Thursday, February 16, 2012

El mal del Milenio...


¿Cuántas veces nos hemos sentido con un muy bajo estado de ánimo y la dificultad o incapacidad para disfrutar de situaciones o eventos que habitualmente nos despiertan alegría o gozo, con disminución o pérdida de interés hacia los mismos y hacia la vida? Ojalá que ninguna, pero lo más seguro es que por lo menos una vez lo hemos sufrido y es que estos sentimientos se presentan en todos y cada uno de los seres humanos, a veces ante un evento desagradable, otras ante una frustración, estrés continuado, una pérdida de trabajo o la de un ser querido y a veces ni sabemos por qué: Simplemente tenemos una sensación desagradable, abrumadora y de abatimiento.

Esta sensación es llamada por los expertos “Depresión” y es así como la define Diane Papalia: “Es un sentimiento persistente de inutilidad, pérdida de interés por el mundo y falta de esperanza en el futuro”.

Nadie está exento de sufrir algún tipo de depresión, ya que puede presentarse en cualquier época de la vida, incluyendo la niñez. Este es un trastorno muy frecuente reportado tanto en población general, como en los hospitales.

Mujeres y hombres (2 a 1)

La depresión, se presenta más en mujeres que en hombres, en una proporción de 2 a 1. Esta diferencia se ha tratado de explicar tomando en cuenta desde susceptibilidad biológica (genética y endocrina) hasta los factores psicológicos y sociales. Además de que la mujer, por su naturaleza, posee una mayor sensibilidad. Si no se sabe orientarla puede causar daño en su persona y a quienes le rodean.

Este padecimiento ha incrementado su incidencia en niños y jóvenes. Tradicionalmente se pensaba que el riesgo de depresión aumenta con el tiempo de vida de un sujeto, es decir, mientras más grande de edad, más susceptible a la depresión. Sin embargo, los resultados de varios estudios han demostrado una prevalencia considerablemente más alta en personas jóvenes que en ancianos, sugiriendo que en la última centuria del siglo pasado, la depresión se ha incrementado, y la edad de inicio de la misma ha decrecido.

Esto, es una pena muy grande y muy grave, pues los factores psico-sociales influyen de forma importante para que este síndrome se presente. Dentro de estos factores encontramos: vivencia continua de pleitos, devaluaciones de la propia persona, baja autoestima, soledad, estrés, frustración, engaño, faltas de respeto, violencia, dolor, agresión, etc.; sucesos que lamentablemente los niños viven cada vez a más temprana edad a causa de sus padres, hermanos, vecinos y muchas veces de los medios de comunicación.

La depresión produce un deterioro importante sobre las áreas laboral, familiar y social; lo cual quiere decir que una gran proporción de las personas que sufren de depresión no están en posibilidad de llevar una vida adecuada en las esferas social, familiar y laboral.

Las personas deprimidas muestran tasas de mortalidad 2 a 3 veces más altas que las de población en general debido a que presentan una mayor tendencia a enfermarse, a sufrir accidentes, a descuidar tratamientos para enfermedades.

Los síntomas

Teniendo en cuenta que la persona es una totalidad, los síntomas que una persona con depresión suele tener, se presentan en cada una de sus dimensiones. Los más comunes son:

· Síntomas afectivos: Tristeza, irritabilidad, desinterés.

· Síntomas cognoscitivos: dificultad para concentrarse, ideas de minusvalía, culpa, indecisión, pensamiento obsesivo, fallas en el juicio realista.

· Síntomas conductuales: faltas al trabajo, disminución del rendimiento escolar, intentos de suicidio, retardo psicomotor.

· Síntomas psicofisiológicos: Trastornos del sueño, del apetito, molestias somáticas, cambios en el peso corporal, disminución de la energía en general.

La depresión puede estar enmascarada por situaciones que presentan: Manifestaciones de conducta como: crisis matrimoniales y de valores, alcoholismo o abuso de drogas; síntomas de angustia como vértigo, ansiedad; síntomas mentales como: ideas obsesivas, ideas paranoides (de persecución), fobias (miedos irracionales) , celotipias (celos y comportamientos posesivos) y molestias somáticas como dolores de cabeza, etc.

Es importante tomar en cuenta que la depresión se manifiesta de diferentes maneras en cada persona y de acuerdo a su edad, sin embargo, debemos estar al pendiente de que una actitud negativa constante en un ser humano podría significar un tipo de depresión, así si notamos conductas inadecuadas, bajo aprovechamiento laboral o escolar, fatiga, retardo motor, poca ganancia de peso y talla, poca comunicación verbal, abandono de actividades laborales, escolares o sociales, llanto fácil o agresión; debemos dar atención a estas manifestaciones, no solo como lo que son, sino como un reflejo de lo que le acontece a la persona que las sufre.



¿Qué podemos hacer?

En algunas personas la depresión puede ser tan grave que domina sus vidas hasta el punto que les impide enfrentarse a las mismas en su forma habitual y les lleva, en ocasiones, a considerar que no merece la pena vivir o que los demás estarían mejor sin ellos. Esto no es ” darse por vencido “, y acusar a estas personas de “compadecerse de sí mismos ” o de “no querer sobreponerse” no ayuda en absoluto. Cuando la depresión alcanza este grado constituye ya una enfermedad que precisa de tratamiento, es entonces el momento en el cual se necesita pedir ayuda.

Como se ha mencionado, los trastornos depresivos hacen que uno se sienta exhausto, inútil, desesperanzado y desamparado. Esas maneras negativas de pensar y sentirse hacen que las personas quieran darse por vencidas. Es importante ser consciente de que las maneras negativas de ver las cosas son parte de la depresión. Estas son distorsiones que, por lo general, no se basan en circunstancias reales. Los pensamientos negativos desaparecen cuando el tratamiento empieza a hacer efecto. Mientras tanto hay cosas que se pueden hacer para ayudarse a sí mismo:

· No reprimirse ni quedarse solo. Es necesario buscar la compañía, confiar en alguna persona; siempre es mejor que estar solo y no hablar con nadie. La persona deprimidia que ha recibido recientemente malas noticias, o ha experimentado un trastorno importante en su vida, debe contárselo a personas cercana, contarle que pasó y como se siente al respecto. Esto ayudará a revivir la experiencia dolorosa varias ocasiones, facilitará el llorar, y posibilitará el poder encontrar soluciones. Todo esto forma parte del mecanismo natural de la mente para curarse.

· Hacer algo. Una solución fundamental es formar parte de actividades que ayuden a sentirse mejor. Salir de casa y hacer ejercicio ayudan mucho, aunque sólo sea el dar un largo paseo, ir a un juego deportivo o participe en actividades recreativas, religiosas, sociales o de otro tipo. Todo esto puede ayudar, así se mantiene el individuo físicamente en forma, ocupado y probablemente dormirá mejor. Mientras la persona con una depresión severa no se sienta capaz de trabajar siempre es bueno que intente llevar a cabo alguna actividad (tareas domésticas, algún pasatiempo, ir al cine, al parque, leer un buen libro). Esto ayudará a mantener la mente alejada de contenidos o sentimientos dolorosos que únicamente consiguen deprimir más. Al aumentar el nivel de actividad la persona comprende poco a poco que no está incapacitada.

· Una dieta completa y equilibrada. En la depresión no apetece comer. No importa. La fruta fresca y las verduras están especialmente recomendadas. Las personas con depresiones graves pueden perder peso y perder sus reservas de vitaminas, lo cual les hará sentirse peor.

· Alejarse de “ahogar” las penas en alcohol o drogas. El alcohol acaba por deprimir más, a pesar de que inicialmente y durante un breve período de tiempo pueda dar la sensación de un aparente alivio. Una persona deprimida que consume alcohol no buscará la ayuda adecuada para su trastorno y dejará de buscar alternativas a sus problemas, además de que será malo para su salud física.

· No obsesionarse con el hecho de no dormir. Escuchar la radio o ver la televisión mientras el cuerpo está en reposo ayudará, incluso si la persona no se encuentra adormecida, y se sorprenderá quedándose dormida por el simple hecho de no estar preocupado por su insomnio.

· Posponer decisiones importantes. Hasta que exista una mejoría importante en la depresión deben posponerse decisiones y cambios importantes tales como cambiar de trabajo, casarse, etc., La persona con depresión debe consultar a otras personas que lo conozcan bien y tengan una visión más objetiva de su situación.

· Metas realistas. Hay que tomar en cuenta la depresión, y no tratar de asumir una cantidad excesiva de responsabilidades. Las metas deben dividirse en partes pequeñas, estableciendo prioridades y haciendo lo que pueda cuando pueda.

La familia y los amigos pueden ayudar

La familia y los amigos con frecuencia desean saber cómo podrían ellos ayudar a la persona deprimida, algunos consejos son:

· Ser un buen oyente (y un oyente paciente si usted ya ha oído toda la historia previamente) es muy importante.

· Dedicar tiempo a las personas deprimidas, animándolas (pero no intimidándolos) no sólo a hablar sino también a involucrarse en actividades físicas, a salir a pesar del desánimo y de la desgana que pueda tener.

· Restablecer la confianza y transmitir la seguridad de que podrá salir adelante es de gran ayuda, aunque deberá insistir con cierta frecuencia ya que el paciente deprimido suele perder la confianza en sí mismo y está predispuesto a la preocupación continúa y a la duda.

· Asegúrese de que se alimenta adecuadamente y de que se mantiene alejado del alcohol.

La convivencia familiar, el apoyo, el cariño, son la mejor medicina para una persona que sufre depresión. El apoyo terapéutico y farmacológico también puede ayudar. Sin embargo, debemos tener mucho cuidado y acudir a especialistas, a profesionales éticos que nos ayuden a resolver este desajuste. Si la persona deprimida empeora o empieza a decir que no desea vivir o incluso insinúa la posibilidad de hacerse daño, tome en serio estas afirmaciones y asegúrese de que su doctor esté informado.

Una respuesta diferente a la depresión: la fe en Dios



La vida interior, la piedad, la oración, la preocupación por los demás, el no ensimismarse y pensar solamente en uno mismo abre una nueva solución de fondo y de raíz a la depresión. Con frecuencia nos olvidamos de la dimensión espiritual de nuestro ser y al hacerlo cerramos las puertas de nuestro corazón hacia uno mismo y nos olvidamos de la maravilla y de la felicidad que da el compartir y el abrirse a las necesidades de los otros.

“Si yo no tengo amor yo nada soy Señor” afirma San Pablo, ¡qué razón tiene! La falta de amor abre un abismo sin fondo, crea un vacío imposible de llenar con algo más que no sea precisamente el amor. La depresión surge cuando nos sentimos vacíos, sin un sentido en la vida, sin valor; pues bien, la solución es llenarse de amor, buscar en lo más íntimo de uno mismo con apertura a los demás el porqué de nuestra existencia y el para qué.

El hombre es un ser finito con capacidad de encontrar lo infinito, de trascender y llamado a ello, por lo que si su mirada se centra en los hechos que a él le ocurren como la enfermedad, la falta de trabajo, los problemas en casa, la muerte de un ser querido u otros, no podrá descubrir el sentido salvífico del dolor, ya que se cerrará y no mirará que hay personas aún más dolientes que necesitarían de su presencia y de su amor, por lo que seguramente sentirá que sus penas le ahogan y llegará la depresión. En cambio, si cada uno de estos hechos los dimensiona adecuadamente y encuentra que tienen un sentido, mismo que lo encuentra en Dios, el único ser infinito que ha creado al hombre para llegar a El podrá aceptarlo y abrir su corazón compartiendo y aceptando su vida mediante el amor a otros que sufren de igual o mayor manera.

Todo tiene solución, somos seres humanos, que llevamos en nuestra propia naturaleza la fragilidad y la vulnerabilidad; pero también llevamos en nuestro ser la fuerza que nos hace remediar toda iniquidad, todo desajuste, todo mal; esta fuerza es la fuerza del corazón, aquella que solemos llamar amor. Dejemos que los seres que están a nuestro lado se llenen del cariño y atención que surja de nosotros y abramos nuestro corazón a la esperanza.

Es preciso recordar que amando nunca habrá suficiente razón para estar deprimido, pues existe Dios, el Padre misericordioso que nos acepta y ama como somos, que es sabio y que nunca nos abandonará, que El nos amó hasta el extremo y que cada uno de nosotros vale tanto que nos envío a su Único Hijo, Aquel que dio la vida por nosotros. El nos llama a vivir plenamente y a encontrar la paz, la tranquilidad y el amor que cambia el mal por bien, la zozobra por la seguridad, la angustia por el consuelo, la tristeza por la alegría y la desesperación por la esperanza que nunca muere.

Muchos hechos no los podemos cambiar, sin embargo la solución no está siempre en cambiar las cosas. La solución a la depresión, a la soledad, a los sentimientos negativos está en cambiar nuestro corazón para que no se quede en lo temporal, sino que vaya a Dios.

La oración para la persona deprimida es fundamental, no como un método terapéutico más, sino como una forma real, auténtica y completa de salir de su depresión, pues la oración es comunicación directa con Dios. La Madre Teresa invita a que “dejemos que el amor de Dios tome entera y absoluta posesión de nuestro corazón y oremos”. Hagamos eso, y no nos deprimamos más, no olvidemos que Dios nos ha prometido “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” y nunca nos abandonará.

Hay una oración pequeña, pero que una vez que se dice con convencimiento y con el corazón, el camino de la depresión se acerca a su fin: “Señor mío Jesucristo, en ti abandono mi pasado, mi presente y mi futuro, lo pequeño y lo grande, lo temporal y lo eterno”.

Algunos la llamaron “El mal de Nuestro Siglo”, pero la depresión parece ser también el mal del nuevo milenio.

Wednesday, February 15, 2012

Mi vida es escribir...


Escribir para no llorar
escribir para desahogar lo que llevo por dentro
escribir para comprender
para no explotar,
para analizar, para exteriorizar,
muchas veces para olvidarse
otras para tolerar la tristeza
el dolor... la indiferencia
el escándalo de ciertas cosas,
de tantas...
el rostro triste, decaido, destruido de alguien
conocido o muchas veces desconocido,
gritar en silencio aunque el teclado haga bulla
escribir para ir caminando y recorrer esos espacios oscuros
y salir a la luz, a esa luz que siempre me llama,
la luz... que me busca, que me persigue...
que me susurra...que me abraza...
abandonar la vigilancia de muchos
rendirse... caer.... sentirme mareada, cansada...
solo por unos instantes
y volverme a levantar...
como siempre...
aunque tenga el alma herida y sangrante el cuerpo
y volver a ser la mujer guerrera de siempre
la que se hace la loca,
la que ignora las miradas mal intencionadas
los vacíos enormes.... tan grandes,
las manos heladas,
las negaciones
la indiferencia, el desamor,
y regresar...
volver...
volver
solo por unos instantes,
segundos... horas... tiempo sin tiempo...
a soñar que todo lo puedo en la escritura
y si no fuese así,
siempre
siempre...
me queda la escritura...
me quedan mis dedos inquietos
mis dedos que no saben dejar el teclado
escribir para sobrevivir
escribir para respirar
escribir para vivir
para amar,
apara abrazar,
acariciar,
para aliviar el hambre,
el hambre del cuerpo,
el hambre de los pobres,
el hambre del alma,
el hambre del espiritu...

Escribir en una servilleta,
en un cuaderno viejo,
en el teclado de mi vieja computadora,
en los caminos de mi mente...

Escribir para sobrevivir...

Dicen que me he vuelto loca


Lo escribi hace unos meses y hoy lo vuelvo a publicar....

No me importa que me digan gorda loca. Por alli me dijo una amiga que me quiere mucho que hay personas que se burlan de mi y que dicen que estoy LOCA.

Si dicen que estoy loca, porque escribo sobre temas que a muchos no les gusta leer, porque siempre me estoy riendo y paso muchas horas escribiendo para aliviar el hambre. Dicen que me brillan los ojos y que los abro grandes cuando a mis ancianos lleno de abrazos. Dicen que hablo sola porque me han oido conversando con las flores de mi huerto y porque pongo musica clasica muy fuerte y me pongo a bailar en el jardin hasta que me caigo. Otras me pongo a cantar como si fuera una cantante de opera.

Dicen que me he vuelto loca porque creo, veo, huelo y oigo a los ángeles. Loca porque me levanto orando y me acuesto orando y porque abro todas las puertas y las ventanas de mi casa y de mi alma para que entren con sus luces moradas y naranjas y su aroma de jazmines, los espiritus de la luz, los del bien, los seres de luz, para que inunden mi hogar y mi vida de esa luz maravillosa, de amor, de alegría y de miles de bendiciones de abundancia.

Dicen las malas lenguas que me encanta hablar de cosas raras, que necesito psicoterapia, porque me gusta mucho hablar de La Palabra, menciono partes de la Biblia, hablo de temas profundos, porque menciono con insistencia que no podemos olvidarnos de los pobres, de los desamparados, de los ancianos, de la energia, de la inmortalidad, del cielo, del infierno, de DIOS sobre todas las cosas del mundo, de vivir en el presente, de orar por la sanación, porque mi meta es crear conciencia...tocar corazones, remover las almas.

Y si, que digan lo que digan, no me importa que me crean loca, que me paso la vida enseñando a las personas a que busquen el camino de la LUZ que brota de sus cuerpos... y que para remate y colmo de colmos les demuestro como se nos va la LUZ cuando pecamos, cuando somos egoistas, egocentricos, mentirosos, avaros, indiferentes, ingratos, infieles, ladrones, drogadictos, promiscuos, materialistas, cuando nos hacemos los ciegos y los zordos ante la necesidad de los que nos necesitan.


Y si, para muchos debo de haberme vuelto loca. Desde hace meses no me rigen agendas ni horarios, ni fechas en ningun calendario, me levanto cuando abro los ojos y escribo en las madrugadas. Cuando voy a comer le digo a mi alimento, bienvenido seas y mucho le agradezco a mi Padre Celestial el pan de cada dia. Y disfruto cada bocado sin dejar de pensar en lo afortunada que soy porque tengo comida en mi plato y por tantas cosas mas.

Y si estar loca es sentirse agradecida, sentirse feliz con lo que uno tiene, reconocer la belleza de la naturaleza, de las aves, de los animales, las flores, los campos, los mares, el sol, la luna y las estrellas. Que a todo lo adverso le busco el lado bueno, y que todos los días bendigo todo y a todos los que pasan por mi camino, que abro mis puertas a todos mis hermanos sin importame si son pobres o ricos, creyentes o ateos, evangelicos o catolicos, cristianos, politicos o comunistas, democratas o republicanos, europeos, judios, iindios, chinos, negros o blancos, bajos o altos, flacos o gordos, bonitos o feos, viejos o jovencitos. Que soy feliz cuando llueve, cuando hay truenos, si sale el sol o si estamos en invierno, que puedo ir en burro, bicicleta, caminando, o volando, en carro o en tren. Que disfruto cuando limpio mi casa, tiendo mi cama, preparo la cena, compro la fruta, plancho, barro o voy al asilo o al hopital, que no reniego de la gente que se cruza en mi camino y me hace gestos de mala gana y hasta insultos me gritan si me demoro en la luz verde.

Que tengo la misma ilusion de una jovencita cuando me arreglo para ir a una fiesta, una boda o un bautizo, que me fascina darme duchas largas y caminar descalza por la orilla del mar.


Y aunque muchos se crean que me volvi loca, yo me siento mas cuerda y serena que nunca, me siento que he crecido mil siglos, que cada dia estoy mas cerca del cielo, mas cerca de Dios. Y soy Marydicha, Maryfeliz, Maryenergia, Maryluz, Maryamor, MaryJesus, MaryAngeles... Maryamiga, Mary de Centro Luz de Almas, la escritora que escribe para aliviar el hambre. La loca feliz desde que encontro la mision de su existir. La loca feliz desde que recibio a Jesus en su corazon.

¿Será contagiosa la locura? espero que si... ojala se me peguen algunos locos como yo.

Mary E. Fernandez

Miami - 4 de Octubre del 2011
Posted by Mariangeles at 11:07 AM

La foto es de hoy 15 de Febrero del 2012 (en la oficina de Continental/United que son mis vecinos en el Miami International Airport).

Monday, January 30, 2012

Cuandoes es que envejecemos...


*ENVEJEZCO: cuando me cierro a las nuevas ideas y me vuelvo radical.
*ENVEJEZCO: cuando lo nuevo me asusta y mi mente insiste en no renovarse.
*ENVEJEZCO: cuando me vuelvo impaciente, intransigente y no consigo dialogar.
*ENVEJEZCO: cuando mi pensamiento abandona su casa y retorna sin ninguna renovación.
*ENVEJEZCO: cuando me preocupo mucho y después me... culpo por no haber tenido motivos para preocuparm ... ......e.
*ENVEJEZCO: cuando pienso demasiado en mí misma y me olvido por completo de los demás.
*ENVEJEZCO: cuando tengo un chance de amar y de ahí mi corazón se pone a pensar: "Será que vale a pena correr el riesgo de darme ? ¿Será que me van a compensar ?"
*ENVEJEZCO: cuando permito que el cansancio y el desaliento habiten en mi alma y me lamento.
*ENVEJEZCO: en fín, cuando dejo de luchar

JESUS YO CONFIO EN TI


JESUS YO CONFIO EN TI

¿Por qué te confundes y te angustias ante los problemas de la vida?

Tu parte es hacer todo cuanto está en tus manos para tratar de solucionarlos, pero si después de hacerlo no lo has podido lograr, confía y déjame obrar a mí…

Deja de luchar y de tratar de arreglarlo todo, échate a un lado y déjame obrar a Mí. Todo ira mejor si se resuelve según mi voluntad…
...
No te desesperes, no ores como si trataras de exigirme y obligarme a que cumpla tu deseo. Solo dime con calma y confiadamente cual es tu necesidad y espera…

Evita toda preocupación y angustia sobre lo que pueda sucederte.
No estropees mis planes queriéndome imponer tus maravillosas ideas.
Déjame ser tu Señor y actuar con toda libertad.

Descansa en mí y deja tu presente y tu futuro, en mis manos. Lo único que necesito oír de ti es:
“Jesús, yo confío en ti”

No seas como el paciente que le pide al médico que le cure, pero le sugiere el modo de hacerlo.

Si ves que las cosas empeoran o se complican a pesar de que estas todo el tiempo orando; detente y reflexiona todo lo que quieras, pero sigue confiando y declarando:
“Jesús, yo confío en ti”

Si logras poder confiar plenamente en Mí, a pesar de las circunstancias, de los problemas y de las angustias que se generan porque las cosas no ocurren como y cuando tu esperabas, llegará el día en que te darás cuenta de que mi propósito principal no es solamente cambiar las circunstancias que te preocupan, sino transformarte a ti, para que cada día seas un poquito más como Yo.

“Esa es mi promesa y siempre la cumplo, si solo “Confías en Mí”

Cuenta la historia...


Cuenta la historia, que un día Satanás fue a visitar a Jesús al Jardín del Edén. Nada más encontrarse con Jesús, con tono de presunción le dijo: Señor, ya tengo cautiva a toda la gente, bueno a la mayoría de la gente en casi todos los paíse...s del mundo. Les puse trampas y tentaciones de esas que yo sé que son irresistibles y los atrapé a casi todos.

Y ahora ¿qué vas a hacer con ellos? Le preguntó... Jesús.

Me voy a divertir mucho con ellos. Ya lo tengo todo preparado. Después de que se casen y pasen unos años, voy hacer que se divorcien. Así, además de hacerles daño a ellos y a sus hijos, impido que la familia, que es la base de la Humanidad, siga adelante.

Para otro grupo de personas, tengo otros planes. Haré que se odien unos a otros, que se sientan solos, abandonados y no queridos hasta el extremo que busquen consuelo en el alcohol y todo tipo de drogas.

A unos pocos, les enseñaré a inventar armas destructivas y provocaré conflictos para que se maten unos a otros. ¡Realmente me voy a divertir!

Y cuando ya te canses de jugar con ellos, ¿que vas a hacer? No se, los mataré a todos y sus almas serán mías para siempre.

De pronto Jesús le preguntó ¿Cuánto quieres por todos ellos?

¿Me lo preguntas en serio? respondió Satanás. Tú no puedes querer a esta gente. Ellos no son buenos.

Tú los quieres comprar cuando ellos ni te siguen, ni te quieren. Muchos te odian, les he visto escupirte, maldecirte y hasta negarte. La verdad es que me quieren mucho más a mí. Tú no puedes amar a esa gente.

¿Cuánto? Preguntó de nuevo Jesús.

Satanás lo miró con cara de pocos amigos. Todas tus lágrimas, toda tu sangre y todo el dolor del mundo entero.

Jesús miró a Satanás fijamente y dijo...."HECHO"
*** La presencia de los Angeles ***

Thursday, January 26, 2012

Cuando me quedo callada...


Cuando me quedo callada

Hoy pensando me preguntaba por qué hace días que no escribo, por que estoy tan callada. Siento que tengo tanto que decir y sin embargo el silencio se apodera de mí, un silencio bullicioso, estridente, lleno de angustia, dolor y ansiedad. Cuando empecé este Blog con la idea de ir escribiendo día a día los pedacitos de mi vida no me imaginaba lo que tendría que afrontar, llegaron las horas más duras y difíciles de toda mi existencia, caminos rocosos, aguas bravas, agujas, pastillas, cuartos de emergencia, noches de insomnio, las ausencias de mis seres más queridos, las despedidas finales, el luto que llevas por dentro y que te hace rezar con más humildad cada vez que sientes que ya no puedes más. Cuantas veces he tenido que levantarme de mi silla del escritorio y salir corriendo a esconderme para que no me vean llorar, porque últimamente lloro mucho, sin poderlo evitar; cuantas veces he sentido que me iba desvaneciendo y que en cualquier momento podía caerme, desmayarme, morir.

Muchas personas me dicen: “Tienes que poner de tu parte” y yo pienso que ya no sé qué hacer, jamás pensé que sufriría de una depresión severa combinada con ataques de pánico diarios, subidas de presión arterial, y hasta ataques cardiacos, apenas me subo en el auto siento mareos, vértigo, nauseas, todo me da vueltas, no soporto el ajustador, siento que me falta el aire, que no puedo respirar, que me ahogo. “Es tu exceso de peso”, tienes que rebajarlo, cuando lo hagas todo cambiara, y yo me desespero porque ya casi no como, y hace ya muchos meses que soy amiga de las verduras sancochadas, las frutas, el agua y las ensaladas con algún tipo de proteína porque irónicamente soy una mujer obesa “vegetariana”.

Mis mañanas son terribles, me despierto a las 4:30 AM muy cansada y mareada, a pesar de que duermo con mascara de oxígeno para el apnea obstructiva, me siento unos minutos en la cama y trato de levantarme con mucho esfuerzo, casi sin poder caminar porque me cuesta mucho, me doy una larga ducha para quitarme la pereza del cuerpo; con tranquilidad y sin apuro me visto, me arreglo el cabello, me maquillo levemente y después me preparo una taza de manzanilla o alguna otra infusión, a esa hora no puedo ingerir alimentos porque tengo mucho malestar estomacal y todo me da asco, nauseas. No puedo manejar porque los medicamentos que tomo, no me lo permiten, Si, me repito que somos lo que pensamos y lleno mi mente de pensamientos positivos y me repito que los seres humanos tendemos a pensar siempre lo peor, y me digo en voz alta “estas bien” “te sientes bien” tienes que aprender a nivelar tus ansiedades, a convertir tus pensamientos positivos en acciones, tienes que repetirte y darte cuenta de que estas viva, tienes que estar agradecida, tienes una vida por delante, de que eres de las afortunadas porque tienes trabajo, esposo, hijos, nietos, hermanos, a tu padre vivo, amigos maravillosos, un buen empleo, seguro medico, y sobre todo una misión maravillosa que es la de escribir para aliviar el hambre, de que escribes para publicar libros que se venden para recaudar fondos para ayudar a los niños pobres y a los ancianos, de que nada te hace más feliz que ayudar a los desamparados y que por eso te tienes que poner bien, tienes que pensar que tu madre, tu mejor amiga, tu gata querida, otras amistades que ya partieron de esta vida, están en un mejor lugar, que ya no sufren, que ya no tienen preocupaciones, obligaciones, temores, angustias, tienes que irradiar tu mente de luz, de amor, de esperanza, y entregarle todos tus problemas los chiquitos y los más grandes al Señor de los Señores, al Redentor de Almas, a Jesús, a nuestro misericordioso y maravilloso JESUS. Tienes que resignarte y aceptar la muerte de las personas que ya cumplieron con su tiempo en la tierra, pero que difícil es cuando pierdes a tantas personas queridas casi al mismo tiempo. Ahora comprendo tantas cosas, ahora voy entendiendo el dolor de mi abuela y el de mi madre que sufrieron tanto.

Si, hace días que estoy callada porque no quería escribir cosas tristes, hablar de lo mismo, es como si hace 24 meses lo único que hago es dar vueltas en círculos. He vuelto a caer en ese rincón oscuro de sentir lastima por mí misma, pobrecita, estoy tan triste, estoy tan rota, estoy tan sola, parece mentira como nos convertimos en nuestros peores enemigos, cuánto daño nos hacemos por dejarnos llevar por la oscuridad y por pensamientos negativos. No hay peor enfermedad que la tristeza del alma.

Estoy perdida, siento que camino por un bosque poblado de plantas gigantes y llenas de espinas y que las ramas me tienen atrapada, estoy despierta pero es como si estuviera dormida, estoy viviendo una vida sin energía, preocupada por el mañana, porque no sé cómo me voy a sentir mañana, porque siento que en vez de haberme mejorado, recuperado, he vuelto a caer en el fondo del abismo oscuro de la tristeza infinita, de la falta de ánimos, de ese abismo imaginario que te hace girar y girar dándote golpes que te dejan no solo el cuerpo pero el espíritu, la mente, el alma, el corazón terriblemente adolorido.

Necesito un abrazo muy fuerte. Necesito la mirada comprensiva de mi madre, la ternura de las manos de mi abuela, la sabiduría de mi mama Julia, los deditos de mi nieto acariciando mi rostro, sus travesuras, sus preguntas, las voces, las risas, las palabras, las caricias de todos aquellos que ya no están.

Este es un proceso lento, desesperado y a la vez sereno. Es como si estuviera conteniendo la respiración! y no sé muy bien por qué... y aunque estoy callada hoy siento necesidad de escribir esto que siento, que no debería de compartir con nadie porque a quien le interesan los ataques de pánico y el estado de depresión de una de tantas mujeres cincuentonas que estamos en el mismo barco.

Si no te quieres, no puedes querer a otras personas, si no te cuidas, nadie va a cuidarte. A la hora de la verdad tenemos que reconocer que todos tenemos nuestros problemas, nuestras vidas, nuestras historias y que tenemos que aprender a vivir, a cuidarnos, a encontrar un balance en nuestras vidas, a reconocer que a todos se nos van a ir muriendo las personas que queremos, que envejecer, enfermarse, morir es parte del proceso de la vida, por eso es tan importante saber preparar a los hijos desde temprana edad, darles las herramientas para que puedan construir una vida sólida, que sepan cuidar y alimentar sus cuerpos y sus almas desde temprana edad, darles amor, apoyarlos, inspirarlos, darles buen ejemplo, lo que tus padres te den los primeros 12 años de tu vida te dejaran marcado para siempre

Hoy me hago muchas preguntas de lo que significa escribir en estos tiempos, pensar en la literatura como hasta ahora la había pensado. ¿Sigue siendo posible una vida dedicada a ella, y para quiénes? No se quienes me leen, solo sé que escribir es una necesidad y que posiblemente si busco empatía, comprensión, amor, de mis amigos lectores. Pero cada dia hay menos lectores...

Si hoy soy y estoy fatalista, cuando empecé este blog me dije: será como un diario personal que será leído en línea. Pero ahora pienso: de verdad le importa al mundo lo que pasa en mi vida, no es una pedantería de mi parte pensar eso? La gente quiere leer sobre tantas otras cosas… y recuerdo una amiga escritora que me confió que escribía justamente porque en su vida no sucedía nada, y que estaba harta de los periodistas que pensaban que su vida era, o había sido extraordinaria, lo extraordinario solo sucedía en los libros. Pues bien, hay muchas tontas que piensan que sus vidas son extraordinarias y las exponen constantemente sin ningún pudor, pues bien, creo que ha llegado la edad del pudor, de saber medir qué decimos y qué no, tal vez una etapa de silencio no significa que abandonaré este espacio, pero sí que tal vez demore más en escribir, el rigor me obliga...