Friday, June 1, 2012

El hijo que se fue

Hoy hace frío en mi alma
Hijo me haces falta tu voz,
tus ojos cansados,
tus manos perfectas
tu modo de comunicarte conmigo

Hablas mucho sin decir nada
Dices nada cuando lo que sientes es mucho
Siento tu tristeza lejana
por celos y rivalidad
llenaste tu maleta de rencores
y sin despedirte te marchaste
tu ausencia me tiene rota
llenando mi vida de proyectos
 para turbar mi mente
y no recordarte todo el tiempo
aunque siempre te llevo dentro.

Mi hijo se fue una tarde sin despedirse,
 tiro la puerta.
Retratos y un viejo cuaderno
su juguete favorito de pequeño…

Llegaron las lluvias de Mayo
Las noches de luna llena
Llego el verano
Nacieron sus sobrinos
y así pasaron varias primaveras
inviernos helados
las hojas caídas del árbol
que juntos plantamos.

 Fue tiempo sin tiempo
cuando se ama
No hay tiempo ni espacios
Cuando se ama
Se estaciona el alma
En el mismo pozo profundo.

Escucho su voz varonil
El dormitorio guarda su aroma
En la pared un dibujo
Un afiche
La misma frazada
El florero sin las calas blancas

Cierro mis ojos
Y recuerdo su figura infantil
Sus besos tiernos
Su manera de estrecharme
Aquellos veranos gloriosos
Nadando en el mar
 Jugando al escondite
Trepando cerros
Galopando en los caballos.

Sus cabellos color trigo
Sus ojos verde esperanza
Su movimiento felino
Y escucho su guitarra
Mi hijo nunca llora
Mi hijo nunca dice mucho
Mi hijo todo se lo calla.

Hijo llegaste un Junio de invierno
Como una chispita
Para crecer y ser relámpago
Trueno, rayo de luz y misterio

Me llenaste del amor maternal
Y me diste las fuerzas para resistir
Los peores temporales de mi juventud.
Me llenaste las noches
Y luego fuiste el mejor hermano
Amigo de amigos
Alma vieja,
sabio consejero,
Brujo adivino,
Silencioso artista del pincel.

Me hiciste madre orgullosa
llenaste mi vientre de estrías
Y es tanto lo que nos parecemos
Que nadie puede dudar que sea tu madre.

Hoy lloro tu ausencia
 me haces falta hijo de mis adentros
me siento incompleta porque tu eres parte de mí,
sin tu presencia estoy coja,
ciega, sorda y manca, estoy seca,
soy un mar sin olas,
soy una playa sin arena.

Ahora se que no es un sueño
 es mi terrible pesadilla
cada vez que despierto
saber que no te tengo
saberte lejos cuando vives tan cerca

Nadie sabe cuanto sufro
y desconocen mis tacones rotos
tengo sed de tus besos
y hambre de tus reproches
no me importa que me des las quejas
no me importa que me critiques

No tengo pena ni verguenza
de mendigar tu presencia
Hijo adorado, tu piensas que no me importas,
te crees que soy mejor hija,
mejor hermana, mejor esposa, mejor amiga, y
 que no supe ser una buena madre.

Arañan mis penas el cielo,
me duelen todas las vértebras
me arden los ojos
no puedo caminar
no tengo fuerzas para seguir viviendo
si tengo que pasarme la vida viviendo sin ti.

Sabiendo que no vas a regresar
sabiendo que estando tan cerca Tú,
te sientes tan lejos de mí.

Perdóname, si?
Me puedes perdonar
Por haberte dicho lo que no querías oír
Comprende hijo mío lo que nunca pudiste comprender,
 lo que el día de mi muerte
Tarde Has de descubrir.

Te amo como solo amo a Dios,
Mi vida y a tu hermano,
Como adoro a mis nietos,
 Mis padres y hermanos,
Pero quiero que sepas
Que el dolor que llevo a cuestas
Es tan fuerte que me estoy muriendo
 Gota a gota
Y que es tanto mi llanto
Y sufrimiento
Que ya no puedo un día más el ocultarlo.

Hijo adorado,
 Me haces falta.



Mary Elizabeth Fernandez
Julio 28, 2010

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