Monday, July 18, 2011

La importancia de tomar una siesta diaria


Acabo de escuchar un programa en donde hablaban de la importancia de tomarse una siesta para recobrar fuerzas y los beneficios de las famosas "siestas". Mientras el experto doctor habla, busco mi cuaderno y hago unas anotaciones para poder redactar y escribir esta nota.

Pablo, el hermano de mi padre un fabuloso actor y arquitecto, tomaba una siesta diaria de 2:00 PM a 2:30 PM, fue el secreto de su vida longeva. La siesta es una costumbre consistente en descansar algunos minutos (entre veinte y treinta, por lo general, pero puede llegar a durar un par de horas como en el caso de mi marido (que no me oiga)... después de haber almorzado, cae rendido en un delicioso sueño con el propósito de reunir energías, y seguir el resto de sus actividades laborales como nuevo. La siesta es parte de su rutina diaria.

No se trata solamente de una costumbre muy latina, sino que también tiene una explicación biológica. Es una consecuencia natural del descenso de la sangre después de la comida desde el sistema nervioso al sistema digestivo, lo que provocaba una consiguiente somnolencia, sobre todo si la comida es pesada y abundante.

Pero no tienes que haber comido para sentir necesidad de hacer una siesta, la depresión postprandial es un elemento que surge tras aproximadamente ocho horas tras el despertar. En los lugares de climas muy calientes hasta los animales retornan a sus guaridas para descansar.

Dicen que ya está demostrado científicamente que una siesta de no más de 30 minutos (más tiempo puede trastocar el reloj biológico natural y causar insomnio por la noche) mejora la salud en general y la circulación sanguínea y previene el agobio, la presión o el estrés. Además, favorece la memoria y los mecanismos de aprendizaje y proporciona la facultad de prolongar la jornada de trabajo al poderse resistir sin sueño hasta altas horas de la noche con poca fatiga acumulada.

Personajes famosos como el genio Albert Einstein cantaron sus alabanzas y la recomendaron y dicen que el gran Winston Churchill, aprendió la costumbre en Cuba, y fue un entusiasta cultivador de la misma, con la consecuencia inesperada de que sus colaboradores quedaban rendidos cuando le veían a él tan fresco a las dos de la madrugada y con ganas de trabajar más, durante los días de la Segunda Guerra Mundial.

Entonces amgos, a recordar la importancia de tomar una siesta -- pero de veinte cuatro minutos -- es lo que recomiendan los astronautas y los doctores.

1 comment:

  1. Yo siempre he sido fiel practicante de las siestas siempre que puedo. Gracias por esta nota tan interesante. Saludos!

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