenan de gases incontrolables y que son tan vergonzosos. 
 
Tienes que medirte el azúcar tres veces al día, vivir con la insulina en la cartera, o cerca tuyo, medirte la presión arterial, dormir ocho horas, caminar treinta minutos diarios, nadar, hacer ejercicio, todo está en saber comer y tener una vida "saludable" felizmente que no fumo y que no tomo, pero las pastillas me caen como bombas atómicas, algunas tienen unos efectos colaterales tan desagradables como cuando recibes quimioterapia o radiación, y si encima tienes depresión severa, tristeza porque tienes el alma rota tienes que aceptar que todos los demás te digan, reza mucho, pide Fortaleza, pon de tu parte, cuidaste mucho, la vida sigue, la vida es linda, hay que luchar, hay que seguir adelante y nunca perder la fe en Dios. Después te dicen que eres diabética, que tienes fibromialgia, neuropatía, los pies hinchados como dos Pelotas, y que tienes que aprender a convivir con las migrañas, los mareos, los estados de estreñimiento, las infecciones en los riñones, que hay que tener cuidado para no terminar con necesidad de recibir tratamiento de diálisis inter-diario.    Que la diabetes es peligrosa porque si te descuidas te quedas ciega, te cortan los pies o las piernas.   ¡Me parece muy fuerte! Aclaremos cosas. Yo estoy aquí gratuitamente, primero para reflejar las preocupaciones que me causa el medio ambiente, los niños pobres, las madres abandonadas, los ancianos, los enfermos, los deprimidos, los animales y las personas que no han tenido mucha suerte en la vida, ya sea por vivir una guerra, por ser desahuciado, por tener que lidiar con una vida difícil día tras día y fracasar, porque amo a la gente, amo a los niños, mujeres y hombres.  Estoy cansada de gobiernos corruptos, de las injusticias, de cómo los "Fuertes" se aprovechan de los débiles, de cómo te roban la vida, de trabajar y trabajar toda una vida para llegar a Viejo con un sueldo de retiro que no te alcanza ni para el papel higiénico.  Sea como fuere nadie está obligado a leer lo que escribo, pueden ignorarlo, como hago yo con muchas personas que no me interesa lo que escriben o comentan porque no están en mi misma frecuencia.   Comparto mis enojos, mis penas, mis experiencias y mis alegrías con respecto al mundo y las pequeñas cosas que voy logrando junto a otras personas o individualmente como cuando busco canastas de alimentos para llevarlas a las madres pobres por el Día de las Madres o las fechas de la Navidad, trato de no molestar, de vez en cuando les recuerdo que es bueno y necesario compartir con los más necesitados, que es importante dar, ayudar, amarnos.  

No estoy aquí para hablar de presidentes ni de políticos corruptos, trato de no tocar el tema, para mi es importante tener a Dios todos los días de mi vida y creo en el gran poder de la oración, creo en los milagros, creo en los pensamientos positivos, creo en perdonar, en no dejarse llevar por los apegos, por las cosas materiales del mundo que solo nos complican la vida, y es que es tan poco, si, tan poco lo que es verdaderamente importante para ser felices.  Yo me he equivocado muchas veces, me he arrepentido de haber sido una compradora compulsiva, de haber derrochado el dinero en tonterías, de haberle dado alguna importancia a la ropa de marca, a los lujos innecesarios, a querer comer caviar (que detestaba) pero que era un símbolo de estatus, cuando me acuerdo de todo el dinero que gaste en mi juventud en ropa de marca siento vergüenza y comprendo la cara de mi madre que me decía "con tres carteras que tengas es suficiente"  y cuando se me dio por coleccionar objetos de arte que ahora quiero vender y no me dan nada por ellos, Dios mío perdóname por no haber sabido oír los consejos de mi madre, de mi nana, de mi abuela que teniendo mucho dinero siempre tuvo lo necesario, y que supo vivir bien pero cuidando cada centavo, como debe de ser,  una cosa es gastar y otra es malgastar, botar el dinero, gastarlo en tonterías, en frivolidades, en símbolos de estatus, cuando es tan difícil ganarlo con honestidad y sudando la gota gorda. No supe ahorrar.  Hay que saber ahorrar, hay que ensenarle a nuestros hijos a cuidar el dinero, y lo importante que es guardar pan para Mayo, que uno tiene que ahorrar desde el primer cheque el diez por ciento para la vejez y donar el diez por ciento de tu sueldo a los pobres, cumplir con el diezmo, que uno debe de gastar el setenta por ciento de lo que ganas con tanto sacrificio, con esas levantadas en las madrugadas por tantos años.    He sido y sigo siendo doña imperfecta. Tampoco me voy a dar tanto palo, lo que hago y digo lo hago con todo mi corazón, sentido común y amor. ¿Que no le caigo bien a todo el mundo? Ya no me importa.   No podemos caernos bien todos, hay de todo en este mundo, y yo le caigo "gorda" a mucha gente.  Para remate tengo una voz chillona de cantante de ópera frustrada y cuando me emociono grito, lloro y hablo demasiado, no faltan los que piensan que me faltan varios tornillos.  Solo Dios me puede juzgar, Él sabe por todo lo que he pasado, los demás que traten de ponerse mis zapatos a ver si aguantan cinco minutos.  Lo vuelvo a decir, no tienen que leer mis escritos, (como muchos que no lo hacen porque se asustan de verlos tan largos y repetitivos).  Y al que no le guste que se chante el guante.  El que quiera eliminarme, por favor que lo haga, no quiero molestar a nadie, desde el momento que escribes algo en el Internet pierdes para siempre tu "privacidad"  pero por favor dejen de justificar vuestras desilusiones para conmigo con dolorosas indirectas o adjetivos. Yo no entro en páginas taurinas, ni en muros sexuales, no estoy buscando hombres, ni opino sobre personas que considero malas y toxicas, se mucho de historia pero no me gusta hablar de guerras, ni de comunismo, prefiero el mundo de las flores, de los niños, de las familias que conocen a Dios.  (A mí me gusta el baile, la música clásica, caminar por la orilla del mar, recibir amaneceres en mi patio, encontrarme plumitas, los gatos, los ángeles,  las luciérnagas, ver películas de Chaplin y Cantinflas, leer a los clásicos y escuchar los sermones del Obispo Fulton J. Sheen en el canal Catolico, un sacerdote revolucionario que fue el primer catolico tele-evangelista que escribió muchos libros y daba los mejores sermones del mundo, que falta hacen sacerdotes como el hoy en día, era un gran orador y tan gracioso, humano, inteligente. 
 
Acepto que cada uno tenga puntos de vista distintos, he ahí la motivación, pero hay que mantener  el pilar el respeto.  Por eso hace mucho tiempo que borre a mis 5000 amigos, y 4,000 seguidores, me conformo con 20 o menos pero que sean verdaderos, amigos, reales, a los que pueda acudir y ellos puedan venir a pesar de compartir debates dispares.  

Si me quieres eliminar solo tienes que seleccionar un botón y se acabó.  Y los que decidan quedarse, gracias por ser parte de los pedacitos de mi vida, y aguantar mis arranques de aprendiz de escritora, mi curso favorito en el colegio fue filosofía y hoy me doy cuenta que me encanta la decoración de interior y hacer arreglos florales, que nada me hace más feliz que mis nietos y que extraño mucho no tener cerca a mis hermanos, a mi padre, a mi gente amada de Lima, a mis mejores amigas para compartir mi mesa, mis cafecitos, mis tardes de tertulia. 
 
 
 

Saturday, October 10, 2015

Ella no daba abrazos


Ella no daba abrazos.  Ella no decía mucho con palabras.  Se me quedaba mirando, con esa mirada intensa y tan llena de humanidad y experiencia.  Tenía miles de años, era un alma vieja. Cuando yo visitaba Lima, siempre venía a visitarme. Siempre. Sí, siempre con las manos llenas de bolsas y regalos. Siempre con flores. Bolsas de fruta, con plátanos de la isla, granadillas, chirimoyas, papayas, uvas, paltas y tamales.  Generosa. Abundante.  Especial.

En una lata vieja y oxidada que había sido de mi abuela (de esas de galletas de mantequilla importadas de Holanda) siempre me traía dos docenas de alfajores de miel que se las compraba a unas ancianas que de eso comían.  Eran los mejores alfajorcitos de miel que he probado en mi vida. Los alfajores no duraban, los devorábamos todos en familia y la lata se iba con ella esperando mi próxima visita para ser ocupada con otras dos docenas de alfajores de las Rosenberg que llegaron a cumplir un siglo en su casita vieja de la Avenida Angamos  cerquita de la Avenida Arequipa y General Suarez, entre Miraflores y Surquillo, donde ella vivía, en un callejón de la calle General Velarde.    Ella, la Julepita, de estatura pequeña, talla petite, delgada, llegaba al metro cincuenta, sus zapatitos viejos de tacón mediano, siempre limpios, brillantes por el betún, de color negro como su piel, su blusita blanca, impecable, bien planchadita, el cuello almidonado y un pañuelo de seda de Hermes que una de sus patronas adineradas le había regalado en la década de los sesenta. Nunca tuvo hijos.  Nunca supimos si tuvo novios o pretendientes. Siempre dedicada a cuidar de los hijos de mi abuela, de cuidar a mi padre cuando era niño en la década de los treinta.  Ella adoraba a mi padre, y cuando mi padre tuvo a sus hijos, mi abuela la contrataba para que nos cuidara los fines de semanas.  Cuando mi abuela murió, ella siguió viniendo a cuidarnos y nunca quiso recibir sueldo, siempre decía que mi abuela ya le había pagado en vida.  Ya había cumplido 95 años la última vez que la vi con vida en el 2001, después no pude viajar a Lima por mucho tiempo y no la volví a ver.  Mi hermana estuvo con ella días antes de que cerrara su ojitos para siempre, ella fue de todos su preferida, ella siempre fue su Lolaly, la bebita de pocos meses que llego de Texas en 1956, mi hermanita bella, de facciones perfectas y travesuras inolvidables.   Mi mama Julia era coqueta, siempre bien puesta,  se seguía tapando las canas y pintando sus cejitas, tomaba jugos de frutas y verduras en el desayuno y era la mujer más energética y saludable que he conocido en mi vida. Un día la vi correr con sus noventa y tantos años y me dejo boquiabierta porque nadie lucia tan joven como ella.  Era grande.  Era bondadosa. Era un ser de luz.   Sus labios siempre bien pintados, color naranja. Su dentadura completa (era postiza).  No hablaba mucho.  Era muy sabia.  Su universidad fue la vida.  Nunca la oí quejarse. Nunca la vi llorar. Nunca la vi tranquila. Siempre haciendo algo constructivo.

 

La última vez que la vi. Yo sentada en la sala de la casa de mi padre, ella sentada en la escalera ofreciéndome un jugo de toronjas preocupada por mi exceso de peso.

Ese domingo se vino desde Surquillo hasta la Molina a pie a visitarme. Si, ella caminaba miles de cuadras sin importarle las distancias, por ver a una de sus niñas, y me contaron hace tiempo que daba limosnas a todos los desamparados, que vendía chicha de jora en el mercado de Surquillo en las madrugadas, que lavaba ropa a mano para buscarse la comida porque no quería vivir en un asilo de ancianos.  Siempre fue muy independiente. Siempre fue muy trabajadora. Ella mi amada mama Julia, mi negrita adorada, la que siempre me cuido, la que siempre me llevaba el desayuno a la cama los domingos con el periódico y el tamalito de Chincha y que cada vez que me enfermaba de esas gripes tan fuertes que en Lima me daban cada invierno, ella llegaba con su olla llena de caldito de pollo con papitas amarillas y un sabor inolvidable, el caldito curativo, la mejor medicina, y una latita de Vick’s Vapor Up para frotarme el pecho y la espalda y se quedaba a cuidarme como si todavía tuviera cinco años y no diecisiete.  Como la extraño. Como sigue viviendo conmigo en mis gratos recuerdos. Todavía siento su amor, su generosidad, su cuidado.  La veo caminando por el malecón, la veo regando las macetas en el jardín de mi abuela, la veo cambiándole el pañal a uno de mis hermanos o de mis hijos, la veo preparando sus fideos con leche y mantequilla.   Ella no daba abrazos.  No me dejaba abrazarla. Ella me decía “Nina, Chabelita, no me abrace, yo soy la criada” y yo sentía como se elevaba mi alma. 

Ella me daba consejos.   Consejos que yo nunca oía.   Y hoy al recordarla, hoy cuando enferma en mi lecho mojo la almohada de tanto llorar, le doy gracias a Dios por la bendición de haberla tenido en mi vida, en mi infancia, en mi juventud, le doy gracias porque Dios nos puso un Ángel de carne y hueso, que tenía fotos de mis padres y de todos sus hijitos al lado de la Virgencita, del Señor de los Milagros y de San Martin de Porres y que rezaba todos los días por todos nosotros que éramos sus hijitos, sus nietos, sus grandes amores, su familia.  Ella era la mujer pobre más rica del mundo. Mi mama Julia. Mi santa.  Mi Ángel de la guarda. Mi negrita linda de Chincha, nacida un 28 de Julio nunca supe de que año porque nunca aparento tener más de 50 lindos veranos.    Se fue de este mundo el mismo día que se murió el Papa Juan Pablo.  Se, estoy segura que se fue a vivir al Cielo a una linda morada y que tiene de vecina a mi abuela Carmen Rosa y a mi madrecita que tanto la amaba.

Ella no daba abrazos. Ella no decía mucho con palabras.  Ella decía todo con su mirada.