Thursday, October 28, 2010

Eres lo que piensas



Mi amiga de la infancia era de personalidad multifacética, desde pequeña se destacaría por sus habilidades artísticas e intelectuales, hubiera llegado a ser una maestra extraordinaria, una gran Chef, una artista de teatro, cantante de opera, declamadora maravillosa, tan sensible que al hablar o al escribir lograba hacer brotar lagrimas hasta de las personas menos expresivas, sabia llegar al alma. Pero la vida es imprevisible y esta gran mujer tuvo que dejar de ser y de hacer muchas cosas porque las obligaciones y la necesidad de otros seres cercanos eran mas importantes que su vida y en vez de dedicarse al arte y llegar a la fama ya sea con su canto y su don al bailar el flamenco se dedico a trabajar en oficinas y en tiendas vendiendo prendas de vestir y accesorios y no pudo estudiar ni perfeccionar todas esas cualidades que la hubieran hecho triunfar y ser una persona exitosa desde muy joven. La vida y sus golpes la hizo practica y realista y supo que lo importante era buscarse el pan de cada día y poder ganarse limpiamente un salario que cubriera las necesidades de su casa, por aquellos días un hogar poblado por sus hijos, sus hermanos y después otros peregrinos, porque en casa de mi amiga, siempre habían personas que venían de paso, por unos días pero que se quedaban por meses y algunas veces por muchos años. Y así la vida siguió caminando con la rapidez y los vientos de cuaresma. A los 20 era bella y espigada, a los 24 era una viuda desolada y viviendo en el extranjero, a los 30 seguía iluminando su paso con el brillo de sus ojos tiernos y bondadosos pero había perdido su grácil figura para convertirse en una mujer obesa, como no quería sufrir decepciones de amores ni que la vieran como un trozo de carne, se acomodaría a su nueva personalidad de mujer grande y aprendió a aceptar el numero enorme que marcaba la balanza cada vez que los médicos la pesaban, paso de 138 libras a 207 libras, y después 242 libras y después llego el día que la balanza marcaría las 300 y hasta 309. Hacia dietas y dejaba de comer (algo que esta muy mal, porque hacer dieta no es dejar de comer sino saber seleccionar que comer e ingerir una dieta balanceada con proteínas y muchos vegetales. granos y frutas, eliminar las grasas y el azúcar, sobre todo las gaseosas y los postres) mi amiga cuando joven y por épocas en que le entraba la desesperación o posiblemente la ilusión de volverse a sentir joven y bonita se ponía a dieta y lo hacia muy rigurosamente y de tanto ayuno y no alimentarse podía reducir 50 0 60 kilos en 3 4 meses como otras personas bajan 5 kilos, pero a los 50 años su cuerpo no computaba las señales de su cerebro y entro en un “estatus quo” y comiera poco o comiera nada ni un gramo rebajaba porque su cerebro la quería proteger de no morirse de hambre. Empezó a sufrir de presión alta, a tener varices en las piernas, se hizo diabética y no podía ni agacharse ni caminar muy rápido porque se sentía morir. Un día tuvo que subir por las escaleras porque se rompió el ascensor de su oficina, y ese día sus piernas no le respondían, sus rodillas le empezaron a doler y todos los músculos adormecidos y fuera de servicio empezaron a quejarse.

Mi amiga tenia muchas cualidades pero era gorda, entonces muchas personas que no podían atacarla en otros aspectos, la hacían sentirse mal, la ridiculizaban, ella era un ser excepcional, una mujer maravillosa, pero eso solo lo podían ver las personas que miran con los ojos del alma. Un día mi amiga tuvo un derrame cerebral y llegando al hospital tuvo un paro cardiaco, después entro en estado de coma y así estuvo muchas semanas, fueron 12 en total, nadie creía que iba a despertar del coma, nadie, con excepción de Marita que desde el primer día afirmaba y sentía que ella se mejoraría, que si abriría sus ojitos y se empezaría a recuperar. Y así fue, exactamente doce semanas después de aquel domingo en que la encontrara su hijo en el suelo de la cocina con los ojos blancos.

Entonces Marita viajo desde el extranjero, fue a visitar a su amiga la gordita linda y le hablo con mucha seriedad y ternura, le dijo muchas cosas para que se diera cuenta que Dios le estaba dando otra oportunidad y que todavía tenia que seguir luchando para vivir. Morirse es fácil, lo difícil es VIVIR y saber hacerlo. Le contó otra historia de su otra gran amiga de la juventud que se murió el día que cumplió los 60. Esta amiga de ambas fue primero madre soltera, después estuvo casada, fue viuda y también fue divorciada, tuvo que luchar como una leona para salir adelante, al principio paso hambre, soledad, humillaciones, miseria, durmió en el piso frío muchas veces y cuando se cansó de ser decente y buena una noche decidió convertirse en una mujer de la calle, porque tenia muy baja su autoestima, porque vivía deprimida, harta, podrida y vacía y ya no quería pensar, ni sentir, empezó a beber vino, mucho vino porque detestaba la cerveza, y tuvo una juventud llena de experimentos y de todo eso que comparten las personas en el bajo mundo, probaría todas las drogas, ingeriría todas las pastillas habidas y por haber, y se despertaba en camas desconocidas con rostros de gentes horribles que nunca volvería a ver, y así viviría mas de una década, perdida, oscura, hasta que una madrugada tocó el fondo y por poco se muere de una sobredosis de barbitúricos. Fue cuando decidió entregarle su vida al Señor y empezó su lucha por cambiar, por salvar almas perdidas, en vida defendió calurosamente los derechos civiles femeninos como el derecho al divorcio si estas en una relación de abuso, a la educación, en el mundo machista y conservador de su época, porque mi amiga era nacida a finales de los 40

Desde los treinta y tantos hasta los 60 se convirtió en una misionera sencilla y sincera viajando a los países más pobres del África y dejando atrás todos esos días oscuros, había renunciado por completo a los placeres de la carne, a las cosas materiales, a la vanidad, al pecado. Nadie sabe que mi amiga llevaba a cuestas un cáncer generalizado, causado por tantas diferentes cosas: el cansancio, la depresión, el cuerpo que le estaba pasando la factura por todo esos años locos, el dolor físico extenuante causado por años de una enfermedad grave que llevaba en silencio, sin decirle nada a nadie, un terrible cáncer de ovarios y después de páncreas. Se murió a los 60 el mismo día de su cumpleaños, dicen que fue un paro cardiaco pero era porque su cuerpo cansado ya no podía más y porque su alma estaba lista para irse al reino de los cielos.

- No quiero que te pase lo mismo le dijo Marita a su amiga querida. -

- Se que tu vida y la de ella son muy diferentes. Tú no tienes un pasado como el de ella, pero has fumado toda una vida y ahora tienes que dejar de fumar, y también tienes que empezar a cuidar tu salud, tu cuerpo y tu peso. Tienes que amarte, tienes que PERDONARTE, tienes que mirar adelante, vivir día a día, recordar todos los días que cuando oramos el Padre nuestro pedimos por el pan nuestro de cada día, no por el de ayer, no por el de mañana, pedimos por el de HOY DIA. Somos arquitectos de nuestras vidas. Somos lo que pensamos. Usemos la imaginación, usemos la actitud, seamos positivos, llamemos las cosas buenas, las palabras son poderosas. Piensa cosas lindas, habla cosas lindas, decreta cosas lindas, hazlo y verás que te empezaran a suceder cosas lindas. Eres lo que piensas.


Y hoy mi amiga querida, ya recuperada, me escribió un mensaje, porque ya ha vuelto a escribir y cada día va mejorando su lenguaje, porque ha tenido que volver a aprender muchas cosas. Ya no fuma, ha rebajado muchas libras y tiene muchas ganas de vivir, de salir adelante, de encontrar el camino de la luz, del amor y aprender a recibir las bendiciones de nuestro Padre Celestial, empezar el día dándole las gracias por todo lo bueno y también por todo lo malo, porque todo lo que nos pasa en la vida, lo bueno, lo malo y lo feo son pruebas, son momentos, son experiencias para seguir creciendo, aprendiendo, mejorando y para llegar a envejecer con sabiduría y con la juventud de tus pensamientos, porque la edad está en el ánimo, la edad es un numero y cuando te deje de importar cuantos años tienes empezaras a rejuvenecer.

Las personas más joviales y saludables que he conocido en mi vida llegaron casi, casi a cumplir los 100 años.

3 comments:

  1. Co mo siempre tú tan linda! Hace tiempo que no posteo muy pronto escribiré sobre lo olindo que está el Perú y te lo comparto. Cuál e stu mail Mariangeles? Un gran abrazo desde Lima: Miy

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  2. ¡Que cierto es lo que dices Mariángeles! Uno es lo que piensa, tal cual lo dices.
    Te sigo habitualmente en tu blog, te he dejado varios comentarios, pero me apena que no los contestes.
    Como un excepción el último que dejaste en mi blog, de ayer 30 de octubre, es muy elogioso y te lo agradezco mucho.
    No creo ser merecedor de tus sinceros elogios Mariángeles.
    Me has dicho "cuando sea grande como tú", y eso es demasiado decir.
    Como sea, gracias, muchas gracias por tus palabras y tu presencia siempre tan valiosa. Escribes muy bien Mariángeles.
    Quería decirte ésto por correo, pero lo perdí. ( A veces me atraso en la lectura y entonces borro de un plumazo varios a la vez).
    Un gusto leerte.
    Saludos y un abrazo,
    roberto

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  3. Que feliz me hacen los dos con sus generosos comentarios. Por favor escribanme a mi email personal a:

    Brittafernandez@yahoo.com

    Besos de luz para los dos a quien me fascina leer todo lo que escriben.

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