Gracias




Treinta y cinco años va a cumplir mi hijo mayor en este 2009, y el menor los 33. Ya son dos hombres, pero cuando los veo, con mis ojos de madre, sigo viendo a mis dos chiquilines, mis dos maravillosos hombrecitos que desde siempre han sido mis protectores, mis defensores. Ahora me tratan como si fuera "la hija" traviesa. Parece mentira que ya cumplimos tres decadas que nos mudamos de Lima a Miami.


Gracias, Señor, por todo lo logrado:por el dolor habido y superado,por el dulce equilibrio de la vida,por la sana alegría de todos nuestros triunfos, por nuestra fe de amor como sustento y por tanta bondad agradecida. Por la salud, los dones, los talentos, las bendiciones.


Por las flores que cada semana me regala mi adorado marido y la dicha que me embriaga cuando me siento la abuela mas feliz del planeta, jugando con mis nietecitos que son lindos como dos angelitos. De joven no pude disfrutar mucho a mis hijitos y ahora me bendice mi Dios con mis dos nietos que me hacen comprender lo que mi abuela sentia cuando yo le abria mis brazos. Me pierdo en sus ojitos buenos, me llenan de ternura infinita.

Comments