Tuesday, February 28, 2017

La ira

Hoy pienso en "English" y abajo lo hago en Castellano.   Para mis amigos, mi pensamiento de hoy finalizando el mes de Febrero del 2017. 

Anger does not good.  Anger it's a peculiar yet predictable emotion.  It begins as a drop of water. An irritant. A frustration. Nothin big, just an aggravation. Someone get your parking place, someone pulls in front of you on the freeway; a waitress is slow and you are in a hurry. The toast burns, drops of water, drip, drip, drip, drip... Yet get enough of these seemingly innocent drops of ANGER and before long you have got a bucket full of rage. Walking revenge, blind bitterness...

Now, I ask you, is that any way to live??? what good has hatred ever brought? what hope has anger ever created? what problems have ever been resolved by revenge?

Think of a time when you allowed anger and revenge to build up in your heart and mind.  What was the result of this? 


La ira, tener rabias, nunca es bueno.  Sentir ira es una emocion predicible y muy pecualiar en todos los humanos. Empieza como una gota de agua... Es irritante. Es frustrante.  Nada grande, un agraviante, varios agracios.  ALguin que se estaciona en tu parqueo, alguien que te cruza en la carretera, un mozo que es muy lento e incompetente cuando estas apurado. La tosta quemada, las gotas de agua, caen, caen, caen, van llenando el vaso... Sin embargo cuando van llenando nuestra copa de paciencia y tolerancia esas gotas inocentes se vuelven RABIA, COLERA, IRA, y antes de que te das cuenta tienes un balde lleno de ira.  Caminas con ganas de vengarte, cegado por la amargura...

Ahora yo te pregunto, es acaso una buena manera de vivir??? que de bueno nos trae vivir con odio y rencores en nuestros corazones?  que esperanzas han creado alguna vez vivir con rabia? dime, que problemas has resuelto con la venganzas?

Piensa, reflexiona de momentos en tu vida en que has permitido que el mal genio, la ira, la rabia, el odio, las ganas de vengarte crezcan en tu mente y cual ha sido o es el resultado de haber sentido lo que yo catalogo como las emociones negativas que destruyen el mundo. 

Wednesday, February 15, 2017

Un 15 de febrero hace tiempo...

Notas de mi diario de otro 15 de Febrero... (sigo sintiendo igual)...
Ya no me tengo que maquillar como antes y he simplificado mi vestuario, me atrevo a salir a la calle con la cara lavada oliendo a colonia citrica, una cara conocida me sonríe y levanta la mano en forma de saludo, un desconocido me hace preguntas en el supermercado porque lo han movido todo de lugar y no encuentra nada, la cajera que me conoce de mucho tiempo y que es peruana se alegra de verme y me pregunta como preparar un caucau, la mujer en la cola pone cara de pocos amigos y mira con envidia como mi esposo me ayuda a sacar los productos del carrito de compras.
Es domingo 15 de febrero del 2015 y busco en mi vieja Biblia unas palabras de Juan y me encuentro entre las páginas una foto de mi madre y se me encoge el alma, mi cuerpo se estremece y siento un escalofrío, trato de no llorar, de controlar mi llanto, pero no puedo...No me acostumbro, es domingo y ella pasaba todos los domingos conmigo, con nosotros, en mi casa, fueron cientos de domingos desde 1978 hasta el 2010. Me hace tanta falta su voz, su mirada. Era mi madre y yo para ella era su mejor amiga, su hermana, su hija, su madre, su confidente, su enfermera, su peluquera, su asistente, su hija mayor.
No puedo vivir de recuerdos, no quiero pensar en el pasado, pero no puedo evitarlo. Me siento en la sala y me imagino que todas las personas importantes de mi vida siguen vivas, que en un rato empieza la fiesta y que llegan todas con sus lindas ropas y luciendo tan elegantes y femeninas. Nada como las reuniones de una familia unida y querida. Me acuerdo de muchos días luminosos, de muchos domingos en familia cuando era apenas una quinceañera y me encantaban los sombreros y las botas de vaquero, los domingos en el campo, a veces en el Club Regatas, otras veces en la Cantuta, casi siempre en casa de los abuelos paternos, los veranos en la casita de la playa, los viajes internacionales gratis por ser hija de piloto.
Cantaba baladas y las canciones de Serrat y de Cabral, con mis amigos bohemios, era gran bailarina y presente siempre en las discotecas de moda, mis amigas todas talentosas y muy guapas.
Mi padre en su uniforme de piloto comercial, mis hermanitos rubios, bonitos y valientes.
Ahora disfruto cada instante porque ya entiendo el valor de los momentos inolvidables, la primera vez que tuve entre mis brazos a mis hijos, a mis nietos, a mis hermanos, a los hijos y los nietos de mis amigas queridas, sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus travesuras, sus tropiezos, las noches en blanco, los llantos. Uno quiere ser bombero el otro quiere ser director de cine, soldado, cantante, payaso, paracaidista, piloto, chef, rico, famoso. Yo quiero que sean felices.
No quiero tener cosas viejas en casa. Me he llenado de cosas buscando llenar los vacios, los huecos enormes que dejan las ausencias. Quiero tener muñecas, muchas para que cuando llegue de visita mi nieta pueda jugar con ella.
Tengo guardado un viejo pantalón porque cuando vuelva a recuperar la figura... quiero viajar a tierra santa y enterrar mis dedos en la arena.
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Quiero vivir enamorada de la vida, del amor, de mis seres queridos, disfrutar de todos los momentos simples. Limpiar los dedos marcados de mis traviesos nietos en la puerta de vidrio que da al jardin, donde ayer jugaban felices y bulliciosos, me dejaron la casa patas para arriba y al encontrar un pedazo de pan debajo de la mesa y recoger un zapatito levanto mis ojos mirando agradecida al inmenso cielo. Y sueño momentos no vividos, los imagino.
Es tarde, mi esposo apaga las luces de la sala. Busca mi mano y me invita a ver un programa en la tele.
En la Biblia encuentro un poema en una servilleta de papel. Simple pero tan profundo. Momentos. La felicidad nos llega en cuotas de quince minutos.
Recuerdo como flotaba en sus brazos enamorada, recuerdo como mi madre acariciaba mi rostro y me consolaba, recuerdo los primeros pasos de mis hijos, sus primeras palabras, sus abrazos, sus manitas acariciando mi rostro cansado, sus miles de preguntas y quisiera tener el poder necesario para ordenar que en ese mismo instante se detuviera el tiempo.
Gracias Padre de los Cielos por los bellos recuerdos. Cuida a todos los que se me adelantaron, diles que me hacen falta, diles que los quiero con toda mi alma.

Friday, February 10, 2017

Los abrazos

Los abrazos me hacen feliz. Me emocionan, me acarician el alma, me tranquilizan, me dibujan sonrisas, me hacen sentirme amada. Que importantes son los abrazos. Los que te dan los amigos que vienen desde lejos, aquellos que vienen cargados de la felicidad del reencuentro, los que te hacen llorar pero de felicidad, los que te hacer sentir que se salta el alma; muchos cargados de esperanzas, otros rellenitos de ternura, abrazos de mis hermanos, el de mi hermanita bella, el de mi hermano arrepentido, los que recibo de mis nietos adorados, los que se han esperado por tantos años. Hay abrazos que dicen todo lo que las palabras no pueden. Los abrazos que piden a gritos que te olvides de los malos ratos, los que significan en un momento de tu vida el regalo del consuelo humano. Me gustan los abrazos de los nuevos amigos, el de los artistas, el de los poetas, el de los enamorados de la vida, de las personas que los dan con entusiasmo, aquellos que producen lágrimas de fe y agradecimiento a Dios, me gustan los abrazos espontáneos, los que nacen de repente, los abrazos largos, los que te dejan marcados, los que son inolvidables por la paz que dibujaron en las paredes de tus recuerdos, los momentos inolvidables siempre vienen o se van con abrazos.
Mi abuela supo abrazarme con sus cuidados y su vida ejemplar, y una desconocida en el aeropuerto, una viajera especial que se hizo mi amiga me dio siete abrazos en menos de dos horas, me gustan, me alimentan tanto los abrazos de los ancianos, de muna vecinita que tengo que se detiene para saludarme y abrazarme cada vez que me encuentra en el pasillo.

No importa si los abrazos me los dan con el pensamiento y me los regalan por Facebook o con mensajes, cartas, oraciones, todos los abrazos que me llenan la vida. Los que me mandan por correo, o en el mensajito del celular.

Hay abrazos que resultan la mejor terapia, el remedio, la cura, el regalo. Son los que mejoran tu ánimo, te llenan de paz, amor, esperanza, fe y te acercan al Cielo.

Necesito los abrazos de la gente de mi tierra, de mis amigos pobres, de aquellos que saben ser agradecidos, de los que han sido mis maestros en los momentos duros de la vida, los abrazos del duelo, los abrazos ante la enfermedad, los abrazos que se convierten en los mejores poemas, en las pinturas coloridas, en la dicha , pero en especial los que me recuerdan que la vida no importa si es injusta y cruel, si es in camino de espinas y candelas, de tormentas y amenazas, sigue siendo un regalo maravilloso y hay que afrontarla contra viento y mareas, sin importar que nos duela todo, nunca dejemos de abrazar, de besar, de amar, de dar, de orar. Nunca.

Hay abrazos muy doloros, los que vienen acompañados del permanente adiós. Abrazos de tristeza infinita. Pero hay otros que me hacen sentirme esperanzada, los que tienen la promesa de "un hasta pronto" Y que mejor recuerdo que los abrazos que sonríen bulliciosos a gritos y carcajadas al final de un partido de pelota, de in concurso, los abrazos de los grandes aficionados, los abrazos apasionados que nos damos los amantes en la oscuridad llenos de amor y vitalidad.

Los abrazos de mi madre, los de mi abuela, los de mis hijos, los de mi amado esposo, los de mis nietos, los de mis hermanos, los de mis amigos, los de mis nuevos conocidos.

Y me voy abrazar al tronco, a la almohada, al alimento, al viento, a la lluvia, a la vida que me espera llena de futuras promesas, de nuevas ilusiones, de muchos proyectos, y les dejo mi abrazo sincero, fuerte, lleno de luz, cargado de mis mejores deseos para cada uno.

Thursday, February 9, 2017

No puedo dormir

Quiero dormir y no puedo. Hoy he vuelto a escribir por horas... no he estado quieta ni un momento, he limpiado, he cocinado, he ordenado, he movido cuadros y muebles, he aspirado todos los rincones,cada vez que me agotaba regresaba al teclado a descansar mi cuerpo y poner mis dedos a trabajar, mis dedos que conocen a ciegas el teclado, que corren para plasmar todas mis palabras, mi sentir, mis emociones. Hoy no he llorado. Hoy me he sentido productiva. Hoy he tocado el cielo. estirando mis brazos. Hoy he agradecido a Dios por tantas cosas buenas de mi vida. Hoy he sentido ganas de pintar flores, de llenar mis floreros, de prender velas, de cantar boleros.
Igual que se abre un libro… lo mismo que se cierra una historia. Todo con sus puntos y su línea de destino. O puede que sin guión ni trama… tan sólo unos pensamientos que necesito compartir, algunos consejos para sobrellevar la vida y sus tropiezos, alguna noticia, una o muchas fotos bonitas, un poema, remedios para el alma, instrucciones para sobrellevar las cargas. Son pocas o muchas palabras latiendo en silencio esperando a que algunos de tus sentidos se decidan a observarlas, a asimilarlas, a ponerlas a trabajar en tu vida. Que importante es poder expresar, comunicar, amar, dar, crear.
O al contrario de lo normal de las cosas, sea yo quien de alguna manera nunca he sabido vaciar mis pensamientos y emociones de otra manera. Siempre he hablado mucho. Soy comunicadora desde mi nacimiento. Hay una posibilidad de que la frase más repetida hacia mi persona ha sido: un collate, hablas demasiado, o un silencio imperativo. Cabe no haya duda de la opción de que sea muy inquieta, demasiado activa, intranquila, apasionada, perseverante, llenando cada momento de mi vida, sintiendo que puedo ayudar a otros de alguna manera con mis palabras de aprendiz de escritora.
Pero a veces es cierto y tienes que oírlo para aceptarlo. O aceptar y cerrar los ojos y darte la vuelta como un bistec en la plancha para seguir durmiendo mientras sigue tu mente despierta. Estas no son horas de seguir despierta me dice mi paciente esposo. Ven a descansar, ya deja de trabajar. No entiende que no sienta cansancio mental. Le tiene celos a mi computadora.

Palabras de Gabriel

La lluvia va cediendo, las aguas bajan lentas, y amanece distinto. Persigo la idea de tu última mirada, y la práctica sin horario de este oficio solitario que e...s extrañarte. Nada más parecido a la nostalgia, cuando te describo sin nombrarte, o cuando cerrando los ojos, te veo tan cerca, pero inalcanzable. A veces la memoria no avisa, y propone recuerdos que no teníamos en mente convocar. Es que lo que vuelve sin avisar, es porque nunca se fue sin preguntar. Y las fechas se visten de circunstancias, ante los años que transcurren para esta vida, pero no, para lo que jamás dejamos de olvidar. Por eso te recuerdo alegre, y me alegro. Te recuerdo sonreír, y sonrío. Y me doy cuenta que hay adioses sin despedidas que duran lo necesario, para evocar lo que nos hizo suficientes. Siento hoy, que no se me ocurre olvidarte.
“Desobediente” - © Gabriel Velxio

Mi primera entrada del 2017...

Hoy llueve mucho en Miami. Es otra noche mojada, noche de vientos, y yo no puedo dormir porque pienso en mucha gente querida que tengo lejos. Se me viene a la mente tu última mirada, tus palabras de despedida, tu abrazo triste y desesperado y desde ya te estoy extrañando, como siempre cada vez que decides marcharte y hacer tu vida de gitano, sin rumbo. Y me pongo triste, y me invade la nostalgia infinita de saber que nada has cambiado, que sigues navegando a ciegas y viviendo en las nubes, siempre borracho o drogado, siempre justificando tu conducta, culpando a todos los que te hicieron su victima sin aceptar tus errores.  No puedo mencionar tu nombre, eres persona no grata en la vida de todos, eres desalmado, inmaduro, oportunista, flojo y usas a las personas desde que aprendiste a manipular los sentimientos de los otros. Cierro los ojos pero no puedo dormir.  Cierro los ojos y empiezo a rezar para que Dios sienta misericordia de la oveja negra, para que toque tu mente enferma, tu cuerpo adicto, para que puedas encontrar el camino que perdiste hace tanto tiempo ya. Se te dieron mil y una oportunidades, muchas personas te tendieron puentes y te dieron techo, comida, remedios y abrigo pero nunca fueron suficientes.  No cuidaste los trabajos.  Te gustaba vivir de los otros. Arrimado, mantenido, despierto en las noches, dormido a las horas en que todos trabajaban.  Ahora vives sin libertad, entre rejas, comiendo pan duro y avena con agua,  sin cigarros, sin alcohol, sin drogas, convives con personas que son amenazas a la sociedad. Con los que rompen las leyes, los ladrones, los traficantes, los asesinos, los violentos, los violadores.  Me duele saber que te han metido preso porque decidiste convertirte en indigente, vivir en los parques y resolver a tu manera la aventura de vivir y sobrevivir.  Todos se han cansado de ayudarte. Todos.  Quemaste todos los puentes, no supiste agradecer los favores y la ayuda de tus familiares y amigos y ahora no tienes a nadie, y me duele porque te quiero como a un hijo, porque conozco tu dolor y sufrimiento, y porque me siento impotente y me duele no poder sacarte de apuros como tantas y tantas veces.  Me consuela saber que tienes techo y comida, que no duermes debajo de las ramas, que no tienes que extender la mano para pedir limosna.  Pareces un refugiado de la segunda guerra mundial porque dejaste de comer.  Tu foto sale en los archivos criminales.  Tu nombre. Gracias que nuestra madre no vive, la hubieras matado del disgust, de la verguenza. Quisiera controlar mi mente, pero la memoria no avisa, y no me deja tranquila, me persiguen los recuerdos, y no puedo controlar el llanto porque por ayudarte perdi a mis hijos y a mis nietos, alejaste a mis otros hermanos, por apoyarte me dejaste pobre sin ahorros en el banco, enferma de los nervios, porque tus insultos me maltrataron el alma, me robaron la sonrisa, me hicieron conocer el insomnio, el temor, la angustia, la ansiedad y el desespero. Y el dolor vuelve sin avisar, regresa de nuevo la tristeza infinita, y es porque nunca se fue sin preguntar. Y las fechas  pasan, los aniversarios, los nacimientos, los viajes, los funerales, las navidades, y la vida se viste de circunstancias, de tragedia, pocas veces de comedia, ante los años que transcurren para esta vida, pero no, para todo aquello que jamás dejamos de sentir, para lo que no podemos olvidar. Por eso hoy te recuerdo cuando eras jovencito, alegre, lleno de ilusiones y proyectos, cuando no eras ni drogadicto ni adicto a nada.  Le pido a Dios por ti todas las noches, siento un dolor tan agudo en el alma que muchas veces me cuesta respirar, pero le pido a Dios que tenga piedad y que te cuide, que te devuelva el amor propio y las ganar de volver a vivir. Te recuerdo sonreír, y sonrío. Y me doy cuenta que todo pasa por algo, espero que aprendas a valorar la importancia de ser independiente, de buscar el pan de cada dia, de trabajar honestamente, de no usar a las personas, de querer tu cuerpo y no malograrlo usando los venenos del mundo.    Espero otro milagro en mi vida, el milagro de que regreses renovado, de que los golpes de la vida te sirvan para madurar y cambiar cuando llegues a los 50.