Wednesday, February 29, 2012

El tiempo, escribir, hablar, vivir...


San Agustín se contestaba ¿qué es el tiempo sino una visión subjetiva de lo que pasa, lo que sucede? En esta época de saturación de información, es algo todavía peor: no tenemos tiempo para nada. hay cientos de cosas que distraen, desde que te levantas, la radio, la tele, las “malas” noticias, el Facebook, los mensajes del email, levantarse, ducharse, vestirse, arreglarse, ponerse bonita, manejar, tener tolerancia ante el terrible tráfico en la hora pico, llegar al trabajo, aguantar malas caras, tolerar el estrés, preparar la lista de pendientes, controlar lo que comes, no olvidarte de comer cuando lo tienes que hacer, tomar agua, cumplir con los llamados de la naturaleza (ir al servicio a cada rato si sufres de incontinencia) vivir la vida loca de nuestros tiempos, los “benditos” celulares que son computadoras, radios, teléfonos, máquinas de escribir, cámaras fotográficas, filmadoras… la moda, las tentaciones, el materialismo, la pobreza, el corre corre de la mayoría de las personas que viven la vida “corriendo” en contra del reloj… del tiempo… las ganas de estar en todas partes y no estar en ninguna, es engañadora. Hablamos con mucha gente pero no la vemos, el cuerpo está ausente. Tenemos muchos amigos “virtuales” nos mandamos mensajes, nos abrazamos “virtualmente. Como quisiera poder tener alas y volar para poder visitar a tantas personas que quiero tanto y que tengo tan lejos. Hoy estoy feliz porque presiento que pronto estaré regresando a Lima a pasar unos días con tanta gente linda que me espera con los brazos abiertos. Mis ancianos, mis pequeños, mis amigos.

Me gusta escribir, expresarme, lo he dicho tantas veces, para mi escribir es como respirar, me gusta hablar, porque creo que el “talk cure”, la sanación del alma, mente y cuerpo con la palabra no fue un mero capricho de Freud, o un invento de unos alucinados, es algo que está muy cerca de lo que significa escribir, desahogarse, deshacerse de un contenido, desaparecer en él y entregárselo a la lectora o lector.

Qué bien me siento cuando puedo conversar con las amigas que me comprenden, que me conocen, que me adivinan, cuando te sientes “en casa” porque sin decir mucho, ellas o ellos saben cómo estas, como te sientes, que es lo que te está pasando… estamos en la misma frecuencia.

Siento que tengo muchas cosas qué decir, y debo de empezar a darle más tiempo a mi blog y a terminar mi tercer libro y concentrarme en la publicación de “Los Sapos no saben leer” pero tengo que echarle la culpa al “: tiempo” aprender a dividir mis horas, a darle prioridad a lo que es importante. Estos últimos meses me he dado cuenta que con la edad, la vida psíquica no cambia mucho, las heridas son las mismas, por lo que podríamos pensar que el psicoanálisis verdaderamente no cura, que solo ayuda a aprender a vivir con esas heridas... la neurociencia dice que esos traumas o "huellas" se alojan en una parte del cerebro que se llama "amígdala", ¿no habría manera de borrarla? no lo sé y no sé si la palabra escrita sea suficiente, pero es fascinante y dan ganas de seguir indagando... Soy Mary Fernandez y escribo para aliviar el hambre…para ayudar a los pobres y porque siento que es mi misión además de mi pasión.

Monday, February 27, 2012

Palabras de Angeles Caso


LO QUE QUIERO AHORA

Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.


ANGELES CASO

Saturday, February 25, 2012

Mi tia Aurelia ya esta en el Cielo


Me acabo enterar, mi tia maravillosa, mi tia Aurelia ya se fue al cielo ayer 24 de Febrero... estuvo en el hospital varios dias, desde el 17 de febrero con los ojitos cerrados... se que no sufria... de las tres hermanas fue la que estuvo en este mundo mas tiempo. Llego a cumplir los 95 un 14 de Febrero, tenia Alzheimers y no se acordaba de muchas cosas, pero siempre repetia que ella habia nacido el dia del Amor y de los Enamorados. Me siento tan triste, el llanto no me deja ver el teclado, pero tengo paz y resignacion porque se que mi tia linda ya esta en el Cielo abranzando a sus padres, a sus hermanitas lindas, a sus primos y a todos los que fueron parte de su vida, que fue una vida plena, activa, laboriosa, porque AURELIA fue una mujer fuera de serie, tan fina, tan educada, tan artista, tan Fernandez!

Para mi, ademas de una tia muy querida y una gran confidente, fue una segunda madre, y de ella aprendi muchas cosas buenas, su hogar fue mi segundo hogar cada vez que viajaba a Lima, podria contar tantas cosas buenas y lindas de mi tia Aurelia... Aurea como la llamaban muchos...

Muchos de ustedes tienen a su mamá, a su abuela, o alguna tia muy querida con vida, por favor no la descuiden, amenla, cuidenla, evitenle los malos ratos. La mamá es feliz cuando nosotros somos felices. La mamá (que puede ser tambien una tia) nunca deja de ser mamá aunque los hijos partan del hogar, siempre somos sus niños aunque tengamos cincuenta o sesenta años. Yo perdi a mi mamá en un Diciembre y es algo muy doloroso, todavia no me recupero de la tristeza de su partida, los recuerdos que vienen a mi memoria en ese tiempo son de alegria de cómo era ella conmigo, pero también de dolor por los sufrimientos que le hice pasar, quisiera abrazarla y “decirle mamá perdoname”, “mamá te amo mucho” “mamá no sabes lo importante que eres para mí” pero no puedo. Si tienes a tu mamita con vida, no esperes al día de las madres para darle un beso, para decirle que la amas, para darle gracias por todo el tiempo que ella se ha sacrificado por ti. En el tiempo que puedas buscala, pasa tiempo con ella, demuestrale con hechos que estas agradecida (o) por ese amor que te ha dado. Si hoy día amo a Dios y le sirvo es porque se que mi mama Julia, mi abuelita, mis tias Gatas, mi tia Aurelia, mi mamita nunca dejaron de orar por mí todas las noches. La oración de una madre por sus hijos es valiosa y hermosa para Dios, Dios la escucha tiernamente porque va acompañada de amor, bondad, sin egoísmo, es pura y sincera. Se que las volveré a ver por la promesa de Dios y eso me llena de consuelo y esperanza. Ya no tengo a mi madrecita viva, ya no tengo a mi abuela, ni a mis tias, ni a mi mama Julia... y ahora se me fue mi maravillosa tia AURELIA, pero se que algun dia estaremos TODAS reunidas de nuevo, porque todo tiene un principio y un fin. Tia Aurelia fuiste una de las luciernagas mas brillantes de mi vida, me diste luz por mucho tiempo y nunca podre olvidarte.


De la Biblia...

Mas David, viendo a sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño había muerto; por lo que dijo David a sus siervos: ¿Ha muerto el niño? Y ellos respondieron: Ha muerto. (20) Entonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió. (21) Y le dijeron sus siervos: ¿Qué es esto que has hecho? Por el niño, viviendo aún, ayunabas y llorabas; y muerto él, te levantaste y comiste pan. (22) Y él respondió: Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? (23) Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí. 2 Samuel 12: 19.- 23.


Quisiera terminar con las palabras de José Rafael Sosa dice así; No pude estar con ustedes en la despedida de su madre, pero deseo me sientan a su lado. La partida de toda madre sobre todo inesperada desconsuela y desconcierta. Y ante el dolor los hijos suelen preguntarse ¿Por qué a nuestra madre? ¿Por qué a nosotros? ¿Por qué así?. ¿Por qué tan inesperado? Nadie tiene la respuesta. Ni la culpa. La vida es un circulo que se mueve al infinito y al cual llegamos para un día, no anunciado ni esperado, partir. Claro que duele. Claro que nadie se puede poner en el lugar de ustedes. Y duele más cuando la madre que parte , ha sido más que eso. Esa madre ha sido constancia. Ha sido Amor. Ha sido Amistad plena.


Ha sido Apoyo. Ha sido Fidelidad. Ha sido Lealtad a la familia y sobre todo a su marido. En el poder. Fuera del poder, En la silla presidencial. En el ambiente suntuoso del Palacio Nacional.


En cada uno de los callejones visitados. En la sonrisa de cada niño o niña asistidos.



O junto su marido y ustedes en el banquillo de los acusados. Con toda la presión del mundo.


En medio de tantas fuerzas encontradas, Donde cada quien procuraba lo suyo.



Y educarles a ustedes como hijos nobles, ejemplares y dignos, en este marco, no debió haber sido sencillo. Hoy ella esta en paz. Hoy queda sólo su memoria. Queda su ejemplo. Comparto en la medida en que es posible, su dolor. Ese dolor, comprensible y justo, nos lacera a todos el corazón.


TIA AURELIA no pude estar a tu lado para darte mis abrazos pero quiero que sepas que siempre estuviste y estaras VIVA en el huerto de mi alma, alli donde moran todos mis seres queridos. GRACIAS POR TODO, GRACIAS POR TANTO.

Thursday, February 23, 2012

Palabras sabias de George Carlin


LA PARADOJA DE NUESTRO TIEMPO (Reflexión)

La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos.

Gastamos más pero tenemos menos; compramos más pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes yfamilias más chicas, mayores comodidades y menos tiempo.

Tenemos más grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menos capacidad de juicio, más expertos pero más problemas, mejor medicina pero menos bienestar general.

Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reímos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez.

Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.

Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir.

Como dice alguna canción, hemos añadido años a nuestras vidas, no vida a nuestros años.

Hemos logrado ir y volver de la Luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino.

Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior.

Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios.

Escribimos más pero aprendemos menos.

Planeamos más pero logramos menos.

Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar.

Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.

Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales.

Hoy en día hay dos ingresos en las familias que aún tienen trabajo, pero más divorcios; casas más lujosas para quienes pueden solventarlas, pero hogares rotos.

Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, "encuentros de amor" de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar...

Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la trastienda.

Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tú puedas elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.

Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos, porque ellos no estarán aquí siempre.

Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.


Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca, porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.

Acuérdate de decir "te amo" a tu pareja y a tus seres queridos,. pero sobre todo, dilo sinceramente.

Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.

Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.


Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus más preciadas ideas.

Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento,
sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

GEORGE CARLIN

Tuesday, February 21, 2012

Martes, 21 de febrero del 2012


Días sin poder escribir, con la mente llena de pensamientos, imágenes que desfilan ante mi memoria, a veces dormida, muchas veces despierta. Silencio, silencio de horas, porque ahora que Britta, mi gata, ya no está, ya no hablo con ella y me he dado cuenta de que no hablo sola. En estos días he estado dando vueltas a ese sentimiento de soledad que sentimos algunas personas, más que soledad, es la sensación que ya no tenemos nada qué decir, que no formamos parte de “los que se comunican”; pensar que yo antes era tan extrovertida, tan conversadora, podía hablar por horas de cientos de temas, compartir mis historias, mis vivencias, reírme y hablar tonterías, pero ahora antes de hablar pienso que mejor muchas veces es quedarme callada, siento como si mi lenguaje se atrofiara, retrocediendo por miedo a no ser entendida, si, es como tocar una música sin auditorio. Hoy me siento triste, no puedo controlarlo, es que se me está muriendo un ser muy querido y no puedo estar a su lado en sus últimas horas y eso me tiene rota, quisiera abrazarla por última vez y decirle quietita al oído “te quiero mucho tía maravillosa” gracias por todas las horas felices que compartimos todos estos años, cada vez que venía de visita a Lima disfrutaba mucho de su dulzura y del amor que siempre me supo dar de tantas maneras.

Conforme envejecemos vemos como se nos mueren nuestros seres queridos, hace un poco más de un ano se murió mi madre y todavía no me acostumbro, todavía no salgo de este estado emocional en el que estoy viviendo desde ese día, ya no tengo los mismos ojos ni la misma mirada, no soy yo, no puedo mencionarla sin que se me llenen los ojos de lágrimas, no he dejado de llorar un solo día desde ese 29 de Diciembre del 2010, y cuando creía que estaba recuperando las fuerzas se me mueren dos amigas de la infancia y la juventud una tras la otra, y perder a mi Britta, a mi gata de 15 años fue cómo perder a la hija que nunca tuve, esa gatita era más humana que muchos seres humanos que he conocido en mi vida, y nos dejó un vacío enorme. Tengo tantas historias que contar, y me quedo callada porque son historias de dolor, de enfermedad, de pobreza y de tristezas y no quiero revivir a esos personajes.

¿Qué me sucede? Dicen que es tristeza, dicen que es depresión, dicen que son los golpes de la vida, dicen que hay que rezar y pedir fortaleza, que hay que levantarse cada vez que te caes, que el sol sale todas las mañanas y la vida sigue, y tengo que buscar una sonrisa entre las tinieblas de esta soledad, tengo que buscar los lindos recuerdos y borrar los fantasmas oscuros, tengo que rezar para tener amnesia de todo lo feo que me ha tocado vivir y en cambio tener una memoria prodigiosa para recordar todas las cosas bellas de mi vida, como cuando tuve a mis hijos por primera vez entre mis brazos, la dicha que sentí el día que me hicieron abuela por primera y segunda vez, la felicidad que siento con los triunfos y éxitos de mi padre, hermanos, hijos, nietos, amigos, la paz que me da sentir que todavía tengo vida para ayudar a los desamparados, para seguir luchando en mi propósito, en mi meta de escribir para aliviar el hambre, poder conseguir donaciones de ropa y mantitas para cubrir a los más pobres, poder trabajar para reunir dinero para darle de comer a los pobres a través de la Asociación Filantrópica que forme hace unos años para ayudar a nuestros hermanos los más pobres, sobre todo a los niños que viven en la extrema pobreza.

Hoy tengo 4 paletas con 53 cajas llenas de cobertores, mantitas, sabanas y peluches viajando a Lima, me siento triste porque yo no puedo viajar y estar presente para entregarlos en las manos de los ancianos, de los niños y de todas las instituciones de caridad que van hacer buen uso de cada prenda. Quisiera estar en Lima para abrazar a mi tía antes de que se mude al cielo, quisiera estar en Lima para abrazar a cada niño y cada anciano cuando reciba su canasta de regalos del Centro Luz de Almas, quisiera estar en Lima para agradecerles a todos mis voluntarios, personas que no ganan ni un centavo, y que se levantan muy temprano para ir a ayudar a los verdaderamente necesitados, y lo hacen con tanto entusiasmo y amor, quiero darle las gracias sobre todo a mi hermana del alma, a esa mujer angelical que Dios puso en mi camino, a Gloria Angélica que nunca sale en fotos ni nadie habla de ella y sin embargo si no fueran por personas como ella, Centro Luz de Almas no hubiera podido cumplir con sus eventos y su lucha de poder ayudar desde Miami a Lima y provincias.

La carga debe de llegar en cualquier momento, ahora solo rezo al Señor de los Milagros que en la Aduana de Lima nos den todos los vistos buenos y que no sea tan problemático sacar las donaciones.

Les pido a todos se unan en oración por mi tía Aurelia, para que no sufra, y les pido que oren para que las donaciones de Centro Luz de Almas lleguen a Lima muy pronto y que todos los beneficiados sientan un poquito de alegría, de nuestro amor y sobre todo que sientan que si hay personas en el mundo a quienes nos importan los ancianos, los niños, los desamparados. Que hay AMOR, que hay ESPERANZA.

Thursday, February 16, 2012

El mal del Milenio...


¿Cuántas veces nos hemos sentido con un muy bajo estado de ánimo y la dificultad o incapacidad para disfrutar de situaciones o eventos que habitualmente nos despiertan alegría o gozo, con disminución o pérdida de interés hacia los mismos y hacia la vida? Ojalá que ninguna, pero lo más seguro es que por lo menos una vez lo hemos sufrido y es que estos sentimientos se presentan en todos y cada uno de los seres humanos, a veces ante un evento desagradable, otras ante una frustración, estrés continuado, una pérdida de trabajo o la de un ser querido y a veces ni sabemos por qué: Simplemente tenemos una sensación desagradable, abrumadora y de abatimiento.

Esta sensación es llamada por los expertos “Depresión” y es así como la define Diane Papalia: “Es un sentimiento persistente de inutilidad, pérdida de interés por el mundo y falta de esperanza en el futuro”.

Nadie está exento de sufrir algún tipo de depresión, ya que puede presentarse en cualquier época de la vida, incluyendo la niñez. Este es un trastorno muy frecuente reportado tanto en población general, como en los hospitales.

Mujeres y hombres (2 a 1)

La depresión, se presenta más en mujeres que en hombres, en una proporción de 2 a 1. Esta diferencia se ha tratado de explicar tomando en cuenta desde susceptibilidad biológica (genética y endocrina) hasta los factores psicológicos y sociales. Además de que la mujer, por su naturaleza, posee una mayor sensibilidad. Si no se sabe orientarla puede causar daño en su persona y a quienes le rodean.

Este padecimiento ha incrementado su incidencia en niños y jóvenes. Tradicionalmente se pensaba que el riesgo de depresión aumenta con el tiempo de vida de un sujeto, es decir, mientras más grande de edad, más susceptible a la depresión. Sin embargo, los resultados de varios estudios han demostrado una prevalencia considerablemente más alta en personas jóvenes que en ancianos, sugiriendo que en la última centuria del siglo pasado, la depresión se ha incrementado, y la edad de inicio de la misma ha decrecido.

Esto, es una pena muy grande y muy grave, pues los factores psico-sociales influyen de forma importante para que este síndrome se presente. Dentro de estos factores encontramos: vivencia continua de pleitos, devaluaciones de la propia persona, baja autoestima, soledad, estrés, frustración, engaño, faltas de respeto, violencia, dolor, agresión, etc.; sucesos que lamentablemente los niños viven cada vez a más temprana edad a causa de sus padres, hermanos, vecinos y muchas veces de los medios de comunicación.

La depresión produce un deterioro importante sobre las áreas laboral, familiar y social; lo cual quiere decir que una gran proporción de las personas que sufren de depresión no están en posibilidad de llevar una vida adecuada en las esferas social, familiar y laboral.

Las personas deprimidas muestran tasas de mortalidad 2 a 3 veces más altas que las de población en general debido a que presentan una mayor tendencia a enfermarse, a sufrir accidentes, a descuidar tratamientos para enfermedades.

Los síntomas

Teniendo en cuenta que la persona es una totalidad, los síntomas que una persona con depresión suele tener, se presentan en cada una de sus dimensiones. Los más comunes son:

· Síntomas afectivos: Tristeza, irritabilidad, desinterés.

· Síntomas cognoscitivos: dificultad para concentrarse, ideas de minusvalía, culpa, indecisión, pensamiento obsesivo, fallas en el juicio realista.

· Síntomas conductuales: faltas al trabajo, disminución del rendimiento escolar, intentos de suicidio, retardo psicomotor.

· Síntomas psicofisiológicos: Trastornos del sueño, del apetito, molestias somáticas, cambios en el peso corporal, disminución de la energía en general.

La depresión puede estar enmascarada por situaciones que presentan: Manifestaciones de conducta como: crisis matrimoniales y de valores, alcoholismo o abuso de drogas; síntomas de angustia como vértigo, ansiedad; síntomas mentales como: ideas obsesivas, ideas paranoides (de persecución), fobias (miedos irracionales) , celotipias (celos y comportamientos posesivos) y molestias somáticas como dolores de cabeza, etc.

Es importante tomar en cuenta que la depresión se manifiesta de diferentes maneras en cada persona y de acuerdo a su edad, sin embargo, debemos estar al pendiente de que una actitud negativa constante en un ser humano podría significar un tipo de depresión, así si notamos conductas inadecuadas, bajo aprovechamiento laboral o escolar, fatiga, retardo motor, poca ganancia de peso y talla, poca comunicación verbal, abandono de actividades laborales, escolares o sociales, llanto fácil o agresión; debemos dar atención a estas manifestaciones, no solo como lo que son, sino como un reflejo de lo que le acontece a la persona que las sufre.



¿Qué podemos hacer?

En algunas personas la depresión puede ser tan grave que domina sus vidas hasta el punto que les impide enfrentarse a las mismas en su forma habitual y les lleva, en ocasiones, a considerar que no merece la pena vivir o que los demás estarían mejor sin ellos. Esto no es ” darse por vencido “, y acusar a estas personas de “compadecerse de sí mismos ” o de “no querer sobreponerse” no ayuda en absoluto. Cuando la depresión alcanza este grado constituye ya una enfermedad que precisa de tratamiento, es entonces el momento en el cual se necesita pedir ayuda.

Como se ha mencionado, los trastornos depresivos hacen que uno se sienta exhausto, inútil, desesperanzado y desamparado. Esas maneras negativas de pensar y sentirse hacen que las personas quieran darse por vencidas. Es importante ser consciente de que las maneras negativas de ver las cosas son parte de la depresión. Estas son distorsiones que, por lo general, no se basan en circunstancias reales. Los pensamientos negativos desaparecen cuando el tratamiento empieza a hacer efecto. Mientras tanto hay cosas que se pueden hacer para ayudarse a sí mismo:

· No reprimirse ni quedarse solo. Es necesario buscar la compañía, confiar en alguna persona; siempre es mejor que estar solo y no hablar con nadie. La persona deprimidia que ha recibido recientemente malas noticias, o ha experimentado un trastorno importante en su vida, debe contárselo a personas cercana, contarle que pasó y como se siente al respecto. Esto ayudará a revivir la experiencia dolorosa varias ocasiones, facilitará el llorar, y posibilitará el poder encontrar soluciones. Todo esto forma parte del mecanismo natural de la mente para curarse.

· Hacer algo. Una solución fundamental es formar parte de actividades que ayuden a sentirse mejor. Salir de casa y hacer ejercicio ayudan mucho, aunque sólo sea el dar un largo paseo, ir a un juego deportivo o participe en actividades recreativas, religiosas, sociales o de otro tipo. Todo esto puede ayudar, así se mantiene el individuo físicamente en forma, ocupado y probablemente dormirá mejor. Mientras la persona con una depresión severa no se sienta capaz de trabajar siempre es bueno que intente llevar a cabo alguna actividad (tareas domésticas, algún pasatiempo, ir al cine, al parque, leer un buen libro). Esto ayudará a mantener la mente alejada de contenidos o sentimientos dolorosos que únicamente consiguen deprimir más. Al aumentar el nivel de actividad la persona comprende poco a poco que no está incapacitada.

· Una dieta completa y equilibrada. En la depresión no apetece comer. No importa. La fruta fresca y las verduras están especialmente recomendadas. Las personas con depresiones graves pueden perder peso y perder sus reservas de vitaminas, lo cual les hará sentirse peor.

· Alejarse de “ahogar” las penas en alcohol o drogas. El alcohol acaba por deprimir más, a pesar de que inicialmente y durante un breve período de tiempo pueda dar la sensación de un aparente alivio. Una persona deprimida que consume alcohol no buscará la ayuda adecuada para su trastorno y dejará de buscar alternativas a sus problemas, además de que será malo para su salud física.

· No obsesionarse con el hecho de no dormir. Escuchar la radio o ver la televisión mientras el cuerpo está en reposo ayudará, incluso si la persona no se encuentra adormecida, y se sorprenderá quedándose dormida por el simple hecho de no estar preocupado por su insomnio.

· Posponer decisiones importantes. Hasta que exista una mejoría importante en la depresión deben posponerse decisiones y cambios importantes tales como cambiar de trabajo, casarse, etc., La persona con depresión debe consultar a otras personas que lo conozcan bien y tengan una visión más objetiva de su situación.

· Metas realistas. Hay que tomar en cuenta la depresión, y no tratar de asumir una cantidad excesiva de responsabilidades. Las metas deben dividirse en partes pequeñas, estableciendo prioridades y haciendo lo que pueda cuando pueda.

La familia y los amigos pueden ayudar

La familia y los amigos con frecuencia desean saber cómo podrían ellos ayudar a la persona deprimida, algunos consejos son:

· Ser un buen oyente (y un oyente paciente si usted ya ha oído toda la historia previamente) es muy importante.

· Dedicar tiempo a las personas deprimidas, animándolas (pero no intimidándolos) no sólo a hablar sino también a involucrarse en actividades físicas, a salir a pesar del desánimo y de la desgana que pueda tener.

· Restablecer la confianza y transmitir la seguridad de que podrá salir adelante es de gran ayuda, aunque deberá insistir con cierta frecuencia ya que el paciente deprimido suele perder la confianza en sí mismo y está predispuesto a la preocupación continúa y a la duda.

· Asegúrese de que se alimenta adecuadamente y de que se mantiene alejado del alcohol.

La convivencia familiar, el apoyo, el cariño, son la mejor medicina para una persona que sufre depresión. El apoyo terapéutico y farmacológico también puede ayudar. Sin embargo, debemos tener mucho cuidado y acudir a especialistas, a profesionales éticos que nos ayuden a resolver este desajuste. Si la persona deprimida empeora o empieza a decir que no desea vivir o incluso insinúa la posibilidad de hacerse daño, tome en serio estas afirmaciones y asegúrese de que su doctor esté informado.

Una respuesta diferente a la depresión: la fe en Dios



La vida interior, la piedad, la oración, la preocupación por los demás, el no ensimismarse y pensar solamente en uno mismo abre una nueva solución de fondo y de raíz a la depresión. Con frecuencia nos olvidamos de la dimensión espiritual de nuestro ser y al hacerlo cerramos las puertas de nuestro corazón hacia uno mismo y nos olvidamos de la maravilla y de la felicidad que da el compartir y el abrirse a las necesidades de los otros.

“Si yo no tengo amor yo nada soy Señor” afirma San Pablo, ¡qué razón tiene! La falta de amor abre un abismo sin fondo, crea un vacío imposible de llenar con algo más que no sea precisamente el amor. La depresión surge cuando nos sentimos vacíos, sin un sentido en la vida, sin valor; pues bien, la solución es llenarse de amor, buscar en lo más íntimo de uno mismo con apertura a los demás el porqué de nuestra existencia y el para qué.

El hombre es un ser finito con capacidad de encontrar lo infinito, de trascender y llamado a ello, por lo que si su mirada se centra en los hechos que a él le ocurren como la enfermedad, la falta de trabajo, los problemas en casa, la muerte de un ser querido u otros, no podrá descubrir el sentido salvífico del dolor, ya que se cerrará y no mirará que hay personas aún más dolientes que necesitarían de su presencia y de su amor, por lo que seguramente sentirá que sus penas le ahogan y llegará la depresión. En cambio, si cada uno de estos hechos los dimensiona adecuadamente y encuentra que tienen un sentido, mismo que lo encuentra en Dios, el único ser infinito que ha creado al hombre para llegar a El podrá aceptarlo y abrir su corazón compartiendo y aceptando su vida mediante el amor a otros que sufren de igual o mayor manera.

Todo tiene solución, somos seres humanos, que llevamos en nuestra propia naturaleza la fragilidad y la vulnerabilidad; pero también llevamos en nuestro ser la fuerza que nos hace remediar toda iniquidad, todo desajuste, todo mal; esta fuerza es la fuerza del corazón, aquella que solemos llamar amor. Dejemos que los seres que están a nuestro lado se llenen del cariño y atención que surja de nosotros y abramos nuestro corazón a la esperanza.

Es preciso recordar que amando nunca habrá suficiente razón para estar deprimido, pues existe Dios, el Padre misericordioso que nos acepta y ama como somos, que es sabio y que nunca nos abandonará, que El nos amó hasta el extremo y que cada uno de nosotros vale tanto que nos envío a su Único Hijo, Aquel que dio la vida por nosotros. El nos llama a vivir plenamente y a encontrar la paz, la tranquilidad y el amor que cambia el mal por bien, la zozobra por la seguridad, la angustia por el consuelo, la tristeza por la alegría y la desesperación por la esperanza que nunca muere.

Muchos hechos no los podemos cambiar, sin embargo la solución no está siempre en cambiar las cosas. La solución a la depresión, a la soledad, a los sentimientos negativos está en cambiar nuestro corazón para que no se quede en lo temporal, sino que vaya a Dios.

La oración para la persona deprimida es fundamental, no como un método terapéutico más, sino como una forma real, auténtica y completa de salir de su depresión, pues la oración es comunicación directa con Dios. La Madre Teresa invita a que “dejemos que el amor de Dios tome entera y absoluta posesión de nuestro corazón y oremos”. Hagamos eso, y no nos deprimamos más, no olvidemos que Dios nos ha prometido “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” y nunca nos abandonará.

Hay una oración pequeña, pero que una vez que se dice con convencimiento y con el corazón, el camino de la depresión se acerca a su fin: “Señor mío Jesucristo, en ti abandono mi pasado, mi presente y mi futuro, lo pequeño y lo grande, lo temporal y lo eterno”.

Algunos la llamaron “El mal de Nuestro Siglo”, pero la depresión parece ser también el mal del nuevo milenio.

Wednesday, February 15, 2012

Mi vida es escribir...


Escribir para no llorar
escribir para desahogar lo que llevo por dentro
escribir para comprender
para no explotar,
para analizar, para exteriorizar,
muchas veces para olvidarse
otras para tolerar la tristeza
el dolor... la indiferencia
el escándalo de ciertas cosas,
de tantas...
el rostro triste, decaido, destruido de alguien
conocido o muchas veces desconocido,
gritar en silencio aunque el teclado haga bulla
escribir para ir caminando y recorrer esos espacios oscuros
y salir a la luz, a esa luz que siempre me llama,
la luz... que me busca, que me persigue...
que me susurra...que me abraza...
abandonar la vigilancia de muchos
rendirse... caer.... sentirme mareada, cansada...
solo por unos instantes
y volverme a levantar...
como siempre...
aunque tenga el alma herida y sangrante el cuerpo
y volver a ser la mujer guerrera de siempre
la que se hace la loca,
la que ignora las miradas mal intencionadas
los vacíos enormes.... tan grandes,
las manos heladas,
las negaciones
la indiferencia, el desamor,
y regresar...
volver...
volver
solo por unos instantes,
segundos... horas... tiempo sin tiempo...
a soñar que todo lo puedo en la escritura
y si no fuese así,
siempre
siempre...
me queda la escritura...
me quedan mis dedos inquietos
mis dedos que no saben dejar el teclado
escribir para sobrevivir
escribir para respirar
escribir para vivir
para amar,
apara abrazar,
acariciar,
para aliviar el hambre,
el hambre del cuerpo,
el hambre de los pobres,
el hambre del alma,
el hambre del espiritu...

Escribir en una servilleta,
en un cuaderno viejo,
en el teclado de mi vieja computadora,
en los caminos de mi mente...

Escribir para sobrevivir...

Dicen que me he vuelto loca


Lo escribi hace unos meses y hoy lo vuelvo a publicar....

No me importa que me digan gorda loca. Por alli me dijo una amiga que me quiere mucho que hay personas que se burlan de mi y que dicen que estoy LOCA.

Si dicen que estoy loca, porque escribo sobre temas que a muchos no les gusta leer, porque siempre me estoy riendo y paso muchas horas escribiendo para aliviar el hambre. Dicen que me brillan los ojos y que los abro grandes cuando a mis ancianos lleno de abrazos. Dicen que hablo sola porque me han oido conversando con las flores de mi huerto y porque pongo musica clasica muy fuerte y me pongo a bailar en el jardin hasta que me caigo. Otras me pongo a cantar como si fuera una cantante de opera.

Dicen que me he vuelto loca porque creo, veo, huelo y oigo a los ángeles. Loca porque me levanto orando y me acuesto orando y porque abro todas las puertas y las ventanas de mi casa y de mi alma para que entren con sus luces moradas y naranjas y su aroma de jazmines, los espiritus de la luz, los del bien, los seres de luz, para que inunden mi hogar y mi vida de esa luz maravillosa, de amor, de alegría y de miles de bendiciones de abundancia.

Dicen las malas lenguas que me encanta hablar de cosas raras, que necesito psicoterapia, porque me gusta mucho hablar de La Palabra, menciono partes de la Biblia, hablo de temas profundos, porque menciono con insistencia que no podemos olvidarnos de los pobres, de los desamparados, de los ancianos, de la energia, de la inmortalidad, del cielo, del infierno, de DIOS sobre todas las cosas del mundo, de vivir en el presente, de orar por la sanación, porque mi meta es crear conciencia...tocar corazones, remover las almas.

Y si, que digan lo que digan, no me importa que me crean loca, que me paso la vida enseñando a las personas a que busquen el camino de la LUZ que brota de sus cuerpos... y que para remate y colmo de colmos les demuestro como se nos va la LUZ cuando pecamos, cuando somos egoistas, egocentricos, mentirosos, avaros, indiferentes, ingratos, infieles, ladrones, drogadictos, promiscuos, materialistas, cuando nos hacemos los ciegos y los zordos ante la necesidad de los que nos necesitan.


Y si, para muchos debo de haberme vuelto loca. Desde hace meses no me rigen agendas ni horarios, ni fechas en ningun calendario, me levanto cuando abro los ojos y escribo en las madrugadas. Cuando voy a comer le digo a mi alimento, bienvenido seas y mucho le agradezco a mi Padre Celestial el pan de cada dia. Y disfruto cada bocado sin dejar de pensar en lo afortunada que soy porque tengo comida en mi plato y por tantas cosas mas.

Y si estar loca es sentirse agradecida, sentirse feliz con lo que uno tiene, reconocer la belleza de la naturaleza, de las aves, de los animales, las flores, los campos, los mares, el sol, la luna y las estrellas. Que a todo lo adverso le busco el lado bueno, y que todos los días bendigo todo y a todos los que pasan por mi camino, que abro mis puertas a todos mis hermanos sin importame si son pobres o ricos, creyentes o ateos, evangelicos o catolicos, cristianos, politicos o comunistas, democratas o republicanos, europeos, judios, iindios, chinos, negros o blancos, bajos o altos, flacos o gordos, bonitos o feos, viejos o jovencitos. Que soy feliz cuando llueve, cuando hay truenos, si sale el sol o si estamos en invierno, que puedo ir en burro, bicicleta, caminando, o volando, en carro o en tren. Que disfruto cuando limpio mi casa, tiendo mi cama, preparo la cena, compro la fruta, plancho, barro o voy al asilo o al hopital, que no reniego de la gente que se cruza en mi camino y me hace gestos de mala gana y hasta insultos me gritan si me demoro en la luz verde.

Que tengo la misma ilusion de una jovencita cuando me arreglo para ir a una fiesta, una boda o un bautizo, que me fascina darme duchas largas y caminar descalza por la orilla del mar.


Y aunque muchos se crean que me volvi loca, yo me siento mas cuerda y serena que nunca, me siento que he crecido mil siglos, que cada dia estoy mas cerca del cielo, mas cerca de Dios. Y soy Marydicha, Maryfeliz, Maryenergia, Maryluz, Maryamor, MaryJesus, MaryAngeles... Maryamiga, Mary de Centro Luz de Almas, la escritora que escribe para aliviar el hambre. La loca feliz desde que encontro la mision de su existir. La loca feliz desde que recibio a Jesus en su corazon.

¿Será contagiosa la locura? espero que si... ojala se me peguen algunos locos como yo.

Mary E. Fernandez

Miami - 4 de Octubre del 2011
Posted by Mariangeles at 11:07 AM

La foto es de hoy 15 de Febrero del 2012 (en la oficina de Continental/United que son mis vecinos en el Miami International Airport).