Friday, December 28, 2012

Carta de un hijo a su madre

Para todas las madres que perdieron a sus hijos, no importa si eran pequeños o más grandes.




Querida mamá.

Hoy salí de viaje, fue inesperado, fue un viaje rápido y bonito. Quiero que sepas que fue corto, que voy a esperarte con los brazos abiertos, pero para ti, sé que la espera va a ser muy larga. Hoy te escribo desde el Cielo para contarte de mi viaje.

Aunque no lo sepas traje el mejor equipaje que pude, y así quiero decírtelo. Mi maleta ha venido cargada de todo tu cariño, del amor que tú me diste en todo este tiempo de mi corta vida que hemos podido compartir.

Gracias a ti mamita querida, he traído también valores, muy buenos valores que tú me has enseñado con tu ejemplo y con tu entrega, con la dedicación y ese amor incondicional que por mi sentiste desde que estaba en tu vientre. Aquí no he tenido que aprender a amar, mamá....porque tú ya me lo enseñaste.

Quiero mami querida que seas consciente de la importancia del trabajo que has realizado, has hecho de mí la persona que aquí sigo siendo, y te repito: quiero que lo sepas y que te sientas en paz, que no llores mi partida, que sepas que estoy bien y que no quiero saberte triste, te quiero alegre para mis hermanitos y para mi papito y mis abuelitos.

No lo olvides, me he traído conmigo cada juego, cada enseñanza, cada parte de ti que me diste, y créeme: eso es infinito, lo es todo. No tuve una vida larga porque no todos llegamos a grandes, mi destino fue llegar primero al Cielo. Así ha tenido que ser y has tenido que ser tú, para poder enseñarme todo aquello que me ayudó y me sigue ayudando, porque solo tú lo has hecho.

Por favor mamita linda, no te preocupes por el tiempo que vas a estar sin verme, sin mis travesuras, sin mis ocurrencias, sin mis risas, sin mis abrazos, ahora me toca a mí.

Me toca a mí, enseñarte y tener contigo la misma paciencia que tenías conmigo cuando me enseñaste a andar: ahora te voy a ayudar yo a caminar sin mí, porque debes hacerlo y yo te guiaré en ello...

Caerás unas cuantas veces, como tantas caí yo, pero recuerda como amorosamente me levantabas y me decías que pronto sanaría: hoy te toca a ti, mamá. Te toca levantarte y ponerte de pie tantas veces sea necesario....es sencillo, me decías, recuerdas? Pues hagámoslo juntos, estoy contigo. Si yo pude, tu puedes....somos uno, recuerda que yo soy un pedacito de tu vida.

No te preocupes porque no hablemos, porque tenemos el mejor lenguaje que se pudo inventar: el lenguaje del alma, el del corazón.

Mamita por favor no sufras y no te preocupes porque no nos veamos, porque mi imagen irá a ti cuantas veces lo necesites. Yo siempre viviré en el huerto de tu alma.

No te preocupes porque no nos toquemos, recuérdame tan solo y volverás a sentirme.

Abre la maleta de todo el equipaje que me diste, y quédate con eso, pues " eso " soy yo.

Si tú lloras, yo te secaré las lágrimas. Si tú sonríes, yo reiré. Si tú ríes, yo bailaré. Si bailas, yo saltaré.

Y cuando menos te lo esperes, y sin que te des cuenta, habrás sanado y entonces estaremos verdaderamente juntos mamita.

Estoy en cada amanecer, dándote fuerzas para comenzar el día. Estoy en cada atardecer, tranquilizándote para descansar un profundo sueño. En cada flor que se abre, dándole color y alegría a tu vida. En cada carcajada, llenándote de fuerza. Estoy en tantas pequeñas cosas, que ahora te pasan desapercibidas.

Si no me encuentras, acude a mi casa que es la tuya: tu alma, tu corazón y allí estaré siempre.

Te quiero mamá, se fuerte, por ti y por ellos..... ¡Y sonríe que te espero!

Un abrazo para todos, aquí no hay dolor, no hay hambre, no hay vacíos ni miedo, ni frio, ni calor, aquí somos todos felices y es tiempo celestial.



Dedicado a las madres de las 20 victimas de Connecticut que viajaron al cielo ese triste viernes 14 de Diciembre del 2012.

Mary Fernandez, escrito hoy 28 de Diciembre a pocas horas del segundo aniversario de la muerte de mi madre.

Vida simple, ligera de equipaje

Hoy estoy haciendo limpieza general, limpiando closets, cabinetes, todo lo que no utilizamos lo vamos a donar para los que si lo necesitan, quiero empezar el 2013 simplificando nuestras vidas cada dia mas. Abundancia simple, vida simple! tiempo para orar, tiempo para leer La Palabra, tiempo para servir con amor, tiempo para trabajar, tiempo para escribir, para cocinar y mantener la casa limpia, tiempo para caminar, para reir, para nadar, bailar, disfrutar de la naturaleza, para viajar, para compartir con los seres queridos. Ligeros de equipaje fisico y emocional. No tenerle apego a las cosas materiales y tener lo indispensable, lo verdaderamente necesario, para que tener tantas carteras, zapatos, ropa, "cosas", revistas, collares, colecciones de gallitos, de vaquitas, de angelitos, trapos, cachibaches, chicheres, adornos que acumulan polvo y quitan espacio, "cosas" que uno va acumulando y que quitan espacio, adelgazan la billetera, y nos dejan sin energia y dan trabajo y preocupaciones que no necesitamos. Cada dia necesito menos cosas. Empiezo el 2013 con uno de mis tantos proyectos, este es el primero en visperas del 2013, mi proyecto "vida simple".

Tuesday, December 11, 2012

Los errores


Los errores

Había cometido tantos errores a lo largo de mi vida que ya no sabía que hacer con ellos. Al principio los iba guardando en los cajones de mi casa en un fallido intento por olvidarlos, cosa que me fue imposible porque cada vez que buscaba alguna solución (que también suelo guardarlas en los cajones), aparecían recordándome el fallo cometido.

Cuando ya los cajones no cerra

ban del peso, tuve que sacar algunos errores y empezar a colocarlos en los altillos de los armarios. Ahí tenía sitio de sobra así que me relajé pensando que pasaría mucho tiempo hasta que completase ese gran hueco. Otro error. Al cabo de unos meses ya no cerraban las puertas. Y claro, entre tanta equivocación apenas se veían las soluciones, pero estaban ahí guardadas, sólo que yo no tenía paciencia para buscarlas.

...Ya cuando mi casa había sido "okupada" por tantos errores tuve que tomar una medida drástica, no podía continuar así, tropezando por el pasillo, sin sitio en la encimera de la cocina y sentándome encima de ellos por todas partes. Y como suelen aparecer las cosas, o sea, cuando no las buscas, apareció un día en un cajón la solución: abrir una tienda para vender todos mis fallos.

Eran ventajas por todas partes. No tenía trabajo y ahora iba a montar un negocio, además de perder de vista todos esos lastres en mi vida me sacaría unos beneficios.

¿Y quién querría comprar mis errores? ¿ acaso la gente es tan tonta que compraría los errores de otra persona para sí misma?. Pues sí. Mi tienda fue todo un éxito porque nadie escarmienta por cabeza ajena y lo que para mí fue un error, tal vez para otra persona no lo sea.

El caso es que me quedé apenas sin errores y claro, tuve que cerrar mi tienda. Pero estaba lista para comenzar de cero con el almacén vacío pero deseosa por llenarlo de las cosas que he ido comprando con el dinero que gané vendiendo mis desaciertos.

Invertí en sabiduría, que me deja unos grandes réditos. Me hice de una buena experiencia que he puesto a plazo fijo. Ahorré disgustos y lágrimas. No me hizo falta comprar alegría, me la regalaron por mis buenos negocios. Y la tranquilidad se acomodó en mis cajones, ya vacíos y aburridos de estar tan solos. Sé que seguiré cometiendo equivocaciones, lo que ocurre es que el espacio donde las iré guardando ya está ocupado por las vivencias, y éstas serán muy reticentes a la hora de dejar sitio para nadie más.

¿ Y saben qué les digo queridos amigos?... que no hay ni un sólo día que no recuerde todos mis errores, porque gracias a ellos soy la que soy y cuando veo que alguien va a cometer el mismo error que yo cometí, sólo le puedo pedir que ... le alquilo mi tienda.



"Me gustan mis errores, no quiero renunciar a la libertad deliciosa de equivocarme". Charles Chaplin.




.

Monday, December 10, 2012

Buenos consejos



Los mejores consejos que he recibido en mucho tiempo

Jackson Brown no es un gran pensador, ni un Nobel de literatura. Es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo que quiso escribir estos simples ‘consejos’, al momento que éste se iría a estudiar a la Universidad, lejos de su casa. Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio. Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos. Poco tiempo después, ampliado bajo el titulo ‘Vivir Feliz’, se convirtió en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y Millones de ejemplares traducidos a varios idiomas.

Aquí van los mejores consejos que he recibido en mucho tiempo:

- Observa el amanecer por lo menos una vez al año.

- Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.

- Ten un buen equipo de música.

- Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.

- Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.

- Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.

- Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.

- Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.

- Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

- No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.

- Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).

- Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.

- Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.

- Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.

- Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.

- Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.

- Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.

- Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.

- No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.

- Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir).

- Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.

- Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.

- Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también ‘el gran riesgo’.

- Nunca confundas riqueza con éxito.

- No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.

- No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices

- Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.

- Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.

- Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.

- No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.

- No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.

- Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.

- No confundas confort con felicidad.

- Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.

- Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca).

- Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.

- Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.

- Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.

- Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.

- Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.

- La tarjeta de crédito es como la pistola, hay que sacarla solo para usarla.













Hace unas horas

Se me acerca una anciana de casi 100 inviernos y me doy cuenta que tiene su mente clara, voz firme, dulce y sabia mirada, le gusta caminar mucho porque siempre me la encuentro cerca de la farmacia o cerca del mercado. Se llama Martha porque...e nació el día de Santa Martha se apellida Santos y se le murió su hermana de 102 veranos hace poco tiempo y se ha quedado sola porque los hijos ni se acuerdan de ella. Me cuenta donde vive, dice que el gobierno le da una pequeña ayuda mensual y le manda una asistenta social que se ocupa de asearla, en pocos minutos parecemos amigas de toda la vida, no pueden pensar que es mi abuelita porque es demasiado delgadita y diminuta, le pregunto si quiere caminar conmigo al mercado, me sigue contenta, le digo que necesitas que te compre, me contesta despacito: no quiero que gastes mi hijita, pero si me compras comida caliente te la acepto, le pregunto varias veces "estas segura que no necesitas jabón, alguna vitamina, fruta, lo que quieras" No, no te preocupes mi niña en casa tengo lo que necesito solo cómprame un pollito asado y una bolsa de platanitos, eso es todo. Yo compro algunas frutas y vegetales termino de pagar la cuenta y le ofrezco llevarla en mi carro pero no quiso porque el medico la ha mandado a caminar y dice que vive cerca... Antes de despedirse me mira fijamente a los ojos y me dice: " Nada de preocuparte de cosas sin importancia. Sólo debes de mantener tu vida siempre ocupada y vivirla con sabiduría, sin urgencias, sin apuros, sin miedos, sin cosas sin transcendencia y así vas a poder llegar como yo a los 100!! Me regala una sonrisa y me doy cuenta que casi no tiene dientes, me lleno de ternura y le doy un abrazo midiendo mi fortaleza para no apretarla, siento una tristeza larga y tengo que controlar el llanto mientas la veo alejarse caminando ligerita y ágil, pienso que ira a buscar una esquina para comerse el pollito. Siento que la volveré a ver pronto..