Sunday, February 6, 2011

Recordando a mi tios Pablo y Antonieta


Es domingo y estoy viendo una pelicula sobre la historia de una anciana violinista que se encuentra a los ochenta y tantos con el amor de su juventud, quisiera tener la belleza de aquellos dias y que el tiempo se hubiera detenido en aquel verano de los 1945... En el teatro suenan los violines en la noche de estreno de su nieta Greta y despues tiene un re-encuentro en la intimidad de la alcoba con el amor de sus amores, es la escena mas tierna y emotiva que he visto en estos dias, las palabras que se dicen, la forma en que se abrazan. La anciana cierra los ojos, piensa que el amor maduro no es menor en intensidad, es un amor silente, suave, callado y sobre todo discreto, quisiera tener un cuerpo de piel tersa y pechos erguidos y con voz quebrada le pide que apague la luz. Siente que el amor es extenso como cuando la vida es larga, solo que ahora es definido, colorido, poetizado y no necesita de estridencias para demostrarse... Se aman, se aman con la mirada, se aman compartiendo la noche por primera vez.

Para el que ama en la madurez, los problemas pueden hasta llegar a dar felicidad, porque son formas elaboradas de construir el bien y el placer. El rehuir los problemas y encerrarse en la infelicidad no serán hechos que distraigan o desgasten al amor maduro, porque el amor maduro es acaso el verdadero AMOR.

Cuando llegas al ocaso de tu vida, y en el espejo se refleja tu rostro ojeroso y tu mirada cansada, arrugas, manchas, calvicie, tu piel reseca y la falta de energia, el cansancio de la vida... entonces te das cuenta que la vida es un inmenso milagro... Por eso el amor en la tercera edad es pleno en cada realidad y cada fantasía y por ello como una maravillosa suerte de alquimia, se convierte un viviente paraíso...

Ahora amas mezclando la comprension, una pasion calmada, disfrutas como nunca la musica, te emocianas con los poemas y entiendes muchas cosas que cuando joven te parecian insignificantes, el misterio del amor, la magia que mueve el mundo y hace que sucedan milagros. Porque es en el amor en que somos semejantes a Dios. Por eso los abuelos somos tan inmensamente felices cuando cargamos a nuestros nietos, cuando oimos sus vocecitas y sentimos sus manitas.

Cuando llegamos a mayores, nos convertimos en seres sublimes porque tenemos la experiencia pero no hemos perdido el encanto de la inocencia, de querer seguir siendo felices, porque todos los seres humanos queremos amar y ser amados, todos queremos vivir y sentir la alegria de la salud, de las cosas buenas, si, todos, y el que no quiera aceptarlo es porque tiene miedo.

Cuando amas a los 60, a los 65, a los 75, a los 82, a los 90, ya no hay competencia, no ya no compites con nada ni con nadie, no usas los frenos pero tampoco impones, ya no pasas facturas ni sacas en cara muchas cosas, te callas, lo miras a los ojos y con una mirada lo dices todo. Ya no preguntas, valoras cada instante, cada copa de vino, cada caminata por la playa, y te das cuenta de la intimidad deliciosa que existe cuando tomados de la mano miras la pelicula o la obra de teatro, o como tiene dificultad en ponerse los calcetines.

Intuyes a tu pareja, sabes lo que piesa, sabes lo que te va a decir. Todavia sientes aveces temor, es logico, somos humanos, pero ya sabemos maquillar esos miedos y no hacemos del temor un nuevo argumento y jamas una disputa. Y si peleas es distinto, terminas usando tu sentido del humor y riendo al unisono.

Ahora nos sentimos seguros, esa seguridad que te has ganado con la sabiduria de la experiencia y de los golpes de la vida. El amor maduro se nutre, y sacia su sed de cada instante, valorando el presente, y sabiendo que cada etapa de nuestras vidas sigue siendo importante. Todas las edades tienen su encanto, cuando comprendas esto habras avanzado mucho en el camino de la vida.

Quien dijo que hay edad para el amor? con el tiempo he aprendido que cada dia podemos amar un poco mas, que el amor a nuestra edad es redentor de todos los errores del pasado, probando que nada puede impedirle al ser humano el maravilloso milagro del futuro... pero viviendo cada dia como si fuera el primero y el ultimo, sacandole el jugo a cada hora, respirando profundamente, prendiendo velas todas las tardes cuando se oculta el sol, recibiendo nuevos amaneceres...

Saben como es el amor adulto, es el amor que se regenera aprendiendo todos los dias que debemos mejorar, crecer y aprender de nuestros errores. El amor es el fruto vital con capacidad de crecer y continuar viviendo, pero debemos de tomar mucha agua, cuidar nuestros cuerpos, nuestras mentes y escuchar la voz interior, seguir los impulsos de nuestros corazones. Somos energia, somos luz, somos amor, somos bondad, somos comprension, somos tolerancia, somos sabiduria, somo generosidad, somos oidos, somos paz.

Anoche una pareja muy querida me hizo valorar todavia mas el amor entrando a la tercera edad. Porque el amor maduro es cuando reconocemos lo mejor del otro, como un hombre y una mujer se complementan, lo importante de hacerse y volverse "uno". Ver la transparencia y la limpieza espiritual de cada uno... Ya sabes como afrontar los dramas, crisis y la realidad de la vida y los hombres. Perdurando, sobreviviendo saludablemente. Cuanto he aprendido de muchas personas que han sabido reconocer con humildad sus errores y se han vuelto a levantar y siguen en la lucha brillando.

Nos tomamos tres botellas de vino bajo la luz tenue de las velas con aroma a melocotones, nos reimos como cuando teniamos diecisiete o veintiocho o cuarenta y tantos... ahora comemos bajito de sal, tomamos mucha agua, damos largas caminatas y nos cuidamos de la presion arterial y la artritis, usamos lentes para leer, queremos llegar a viejos sintiendo la ilusion del verdadero amor en el maravilloso jardín pleno de semillas que auguran nuevas cosechas...

Somos dos parejas que nos amamos, no pedimos nada, lo damos todo, ya no perseguimos las riquezas materiales, ahora luchamos para ayudar a los necesitados, a los pobres, ahora sabemos recibir y somos felices con lo esencial. No preguntamos, adivinamos. Somos felices viendo a otras personas felices y cuando alguien nos quiere hablar mal de alguien, cambiamos el tema. Ya nada nos angustia, nada nos turba, hemos encontrado que hay que simplificarse en la vida, abundancia simple, vida simple, no es mas rico el que mas tiene sino el que menos necesita. Y nosotros, los viejos enamorados, los amantes mayores, las parejas de "viejitos" tenemos lo que con el tiempo se adquiere, el amor maduro, el amor de personas mayores, el amor en donde ves a tu pareja con los ojos del alma, con esos ojos enamorados que veia mi tio Pablo a su adorada Antonieta, a la que todos los dias le decia "cholita, que rico te queda el arroz" y tomados de la mano, el a los 87 y ella un poco menor, veian los partidos de futbol y felices gritaban gol... el le llevaba el desayuno a la cama y los domingos lustraba todos los zapatos que acomodaba en las escaleras... y yo pensaba que algun dia iba a encontrar un hombre que me tratara como mi tio Pablo a mi tia Antonieta...

2 comments:

  1. Una vez me identifico con un texto puntual, olvidé donde lo leí: "Los mejores amigos deben ser mayores de 70 y menores de 10 años" !

    Un Besito Marino

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  2. Será que el amor maduro esta en un nivel superior a todas las clases de amor romantico,como dices es el alma la que ama,el cuerpo solo es el contenedor de sentimientos nobles y experiencias validas que te hacen mejor persona y saber amar. Te quedó precioso el articulo, admiro tu comprensión y conocimiento del tema, es más te admiro en todo !

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