Saturday, January 27, 2018

Somos esclavos del sistema

Y el tiempo me va ganando y la vida se va pasando, mi cara tiene nuevas arrugas, mi piel luce cansada, mis pies se demoran en alcanzar el paso de los que apurados avanzan para llegar (creen ellos) acaso temprano, sin importar que el tiempo es inclemente y que a todos nos afecta sin poder hacer nada. Me doy cuenta que en este momento en el mundo en el 2018,  en este instante mismo de la vida de la especie humana y los "otros", hemos alcanzado un nivel de narcisismo, soberbia, prepotencia, vanidad, egoismo, que es repulsive y me tiene enferma, rota.

Las redes sociales, son tantas, internet, la nueva generación continua de medios nos está alejando, destruyendo, aislando, separando, demasiado de la realidad, tal es así que los chats, los sitios, los foros, pasan a un plano de comunicación "real", y entonces la realidad parece ser de mentira. A lo que hemos llegado.  En lo que nos hemos convertido.    Einstein no era bobo.   Dicen que autista, que nunca encontraba el camino al comedor ni supo amarrarse los zapatos.  Einsten era un genio, predijo el futuro. 

Me he dado cuenta que son millones y millones de seres humanos que pasan más de la mitad del día sentados frente a las pantallas, cómo si fueran esclavos, en una aparente libertad. Adictos, todos se hicieron adictos a los jueguitos, a los redes sociales, todos, sin importar niveles, ni razas, ni religions, ni nacionalidades, ni titulos o salarios, hasta presidentes e infantes son los esclavos silentes.  Oblivios a la realidad existente en la otra frecuencia corriente.

Se dieron cuenta acaso que viven pasando su vida entera sentado en frente de una computadora o de un diminuto celular con mucha memoria y funciones de sabia ordenadora. 

En mi lecho de enferma he decidido muchas veces abandonar esto, abandonar este mundo de medios, de multimedios, donde lo único que hacemos es investigar medios, volvernos expertos en medios, consumir medios y nada más. Me he vuelto investigadora estudiosa de muchas enfermedades, de muchas historias de gente del pasado, he aprendido a leer y sin querer he pasado mucho tiempo esforzando la vista mis dedos jugando con el teclado sin letras que conocen mis dedos sin mis ojos mirar. 

Sómos eso, en eso nos hemos convertido casi todos, en consumidores insaciables de medios, constantemente buscando nuevas fuentes de alimento, de alimentos para sustanciar la mente, el alma, las ilusiones, para ganarle al tiempo y olvidar los pesares.  Jugando, riendo, pecando, inventando, matando las horas de ocio, escuchando todo tipo de noticias, algunas llenas de mentiras y odios. 

Pensemos por un segundo en el pasado, pensemos en los años 30, cuántas canciones existían? cuántas películas existían? los libretos eran cargados de bellos sentimientos y altos valores humanos. 

Hoy por hoy nuestra vida pasea por el ocio, por el acercamiento a estas cosas, por compartir estas cosas bajo la ilusión de que nos representa, de que nos identifica de que forma parte de nosotros. Nos han esclavizado. Nos tienen caminando con el cerebrito lavado.  Somos titeres, Somos como los monos que todo copiamos.  Ya casi no existen los modelos originales.  

Es que no te das cuenta que eres la música que escuchas, ni la camisa o camiseta que te viste, no eres tampoco tu foto preferida, acaso tu frase favorita de las películas de vaqueros o de las de romance de los 50 y 60, el tiempo de los boleros, de los tangos, de los besos apasionados que te llenaban de suspiros.  No somos nada de eso.  No somos como fueron nuestros abuelos.   

No sé qué soy, en lo que me he convertido, pero todos me ven distinta, me ven rara, diferente, porque vivo acaso en el pasado perfecto, tratando de rimar con la moda del presente y estar preparada para lo que nos depara el future. aunque estoy casi segura, que esa respuesta nunca llega,  a mi me mantiene viva la fe, porque nada me hace dudar, yo no le tengo miedo a la muerte, le tengo respeto, le tengo pocas ganas, porque quiero llegar a cumplir un siglo, pero miedo no le tengo porque siento que es una mudanza a la tierra celestial para encontrarme con tantos seres queridos que se fueron antes de tiempo.  

Siento que existe esta idea colectiva de la originalidad, de que todos somos uno, de que todos somos especiales,  y es que todos somos tan para nosotros, tan para uno, y creo que no debe de ser de esa manera.  Creo que todos somos un poco el otro también, que todos somos la misma cosa, iguales en derechos, iguales en capacidades, pero con la aparente ilusión de que porque alguien tiene más bienes materiales o tiene más conocimientos matemáticos, es bonito, bien parecido, con formas agracidas, buen cuerpo, bien vestido, bien preparado, o un físico o professional más trabajador y exitoso entonces es "mejor".

Qué es lo que define eso? Quién lo define? Acaso nosotros cómo sociedad? No lo creo, me da la sensación de que estas ideas se deslizan en nuestra mente por la puerta de atrás, la puerta para que salga el amante apurado o el vecino entrometido.  Siento que de alguna manera u otra nos ha educado, lavado la cabecita, un poco o mucho el gobierno, la patria, la historia, la politica, los estudios del colegio, la religion de acuerdo a nuestro lugar de nacimiento,  no tienen la culpa los musulmanes de serlo, los cristianos, los judios, los de la China y otros orientales, los de la India de no comer carna de vaca ni gelatina,  y llegamos a hoy, en que todo es mercadeo, negocios, dinero, el Mercado, nos tienes esclavizados, el Dinero es el Dios de la Tierra, el codiciado dinero, muchas veces mal habido, el Mercado nos tiene como soldaditos de plomo marchando sin pensamientos en la mente sin cerebro ni material gris.  Hoy en día, nos teñimos del color de una marca que nos gusta, porque creemos que lucimos bien, que nos identifica,  porque nos "muestran" eso, porque nos llevan a pensar que esas cosas van a tapar los agujeros que vinieron con nosotros por el simple hecho de haber nacido y caminado nuestros tantos años.

Vivimos engañados por ideas de igualdad y de derechos, ignorando que no muy lejos hay gente para la cuál estos "derechos" y esa igualdad no existen, hablamos de gente que vive comiendo lo que puede, que vive tomando agua podrida y quizá un par de veces por semana nomás, gente que viva en la enfermedad total, en la pobreza y la ignorancia absoluta, alejados, excluídos de este sistema de amigos El Estado - La Iglesia - El Banco - La Empresa - La vida moderna - El Mercado - El Consumismo - El Pecado - 

Qué es lo que estamos pensando hermanos humanos? No te digo que seas la persona más exageradamente buena, aunque algunos tomen ese rol, no te va a salvar de nada, es que no te diste cuenta que no te te tienes que salvar de nada, sólo de otros seres humanos que son corruptos, indiferentes, malos, soberbios, llenos de avaricia, codicia, lujuria, mentira, soberbia, envidia, violencia, vicios y maldad.  

Y por qué existen todavía hoy, las instituciones religiosas opinando sobre asuntos de la ciencia y la verdad, en qué momento una sociedad que basa todos sus principios en afirmaciones irracionales, de ciencia ficción! tiene voz y voto en la vida de las personas? Por qué hay tantos Cristianos? Por qué hay tantos otras religiones que tienen tantos Dioses y siguen adorando "adornos" figuras de chinitos barrigones y hasta plantas y astros como el Sol, la Luna y las estrellas?  y que me dicen de las supersticiones, de las patitas de conejitos muertos, de los espejos rotos, de los gatos negros y los hechizos de la hicheceras.

Los seres humanos naturalmente tememos a la muerte, tememos a la desaparición del yo, a la extinción de la voluntad y el fin de nuestra capacidad de acción. No tiene que ser así, ese miedo fue programado en la infancia, y sí, la muerte es una tragedia muchas veces, pero es inevitable y deberíamos enseñarla como tal, cómo un viaje que en algún momento llegará y para el cuál perdemos la capacidad de elección y nos debemos dejar ir.

Lo mismo pasa con las relaciones humanas, casada desde hace mucho, tratando de mantener viva la flama del romance y la buena convivencia, de no aburrirme y hastiarme de los defectos y los vicios, de los caprichos y los secretos, de las infidelidades y largas horas de espera en soledad, yo sigo siendo la eterna novia enamorada del amor, vestida de blanco, con pensamientos tiernos y largos suspiros, y no entiendo nada de nada, encuentro agujeros por todos lados a mi idea de una relación basada en mi familia, en las películas que vi, las canciones, y antiguas relaciones y la verdad es que siento una angustia inmensa, no de sentir el amor y el desamor en el mismo lugar, sino de no poder interpretar que la pareja existe en un plano paralelo al mío. Yo soy una esposa a la antigua.  

Y regresa la realidad, llega el mes de Febrero, y desde Enero afuera en el mundo de los negocios, en el mundo de hacer dinero, se preparan para el dia de San Valentín, para otros eventos como el de San Patricio y el color verde loro, en Abril los colegios, en Mayo las Madres, en Junio los Padres, todo el tiempo el negocio de los aniversarios y los cumpleaños, meses, vivir, trabajar, dormir, despertar, rituales, rutinas, cansancios, que comer, que no comer, que comprar, que no poder comprar, tratar de que el dinero ajuste, planificar el viaje ansiado, anhelado de conocer aquella ciudad lejana, regresar de nuevo a Buenos Aires, a Rio de Janeiro, a Lima, a Roma, a Madrid, yo quiero ir a Tierra Santa, a Marruecos, a Barcelona.,  Ganas de ir a pasear, hacer tiempo para leer los libros de autoayuda, lidear con los asuntos de la vejez, con los cambios del cuerpo que no responde a los deseos de la mente.

Encontrarme que casi todos mis amigos no creen en Dios.  No creen en nadie.  Cómo el Dios Judeo-Cristiano, eso también es una construcción necesaria en un contexto, pero que se pierde a partir de la edad moderna, donde ya no podemos creer en las cosas que la ciencia no puede comprobar. El cielo no es tal. Dios nunca jamás bajó del cielo a visitar a nadie (nadie que tenga pruebas, aclaremos).

Las distorsiones de la mente, los símbolos que creamos en la vida para sostener en ellos nuestra integridad, todo lo que nos hace y deja de hacer, el sí y el no de nosotros mismos, no existe.

No existe absolutamente nada de todo esto, son cuestiones temporales, y tenemos un lente que nos dice que no. Ese lente nos lo dieron de tomar y de comer, nunca existió hasta que lo creó el hombre... 

Alerta hermanos.  Alerta hermanos. Somos esclavos del sistema. Somos esclavos del dinero, esclavos del dolor, esclavos de la eterna ilusión y esclavos del mercado ahora también.

Y mejor no sigo porque cuando escribo largo nadie me lee.   Yo sigo siendo la misma de siempre, creo en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espiritu Santo, creo en una fuerza enorme que me despierta cada amanecer y que me lleva hasta el teclado para escribir todo esto que alguien que se mete en mi cuerpo escribe sin descanso, sin correcciones, porque todo lo que pienso lo plasmo y lo dejo del mismo modo.   

Otro fin de semana, me voy arreglar mis floreros, a colocar rosas y astromelias y a limpiar el piso porque me gusta el aroma a limpio.   

1 comment:

  1. El Sr. Carney puede ayudarlo a atrapar a su cónyuge infiel. Si sospecha que su cónyuge está teniendo una aventura amorosa, puede ayudarlo a consultar el teléfono móvil de su cónyuge, WhatsApp, Facebook, Instagram y otras redes sociales e incluso computadora. Él me ayudó y atrapé a mi novia con otro chico. El correo electrónico de Carney es carneydonelly@outlook .com [elimine los espacios del correo electrónico antes de enviarlo] envíele un correo electrónico ahora chicos

    ReplyDelete

De Maria Cecilia

Hay entre corazón y cordura coincidencias y no. Ambas comienzan queriendo CORregir algún rumbo desdichado al que el "otro" (corazó...