Sunday, May 21, 2017

Las mujeres de mi vida

Me he dado cuenta que todos escriben lo que su madre, abuela, esposa, hace o hizo y lo maravillosa que es o fue por todo eso.  Yo voy hacer hoy todo lo contrario, yo pondré, más bien, lo que nunca ha hecho o hizo, o hicieron  y lo mucho que me enseñó con eso, que ahora que no tengo ni a mi madre, ni a mi abuela, ni a mi nana, ahora que ya soy una mujer mayor, puedo valorar como los grandes regalos, tesoros, bendiciones de mi vida...

Aqui les doy la lista de los nunca...  "lo que nunca vi que ellas hicieran"

Mi abuela: Decir algo negativo.  Sus palabras fueron siempre llenas de amor y positivismo.
Mi madre: Decir sin miedo siempre lo que pensaba, sin temor a que la juzgaran. Era franca y directa.
Mi nana (mi mama Julia): Decir "estoy aburrida". Ella siempre activa como una hormiga incansable, limpiando, cocinando, cuidando a los bebitos, contando cuentos.  Las tres mujeres amadas de mi vida, mi abuela paterna, una mujer fuera de serie, mi madre, mujer de una belleza angelical, una extranjera adaptable, mi negrita amorosa, la mujer orquesta, siempre presente en todos los momentos de mi vida.

Las tres eran artistas, mujeres estupendas, cada una con estilo propio, geniales, diferentes, con su sello, con su enorme creatividad, de baja estatura, pero de gigantescas cualidades. 
Mi abuela nunca tuvo que pagar un arquitecto, ella hizo los planos de su casa. Y pintaba de maravilla.
Mi madre: Era mejor que cualquier carpintero a la hora de ensamblar un mueble, o tapizarlo.
Mi mama Julia: Arreglaba todo como una maga con su varita y siempre con una sonrisa estampada en su rostro de bondad infinita.

Las tres nunca salieron a la calle desarregladas.  Eran ordenadas, limpias, elegantes, bien combinadas, sin llegar a excesos, siempre sobrias y naturales. Impecables, bellas, con estilo propio.  Inolvidables.
Nunca descuidaron sus figuras. Nunca dejaron de caminar.  Nunca dejaron la cocina sucia o la ropa sin planchar.  Para mi eran y fueron "casi" perfectas.  Mis maestras con su ejemplo de vidas.
Nunca las vi vestirse mal (la que nace con clase aunque sea pobre siempre sabe lucir bonita) 
Nunca despeinadas. Nunca agotadas. Nunca vencidas. 
Nunca desanimadas, ni en los peores momentos, ni en los duelos, que fueron muchos.
Nunca tuvieron nada malo que decir.

Nunca dejaron de leer, de aprender, de crecer.  Las tres eran lectoras de los diarios y de los libros de buenos escritores. Iban al teatro, al cine, a la Iglesia los domingos, al parque, a la playa, a los hospitales, a los asilos de ancianos, a los campos santos, hicieron muchos viajes, curaron muchas heridas, conversadoras entretenidas y cultas.

Nunca dejaron de tener FE, de orar, de agradecer, de creer en los Milagros de nuestro Padre Celestial.  Las tres eran devotas a su Madre Celestial, y rezaban el Rosario, siempre pidiendo por todos los pobres del mundo, por los enfermos, por las necesidades de todos los seres humanos.  
Las tres supieron extender sus manos y ayudar a los necesitados en las adversidades.

Las tres fueron excelentes reposteras, nunca dejaron de preparar los mejores postres, el arroz con leche, la mazamorra morada, los huevos a la nieve, los pasteles de manzanas, la avena matutina, los encanelados y alfajores.  Y los mejores tallarines, campeonas en la cocina, campeonas en los jardines, campeonas en los quehaces de sus casas.

Mi mamita, mi abuelita, mi mama Julia, nunca dejaron de darme apoyo y su completa confianza de que todo lo que quisiera en la vida era posible."Querer es poder" mientras siguieras por los caminos de Dios, de su Hijo amado, con fe, con amor y justicia. Me hicieron amar a las personas, a los animales, la naturaleza, las flores, los estudios, los libros, el colegio, el arte, el cine, el piano, las pinturas, decorar, cocinar, jugar, bailar, cantar, trabajar, todo siempre con entusiasmo, amor y aprecio. 

Nunca dejaron de ser agradecidas.
Nunca dejaron de llamar a toda su gente amada.
Nunca se dieron por vencidas.
Nunca dejaron de ser bendecidas en abundancia, como todas las personas generosas. 
Nunca descuidaron sus casas, sus cuerpos, sus almas, sus vidas, sus familias, sus plantas, sus trabajos.
Nunca le tuvieron apego a las cosas del mundo.
Nunca se fueron de mi vida, ellas viven conmigo, dentro de mi alma, las visito muchas veces, cuando cierro mis ojos. Sientos sus voces amadas, sus risas divertidas, sus abrazos de consuelo.  Vivo del recuerdo de los grandes ejemplos de sus vidas.  

Mis mujeres amadas, las mujeres de mi vida.    Mis tres madres.  Mis amores vestidas de blanco, de luz, de la dulzura del amor maternal, del mejor de los amores.
 

Tuesday, May 16, 2017

Inviernos de mi vida


Gracias por otra mañana, por otro amanecer Padre Celestial.  Estoy despierta, respiro, estiro mis brazos.  Sigo viva, con dolor en el cuerpo, pero no me voy a quejar. Soy una luchadora, una sobreviviente, como tú, como todos. Al poner el primer pie cuidadosamente en el piso, me cuesta trabajo caminar, lo hago lentamente.  Miro por la ventana y llueve, digo en voz alta, “…bienvenido seas invierno mojado” y mientras las gotas de lluvia juegan con las hojas y las plantas chocando con las ventanas, recuerdo una tarde de mi pasado cuando la llovizna de Lima mojaba paulatinamente los blancos cabellos de la cabeza de mi abuela, era un domingo saliendo de misa, me remonto a los caminos de los sesenta, siento las manos de mi anciana amada acariciando mi rostro, al mismo tiempo siento ese frío que te invita a tomar chocolate caliente, ha llegado el invierno y la gente usa sus abrigos y chalinas, es la estación del buen vestir, de las mantas de alpaca, de las chimeneas encendidas, los gorros de lana, las botas altas, cuando todos lucen elegantes, siento el aroma del café pasado, colocado en el pomo de cristal, y las copas esperan el brindis con guinda, y el delicioso vino dulce de la casa de mis abuelos. Otro maravilloso domingo de invierno.

Es Junio de 1965, mi abuelo Fernando se va apagando, poco a poco, ya casi no habla, sigue hospitalizado, mi hermanita es su enfermera, no deja que nadie le coloque las sondas, solo su nietecita amorosa, que siempre acaricia su cabecita calva, en unas horas nos deja para mudarse al Cielo.  Así amanecerá Lima, mojada y triste por la partida de un hombre muy especial, padre de muchos hijos, trabajador hasta el final de su existencia, dejando los frutos de una vida de labor y progreso, de una vida bendecida. Serán unos momentos de tristeza infinita que me van a visitar muchas veces en el trayecto de mi vida.  

El invierno de mi vida.  El invierno de Lima. Cuando las estrellas de la costa peruana se esconden, y en vez de ver el sol, nos despierta la neblina densa y gris, la humedad intensa de nuestro frío que se cala en nuestros huesos y que oye nuestras quejas  Nuestros cuerpos escondidos debajo de toda la ropa y los ponchos, ya no lucirán los bronceados del verano, ni las pecas y lunares.  Caminaremos apuradamente, apresurados,  al compás del viento, y nuestra prisa despertará muchas sonrisas y burlas. 


Muchos inviernos han pasado, muchos.  Recuerdos grandes, otros pequeños, los abrazos que nos dimos, las risas compartidas, las discusiones, los pocos malos ratos, los muchos buenos... recuerdos que con el tiempo nos llegan distorcionados, editados por las conveniencias de la memoria, es importante recordar y contar nuestra historia, dibujarla de bellos colores, de aromas, de sabores felices, de momentos de gloria.  Siento el frío calando mi alma. Somos alumnos de Primaria, hacemos la tarea diaria, nuestra meta es sacarnos buenas notas, un veinte sobre veinte, para alegrarles la vida a nuestros santos abuelos.  Nos dan generosas propinas. Tenemos puestos los guantes de lana tejidos por mi madre, ellos calentarán nuestros dedos, y recuerdo la canción favorita del abuelo... 


Es invierno en Madrid, 1970, guapos adolescentes nos miran con ojos de pecado, mi hermana y yo hemos viajado a Europa en Iberia. El viento helado acaricia la juventud de nuestros rostros sorprendidos por el Viejo mundo.  Invierno en Paris, en Londres, en Madrid, en Roma, nuestros zapatos mojados nos hacen resbalar, la gente es diferente, museos con cuadros de pintores famosos, parques floridos, Iglesias centenarias, otras milenarias, palacios de gran lujo, teatros,  permitirán hacer muchos negocios con los turistas que usas diccionarios para poderse comunicar.  Los almacenes famosos se llenarán de clientes extranjeros buscando el abrigo, y los amantes del vino consumirán las deliciosas botellas de uvas fermentadas, dos universitarios que viven en Paris tratan de convencernos para tomar con ellos, les decimos que ya volvemos, (nos sentimos asustadas)  y nos fugamos corriendo para tomar el Metro.  Nuestras narices rojas, la piel erizada, la mezcla del miedo y la aventura de perdernos en una noche helada en la ciudad de luces, mientras las bocinas de los autos y los gritos insultantes de un impaciente chofer nos paralizan las piernas, en la mitad de la calle mi hermanita llora asustada y me dice "quiero regresar a casa" mientras la miro con mis ojos de fiera y le digo que se deje de ser tan majadera, que somos grandes, que no le tenemos miedo a nada ni nadie, que Dios nos cuida.   Nuestra adolescencia despierta del letargo de la estación de la primera infancia, el viaje nos hace crecer, nos hace entender, nos hace aprender a protegernos de la gente, de la vida, de las circunstancias.   Invierno para abrigarse el alma, para cuidar el cuerpo. 

Invierno en California. Clima seco, calles mojadas, jardines bellos, de avenidas ocupadas, rompecabezas urbanos, naturaleza, mar,  una costa muy verde, deliciosas cosechas.  Mi hermana se fue de Lima para California en los setenta..., le encanta su vida, cerca del mar, con estaciones marcadas.   Invierno en Miami, inexistente, posiblemente dura una semana, vivo en verano, la verdad el calor no es de mi agrado y me hace mucha falta el Invierno... el abrigo negro que usaba en mis viajes a Londres, Chicago, Buenos Aires y Lima sigue colgado esperando sus visitas a otras ciudades.   Hemos llegado hasta hoy.  Mi hermanita vive en un lugar muy bonito de la extensa California, mi otro hermano cerca de la Casa Blanca, los otros dos en el Norte de la Florida, a unas horas de viaje, de los seis hay uno que se regresa a Lima para casarse y se queda. 


Hoy tengo ganas de envolver mi cuello en una de mis tantas chalinas de lana, ponerme los guantes negros de cuero negro, y sacar de su caja mis botas altas (que posiblemente me ajusten, o no me queden). Quiero sentir el frío de mi amada Lima.  Voy a perder la voz apenas llegue, como siempre, la humedad me va a afectar y no voy a poder cantar, pero no me importa.  Quiero ir a Lima en invierno. Lo decreto convencida de que para Dios no hay nada imposible.  Tengo que sacar fuerzas, tengo que fortalecer mi cuerpo y reactivar los pensamientos productivos y positivos.  Imaginar mi llegada a Lima en Invierno, se lo digo a mi mejor amiga "Allí estaremos tú y yo" de nuevo, camino a Miraflores,  por la Avenida de la Marina, bajando por la Javier Prado pasando por San Isidro hasta llegar a la calle de la Iglesia Santa Maria, buscando el Farito, me vienes a recoger en tu carrito Koreano muy temprano y del Aeropuerto nos vamos a la San Antonio a tomar desayuno.  No te tengo que decir que me gusta, me conoces de mil maravillas. La jarra de chicha morada me espera, las calas blancas, los alfajores de miel, las empanadas, las chirimoyas. Al finalizar el desayuno nos vamos al departamento y me ayudas a desempacar las maletas... antes de las doce nos vamos para Wong y llenamos dos carritos de todos nuestros antojos.  Los ojos me brillan, las calles me reconocen, y aunque es invierno, el sol no se esconde y ha salido travieso a saludarme. 
 
Que bonita es la espera, el entusiasmo, las ganas de vivir, de sentir que pronto estaremos juntas, juntos de nuevo, mi padre, mi hermano, mis hermanas, mis amigas, mis primas, todas las amigas que no conozco en persona pero que son parte de mi vida,  compartiendo otro invierno, jugando con el viento, calentando agua en la tetera para tomar el cafecito oyendo sus dulces voces, sus risas alegres, sus historias. Por eso te pido amiga, amigos queridos,  que pidan mucho por mi salud y alivio, para que no se pase otro invierno sin poder viajar de nuevo, tengo tantos abrazos guardados, tengo tantas charlas y conversaciones escondidas,  mis manos ansiosas por preparar una deliciosa "causa rellena de paltas y verduras", un ajicito de gallina, una sopa de res, para llegar hasta Tiwinza donde me esperan unas familias de personas muy pobres de bolsillo pero millonarias en amor.  


Sunday, May 14, 2017

Ser madre (de Isabel Allende)

SER MADRE
(Isabel Allende)
Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. La naturaleza la ha dotado a mansalva, del instinto maternal, para preservar la especie. Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla lejos. Pero gracias al instinto maternal, la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos, veintiún años.
...
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales, que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.
Ser madre es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantinela de "que se laven los dientes, que se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen y tomen leche".
Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, las novias y los novios, sin ofenderse cuando la manden a callar y le tiren la puerta por la nariz.
Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta, y cuando llega, hacerse la dormida, para no fastidiar.
Es temblar cuando el niño aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.
Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo.
Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo.
Ser madre es entregar su amor y su tiempo, sin esperar que se lo agradezcan. Es mover la cabeza comprensivamente y decir que "son cosas de la edad", cuando la manden al carrizo.
Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año: El Día de la Madre.
El peor defecto que tienen las madres es que siempre se mueren antes de que uno alcance a retribuirlas. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.
Por suerte, hay una sola: Nadie soportaría dos veces el dolor de perderla.


Thursday, May 11, 2017

Cuida a las personas que amas...

Cuenta la leyenda que había una joven muy bendecida que tenía todo en su vida: un esposo trabajador y amoroso, hijos inteligentes, saludables y bien parecidos, un empleo bien remunerado, una hermosa y numerosa familia, con los mejores abuelos, hermanos, primos y familares, siempre celebrando la vida. Pero ella no se daba cuenta de toda su riqueza, de todas sus bendiciones, y se pasaba la vida trabajando y trabajando y descuidando los "verdaderos momentos valiosos" de su juventud y de los frutos de su matrimonio. Su tiempo se consumía en la oficina, muchas horas, tiempo irrecuperable, y sin querer, sin pensar, abandonaba a sus hijos, descuidaba a su esposo, si surgía algún problema, lo dejaba de lado. Y así, las personas importantes de su vida fueron siempre dejadas para después... y
un día, su abuela una mujer muy sabia le hizo un regalo: una flor muy cara y rarísima, de la cual habían apenas dos ejemplares en el planeta, Y le dijo con mucha ternura en sus palabras:
- “Hija, cuida esta flor, ella te ayudará mucho mas de lo que tu te imaginas! Únicamente necesitas regarla y podarla de vez en cuando, ocasionalmente conversar un poco con ella, y ella te dará a cambio ese perfume de aroma delicioso y las más lindas y frondosas flores.”
La siempre ocupada y trabajadora joven la recibió emocionada, pues la flor era de una belleza sin igual. Más el tiempo fue pasando, los problemas surgían, el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor debidamente. Ella llegaba tarde a casa, miraba la flor que no mostraba ningún signo de debilidad o muerte, siempre fresca, siempre perfumada. Entonces ella pasaba cerca de ella sin prestarle atención.
Un día, al poco tiempo, la flor murió. Ella llegó a casa y la flor estaba muerta, sus raíces estaban resecas, sus flores caídas y sus hojas marchitas. Ella se echó a llorar y le contó a su abuela lo que había sucedido. Rota, deprimida, desesperada fue a buscar a su abuela...
- “Me imagine que eso ocurriría, le dijo su triste abuela, pero ya no puedo darte otra flor, porque no existe otra igual a ella. Ella era única, así como tus hijos, tu esposo, tus padres, tus hermanos, , tus amigos y toda tu familia. Todos ellos son bendiciones que recibiste, pero debes aprender a cuidarlos, y dar la atención debida a ellos, pues así como la flor, los sentimientos también mueren. Tú te acostumbraste a ver la flor viva, siempre florida, siempre perfumada, y te olvidaste de cuidarla. ¡Cuida a las personas que amas!”

Wednesday, May 10, 2017

Las madres

Hoy hablaba con una de mis amigas que no son madres y que sienten el hueco enorme en el alma. Las que no supieron de llevar un hijo por nueve meses y de todo lo que sucede en la vida de las madres. Mi amiga cubana fuma como una chimenea, es nerviosa, temerosa, sigue pensando que va a encontrar a su principe azul, se ve vestida de novia entrando a una Iglesia llena de gente, pero la vida se le fue de las manos y ella no acepta el paso del tiempo.  No consigue pretendientes y cuando lo hace es por otros motivos que no tienen nada que ver con el amor. Tiene cuatro perros que viven con ella, mascotas amorosas que son su vida, sus cuatros hijitos de cuatro patitas que le dan mucho amor.   Le falta un mes y tiene que retirarse y se siente impotente porque su sueldo de jubilada no le va a alcanzar, la aconsejo, le doy varias soluciones, que alquile su casa, que se mude con su madre, que rente dos dormitorios, que comparta la renta con otra mujer soltera o viuda, pero no quiere.

Tengo otra amiga que es una mujer maravillosa, la admiro desde siempre, para ella el domingo de las Madres es una fecha que quisiera no existiera.  Ella tuvo cuatro hijos.  Dos que partieron antes de tiempo, y la dejaron rota, los otros dos viven lejos hace mucho tiempo y nunca se acuerdan de ella.  Ella sufre en silencio, llora todas las noches de su vida, me consta, fui su vecina por mucho tiempo, recuerdo sus sacrificios, todo lo que tuvo que soportar porque sus cuatro hijos varones le dieron muchos malos momentos.   No todas las madres tienen hijos agradecidos. Es una mujer muy sufrida y nadie la consuela porque nadie sabe su historia. 

Y entonces tenemos a las otras, a las que son las madres sacrificadas, las que lo dan todo por los hijos, las que son gallinas, que se pasan la vida cuidando a sus pollitos, sin que importe el tiempo o la escala social, madres abnegadas, madres que se quitan el pan de la boca, que se acuestan cansadas y que no se quejan.  Millones de madres maravillosas y abnegadas.

Y las otras, las que son dictadoras, generales, las que se hacen las duras porque no quieren el amor de sus hijos si no que sean hombres y mujeres de bien en la vida.  No todas las mamás son abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden, hay muchas que "pretenden" ser fuertes y esconden su gran sensibilidad...  Ellas mojan sus almohadas cuando nadie las ve.  Rezan todas las noches, y le piden a Dios que a sus hijos nunca les pase nada. Son las bravas.

Muchas esperamos que nuestros hijitos duerman profundamente y entonces los vamos arropar, a cubrir con la frazada, y en ese momento nos invide el complejo de culpa porque fuimos muy exigentes y dimos palizas y gritos, por la mañana,  porque perdimos la paciencia ante la pereza y caprichos, desobediencia y faltas de respeto. No quieren ir al colegio, no quieren ir a la Iglesia, no quieren estudiar, toman cerveza, fuman a escondidas, y empiezan desde muy temprano con las tentaciones del mundo.  Las malas notas, las veces que te roban el dinero de la cartera, que falsifican tu firma, que cambiaron el licor de la botella de Pisco por agua. Entonces acariciamos sus manitas, sus rostros bellos, porque para una madre no hay hijo feo, ni malo, ni poco inteligente, ni drogadicto, ni delincuente.

Que terrible es tener hijos que se creen karatecas o boxeadores y que les gusta el pleito. Cuantas veces les dije que no vinieran del colegio con los ojos morados y sangre en la ropa. Que se controlen cuando sean insultados, que traten de mantener la calma y alimenten la paciencia y la tolerancia.   Que no les afecte que le digan "tu madre es una gorda",  que se acomplejen porque no tienen "cosas de marca" que se burlen de ellos porque son "diferentes",  insultos como "cholo" "enano' "gordo" "feo" o "tantas otros adjetivos dolorosos, y nosotras les decimos "no hagas caso" cuando en realidad quisiéramos ahorcar al desgraciado adolescente que asusta y tortura a nuestro hijo, a nuestra bella princesita que es inteligente pero gordita, que no es tan bonita, o tan atractivo.  Y también pensamos que la profesora del colegio es injusta con sus calificaciones.

Las madres vivimos pendientes de nuestros hijos, con el temor de que les de esa terrible gripe, que no se accidenten y se rompan un hueso, que no se junten con los chicos malos, miedos terribles, desde que los tenemos en el vientre, pedimos que salgan sanitos, que nazcan con todos sus diez deditos de las manos y los pies completos,  que puedan ver y oler, que sean saludables, y que duro es para una madre tener un hijo de los que califican como "especiales" tener un hijo autista, o con sindrome de Down, tener un hijo con distrofia muscular o que antes de llegar a la primera infancia se le descubra un tumor canceroso,  y sin embargo conozco a varias madres que no se amilanan ante la terrible prueba y luchan y lo dan todo por sus hijos y por otros que no son sus hijos.

Porque que nos quede claro a todas y todos, que ser mamá no solo tiene que ver con las barrigas grandes de los largos embarazos, los terribles dolores de parto, los pañales y las malas noches, las ojeras, el cansancio, la dentadura incompleta por falta de calcio, y todas las preocupaciones y huellas que conlleva.  Los biberones, la papilla, los llantos que aprendemos a distinguir porque las madres siempre sabemos cuando lloran por hambre, por dolor, o porque quieren estar limpitos. Ser madre es amar de verdad, sin condiciones, amar a tu hijo más que a ti misma, la maternidad nos vuelve sabias, nos vuelve tiernas, nos vuelve leonas, gallinas protectoras, vigilantes de la noche, cocineras milagrosas con nuestras sopas de pollo, tallarines y pasteles, con las comidas favoritos de nuestros consentidos.  Administradoras que con poco resolvemos la comida para toda la familia y que nuesros hijos nunca se vayan a dormir sin comer.   

Y que orgullosas nos sentimos cuando terminan el colegio y se van a la Universidad y se vuelven profesionales de primera, cuando se casan y nos hacen abuelas, y nos llaman para contarnos sus problemas y nos dicen que somos sus mejores amigas. 

Mis hijos ya son hombres cuarentones y sin embargo yo los sigo viendo de la misma edad de mis nietos.  Confundo sus nombres.  A mi nieto mayor lo llamo como su padre... son tan parecidos...
Mientras arreglo unos papeles me encuentro con unas tarjetas de hace mucho tiempo, las he ido guardando entre mis tesoros, tarjetas de mis hijos, de mis nietos, de mi madre, todas significan mucho para mi.  Todas para el Dia de las Madres...

He cumplido con mucho de mis sueños y proyectos de vida, he sido madre, abuela, he escrito un libro, he plantado un pino, he viajado a lugares lejanos, he abrazado a muchas madres pobres, tuve a mi madre conmigo hasta mis 56 diciembres, no les puedo mentir, mi vida no es igual desde que se mudo mi madre al cielo, quisiera tenerlos a todos juntos. No es igual mi vida sin mi Madre... 

Les pido que no se olviden de sus madres, no importa la edad que tengan, conozco muchas que no van a recibir flores ni abrazos, ni tarjetas, ni visitas, madres olvidadas por sus hijos...  y les pido que saluden a las "otras" madres, las que sin haber cargado en su vientre a sus hijos son madres de sus sobrinos, de sus alumnos, de sus pacientes, de huerfanitos. Les pido que saluden a las suegras, a sus hermanas, a las amigas, a las abuelas... que no se olviden de llevarles amor a todas las madres del mundo.... 



Soy Mary E. Fernandez-Vasquez y escribo para aliviar el hambre... 

Tuesday, May 9, 2017

Poema a mi madre ausente


Otra primavera con días soleados
que saben a mamá,... a tu presencia,
las mariposas, las hojas verdes, el sol caliente,

la brisa del dulce viento
danzan en mayo, para celebrar, 
ciudad sin frío,  ciudad calurosa,

ciudad sin calma, ciudad ruidosa,
te veo llegar madre,
te veo llegar al amanecer,
es muy temprano, es domingo, 
siempre con las manos llenas,
manejas largas distancias para vernos,
te espero con ansias,
te siento llegar,
el sonido de como abres la puerta, 

que se ha quedado abierta, en espera,
entras primero a la cocina,
te pones a preparar el desayuno,
todos duermen en casa,
es muy temprano,
el gallo sigue durmiendo,
el aroma de tus tostadas nos despierta,
tus huevos revueltos,
huele a canela, a miel, a mantequilla,
el delicioso sabor de tu leche con avena colada,
el dulce momento de poderte abrazar
y en ese abrazo llenarme de tu voz,

de tu piano, de tu canto, de tus ojos,
de ese canto, que de niña me hizo arrullar

El humo de tus cigarros...
De tu acento americano
Mamá, madrecita querida,
que falta me haces desde que partiste,
ahora te entiendo tanto
porque Dios quiso que yo también supiera
comprendiera, entendiera,

lo que es de verdad amar,
con el amor santo, con el amor puro,

con el amor sacrificado,
con el amor paciente,
con el amor incondicional,
que hace desprenderse del pan de la boca,
para complacer al hijo, a tus seis hijos

que no supimos comprenderte,
acaso valorarte. 

Cae el verano,
viene el otoño,
y siguen muchos inviernos,
quizás pueda resignarme,
aunque no lo creo,
Dios permitirá...
que pueda aprender a vivir sin tu presencia, 
que pueda recuperar las fuerzas y las sonrisas,
que pueda seguir caminando
respirando,
luchando,
sobreviviendo,
que el homenaje no sea un día,
que no sea un momento,
que no sea un pensamiento,
que nunca nos visite el olvido,
ahora que no te tengo, madre,
dime que hago, dime... madre

Te pongo flores frescas,
adorno la casa con globos,
me visto de muchos colores,
le doy gracias a Dios por que fuiste mi madre...
TE AMO MAMÁ.

Friday, May 5, 2017

Mis amigos ateos

Ayer en la tarde, con la ayuda de mi esposo estabamos lavando la ropa de cama, las colchas y frazadas.  Hace tiempo que voy al mismo local, soy amiga de los empleados y conozco al administrador, un hombre bien parecido, que habla varios idiomas y que profesa otra fe, (es judio) y siempre, hasta ayer yo pensaba que era creyente, hoy por poco me ataca y me insulta porque le hable de Dios... Me dijo: yo no creo, y punto.  No me toques el tema, y se fue echando fuego por la boca, con los ojos furiosos, harto, amargado.  Por primera vez lo vi feo, (es un hombre como dije muy bien parecido, de aspecto cuidado y refinado, hace deportes, luce sencillo pero siempre impecable, no parece ser rico, pero lo es.  Es muy trabajador, vive en una gran casa, ama fielmente a su esposa que no es tan bonita ni tan atractiva, y es bisabuelo a los 65, y yo hasta ayer pensaba que era un hombre realizado, un triunfador, feliz, y sobre todo que era un hombre de fe, porque en todo el tiempo que he sido clienta de su negocio siempre vi un hombre de vida ejemplar, luchador, sonriente, excelente jefe de sus empleados, y de repente me entero que no cree en nada ni en nadie.Y que posiblemente mi persona, mi presencia, mi fe, no sea de su agrado.  Entonces, me siento muy triste, y no puedo dejar de sentir una inmensa pena en mi alma y recuerdo que hace un tiempo, en uno de sus viajes a Palestina a ver a sus padres, conoci a una de sus nietecitas, una que es enanita, que es la hija de su nieta preferida, me hizo posiblemente pensar que ese era el motivo de su ateismo... posiblemente no aceptaba, no entendia el porque su nietecita era una "enana" ya que en su familia de gente luchadora y saludable, de personas que nunca habia tenido familiares con alguna "diferencia" en el aspect fisico.   

Hace una semana hubo un fuerte debate sobre religión y moral en mi grupo. Todo empezó con una entrevista a un  ministro,  no voy a mencionar los nombres, a propósito de la publicación de su último libro, en donde habla, entre muchas otras cosas, de su ateísmo. Entonces otro profesional  lo acusó de ser un “ateo confeso” (como si el ateísmo fuera un delito) y de atentar contra la familia, la niñez y la moral (como si el escepticismo diera para tanto). Los dos son personas inteligentes, seres pensantes, cultos, famosos.

Hubo como siempre dos posiciones en el debate: la de los simpatizantes de los creyentes que ven en la falta de fe una fuente inevitable de inmoralidad, y la de sus detractores, los ateos, para los cuales no existe ninguna asociación entre falta de fe y maldad.

Yo he aprendido a no juzgar ni condenar a las personas por sus creencias, no estoy de acuerdo con las personas que viven en el pecado constante y que son inmorales, y mucho menos con la manera amañada (intelectualmente deshonesta) como se asocia el ateísmo con la degradación de la familia y de los niños. Pero tampoco me convencen sus contradictores cuando dicen que la fe y la moral son cosas independientes y punto. Es verdad que hay gente buena y gente mala en las religiones y por fuera de ellas. Pero la moralidad, la bondad, la maldad, la fe, la ignorancia, la pobreza, no está repartida de la misma manera por todas partes. Lo peor es la indiferencia, el silencio de los buenos, los que se hacen de la vista gorda, los que se hacen los locos...

Muchas veces cuando me pongo a investigar me encuentro con muchas sorpresas. En una investigación publicada en Current Biology (2015), Jean Decety mostró, a partir de una muestra de casi 1,200 niños de distintas nacionalidades, que los hijos de padres ateos eran más altruistas y más compasivos que los niños, hijos e hijas de familias religiosas. Decety mide el altruismo a partir del “experimento del dictador”, que consiste en repartir algo entre los niños (en este caso calcomanías) y luego solicitarles que regalen parte de lo que recibieron para un fondo común. De otra parte, la compasión se mide a partir de las reacciones que los niños tienen frente a imágenes y ejemplos en las que ocurre un atropello menor, como un empujón o un insulto. En ambos casos los niños ateos son mucho más altruistas, más tolerantes y más compasivos que los niños religiosos. ¿Por qué ocurre esto? Por un sesgo psicológico que Decety denomina “licencia moral” y que consiste en que quienes cumplen con ciertas obligaciones religiosas, como rezar o ir a misa, relajan su comportamiento moral con la convicción de que en su contabilidad del bien ya tienen un saldo a favor que les permite darse ciertas licencias.  (Los que me conocen saben que soy creyente 100% pero no me deja de impresionar y alarmar cuando veo que para ser Bueno o Malo, no pueden haber "etiquetas" ni partidos, ni religiones).  Por eso crimen y castigo sigue siendo uno de mis libros favoritos...

Porsupuesto sabemos que no todos los creyentes se rigen por los mismos estándares morales (Fulanito de tal y Menganito, un Ministro y un Sacerdote, son ambos católicos, pero, creo yo, obedecen a criterios morales muy distintos), tal vez lo que hay que hacer es investigar qué culturas religiosas (y no religiosas) están más asociadas con la pérdida de nuestros valores morales, es decir, con la violencia, la corrupción, la intolerancia, la falta de respeto, de compasión, de verdadera fe, y los valores equivocados, etc. etc... Tal vez así, con investigación y con datos, podamos tener una discusión más elaborada que nos dé más alumbramiento sobre lo que podemos hacer para construir una sociedad mejor en nuestra tierra, en el mundo. Hacer eso (discutir a partir de datos y estando dispuestos a adaptar nuestras creencias a la realidad), quisiera tener los conocimientos para extenderme en el tema.

Invito como siempre a que me den sus opinions y comentarios.  Y que Dios me los bendiga a todos, a los que creen y a los que no.  Todos somos sus hijos, todos.   



Wednesday, May 3, 2017








Los aromas de mi infancia

Los aromas de los recuerdos felices se quedan impregnados en los caminos de la mente...en la memoria del alma... el olor de la canela, del clavo, de las manzanas, de la ralladura de naranjas y limones... tengo cinco veranos y estoy en la cocina de la casa de mi abuela, quiero aprender a preparar una torta y fascinada, encantada, aprendo a separar las claras de los huevos, empieza la fiesta en la batidora, la mantequilla bailando con la harina, los huevos, el azucar brillante que parece millones de diamantes en polvo... la receta escrita en su bella letra que casi no puedo leer, ya tengo memorizado todos los ingredientes y el proceso, me encanta ayudar a mi abuelita y a las reposteras a preparar las tortas y los pasteles... al poco rato empieza la faena del baile de los salados, los platos de entrada y de segunda, las risas, las bromas, el barullo de las horas felices, mujeres entretenidas, amor en el aire, amor por todas partes... es un dia de fiesta y todos nos vamos a reunir a compartir la mesa, a disfrutar de la familia, de los hijos y los nietos, de los sobrinos y ahijados, de los primos hermanos... ahora tengo siete primaveras, he visto tantas veces como preparan el ceviche, las papas a la huancaina, las causas rellenas, el lomito saltado, el cau cau, el locro, el tacu tacu, los tallarines con salsa de carne, el asado, el pure de papas, los aderezos...el aji licuado, el perejil, el cilantro, los nabos, las alcachofas... es cuando me enamoro de las ollas, de los palos de madera, de las cacerolas de barro, de los ajos que cuelgan en unos ganchos largos, las cebollas moradas, los pomos grandes, transparentes de grueso vidrio, llenos de aceitunas y de encurtidos deliciosos... nunca fui a la escuela culinaria, no tuve que ir, lo aprendi todo viendo a mi abuelita en la cocina dirigiendo la orquesta de su hermosa sinfonia de asistentes, de la gran ama de casa, excelente anfitriona, y a las 2 de la tarde llegaban todos... las mesas vestidas con bordados manteles planchados a la perfeccion, los cubiertos de la bisabuela, los platos de porcelana fina, las copas de cristal regalo de una gran amiga, flores frescas en los floreros, licores preparados por una chinchana, la guinda, el pisco de la hacienda de otro familiar... las fuentes llenas de delicias para el paladar... la sopa especial que le preparan siempre al abuelo Fernando que tiene que llenar de humo el comedor y estar siempre bien caliente porque siempre le agrega un huevo que se cocina al instante en su deliciosa sopa de verduras y fideos... llegan las voces elevadas de algunos de los hermanos de mi padre, unos hablan mucho, otros escuchan atentos con una sonrisa en los labios y ojos emocionados. Uno habla de lo que pasa en el mundo... es 1961... acabo de recibir el Segundo Sacramento, ya cuando voy a misa los domingos comulgo al lado de mi abuela y la veo sonreir emocionada.. todavia siento el aroma de su arroz con leche, recuerdo el sabor de todas sus comidas, la belleza de sus manos cuidando sus violetas en flor y su jardin siempre verde y agradecido... Hace unas horas he recibido buenas noticias, Dios oye mis peticiones, Dios trabaja en sus tiempos. Siento el aroma de la fe que hoy se viste de fortaleza, entiendo que todo lo que pasa en nuestras vidas tiene que pasarnos por algo... un hombre pecador ha sido redimido, un adicto a las drogas a encontrado alivio porque un hombre que fue como el decidio un dia cambiar su destino cuando se rompio la pierna y no pudo caminar por mucho tiempo, y se puso a estudiar la Biblia, es cuando entonces uno entiende que a veces hay personas que se se mueren primero porque la Misericordia de Dios es infinita y muchos al quedar vivos pueden padecer muchos peores sufrimientos... El aroma del entendimiento, el aroma de la resignacion, el aroma de la piedad, de no juzgar ni culpar a nadie... Gracias Padre Celestial por los aromas de mi vida, gracias por hoy ...

Tuesday, May 2, 2017

Dale amor y paz a tu cuerpo Macarena

Se acuerdan del bailecito de la Macarena " dale alegria a tu cuerpo Macarena" hoy voy analizar los deseos de la carne, lo que nos pide el cuerpo que siempre quiere sentirse gratificado, las tentaciones de a cado rato, lo dificil que es controlar los deseos, nos gusta el placer, nos gusta hacer lo que nos da la gana... no nos gusta comer saludable porque no es tan delicioso, el cuerpo te pide papitas fritas, coca cola, helados, postres, alcohol, comida chatarra, Tabaco, drogas, anti-depresivos, sexo, "a las chicas buenas" nos pide ir de compras a gastar el dinero en muchas cosas que no necesitamos, posiblemente con dinero que no tenemos, usando las tarjetitas de credito que nunca se terminan de pagar, creyendo que estamos comprando en "ganga" a precio de dos por uno, la oferta del mes, si compras hoy pagas la mitad y encima te damos dos botellas de vino y un paquete de jabones... no pensamos que tenemos que pagar la renta, la electricidad, los alimentos, los seguros, que tenemos que guardar "pan para mayo" ahorrar para la vejez... para cuando lleguen los tiempos de austeridad, para cuando el cuerpo no nos permita trabajar y producir el dinero, el maldito dinero, o el bendito dinero si usamos disciplina, control sentido comun y no nos dejamos llevar por los deseos del cuerpo...

Somos rebeldes, somos irreverentes, somos irresponsables, y muchas veces, nadie nos aguanta... ni aguantamos a nadie...hay dias que no tenemos ganas de hacer nada, que nos queremos quedar en la cama hasta tarde, otros la casa esta de cabeza y la ropa de una semana encima de una silla o la cama, otros por pereza no cocinamos y entonces comemos "cualquier cosa" y nos alimentamos mal, dejamos para manana lo que podemos hacer tranquilamente hoy, pero siempre justificamos lo que hacemos (sabiendo que no es lo que debemos hacer) hay otras cosas "mas" importantes como ver la tele, tener otro par de tacones altos, o una cartera de marca que cuesta igual que la cuota del carro y que necesitamos para impresionar a las amigas y te digan "que linda tu cartera de Coach, o de MK, LV, que se yo... yo aprendi a ser feliz con mis 3 carteras... tuve muchas antes, ahora no le encuentro sentido a gastarme un dineral cuando hay otras necesidades importantes y verdadera, detesto malgastar el dinero, me gustan las cosas buenas pero antes de comprarme algo me aseguro que va a cumplir con su cometido...

Muchos vamos a perder el tiempo jugando, dandole alegria al cuerpo, siendo amargados, crueles, egoistas, vanidosos, conflictivos, chismosos, manejando como locos sin importar que podemos causar accidentes mortales, ignorando las necesidades y los valores. Otras vamos a gastar los ahorros de toda una vida en arreglarnos los pechos, ponernos botox o jalarnos las caras, llenarse de tatuajes, cambiarnos la nariz con la que nacimos porque queremos ser menos feas y bellas, y entonces nos encontramos con los comentarios "que linda era de jovencita y ahora a los 50 luce horrible con esa boca enorme y la misma cara que tienen todas las que pasan por las manos de los millonarios cirujanos plasticos que viven de la terrible vanidad...

Entonces hoy los invito a cantar diferente...vamos a cantar dale alegria a tu conciencia Macarena, dale alegria a tu paz y tranquilidad en la vida Macarena, dale amor a tu familia Macarena, cuida y respeta a tus padres Macarena...Acepta tu nariz y tu cara Macarena, acepta el paso del tiempo Macarena, ten paciencia y control con tus hijos Macarena... cuida bien a tu esposo Macarena... se feliz con lo que tienes Macarena... no pierdas tu tiempo en tonterias Macarena...(nuevamente les pido disculpas por la falta de tildes) ...