Tuesday, May 11, 2010

Carta de una hija a su madre


Entre los personajes de mi libro "Los sapos no saben leer" una de las protagonistas, una de las hijas y hermana de Manny que es bipolar y adicto a las drogas, tenemos a Silvia que es una joven lesbiana que vive una doble vida ocultando su lesbianismo hasta que un dia no puede mas y le escribe una carta a su madre:

Querida Mamita:

Escribirte estas palabras es muy duro y dificil para mi. Antes que nada, quiero que sepas que te quiero como a nadie, que te valoro y que espero que puedas comprenderme.

Si te escribo hoy es porque me importas. Se que te pasas los dias haciendote preguntas sin encontrar respuestas. Madre, no tienes la culpa de nada, hiciste un gran trabajo con todos tus hijos, y hoy quiero que sepas lo que llevo por dentro.

Antes que nada, quiero que sepas que nadie me ultrajó o que me violaron, como se que paso contigo, yo soy asi desde chiquita. Perdona que meta el dedo en la llaga pero necesito aclarar muchas cosas.

Esto no es como tener fiebre, tomar remedios y curarte. No sabes lo cansada que estoy de vivir en una constante mentira. Guardando en lo más profundo de mi lo que pienso, lo que siento, y querer gritar al mundo entero que por ser "lesbiana" no soy menos ser humano.

Soy mujer y no dejaré de serlo, siento y pienso como todas tus amigas o tal vez como tu misma, sufro el dolor de la misma manera y mi organismo es igual al tuyo. Tu has tenido la dicha de ser madre, de llevar en tus entrañas al producto de tu amor con tu pareja, me llevaste en tu vientre por 9 meses, y recuerdo que decías al preguntarte que qué querías que fuera, y contestabas: - Lo que Dios me mande, pero que nazca sanita.

Y ahora que te diste cuenta de lo que siento, de quien soy, te sientes defraudada, asqueada, avergonzada, porque esto le pasa a otras familias, pero no puede pasarle a la nuestra. Se que es muy duro para ti, sobre todo porque no soy la unica de tus hijos que te ha salido "rara", en la familia tienes a mi hermanito quemado por las drogas y a quien tuviste que sacar de la carcel tantas veces, tienes un nieto que se fue a vivir a casa de un musico homosexual y es su amante aunque nadie en la familia quiere aceptar que sea gay, y ahora tu hija la solterona que no quiere seguir siendo una rara porque no le gustan los hombres.

No sabes lo difícil que es llevar una doble vida, estoy tan cansada de responder a las personas (ya sean de la familia o a las amigas), que no tengo novio dando cientos de excusas como que aún no me ha llegado el amor, que no uso falda porque tengo las piernas feas, que no me maquillo porque me gusta el look natural, que el cabello muy corto por el calor.

Es devastador pretender en la oficina que tengo un novio que vive lejos, viviendo de mentira en mentira, cuando en el fondo todos saben o sospechan.

Pero es no es lo peor, me paso la vida llorando porque se que hablan de mi. Se que no soy la unica con este problema, y que tengo que cuidar mucho el trabajo y las apariencias, pero estoy harta de las indirectas y de las personas que hacen bromas y chistes cuando se refieren a personas que son "distintas", si, a los invertidos, los homesexuales, los que condena la biblia, porque somos anormales, pecadores, enfermos sexuales... somos diferentes?

Diferente a quien???, to ojos, nariz, brazos, piernas, el periodo todos los meses con unos colicos terribles, y me gusta la vida y el amor, el amor y tantas cosas. Yo soy una de esas personas "diferentes".

Hoy te escribo esta carta porque necesito que me comprendas, necesito que entiendas que yo no escogí ser así. A mi me hubiera gustado ser como tu, tener tu vida, un esposo, muchos hijos, un hogar, disfuncional, pero un hogar. Mami, entiende que soy feliz a mi mamnera, que me siento bien, no soy promiscua por ser lesbiana.

Como te conozco se como te sientes y como lloras, y daría mi vida por no causarte este dolor y la verguenza que sientes por tu crianza, tu religion y el que diran. Siempre te he respetado y hoy pido lo mismo para mi, porque soy una persona que siente y razona como tu.

Para que te quedes tranquila, te prometo que no me perderé en los excesos porque nunca faltara alguien que me este cuidando. No te preocupes que no maltratare mi cuerpo porque tu me has enseñado a respetarlo. Yo no me volvere alcoholica, ni hare drogas, porque nunca han sido mi estilo de vida... Te ruego que me des la oportunidad de sentirme comprendida y respetada por ti. No me hagas mas dura y difícil esta carga. Sólo quiero que me ayudes a quitar las piedras de mi camino, que cada vez son mas pesadas. No me pongas tu esa pared gigantesca que tal vez no pueda mover, porque sin tu ayuda madre adorada no podre quitarla nunca.

Madrecita te quiero mucho y no puedo ni quiero perderte.

Tu hija Silvia

4 comments:

  1. Menudo revuelo causa esta carta en el libro me imagino, revuelo en el corazón de una madre, seguramente por la “eterna” intolerancia y pretender que ser bueno es actuar a mi modo de ver! Que rico leerse el libro completo para saber que efectos tuvo la carta en la madre? Si bien la hija lleva una vida “diferente” a la que la mamá idealizó, lo único que le queda a una madre de verdad es respetar, aceptar y perdonarse a si misma por su crasa equivocación.
    Un besito marino!

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  2. Esta carta que expresa tanto dolor nos hace cuestionarnos qué haríamos si nos tocara vivir lo que le toca a Sylvia y a su madre. Tú qué harías en ese caso, o tú o tú? Yo creo que los seres humanos debemos aceptar las diferencias, en eso se basa el amor al prójimo. Saber amar al otro tal y como es. Sylvia expresa un dolor profundo, y cuán fuerte es sentir el rechazo de tu propia madre o la incomprensión del mundo que te rodea, la maledicencia, las miradas ofensivas, etc. Pero Dios nos ama sí como somos, nadie es perfecto, solo El y no rechaza a Sylvia como ella cree. Eso que se dice sobre la Iglesia no es cierto, más bien hay que acoger a quien sufre y darle amor y enseñarle que tiene una gran dignidad por ser hijo de Dios. Él nos ama!!! Me gustaría decirle a Sylvia si la tuviera en frente todas esas cosas y ayudarla en el camino difícil que le ha tocado en esta vida. Todos llevamos nuestras cargas y dolores. Qué bueno es que ella se de la oportunidad de expresarle a su madre el dolor de ser incomprendida y rechazada. El amor es lo que falta repartir en este mundo, a raudales. Cada hijo es diferente y hay que amarlo como tal, pero jamás abandonarlo, el amor de madre es incondicional, lo que pasa es que a veces es muy duro aceptar que nos toca pasar por algo inesperado en nuestra mente condicionda por una sociedad que rechaza las diferencias. Besos!Bravo Mary!

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  3. Vera, gracias por haberte tomado el tiempo de leer, comprender, capturar la esencia de las palabras de Silvia una de las protagonistas de m segundo libro los sapos no saben leer. Tu analisis ademas de estar cargado de amor demuestra la calidad de ser humano que eres. Estos son los comentarios que me iluminan, hay tanto desamor e intolerancia cuando lo que nos deberia de preocupar todos los dias es recordar lo que dijo el Hijo de Dios "Amaos los unos a los otros"

    Bravo Vera! Bravo por el mejor de todos los comentarios.

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  4. No estoy de acuerdo en incorporar a la religión en este tema , si estoy de acuerdo con la filosofia que brinda Vera al respecto de que jamas hay que abandonar a un hijo y lo unico que necesita el mismo es contención y amor... Muy bueno el escrito.

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