Saturday, June 24, 2017

Encuentros inesperados

Siento que vienen grandes cambios en mi vida. Hoy tuve que controlar miles de emociones, indudablemente hay personas que dejan huellas muy profundas en tu vida. Huellas que el tiempo nunca puede borrar. Tuve que atreverme a manejar nuevamente una larga distancia, no estaba vestida para que me vieran, es decir no estaba arreglada, acababa de terminar de limpiar mi casa, con una vieja camisa y camiseta, en zapatillas de playa, iba camino a la Ferreteria a comprar unos productos de limpieza,aprovechando que al lado queda el Mercado, la farmacia, iba apurada... por mi cabecita no pasaba que siempre que salgo a la calle con la cara casi lavada y ropa de casa siempre encuentro a personas que hace siglos no veo, que me iba a imaginar que hoy mis ojos sorprendidos iban a volver a ver a una de las personas inolvidables de mi juventud, de mi digamos tormentoso pasado. Pero como siempre digo, nada es casualidad. Del 1982 al 2017 han pasado miles de noches y madrugadas. Toda una vida. En aquellos tiempos eramos muy jovenes. Todo sucede por algo. En el camino al local no faltaron las plumitas que siempre aparecen en momentos importantes de mi vida. Nos sentamos a conversar. Nos mostramos fotos de nuestros nietos, hijos, familias. Hablamos un poco de Cuba, de Venezuela, de problemas de salud. Consejos. Preguntas. Respuestas. Confidencias. El tiempo se fue volando. Tres cervezas. Dos vasos de agua. Dos cafecitos cubanos. Tuve que controlar mi voz que por momentos se elevaba.
   
Debe de haberse quedado completamente sorprendida de verme tan pasada de kilos, posiblemente preocupada por mi bienestar, me dijo que no era la misma de antes, que era muy diferente en tantos aspectos. Fue muy amplia y directa como siempre. Al grano. Con esa personalidad que he conocido en muy pocas personas. Me puso al tanto de su vida, era como si el tiempo se hubiera congelado. habia sido muy obesa, y me conto su historia, su peso es ahora el peso ideal, me quede impresionada de ver que lucia tan maravillosamente bien. sus ojos enormes, sus piernas sin ninguna vena, distinguida, de una elegancia y clase que nunca pude olvidar. Su sentido del humor, su cultura, su gran inteligencia.
   
Ahora en casa, sigo pensando. He tenido una semana muy fuerte en emociones, he recibido noticias tristes, otras felices, me han pasado tantas cosas en tan poco tiempo. He tenido que tomar grandes decisiones. Importantes decisiones. Aceptar cambios. Afrontar duras verdades. A veces pasa. Me mojo la cara, varias veces, me sacudo, estiro mis brazos, me he tomado dos pastillas para controlar la ansiedad. Hoy no he tenido pesadillas. Hoy he vuelto a encontrar muchas cosas que habia perdido. Quiero recuperar mi salud. Quiero recuperar mi vida. Mi paz.

Estaba profundamente dormida cuando sentí que tocaban la puerta. ¿Quién es? Y entonces una voz me dijo: “Despierta, soy la felicidad”. Moraleja: “Todos podemos ser felices, lo que pasa es que tenemos la felicidad “dormida”. Abre los ojos del corazón y admira las maravillas de la naturaleza. Recibe cada nuevo día tomando una ducha de esperanza, de entusiasmo y con la ilusión de los niños, viste tu cuerpo con los colores del arco iris, alaba y agradece por otro día de vida, por el pan con o sin mantequilla, pon música, baila, toma un buen desayuno y ponte a trabajar, a limpiar tu casa, a cuidar tu jardín, disfruta el poder atender clientes o pacientes, alégrate porque tienes salud para ganarte los reales con el sudor de tu frente, ponte a caminar, a montar bicicleta, a nadar, haz ejercicio, nunca dejes de estudiar, de leer, es importante siempre aprender, mejorar y crecer, valora tu vida, ama tu tierra, tu patria, tu gente, que tu meta diaria sea ayudar, sonreír, amar, compartir, servir, emocionarte, perdonar, tolerar, tener ánimos y nunca desistir. Despierta tus buenos sentimientos, dale espacio a la luz y no tengas miedo de amar.

Aprende a soñar despierto y a dormir soñando en los bellos momentos vividos. Que Dios te bendiga siempre. Soy Mary Fernandez y escribo para aliviar el hambre, es lo que me mantiene viva, despierta, agradecida.





 

Thursday, June 22, 2017

Investigando sobre la personalidad de las intensas...

Radiografía de la mujer intensa


No lo escribi yo. pero me gusto. Gracias a MariaJose por el aporte 🙂 La amo!! jojojojo
Hay dos momentos por el que el hombre no desearía pasar: que se le declare un amigo o tener una novia intensa. Es lo mismo, en ambos casos uno quisiera salir corriendo, retroceder el tiempo o que ojalá las cosas nunca hubieran sucedido. Los expertos dicen que una intensa es lo mismo que una ninfomaníaca. Es muy bueno la primera semana. De ahí para adelante, que Dios lo ampare a uno.
Ella es la que por amor quiere aparecer en todo lo que uno mire y como diría la filósofa Catrelina, “es que no aguanta, no aguanta”. El mejor amigo de la intensa es el teléfono. Ahí recuerdo el chiste de que ella abre los ojitos, se acicala su pelito, se limpia sus lagañitas, se pega su desperezadita… Y A JODER se ha dicho.
Si alguien que no conoces te llama más de cuatro veces a la semana es una intensa, si alguien que conoces te llama más de cuatro veces en una… hora, eso es una intensa y lo peor es que la primera recriminación que hacen es: “¿por qué no me haz llamado?”, “¿a qué va a llamar uno si hace un cuarto de hora colgó?”. Ellas desde hace mucho tiempo existían, lo que pasa es que con la llegada del celular fue que se fregó la cosa, antes le decía uno a la hermanita: “diga que no estoy”, pero ahora, dónde uno apague el “celu” o no conteste es otro problema adicional que se gana.
La intensa tiene una facilidad sin igual para tener sus contactos, así, se alía con el portero del edificio, con la secretaria o un compañero de trabajo del sujeto y se sabe cada paso que uno da: con quién habló qué domicilio pidió y a qué hora se paró para el baño. Mejor dicho, son como el computador de Jorge 40, pero sin computador.
Ante la intensa uno no sabe si lo que entrega es amor, odio o es que le faltó prestar el servicio militar para que desarrollara su vocación de detective. Ellas son muy mansas al principio y pronto comienzan a sacar unas preguntas tan intensas que uno dice: “eh, ésta me salió como intensa”.
“¿Y dónde fuiste?, ¿y con quién?, Yo llamé y me dijeron que no estabas allá, ¿y por qué no estabas en la oficina?, ¿entonces se te volvió a descargar el celular, y con quien habló tanto?”. Así uno diga la verdad o se haya pegado su volada, igual la intensa no le creerá, entonces lo mejor es dejarla que pelee sola, porque todo lo que uno diga puede ser usado en su contra.
Por eso, hemos sacado una pequeña lista de las clases de intensa, para que las identifique a su gusto:
*_ La intensa harina de trigo Haz de Oros: rinde que da gusto
*_ La Ajover: No le pasan los años.
*_La Aquafresh: ¿te lo repito, te lo repito, te lo repito?
* La Bon Ice: Chúpate una… y pásala de locura (si puede).
*_La Zucaritas: Despierta al tigre que hay en ti.
* La Servientrega: Es entrega segura (pero después, problema fijo).
* La 007: con licencia para fregar.
* La Club Colombia: ¡Perfecta!
* La Uribe: Unos huesitos y unas carnitas que friegan como un Chucho.
*_La Decamerón: Con todos los excesos incluidos.
* La para-intensa: Basta que uno deje de salir con ellas y ahí mismo prenden el ventilador.
*_La Sal de frutas: Listo mamita, si es ya es ya.
En todo caso si hay víctima hay victimario y si hay intensa es porque alguien se la dejó montar.
Ahí les dejo bailando ese trompo en la uña.

I have been called "intense"

1.We don’t take a long time to open up.  Think 2 minutes at the most.
2.  We cogitate on thoughts for hours.  And hours.  And hours.
3.  Sometimes we plan to do or say something weeks in advance.  Sometimes months.  Obsessively.
4.  We care about everything and everyone, constantly.  To the point of mental relapse.
5.  We look at people without blinking (often mistaken for psychopathy).
6.  We speak about everything with conviction.  Going to the shops isn’t just “I need to go to the shops.”  It’s, “I need to go to the SHOPS!!???”
7.  We want to help everyone and everything.  For instance, if we saw a snail crawling across a footpath, we would stop to help it cross.  If someone stepped on it we would cringe, shriek, or melancholically stare at its remains for 10 minutes.
8.  We use intense language.  We wouldn’t just say “you’re being mean.”  We would say “why are you hurting my feelings, you petty barbarian, you uncivilized rogue, you insufferable reprobate!?!
9.  We prefer private messaging.  Usually we end up writing 500+ word messages (to the horror of the recipient).
10.  We pay undivided attention to each person we talk to.  No half-assing, ever.
11.  We bring up uncomfortable and potentially embarrassing topics into normal conversations.  Think divorce, sex lives, religion, politics, mental illness, hemorrhoids …
12.  We’re moody and changeable.  One day we’ll open our souls up to you.  The next day we’ll completely and utterly ignore the hell out of you.
13.  We’re earnest and sincere in everything we say, almost to the point of mental blood clots.
14.  We brood a lot.  It’s unintentionally intimidating to onlookers.
15.  We’re known to be “clingy” in relationships.  We like to call it extremely emotionally expressive (EEE).
16.  We want to spend all day, every day, with our best friend.  “Space” isn’t even a concept to us.
17.  We don’t like having big social networks – they dilute our intensity too much.
18.  We’re die-hard romantic idealists.  Lord Byron and Catherine from Wuthering Heights are our paradigms of romantic partner perfection.
19.  We easily become emotionally bonded to characters in books, TV shows and movies.  When Jack died in Titanic, and when Dobby died in Harry Potter … we cried our eyes out.  For days.
20.  We crave meaningful conversations.  There is no such thing as “small talk” or “frivolous banter” to us.
***
If you can relate to more than half of the 20 signs above, you’re probably an excruciatingly intense person.  If your heart lamented reading this post … please … I implore you, share your stories and experiences below.







Monday, June 19, 2017

Una vida oculta

Porque soy curiosa y debo de haber sido "detective" en otra vida es que sin querer siempre me entero de muchas cosas y situaciones que me caen como tres baldes de agua congelada y me dejan con la quijada en el piso.  Ya no cabe duda alguna que la mujer de hoy en día es muy diferente a la de mi juventud... pensar que yo era considerada "una liberada",  hoy ellas han tomado las riendas de sus vidas, el trabajo, la independencia económica y también el ejercer sus deseos ya no son una cuestión de unas pocas. Las hay que son pegadas a la letra, a la moral, a lo que debe y no se debe, pero otras han aprendido a vivir de muchas maneras una doble vida, digo tienen "varios tipos de amigas" y como siempre para todo siempre hay justificaciones, y es que actualmente, (en el 2017)  ellas ya no se privan de nada, tienen la manga muy ancha, hacen lo que les viene en gana, sobre todo si son profesionales y no dependen de nadie, si tienen libertad en hacer lo que quieren con su dinero, que para eso se quemaron los ojos, y se pasaron noches enteras estudiando para sacar el cartoncito y ganarse los centavos, sin estafar digamos a nadie, sin tener que vender drogas, sin tener que ser corruptas ni descaradas... ni buscarse un amante con plata, ni volverse "putifarras" como les digo para no ofenderlas, pero bueno, sigo con mi historia, ellas, las mujeres "liberadas" hoy se dan algunos o muchos gustos que antiguamente estaban permitidos "abiertamente" sólo para los hombres.  Las pobres, en el pasado, acababan sus vidas siendo golpeadas brutalmente por muchas piedras si "pecaban"... y hoy existen partes del planeta que siguen abusando de ellas (otro tema muy profundo)... y es que temas nunca faltan...  somos infinitos...

Siguiendo mi historia, desde hace algunos años han irrumpido con fuerza los shows en clubes nocturnos y discotecas que son "sólo para ellas". Es entonces que existen los digamos "hombres" que se desvisten en la noche bailando y las mujeres que celebrando algo, entre copas y risas supuestamente se divierten y algunas miran partes del cuerpo que nunca vieron en otra parte (por no decir en sus maridos, parejas o en sus mentes), las hay posiblemente que siguen siendo virgenes o viudas leales, eternamente fieles.  De todo hay.  De todo.  Es el mundo de la noche, donde se ganan la vida los male (varones) “Strippers”. Creo que en otros lugares los llaman estriptizeros o  “Vedettos”.

¿Entonces viene mi pregunta, quienes son estos hombres que son el objeto, la fantasia, el deseo a veces secreto de las mujeres liberales o liberadas? ¿Cuál es el secreto que tienen con sus cuerpos y sus movimientos para hechizar, enloquecer, exitar, encantar al sexo débil? ¿Por qué hay hombres que ejercen esta actividad? En la búsqueda de respuestas y porque estoy tratando de terminar una de mis novelas, es que me hago muy amiga de uno de ellos, por cosas de la vida, conozco al personaje pero no puedo delatarlo porque me quita el habla, resulta que por falta de dinero, porque tiene hijos, porque tiene dos mujeres, dos casas que mantener y la cosa se ha puesto muy dura, me cuenta que se vuelve stripper y trabaja para "fiestas privadas" y viaja por diferentes ciudades locales y de vez en cuando internacionales.  Se me quiere caer la quijada.  Conozco muy bien al hombre, es joven, es guapo, es muy cercano a mi vida, lo vi crecer, no lo puedo juzgar, no lo puedo criticar... es mayor de edad, es su vida. Pero le pido que entonces me cuente y poco a poco lo hace...

Y ahora aunque no fue tarea escolar sino tarea univesitaria, les cuento. Entrevistas, respuestas y apreciaciones de estos personajes de la vida real bajo sus inciales : LL, VV, PP. 

La historia de LL, VV y PP

Hace varios años que LL (28 años), se dedica a ser “stripper”. Lo empezó hacer mientras estudiaba la carrera de profesor de educación física. Primero, fue modelo de pasarela, segundo tomó clases de baile, para terminar siendo lo que es hoy, un stripper. Un trabajo que en su caso nunca fue desconocido porque tenía compañeros de universidad que lo hacían.

“La primera vez que me atreví a trabajar en esto fue inolvidable porque tuve una sensación de incomodidad. El mismo hecho de sacarme la ropa y los gritos de las mujeres hizo que fuera una experiencia fuerte”, recordó. En su experiencia dice, las mujeres en grupo se transforman porque ellas llegan a “gozar del show y a olvidarse de los pudores”, y es precisamente con ese público con el cual deben trabajar y lidiar.  “En realidad se corren riesgos porque ellas siempre quieren más, quieren gozar y en este trabajo, aunque lo hacemos de manera muy profesional, siempre corremos riesgos de rasguños, agarrones e incluso pérdida de prendas de vestir. Pero es parte de nuestro trabajo”, comentó resignado.

“VV” es un experimentado stripper que proviene de Chile: “Hasta el momento somos los únicos que desarrollamos esta actividad artística. Aunque al comienzo no era muy masivo y costaba que las mujeres entraran a los shows, hoy las mujeres ya se han liberado y se atreven a asistir y disfrutar de los eventos”. VV recuerda sus inicios "Al igual que LL me puse hacer  esto porque tenía amigos que trabajaban en este giro, lo hice por dinero, curiosidad y también por ego y vanidad, para pasarla bien y por estar rodeado de mujeres, uno se atreve. Pero eso es al principo, porque después a uno le gusta mucho el dinero y te vas  perfeccionando”. A su juicio el placer de las mujeres radica en la fantasía.

“En el fondo esto es una fantasía dice PP. Somos un personaje que está sobre el escenario para las mujeres, y todas en ese minuto fantasean con la posibilidad de estar con un personaje en particular, con un hombre uniformado, policía, marino, militar, artista de cine, vaquero, bombero, aviador...  En ese minuto eres eso, independiente que el hombre que asume ese rol sea feo o hasta del otro equipo. Cuando estas "disfrazado" con la indumentaria es algo que ellas no encuentran todos los días, y si es una aburrida dama, una encerrada ama de casa, una mujer que nunca es tocada por su esposo, en fin tantas cosas, parece que el efecto funciona. Lo mismo sucede cuando los hombres vamos a ver a una stripper. Es sólo una fantasía e involucra las ganas de ver algo diferente a lo que puedas tener todos los días”, los hombres se cansan de ver el mismo cuerpo todo el tiempo, de comer frijoles una vez a la semana, dice PP... 

Curiosamente las mujeres son extremadamente exigentes en cuanto a que quieren "ver" y "tocar" cuerpos perfectos. El público femenino, a diferencia del caso de los hombres cuando ven vedettes, es que la mujer es mucho más exigente en cuanto a la condición física del "bailarín." “Si la mujer paga por ver un evento (y cuesta), ella exige que sea algo bueno y no un cuerpo descuidado, con desperfectos”. Ya tienen eso en casa y en la playa.


Sobre sus ingresos, los "muchachos" (los jovencitos) explican que pueden cobrar mucho dinero cada uno, $250 hasta $500 por 30 minutos de show. Valor que va a depender de la cantidad de salidas a escena y del tiempo que el cliente requiera que estén trabajando. Presentaciones que involucran diferentes personajes e indumentaria especialmente diseñadas para las damas que quieren, como dicen, “ver y vivir su fantasía”.  La ropa es muy cara.

Para completar mi "detectivismo" (curiosidad) me puse a indagar sobre los mitos que los rodean. Ejemplo, el uso de sustancias para incrementar la masa muscular, el consumo de alcohol y la prostitución. Sobre el primer tópico, LL  aclaró que sus cuerpos son herramientas de trabajo y en base a eso siempre existen tentaciones para mejorarlo, aunque ellos en particular no recurren a estas trampas porque saben que es un riesgo a su salud.“El cuerpo es nuestra herramienta de trabajo y en este minuto no recurrimos a ninguna sustancia que nos ayude a mejorarlo. Aunque a veces la tentación se presenta al ver que hay jóvenes que llevan menos tiempo dedicados al gimnasio y tienen unos cuerpos muy desarrollados. Lo que sí utilizamos son suplementos alimenticios y mucho gimnasio y eso evidentemente involucra también un costo extra”.   El que quiere celeste que le cueste, todo tiene un alto precio...  ganarse el pan con chispitas de oro, requiere de mucho ejercicio, disciplina, arte, y de no tener "complejos de culpa".   El trabajo con pesas y máquinas es su principal apoyo y al igual que un deportista deben dedicar hasta tres-cuatro horas diarias para mantener sus figuras, comer saludablemente, etc. etc. Lo que se divide en ejercicios dedicados a tener musculatura,  y actividades como trote o bicicleta, las que ayudan a la resistencia y capacidad aeróbica.  Sigo con la quijada en el piso...

El alcohol, drogas, pastillitas para la ansiedad, tabaco, pipas, cigarro, pepas,  está descartado en sus presentaciones pues, explican que una vez culminado el trabajo, la regla es recibir el pago e irse. Se tienen que repartir las propinas con el local...  Ninguno desmiente que durante los shows es usual que las mujeres ofrezcan dinero por algo más, pero se niegan a esta alternativa porque sería negativo para su futuro.  "Nos han ofrecido esta posibilidad muchas veces, pero no es bueno porque hay muchos ojos que nos ven y no sería muy positivo para la continuidad de nuestras carreras de strippers, porque nos haríamos una mala imagen y eso inevitablemente va a repercutir en una baja de shows y esa no es la idea”. No somos "male prostitutes" somos artistas...
Lo curioso y la realidad es que estos hombres durante el día son trabajadores comunes y corrientes. Actividades que no quisieron revelar para no verse perjudicados pues reconocen que normalmente tienen dificultades al explicar su trabajo extra. Situación de anonimato que no es fácil de llevar porque en su vida de día, a veces, se encuentran con más de alguna clienta o persona cercana que los reconoce.

“A veces en nuestra vida diaria nos encontramos con alguna mujer que nos reconoce y la mujer se sonríe y uno también, pero siempre queda en secreto entre ambos. Nace una complicidad”. Un juego de secreto entre clientas y strippers que debe mantenerse para continuar con el negocio. En el circulo familiar, VV  reconoce que sus "actuaciones" son conocidas por sus padres y "pololas" como dice el chilenito.  Me va a colgar por decir su nacionalidad, es que en el fondo el Pisco es Peruano, y sigo con pica...  .Aunque LL que es peruano explica que ha decidido vivirlo como una segunda vida, alejando, el personaje de su vida real.   

Para PP, el tercero del grupo, el baby, tiene 23, es cubano, fue inevitable esconder este trabajo de sus padres pues aún vive con ellos y fue inevitable, dice, el esconder la ropa tan particular que utiliza para sus actuaciones. Sus padres no estan nada contentos con esta actividad poco común, piensan que PP es del "tercer sexo"  pero ni modo tienen que aceptarlo.  El problema es que a veces se vincula con la prostitución masculina pero no es algo que me atraiga porque uno debe ser profesional en lo que hace”, recalcó.

LL y VV afirman que el oficio les gusta porque es adrenalínico y la emoción que se siente, al ser un objeto de deseo, “es algo que cualquier hombre quisiera vivir”, comentaron.


Nunca faltan las anécdotas, y algunas de ellas fueron compartidas. LL recuerda que en una ocasión salió a escena, y fue tanta la ansiedad de las mujeres en una despedida de soltera, que la novia no tuvo mayores reparos en desprender del boxer a su personaje e intentar hacer algo más. “En esa situación te ves sorprendido, aunque con los años de oficio, uno aprende a manejar esas situaciones y ya no te asaltan, no obstante igual a veces los rasguños aparecen”.

PP recuerda que una vez en una presentación se encontró con la novia de un amigo y en ese instante ambos se reconocieron, pero el show debió continuar y tuvo que guardar bajo siete llaves el secreto para no perder esa amistad.

VV aporta una anécdota que le ocurrió en el Cuzco, “En una oportunidad, a penas aparecí en escena me sacaron toda la ropa y no esperaron a que terminara mi show,  y quede completamente desnudo y me arañaron y agarraron todo”.

Otra situación que siempre da para anécdotas, es la contextura física de cada una de las mujeres que acuden a los eventos. En ese caso explican que aunque las mujeres estén excedidas de peso deben tratarlas y hacerles las mismas piruetas que a una mujer delgada. Muchas veces es desagradable, pero son gajes del oficio. “En el show son todas bellas y todas deben disfrutar del evento y eso involucra eventualmente hacer koalas a quienes no son tan livianas. Aunque al día siguiente quedes adolorido. Ahí es donde entra en acción la preparación física que debe tener un bailarín. Pero igual la pasamos muy bien”.

Finalmente ellos dicen que todos los hombres tienen la posibilidad de transformarse en strippers. Incluso están dispuestos a enseñar a quien quiera convertirse en uno de ellos. Sin embargo, advierten que para su oficio, es necesario ese toque de picardía y sensualidad masculina que no todos poseen

“Si bien es cierto, un hombre puede tener las cualidades físicas para ser un bailarín. Es decir, buenos brazos, espalda, y otros argumentos. No siempre eso va a significar que tengan la chispa, el dominio de escena, el arte,  para  ser un stripper, eso es innato y ahí radica principalmente la gracia de quienes hacemos este oficio”, comentaron.

Ahora ya saben un poquito sobre "el bajo mundo", la doble vida, la vida oculta, lo que pasa en el eje y maneje del oficio de ganarse los frijoles, moviendo el esqueleto como desde el tiempo de las odaliscas, del baile de los siete velos, de los movimientos sensuales, lujuriosos, del pecado del mundo, de la carne, porque se peca con pensamiento, palabra, obra y .... no puedo con mi temperamento, sigo siendo una conservadora... escribo la nota pero nunca me he atrevido ni se me ocurre ir a un club de calatos, la verdad que debo de ser diferente, nunca me he sentido atraida al cuerpo, siempre he sido una enamorada de la esencia no de la presencia.  No juzgo, no castigo, no me meto en la vida de nadie, no creo que todos los que se ganan la vida de strippers sean ni homosexuales ni prostitutos.  Me voy dejando a LL, VV y PP medio de sus rutinas físicas y su doble vida. En la cual, deben encarnar (literalmente) la fantasía de las osadas (no importa la nacionalidad) mujeres, que hoy, sí se atreven.

Sunday, June 18, 2017

Agnosticos

El agnosticismo (del griego α- [a-], ‘sin’; y γνώσις [gnōsis], ‘conocimiento’) es la postura que considera que los valores de verdad de ciertas afirmaciones —especialmente las referidas a la existencia o inexistencia de Dios, además de otras afirmaciones religiosas y metafísicas— son desconocidas o inherentemente incognoscibles.[1] [2] [3] Se diferencia del ateísmo en que este es el descreimiento en dioses, mientras que el agnosticismo es la mera suspensión de la creencia.[4]
El biólogo británico Thomas Henry Huxley acuñó la palabra agnóstico en 1869. Sin embargo, algunos pensadores y obras de la antigüedad ya habían promovido puntos de vista agnósticos, incluido el agnosticismo de Sanyaia Belatthaputta (filósofo indio del siglo V a. C.) respecto de la existencia de cualquier forma de vida más allá de la muerte,[5] [6] [7] el de Protágoras (filósofo griego del siglo VI a. C.) sobre los dioses[8] y el del «Himno de la creación», parte del texto sagrado indio Rig-veda (uno de los textos conocidos más antiguos, compuesto probablemente entre 1500–1200 a. C.), acerca del origen del universo.[9] [10] [11]
Desde que Huxley creó el término, muchos pensadores han escrito extensamente sobre el tema.

Definición El agnosticismo, de hecho, no es un credo, sino un método, cuya esencia radica en la rigurosa aplicación de un único principio. […] Positivamente, el principio puede expresarse: en cuestiones del intelecto, sigue a tu razón tan lejos como ella te lleve, sin tener en cuenta ninguna otra consideración. Y negativamente: en cuestiones del intelecto no pretendas que son ciertas las conclusiones que no han sido demostradas o no sean demostrables.[12] [13]

Thomas Henry Huxley
De acuerdo con el filósofo William L. Rowe, en sentido estricto, el agnosticismo es la postura filosófica que afirma que la humanidad carece de los fundamentos racionales necesarios para justificar cualquier creencia: «Dios existe» o «Dios no existe».[2] Asimismo, según Rowe, en el sentido popular, un agnóstico es aquel que ni cree ni descree en la existencia de Dios, mientras que un teísta y un ateo cree y descree, respectivamente.[2]

Etimología[editar]

El término agnóstico fue usado en 1869 por Thomas Henry Huxley en un discurso ante la Sociedad Metafísica para describir su filosofía, la cual rechaza todas las declaraciones de conocimiento espiritual o místico.[14] [15]
Los líderes de la iglesia cristiana temprana usaron la palabra griega gnosis (conocimiento) para describir el «conocimiento espiritual». No se debe confundir el agnosticismo con doctrinas religiosas opuestas al movimiento antiguo del gnosticismo: Huxley usó el término en un sentido más amplio y abstracto.[16] Identificó el agnosticismo no como un credo, sino un método de investigación escéptico basado en evidencias.[17]
En años recientes, la literatura científica relacionada con la neurociencia y la psicología han usado la palabra para significar «no cognoscible».[18] En la literatura técnica y de mercadotecnia, «agnóstico» puede significar independencia de algunos parámetros, por ejemplo, «software agnóstico»[19] o «hardware agnóstico».[20]

Agnosticismo condicionado[editar]

David Hume, filósofo de la Ilustración escocesa, sostuvo que las afirmaciones con sentido sobre el mundo siempre están condicionadas por algún grado de duda. Afirmó que la falibilidad de los seres humanos implicaba que no podían obtener certezas absolutas salvo casos triviales donde una afirmación es cierta por definición (tautologías como «ningún soltero está casado» o «todos los triángulos tienen tres vértices»).[21]

Tipos[editar]

Una persona que se considera «agnóstica» afirma que no tiene una opinión sobre la existencia de Dios, ya que no hay evidencia definitiva a favor o en contra. El agnosticismo, no obstante, se ha dividido recientemente en varias categorías. Estas incluyen:
Ateísmo agnóstico
No cree en la existencia de ninguna deidad, pero no afirma saber que existe alguna deidad o no.[22] [23] [24]
Teísmo agnóstico
No afirma conocer la existencia de una deidad, pero aun así cree en ella.[22]
Agnosticismo apático o pragmático
No existen pruebas de la existencia o inexistencia de deidad alguna, pero debido a que cualquier deidad que pudiese existir parece indiferente respecto al universo o el bienestar de sus habitantes, la pregunta es esencialmente académica. Por lo tanto, su existencia tiene poco o ningún impacto en los asuntos humanos y debiese ser de igual interés teológico.[25] [26]
Agnosticismo fuerte (también llamado agnosticismo «estricto», «cerrado» o «permanente»)
La pregunta de la existencia o inexistencia de una deidad o deidades y la naturaleza última de la realidad son incognoscibles a causa de nuestra incapacidad natural de no poder comprobar una experiencia sino con otra experiencia subjetiva. Un agnóstico fuerte dirá «No puedo saber si una deidad existe o no y tú tampoco».[27] [28] [29]
Agnosticismo débil (también llamado agnosticismo «empírico», «abierto» o «temporal»)
La existencia o la inexistencia de cualquier deidad está actualmente más allá del conocimiento, pero no es necesariamente incognoscible; por lo tanto, suspenderá el juicio hasta que la prueba, si existe, se haga disponible. Un agnóstico débil dirá «No sé si existen deidades o no pero quizás algún día, si hay evidencias, podamos descubrir algo».[27] [28] [29]

Historia[editar]

Filosofía hinduista[editar]

A lo largo de la historia del hinduismo ha existido una fuerte tradición de especulación filosófica y escepticismo.[30] [31]
El Rig-veda toma una postura agnóstica respecto a las preguntas fundamentales «¿Quién o qué creó el universo? ¿Quién o qué creó a los dioses?». El «Nasadiya-sukta» (también conocido como el «Himno de la creación») en el décimo libro del Rig-veda dice:[32] [33] [34]
¿Quién lo sabe con certeza? ¿Quién lo proclamará?
¿De dónde nació? ¿De dónde provino la creación?
Los dioses son posteriores a la creación de este mundo.
Entonces ¿quién puede conocer sus orígenes?

Nadie sabe de dónde surgió la creación
o si Él lo hizo o no.
Él, quien lo contempla desde los sublimes cielos,
solo Él sabe, o quizás, Él no lo sabe.

Filosofía griega[editar]

El pensamiento agnóstico, en la forma del escepticismo, surgió como una postura filosófica formal en la Antigua Grecia. Sus representantes incluyen a Protágoras, Pirrón, Carnéades, Sexto Empírico[35] y, en algún grado, a Sócrates, quien fue un firme defensor de estudiar la epistemología desde un enfoque escéptico.[36]
Pirrón sostuvo que debiésemos abstenernos de realizar juicios debido a que nunca podemos estar seguros de la realidad verdadera. Tener una opinión es posible, pero no poseer certidumbre o conocimiento.[37]
Carnéades también fue escéptico respecto a todas las afirmaciones de conocimiento. Propuso una teoría de la probabilidad; no obstante, la certeza es por siempre inalcanzable.[38] Protágoras rechazó las descripciones convencionales de los dioses:[8]
Con respecto a los dioses, no tengo medios para saber si existen o no o qué clase de seres pueden ser. Muchas cosas previenen del conocimiento, incluida la oscuridad del tema y la brevedad de la vida humana.

Hume, Kant y Kierkegaard[editar]

Aristóteles,[39] Anselmo de Canterbury,[40] [41] Tomás de Aquino[42] [43] y Descartes[44] postularon argumentos en un intento de probar racionalmente la existencia de Dios. El empirismo escéptico de David Hume, la antinomia de Immanuel Kant y la filosofía existencialista de Søren Kierkegaard convencieron a muchos filósofos posteriores a abandonar este propósito, ya que consideran imposible la construcción de cualquier prueba irrefutable de la existencia o inexistencia de un dios.[45]
En su libro Migajas filosóficas (1844), Kierkegaard escribió:[46]
Llamemos a eso desconocido Dios. Esto que le damos es solo un nombre. Querer probar que eso desconocido (Dios) existe, apenas se le ocurre a la razón. Si Dios no existe, entonces es imposible demostrarlo, pero si existe, entonces es una locura querer demostrarlo, pues en el momento en que comienzo la demostración, lo he supuesto no como algo dudoso —eso es lo que una suposición no puede ser, ya que es suposición—, sino como algo establecido, porque en caso contrario no hubiera comenzado, ya que se entiende fácilmente que todo esto se haría imposible si Dios no existiera. Si pienso, en cambio, que con la expresión «demostrar la existencia de Dios» quiero demostrar que lo desconocido que existe es Dios, entonces me expreso de una manera poco afortunada, pues con ello no demuestro nada y mucho menos una existencia, sino que desarrollo una determinación conceptual.

Thomas Henry Huxley[editar]

Las opiniones agnósticas son tan antiguas como el escepticismo filosófico, pero los términos agnóstico (agnostic) y agnosticismo (agnosticism) fueron creados por Huxley para resumir sus pensamientos respecto a los desarrollos contemporáneos de la metafísica respecto a lo incondicionado (William Hamilton) y lo incognoscible (Herbert Spencer). Aunque Huxley empezó a usar el término agnóstico en 1869, sus opiniones habían tomado forma hace algún tiempo. En una carta escrita el 23 de septiembre de 1860 a Charles Kingsley, analizó sus opiniones extensamente:[47] [48]
Yo ni afirmo ni niego la inmortalidad del hombre. No veo razón para creer en ella, pero, por otro lado, no tengo medios para refutarla. No tengo objeciones a priori a la doctrina. Nadie que tenga que lidiar diariamente y a cada hora con la naturaleza puede molestarse en las dificultades a priori. Dame tal evidencia que me justificaría creer en cualquier otra cosa y yo creeré en ella. ¿Por qué no debería de creer? Ciertamente es tan maravilloso como la conservación de la fuerza o la indestructibilidad de la materia. […]
Es inútil de que me hables de analogías y probabilidades. Yo sé a qué me refiero cuando digo que creo en la ley de los cuadrados inversos y no basaré mi vida y mis esperanzas en convicciones más débiles. […]
Que mi personalidad es la cosa más segura que sé que puede ser cierta. Pero el intento de concebir qué es me conduce a meras sutilezas verbales. He vencido a todo ese relleno sobre el ego y el no-ego, el noúmeno y el fenómeno, y todo el resto de ello, demasiado a menudo para ignorar que aun al intentar pensar en estas cuestiones, el intelecto humano se tropieza en seguida fuera de sus profundidades.
Y de nuevo, al mismo destinatario, el 6 de mayo de 1863:[49]
Nunca he tenido la más mínima simpatía con las razones a priori contra la ortodoxia, y tengo por naturaleza e inclinación la mayor antipatía posible hacia toda las escuelas ateas e infieles. Sin embargo sé que soy, a mi pesar, exactamente lo que un cristiano llamaría, y, hasta donde puedo ver, justificadamente, ateo e infiel. No puedo ver una sombra o pizca de evidencia de que lo gran desconocido subyacente a los fenómenos del universo nos sea útil en la relación de un Padre que nos ama y cuida como afirma el cristianismo. Así que al respecto de los otros grandes dogmas cristianos, la inmortalidad del alma y el estado futuro de recompensas y castigos, ¿qué objeción posible puedo yo —que estoy compelido necesariamente a creer en la inmortalidad de lo que llamamos Materia y Fuerza, y en un muy inequívoco estado presente de recompensas y castigos por nuestros actos— hacer a esas doctrinas? Dame un ápice de evidencia y estaré listo para aceptarlas con entusiasmo.
Sobre el origen del nombre agnóstico para describir su actitud, Huxley dio la siguiente explicación:[50]
Cuando alcancé la madurez intelectual y empecé a preguntarme a mí mismo sobre si era un ateo, un teísta o un panteísta; un materialista o un idealista; un cristiano o un librepensador; descubrí que cuanto más aprendía y reflexionaba, más alejada estaba la respuesta; hasta que, al final, llegué a la conclusión de que no tenía arte ni parte con ninguna de esas denominaciones, salvo la última. Lo único en que la mayoría de estas buenas personas estaban de acuerdo era en lo único en que discrepaba con ellos. Estaban bastante seguros de haber alcanzado cierta «gnosis»: habían, con más o menos éxito, solucionado el problema de la existencia; mientras que yo estaba bastante seguro de que no lo había logrado, y tenía una convicción bastante fuerte de que el problema era irresoluble. Y, con Hume y Kant de mi lado, no podía creerme osado en albergar rápidamente esa opinión […]
Así que reflexioné e inventé lo que concebí un título apropiado para «agnóstico». Vino a mi cabeza como provocativamente antitético del «gnóstico» de la historia de la Iglesia, quien declaraba saber mucho sobre las mismas cosas de las que yo era ignorante. […] Para mi gran satisfacción el término fue aceptado.

William Stewart Ross[editar]

William Stewart Ross escribió bajo el seudónimo de Saladin. Abogó por el agnosticismo en oposición al ateísmo de Charles Bradlaugh como una exploración espiritual no concluyente. En Why I am an Agnostic (c. 1889) afirmó que el agnosticismo es el «opuesto mismo del ateísmo».[51]

Robert G. Ingersoll[editar]

Robert G. Ingersoll, un abogado y político de Illinois que se convirtió en un famoso orador de Estados Unidos del siglo XIX, fue conocido como «el Gran agnóstico» (the Great Agnostic).[52]
En un discurso de 1896 titulado Why I Am An Agnostic, Ingersoll relató por qué era agnóstico:[53]
¿Existe un poder sobrenatural, una mente arbitraria, un Dios entronado, una voluntad suprema que mueve las olas y corrientes del mundo, al que todas las causas reverencian? No lo niego. No lo sé, pero no lo creo. Creo en que la naturaleza es suprema, que en la cadena infinita ningún eslabón puede perderse o romperse, que no hay un poder sobrenatural que pueda escuchar oraciones, ningún poder que la adoración pueda persuadir o alterar, ningún poder al que le importe el hombre.
Creo que con sus infinitos brazos la Naturaleza lo abraza todo, que no hay interferencia, no casualidad, que detrás de cada evento están las necesarias e incontables causas y que más allá de cada evento existirán y debe existir los necesarios e incontables efectos.
¿Existe un Dios? No lo sé. ¿El hombre es inmortal? No lo sé. Existe una cosa que sé, y esa es que ni la esperanza, ni el miedo, creencia ni negación pueden cambiar la realidad. Es como es y será como debe ser.
Para concluir resumió la posición del agnosticismo como:[53]
Podemos ser honestos a la vez que ignorantes. Si lo somos, cuando se nos pregunte que hay más allá del horizonte de lo conocido, debemos decir que no lo sabemos.

Bertrand Russell[editar]

El ensayo Why I Am Not a Christian (Porqué no soy cristiano) de Bertrand Russell, basado en uno de sus discursos de 1927 y posteriormente incluido en un libro homónimo, es considerado una exposición clásica del agnosticismo.[54] [55]
Russell le pidió a sus lectores que «se paren en sus propios pies y miren imparcialmente y directo al mundo con una actitud intrépida y una inteligencia libre».[56]
En The existence and nature of God (La existencia y naturaleza de Dios, 1939) se identificó a sí mismo como ateo:[57]
La existencia y naturaleza de Dios es un tema que solo puedo analizar a la mitad. Si uno llega a una conclusión negativa respecto a la primera parte de la pregunta, la segunda no surge; y mi postura, como habrán notado, es negativa en esta materia.
No obstante, luego en el mismo discurso, al analizar los conceptos modernos y no antropomórficos de Dios, afirmó:[58]
Esa clase de Dios, pienso, no es una que se pueda realmente refutar, mientras que un creador omnipotente y benevolente sí.
En el ensayo Am I An Atheist or an Agnostic? A Plea For Tolerance In The Face Of New Dogmas (¿Soy ateo o agnóstico? Un llamado a la tolerancia cara a cara con nuevos dogmas, 1947), reflexionó sobre el problema de cómo llamarse a sí mismo:[59] [60]
Como filósofo, si estuviera dirigiéndome a una audiencia estrictamente filosófica, debería decir que tengo la obligación de describirme a mí mismo como un agnóstico, porque no creo que haya un argumento concluyente con el cual uno demuestre que no existe un Dios. Por otra parte, si voy a comunicar la idea correcta al hombre común de a pie, pienso que tendría que decir que soy un ateo, porque cuando digo que no puedo probar que no existe un Dios, debería agregar que igualmente no puedo probar que no existen los dioses homéricos.
En su ensayo What Is An Agnostic? (¿Qué es un agnóstico?, 1953) escribió:[61] [62]
Un agnóstico piensa que es imposible conocer la verdad en asuntos como Dios o la vida próxima en las que el cristianismo y otras religiones están preocupados. O, si no imposible, al menos imposible en el presente.
Luego agrega:[63]
Pienso que si escuchara una voz del cielo que predijera todo lo que me ocurrirá en las siguientes veinticuatro horas, incluidos eventos que habrían parecido altamente improbables, y si todos estos eventos luego sucedieran, estaría probablemente convencido al menos de la existencia de alguna inteligencia sobrehumana.

Leslie Weatherhead[editar]

En 1965 el teólogo cristiano Leslie Weatherhead publicó The Christian Agnostic (El cristiano agnóstico), en el que argumenta:[56] [64]
[…] muchos agnósticos declarados están más cerca de la creencia en el verdadero Dios que muchos feligreses convencionales que creen en un cuerpo que no existe a quien llaman equivocadamente Dios.
Aunque radical y rechazado por los teólogos convencionales, el «agnosticismo» de Weatherhead está lejos del de Huxley, incluso del agnosticismo débil:[56] [64]
Por supuesto que el alma humana tendrá siempre el poder de rechazar a Dios, ya que la elección es esencial a su naturaleza, pero no puedo creer que nadie finalmente lo hará.

Charles Darwin[editar]

Criado en un ambiente religioso, Charles Darwin estudió para convertirse en pastor anglicano. Pese que con el tiempo dudaba en partes de su fe, Darwin continuó ayudando en los asuntos de la iglesia, aunque eludía ir a misa. Darwin afirmó que sería «absurdo dudar de que un hombre pueda ser un teísta apasionado y un evolucionista».[65] [66] Aunque reticente respecto a su opiniones religiosas, en 1879 escribió: «Nunca he sido un ateo en el sentido de negar la existencia de un Dios. Pienso que mayormente […] agnóstico sería la descripción más correcta de mi mentalidad».[65] [67]

Demografía[editar]

Proporción de ateos y agnósticos en el mundo (2007).
Los servicios demográficos normalmente no diferencian los varios tipos de participantes no religiosos, por lo que a menudo se clasifica a los agnósticos en la misma categoría que a los ateos y otras personas sin religión.[68]
Una encuesta de WIN/GIA de 2012 preguntó «¿Independientemente de si asistes a un lugar de culto o no, dirías que eres una persona religiosa, no religiosa o un ateo convencido?». El 59 % de la población mundial se identificó como religiosa, un 23 % no religiosa y un 13 % se declaró atea convencida.[69] Una encuesta de 2010 publicada en la Encyclopædia Britannica reveló que las personas no religiosas o agnósticos constituían el 9,6 % de la población mundial.[70] Una encuesta de finales de 2006 publicada en el Financial Times abarcó a los Estados Unidos y cinco naciones europeas. Las tasas de agnosticismo en el país americano fueron de 14 %, mientras que las europeas fueron considerablemente mayores: Italia (20 %), España (30 %), Gran Bretaña (35 %), Alemania (25 %) y Francia (32 %).[71]
Porcentaje de ciudadanos europeos que respondieron «No creo que existe alguna clase de espíritu, Dios o fuerza suprema» en el Eurobarómetro de 2005.[72]
Un estudio dirigido por Pew Research Center en 2010 encontró que alrededor del 16 % de la población mundial no tenía afiliación religiosa, el tercer grupo más grande, después del cristianismo y el islam.[73] De acuerdo con un estudio de 2012 por Pew Research Center, los agnósticos representaban el 3,3 % de los adultos estadounidenses.[74] En el U.S. Religious Landscape Survey, a cargo de Pew Research Center, el 55 % de quienes respondieron «agnósticos» expresaron «una creencia en Dios o un espíritu universal»,[75] mientras que un 41 % declararon sentir una tensión en «ser no religioso en una sociedad donde la mayoría de las personas son religiosas».[76]
Otros estudios han ubicado el porcentaje estimado de ateos, agnósticos y otros no creyentes en un Dios personal en tasas tan bajas como aquellas de un solo dígito en Polonia, Rumania, Chipre y otras naciones europeas,[77] y hasta un 60 % en Finlandia, 72 % en Noruega, 80 % en Dinamarca y un 85 % en Suecia.[78] De acuerdo con el Eurobarómetro de 2010, el 51 % de la Unión Europea cree en un Dios, un 26 % cree que existe una clase de espíritu o fuerza suprema, el 20 % no cree en ninguna de las anteriores y un 3 % restante no está seguro.[79] De acuerdo con el Australian Bureau of Statistics en 2011 el 22 % de los australianos no tiene religión, categoría que incluye a los agnósticos.[80] Entre el 64 y el 65 % de los japoneses[78] y el 81 % de los vietnamitas[81] son ateos, agnósticos o no creen en dios alguno.

Críticas[editar]

El agnosticismo es criticado desde una variedad de puntos de vista. Algunos pensadores religiosos consideran que limita la capacidad de la mente para conocer la realidad al materialismo. Algunos ateos critican el uso del término agnosticismo como funcionalmente indistinguible del ateísmo, esto resulta en frecuentes críticas a aquellos que adoptan el término para evadir la «etiqueta atea».[15] Por ejemplo, Mario Bunge escribió «Es probable que un agnóstico sea un ateo avergonzado, temeroso de estar equivocado, de ser acusado de dogmatismo o discriminado».[82]
Algunos pensadores y filósofos rechazan la validez del agnosticismo, pues consideran que limita la capacidad humana de conocer la realidad, ser cuya inteligencia tendría además un elemento no material, espiritual. Afirman que «no poder ver o tomar ciertas cosas no significa necesariamente negar su existencia» y utilizan la gravedad, entropía, razón o el pensamiento como ejemplos.[56]

Teístas[editar]

Los críticos teístas afirman que el agnosticismo es imposible en la práctica, debido a que solo se puede vivir como si Dios no existiera (etsi deus non daretur) o como si Dios existiera (etsi deus daretur).[83] [84] [85]
Académicos religiosos como Laurence B. Brown critican un mal uso del término, afirmando que se ha convertido en uno de los conceptos peor usados en metafísica. Brown pregunta, «Afirmas que nada puede conocerse con certeza […], ¿cómo, entonces, puedes estar tan seguro?».[86] [87]

Católicas[editar]

De acuerdo con Joseph Ratzinger, el agnosticismo fuerte se contradice a sí mismo al afirmar el poder de la razón para conocer la verdad científicamente.[88] [89] Culpa a la exclusión del raciocinio de la religión y la ética de patologías peligrosas como crímenes contra la humanidad y desastres ecológicos.[88] [89] [90]
«El agnosticismo», dijo Ratzinger, «es siempre el fruto de un rechazo del conocimiento que es de hecho ofrecido a la humanidad. […] El conocimiento de Dios siempre ha existido».[89] Aseveró que el agnosticismo es una elección de comodidad, orgullo, dominio y utilidad sobre la verdad, y que se opone a las siguientes actitudes: la autocrítica más aguda, escucha humilde a la totalidad de la existencia, la paciencia persistente y autocorreción del método científico, la disposición de ser purificado por la verdad.[88]
La Iglesia católica considera que vale la pena examinar lo que llama «agnosticismo parcial», especialmente aquellos sistemas que «no apuntan a construir una completa filosofía de lo incognoscible, sino en excluir tipos especiales de verdad, especialmente religiosas, del dominio del conocimiento». Sin embargo, la Iglesia históricamente se ha opuesto al rechazo total de la capacidad de la razón humana para conocer a Dios. El Concilio Vaticano I decretó «Dios, el principio y fin de todo, puede, por la luz natural de la razón humana, conocerse con certeza a partir de las obras de creación». De acuerdo con la Catholic Encyclopedia, este no se basó en un sistema filosófico histórico, sino en las Escrituras.[91]
El filósofo cristiano Blaise Pascal argumentó que incluso cuando no hubiese ninguna evidencia valedera de la existencia de Dios, los agnósticos deberían considerar lo que se conoce como la apuesta de Pascal: el valor infinito esperado de aceptar a Dios es siempre mayor que el valor finito recibido de no hacerlo, por lo que es una «apuesta» más segura elegir creer.[92]
Peter Kreeft y Ronald Tacelli citaron veinte argumentos para la existencia de Dios,[93] y afirmaron que cualquier «demanda» de evidencia en un laboratorio es pedirle a Dios, el ser supremo, que se convierta en un sirviente del hombre.[94]

Ateas[editar]

Richard Dawkins, biólogo británico y una de las figuras ateas más prominentes del debate público contemporáneo.
Richard Dawkins mientras que elogia el «agnosticismo temporal en la práctica» (ATP) en materias que tienen una respuesta pero se carece de evidencias para dar una respuesta definitiva, critica al «agnosticismo permanente por principio» (APP, agnosticismo fuerte) en asuntos de religión pues «la existencia o inexistencia de Dios es un hecho científico sobre el Universo, descubrible por principio si no por la práctica». En su libro El espejismo de Dios cuestiona al agnosticismo con bases científicas y filosóficas por mantener una posición neutral con respecto a la existencia o no existencia de deidades.[95]
Critica además el salto lógico de afirmar la irrefutabilidad de algo a sostener que la verdad y falsedad de su existencia son por tanto equiprobables; al igual que para la tetera de Russell o el Monstruo del Espagueti Volador, puede evaluarse la probabilidad de la verdad de la hipótesis de Dios. Ya que en la práctica todos nos movemos del tetera-agnosticismo al tetera-ateísmo, propone un espectro de probabilidad teísta para distinguir ambas posturas: qué tan cerca del cero se está dispuesto a estimar la probabilidad de la existencia de Dios. Argumenta que la evidencia y el razonamiento están lejos de situarnos en el punto medio de 50 %, por lo que se declara «agnóstico en la misma medida en que lo soy respecto de las hadas en el fondo del jardín».[95]