Tuesday, July 13, 2010

Cuando la mujer es infiel


He tocado muchos temas, y hoy quiero hablarles de cómo es la mujer infiel. No he tenido muchas amigas que se hayan sincerado conmigo (mejor dicho nunca ninguna mujer que conozca a fondo me ha dicho con el corazón en la mano que alguna vez o muchas veces le ha sido infiel a su esposo o a su pareja). Me imagino que se lo confiesan al curita confesor, al psicologo, terapista o su almohada.

¿Que es lo que hace que una mujer “decente” (entre comillas) caiga en el vil pecado de la infidelidad y termine en la cama con otro hombre? Indudablemente tienen que haber muchas razones, y todas serán justificadas porque los seres humanos buscamos siempre excusas, pretextos, motivos para justificar nuestras “malas” o prohibidas acciones, y la infidelidad es parte del pecado capital de la lujuria. Todos los que han sufrido el terrible golpe, el dolor de la traición, esa angustia que no te deja dormir, porque es feo descubrir que el marido te saca la vuelta, o la mujer al marido, ese acto de infidelidad que señalan y condenan a “las terribles mujeres infieles” como la peor “especie humana” sobre el planeta, "la mujer infiel".

Por otra parte la mujer infiel a pesar de tener el clavito, la espinita, muchas veces ríe y otras llora pero se queda con el sabor de lo vivido, y seamos honestas la adrenalina y el gran susto por el gusto, el sabor, el goce, de todo eso que conlleva lo prohibido.

Algunos seres humanos ya nacen con el sello de la infidelidad, lo son por naturaleza, no soy quien para juzgar a nadie, pero he conocido a varios (sobre todo varones) que no conocen el termino o la definición de la monogamia. No le son fieles a nadie. Ellos son don Juanes desde muy temprana edad, es un instinto ser coquetos y enamorados, vanidosos y libidinosos, ya vienen diseñados, moldeados así porque saben como no dejarse atrapar. Viven de aventura en aventura, y como sufren cuando ya no pueden.

Un amigo detective privado me contaba que cuando investigaba los casos de mujeres infieles le era mucho mas difícil cazarlas en el acto, porque las mujeres son mucho mas inteligentes en cuanto a que saben hacer las cosas mucho mejor, por ejemplo se hacen las que se van al gimnasio, calculan dos o tres horas, primero acostumbran a las personas a una rutina, cuando ya establecen esa rutina entonces un día entran al gimnasio, dejan el carro estacionado en el lugar de siempre, entran, hacen ejercicios quince minutos, se van al servicio y de allí salen por la otra puerta, se suben al carro del amante y se van a otra parte de la ciudad,lejos, nunca lo hacen cerca de sus hogares, en cambio por estadísticas los hombres lo hacen a dos cuadras de su casa o en las cercanías, aveces tienen un lugarcito que les queda muy cerca de su propia casa. Es por eso mucho mas fácil atrapar "in fraganti" a los maridos infieles que a las mujeres, digamos que las hembras por naturaleza son mas arpías y maliciosas, caculadoras, inteligentes, bandidas.

Por tendencia femenina siempre hay una buena razón, puede ser el gusto por lo prohibido, están muy aburridas de la monotonía de su relación, es muy posible la falta de satisfacción sexual (ya el marido no funciona)o mayormente lo que necesita es llenar el vacío emocional que siente, pueda ser que las culpables fueron unas copas de más, o la necesidad de aventura, de lo prohibido, esa adrenalina de mantener una relación oculta.Saber que todavia son atractivas, que todavia pueden despertar las bajas pasiones. Una vez se tenga la razón adecuada no habrá remordimiento que valga cuando el placer encienda la llamita que se enciende cuando pasa lo que pasa entre un hombre y una mujer.

La tentación está en todas partes, en el mercado, en la calle, manejando, en el trabajo, en el colegio, la universidad, una exposición, un bar, un café, una boda, hasta entre los mismos vecinos, familiares y amigos. La mujer infiel es a su vez una carnada fácil, por eso va en busca de una presa fija y de confianza, es decir, alguien que esté dispuesto a todo sin pedir nada a cambio, y por supuesto, sin delatarla, dependiendo de que es lo que buscan, generalmente es solo “una aventura” el drama empieza cuando los infieles se enamoran y lo que supuestamente era “una canita al aire” una sola vez, se convierte en un drama, en una de esas telenovelas como "Amor en tiempos revueltos".

Hay que buscar un lugar, la mayor parte de las infieles, eligen uno diferente a sus propias casas para encontrarse con sus amantes. Entre más lejos esté de los lugares que frecuenta con su pareja oficial, mejor. Muchas veces recurren a pequeños hoteles o el apartamento del "otro” como sitio oficial de fogosos encuentros. Esto se ve mucho en las películas. Y cuando el fuego se prende cualquier lugar oscuro o el mismo auto son testigos del acto de la infidelidad, de lo prohibido.


Encontrar el momento - La fórmula más frecuente que utilizan las infieles para sacarle tiempo a su "infidelidad” plancito como le dicen en Lima, es inventar tardes de charlas, excusas como tener que ir a algún lugar que el marido deteste como ir de compras, o donde alguna amiga, y ellos los “confiados” se quedan viendo televisión o quien sabe si haciendo exactamente lo mismo, siendo infieles. Cuernos por los dos lados. Conozco muchos casos en donde los amigos vienen a buscar al marido porque supuestamente se van a jugar fulbito o volar avioncitos y lo que hacen es irse cada uno por su lado con sus amantes, entre hombres se ayudan mucho a taparse las infidelidades.

Tener una buena excusa - Una cuartada siempre es necesaria, y para ello existe la mejor amiga. Aunque las más "expertas" saben que es mejor no confesar el secreto. En caso de despertar alguna sospecha, lo mejor es hacerse la ofendida, dicen que eso siempre funciona.

La mujer infiel según lo que me dice mi amigo el detective es tan astuta que no se va a poner ropita interior sexy si antes no lo hacia, no puede despertar sospechas no cambiar su rutina, seguirá siendo la misma que todos los días, posiblemente no use colonia ni perfume y menos llegar limpiecita a casa, a no ser que use la excusa del gimnasio y entonces llega con el pelo mojado. Lo ideal es no cambiar en lo más mínimo para que el marido no se de cuenta.

Cuidado con los hombres que saben escuchar porque las mujeres en general son muy propensas a la infidelidad porque siempre están buscando a alguien que las escuche y demuestre que están interesados en nuestros asuntos y problemas. Maridos, novios, cuidadito, mucho ojo, porque una mujer cae en la tentación porque siente que su pareja la está dejando a un lado, y conoce a otro hombre que la hace sentir viva y deseada de nuevo, esto la convierte en una victima o presa infiel en potencia dispuesta a vivir una aventura extrema.

Remordimientos y complejo de culpa - A diferencia de los hombres, las mujeres tenemos un punto en contra a la hora de ser infieles, nos sentimos muy pero muy mal. Por mucho que él se lo merezca, aunque sea un desgraciado, sinverguenza, flojo, mal proveedor, borracho, infiel, y mentiroso, impotente y viejo, calvo y canoso, finalmente nosotras no tenemos el corazón para engañarlo. Y claro, cargamos encima con el estigma social que justifica la infidelidad de los hombres, y su apetito sexual, pero nos reserva castas, puritanas, vírgenes y "fieles" hasta que la muerte nos separe.

La infiel se puede enamorar - El problema en la mujer es que es romántica y sensible y aunque que trata no puede evitar involucrar su corazón, porque la mujer cuando entrega el cuerpo, entrega el alma, su mente, su vida, lo da todo, y eso es un problema, somos diferentes a los varones, que pueden tener sexo como si fuera tomarse una cerveza y al poco tiempo ni del nombre de la mujer se acuerdan. En la mujer, su cabeza le dice que esta aventura no la va a llevar a ninguna parte mas que a las lagrimas y a los remordimientos, sabe que el hombre la ve como un pedazo de carne, sabe que no puede, ni debe sacrificar su estabilidad, su hogar, su marido, sus hijos, su familia, su honor, su honra, toda una vida externa y su reputación de señora, y a pesar de todo pueda que termine sintiendo mucho o algo más por aquel hombre que le cambió la vida. Al final es un sufrimiento y sensación de traición doble. Que drama. Por eso mujeres NO SEAN INFIELES (dos veces). Si quieren curarse del mal de la infidelidad, vean esa pelicula que se llama Unfaithful, en donde Richard Gere termina asesinando al amante de la bella Dianne Lane.


Si bien para los hombres tener una aventura puede ser pan de cada día y no tiene mayor influencia en la vida, más que un poco de aventura extra, para la mujer el tema es muy distinto ya que pasa por la autoestima y valoración de sí mismas. Puede que la relación termine y la mujer vuelva con su pareja pero jamás volverá a ser la misma. En mi libro “los sapos no saben leer” el personaje de Sol, le es infiel a su marido el cual era un sinvergüenza que le pegaba y la maltrataba, le es infiel solo una vez y para su desgracia de esa infidelidad tiene una hija, guarda el secreto por mucho tiempo hasta que un dia no puede mas y explota y lo dice, con el tiempo se da cuenta que lo mejor que le pudo haber pasado fue tener esa hija con el hombre que ella amo en su juventud, que esa infidelidad fue mas un acto de entrega total en un momento en que fue mas grande el amor y la pasión de ambos.

Según estadísticas el 75% de las mujeres le han sido infieles por lo menos una vez a sus parejas. Y el 99.9% de los hombres (¿o será al revés?)

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