Thursday, February 3, 2011

Biutiful y mi ansiedad que cura el mar


Cuando visito Lima, me quedo siempre cerca del mar. De jovencita era lo primero que veia al despertarme y antes de dormirme me quedaba mirando fijamente la mejor vista desde mi ventana en el noveno piso del edificio del malecon Armendariz. Siempre que regreso por mi antiguo barrio, tengo que caminar por esas calles que me reconocen.

Hace poco estuve en Barranco y Chorrillos contemplando el mar desde el malecón. Dicen que por estos dias de Febrero hace mucho calor y por las tardes sopla un viento suave y tibio. El aroma del mar es fuerte, me acerca a los 60 y 70 cuando veraneaba en el Club Regatas, o cuando vivia en la calle Toribio Pacheco que se olia la harina de pescado que por esos dias hacia del Peru el primer productor mundial.

Al lado del Club Regatas desde siempre sigue la Playa "Pescadores" con sus barquitos coloridos y despintados y miles de habitantes llenando las playas, desde arriba parecen hormigas y si te acercas de tas cuenta que es el pueblo, los pobres que no pueden pertenecer al Club, y no debe de faltar algun buen nadador que le da la vuelta al muelle y se cuela de puro arriesgado y curioso. A lo lejos se divisan un par de barcos que se mueven lentamente y el Fronton que es donde estan los presos.

Una mujer con voz chillona insulta a otra por culpa de un hombre que parece que ha estado jugando con las dos, las veo, las oigo, pero no les presto atencion, estoy en otra parte, en mi mundo, mi mente siente los latidos de mi corazón que laten con una fuerza de esa que conocen las personas que sufren de taquicardias y ataques de ansiedad. Estoy en Chorrillos, en mis recuerdos vuelvo al verano de 1972. Me invade la nostalgia, se mezclan mis lagrimas con las imagenes de aquellos meses en donde locamente enamorada nadaba al lado de mi gran amor. Siento rabia, deberia de haberme olvidado de todas esas cosas, al fin y al cabo no podemos retrocer, los seres humanos solo tenemos "hoy dia" el futuro es incierto y el pasado queda atras para convertirse en recuerdos, generalmente dolorosos y que producen los benditos ataques de anisedad, o panico, o como quieran llamarle a todos estos sintomas que se asemejan a lo que sientes cuando te sale un perro al encuentro o un ladron te roba la cartera.

Tengo varios meses sintiendome asi, los mareos, la falta de aire, la tristeza por los que ya no estan. Rezo, trabajo, canto, como, oigo musica, escribo, lloro, medito, respiro profundamente, tomando una cantidad de pastillas que en vez de mejorarme me hacen sentirme como una idiota, mareada todo el tiempo y con unos problemas de concentracion que los que no me conocen deben de pensar que no se de que estoy hablando, pienso en todo lo que voy a escribir, en todas las historias que quiero dejar plasmadas en el papel, en todas las cosas pendientes que quiero hacer que son muchas. Quiero sentirme bien, saludable, recuperarme, volver a ser la burbujeante, locuaz, atrevida, energetica, incansable mujer que hasta hace poco era...

Comparo mi Lima con otras ciudades del mundo, en un estado interior que pretendo conservar mientras siga viva, mi padre siempre me dijo que soy una enamorada de Lima, y como la veo siempre con ojos de amor nunca he querido ver mas alla... Mi Lima maravillosa, mi consentida.

Pero esta vez, en este ultimo viaje, me toco salir de Miraflores, de San Isidro, de la Molina y de los barrios "bonitos" limpios, de gente bien, en donde viven los pudientes, los pitucos, los platudos. Esta vez no solo vi la extrema pobreza sino que penetro por mis poros y se filtro por cada una de mis celulas. Estuve dentro de unas casitas de cajas de carton y pedacitos de madera que no tenian nada que envidiarle a las peores barriadas de Etiopia, Bangladesh, Cambodia, Haiti, La Mosquitea en Honduras. La pobreza me dejo mas rota, mas ansiosa, mas preocupada, y sobre todo mas consciente de la gran necesidad que existe de ayudar a los verdaderamente necesitados. Nunca he podido comprender como permitimos que en el mundo haya tanta pobreza y como los que si podemos ayudar, lo hacemos tan poco y seguimos viviendo indiferentes, ciegos, zordos.

Me interrumpe mi esposo y me dice: " Quiero ir al cine a ver "Biutiful" la ultima película del director Mexicano Gonzalez Iñarritu el mismo que se hizo famoso con sus "Amores perros" y "Babel" y que ahora con el fabuloso actor Bardem (el marido de la Penelope Cruz) ha sido nominado para otro Oscar con esta historia que dicen que es cruda pero muy real y de nuestros dias. Tengo que averiguar en que cine de Miami la estan estrenando."

Y yo le digo: "no quiero ir al cine hoy, vamos otros dia, hoy necesito, hoy te suplico que me lleves a ver el mar" pero es jueves y estamos levantados desde las 5:00 AM, acabamos de terminar nuestros trabajos y tenemos que ir a comprar comida y llevar a mi gata al veterinario porque tiene dias que no come y cada dia esta mas flaquita y la verdad que no soporto la idea de que se nos vaya a morir, la miro y le digo " no tienes nada, por favor toma tu agua y come tu Purina Cat Chaw, y ella me cierra sus ojitos y yo no dejo de sentirme alterada porque es mi gata desde hace mucho, pero mucho tiempo, y la amo como si fuera humana. Se nos hizo tarde, muy tarde y me quede con las ganas de mirar el mar cansado de la noche.

Mi hermano esta en Miraflores, le pido que camine por mis calles y avenidas, que se tome una chicha, disfrute de los alfajores, de los camotillos y los ceviches mixtos, le pido que desde LarcoMar le diga a mi mar que me hace falta cada manana al despertar y cada noche antes de irme a dormir. Y cerrando los ojos me veo nadando en el mar de la noche.

1 comment:

  1. Lima te espera y te esperamos los que más te queremos,sentimos que pronto estarás bien, que pronto serás la misma paar disfruta de tus calles que te añoran, que te recuerdan, que te llaman, regresa pronto recuperada, para regalarnos un poquito de tu felicidad y hacernos las vidas más alegres a todos !

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