Sunday, July 30, 2017

Despedida final

Será difícil olvidarte, difícil creer que ya no estás. Muchas veces ya he dicho adios a muchas personas que tengo lejos; y conozco las horas desgarradoras de la despedida. En la sombra, lejos de la luz del día, la melancolía suspira, el dolor siempre a su lado, y la batalla que pelearemos todos los que te conocimos en vida, en tu ausencia. No te voy a olvidar. Siempre vas a vivir dentro de la huerta de mi alma, con todos los que ya se fueron para no regresar. Tu partida no es una ausencia, es una motivación a seguir adelante. Desde que te conocí, hace más de 50 años supe que eras una persona diferente, extraordinaria, fuera de serie. Tus padres, no fueron los mejores, eran peculiares, eran del bajo mundo, pobres, ignorantes, pecadores, inmorales, irresponsables, flojos, ladrones, pero te dejaron ser sin poner un pero a tu causa de lucha. Una pelea que hizo que perdieras a tus seres más queridos. A la persona que supo que siempre lo amarías y al resto de tu familia. Tu vida fue siempre un drama, una tragedia, y sin embargo nunca te quejaste. Eras admirable. Como tantas que pasan desapercibidas.

Hoy te has hecho una con la fuerza de la luz y la eternidad. Te has vuelto más poderosa de lo que eras ya en el plano físico. Tu sed por ver un planeta libre y sin fronteras a adquirido más poder y los que siguen en la lucha por ese ideal tienen ahora ímpetu en seguir adelante. La vida es una eterna batalla me dijiste siempre querida amiga, mujer valiente, admirada por pocos, mi amiga de la infancia, libraste más batallas personales que las que tuviste en el campo. No fue fácil, lo pude ver con los años. Supiste salir adelante entre tantos conflictos a los que llamaste "el lado oscuro" de la vida. No dejaste que te absorbiera y dejar por un lado la verdadera causa de tu lucha por los pobres, por los abandonados, por los ignorados, los sintecho, los drogadictos, los pobres, loas hambrientos, los ancianos, los miserables, los borrachitos, los abusados, los enfermos de tantas dolencias que nos rompen las ilusiones y nos estancan.

Hoy perdimos esa batalla, tu cuerpo no respira el aire contaminado, tus pies ya descansan, ya no tienes que trepar el cerro, ya no tienes que ir a buscar agua para tus hijos, agua sucia, agua que tienes que herbir... pero la motivación sigue adelante. Luchaste mientras se pudo,pusiste alma, vida, tu entrega total, supiste perdonar, cerrar circulos, aprendiste a orar, te entregaste al camino de la luz, del sendero de la estela brillante, de la estrella en la que te has convertido. Fuiste a veces creyente, otras veces dudaste mucho de la existencia de Dios, al final te vi recibir a Cristo en tu vida, y vi en mi mente, la paz reflejada en tu rostro sin vida.

Y mi gran amiga se murió, sin avisarme, sin decirme nada. No quiso molestarme, no quiso incomodarme, no quiso que supiera que el cancer silenciosamente la fue apagando.
Seguiré con el pensamiento firme que nunca conoceré el final. Uno tiene que morir para saber exactamente qué pasa después de la muerte. Pero prefiero creer, pensar, sentir que morir es nacer en otra frecuencia, que es mudarse al Cielo, que es dormir como cuando te ponen anestesia, y despertar para recuperar tu alma, tu cuerpo, tu mente y tu espiritu y vivir para siempre en el Cielo cerquita de Dios y de todos tus seres amados. No puede ser que la vida sea tan corta y que pasemos por tantas pruebas y que todo sea tan oscuro, tan infernal. Yo siento que te fuiste derechito al Paraiso, y te veo feliz cantando un huayno. con tu traje de colores, tu vestido de fiesta.

Si viviéramos en una galaxia como las del cine, una muy, muy lejana, si fueramos uno de los tantos milagros de Jesucristo,si fueramos Superman, la Mujer Maravilla, los 4 fantasticos, los tres mosqueteros, la brujita "hechizada" la novicia rebelde.. Mary Poppins, los personajes de Walt Disney, la bella y la bestia, las Princesas encantadas y enamoradas de los cuentos con finales felices, la Cenicienta, la bella durmiente, blanca nieves, mi amiga fue una rebelde con causa, especialmente se unió a una causa para la liberación de una opresión. Suena fantástico para un mundo de fantasía, pero en realidad es algo que se lo dedicaría a la persona de carne y hueso que fue mi heroina que nunca tuvo Facebook, ni email,ni celular, ni fama, ni fortuna, que hizo muchas obras calladamente, que fue una cholita trabajadora, honrada, de poco hablar, de manos laboriosas, de generosidad total, que daba siempre lo poco que tenia y sin nada que esperar a cambio, que tenia una dentadura perfecta y la sonrisa grabada en su rostro, que no daba abrazos pero llenaba barriguitas, que tuvo una batalla personal con la vida y sus tentaciones oscuras, que tuvo muchos hijos, y dos esposos borrachos que le pegaban.

Descansa en paz querida amiga. Nos vemos de nuevo en la eternidad.

Hola... mi nombre es

Hola… Mi nombre es Fibromialgia y soy una enfermedad crónica invisible. Estoy ligada a ti para toda la vida. Los que están a tu alrededor no pueden verme ni oírme, pero tu cuerpo se resiente. Puedo hacerte daño en cualquier momento y como quiera. Puedo hacerte daño y, si estoy de humor, puedo hacer que te duela todo el cuerpo.
Recuerdas cuando tu y tu energía andaban en pareja y la pasaban de maravilla? cuando bailabas, cocinabas, trabajabas, eras la mujer pulpo, viajabas, ibas de compras, al cine, de vacaciones, a la playa, y caias rendida en la noche de cansancio causado por una vida productiva y activa. Eso se fue. Hoy ya no es asi.

Soy Fibromialgia y te he robado la energía y te he transmitido cansancio y agotamiento constante, a toda hora. ¡Prueba a pasarlo bien ahora! También te he robado tu descanso (sueño) y, en su lugar, te he dado un espíritu complicado. Puedo hacerte temblar interiormente y puedo lograr que tengas frío extremo o un calor infernal que te quema y agobia por dentro, cuando los demás están bien, felices y contentos, sin saber de dolores constantes y desgarradores, de llantos, de frustraciones, de soledad y abandono, de indiferencia . Ah, sí, soy una enfermedad malvada, destructiva, y te ataco por dentro, también puedo lograr que te sientas ansioso o deprimido, con ganas de quitarte la vida, con ganas de no querer ver a nadie. Si tienes planes o ganas de tener un buen día, también puedo quitártelas en segundos.

Tú no has pedido tenerme. Yo te he escogido por diversas razones: El virus que cogiste y no te has quitado de encima, o aquel accidente de automóvil terrible que tuviste, o quizás los años de abusos, decepciones, duelos, los traumas de haber sido maltratada o abusada, los genes que heredaste, las fobias que desarrollaste, los miedos por tantos fracasos y golpes, las tragedias que tuviste que sobrevivir. Bien, en cualquier caso, estoy aquí para quedarme.

He sabido que has ido a ver al medico general, a los especialistas, que rezas todo el tiempo, que has probado yoga, acupuntura, hierbas, caminar, nadar, leer, zumba, meditar, cuanta pastilla existe, y sigues enferma y no terminas de entender lo que te pasa, te sientes tan desdichada, tan ignorada y abandonada, porque muchos creen que te volviste loca, que eres hipocondriaca, que debes de tener otra enfermedad u otro organo que te tiene adolorida todo el tiempo, y que no puedes quitarme de encima. Te haces el proposito de ser feliz y agradecida cada amanecer, de ser una comediante y hacer reír. Eso es sólo un intento pero al poco rato te sientes peor que ayer.

Deberás visitar muchos, pero muchos medicos especialistas y hacerte cientos de analisis y pruebas antes que encuentres uno que pueda ayudarte de manera efectiva. Sigue buscando. Te harán tomar pastillas para el dolor, pastillas para dormir, también te dirán que tienes ansiedad o que sufres depresiones y te daran ansioliticos y antidepresivos que te van a poner idiotizado y te van hacer volar, te van a borrar la memoria y de todo te vas a olvidar, te aconsejarán que te hagas masajes, te dirán que si duermes y haces bien los deberes, me iré, te dirán que pienses positivamente, te harán un tacto con lo dedos, una presión sobre los puntos sensibles y lo peor de todo, no te tomarán en serio cuando digas al médico como tu vida se debilita cada día que pasa. Tu familia, tus amigos y tus compañeros de trabajo te escucharán hasta que se aburran de oírte hablar de cómo te sientes y de que soy una enfermedad que debilita y acaba, que hace que no puedas ni cargar un vaso.de agua.

Algunos te dirán cosas como “sólo tienes un mal día” o “recuerda que no puedes hacer lo mismo que hace veinte años”, sin escuchar lo que habías explicado hace veinte días.
Otros empezarán a hablar a tu espalda mientras tú, tranquilamente, empiezas a sentir que estás perdiendo tu dignidad intentando que entiendan, especialmente, que tu estas en medio de una conversación con una persona “normal” y no puedes recordar lo que querías decir. Para acabar (hubiera querido guardar esta parte como un secreto) pero creo que ya lo has adivinado… El único lugar donde encontrarás un cierto soporte y comprensión para tratar conmigo, es con la gente que sufre de fibromyalgia o de otras enfermedades terribles que te van consumiendo la vida.. Exceptuando la minoría que tiene el soporte de su cónyuge y de su familia más cercana.

Antes de que sea muy tarde...

El Facebook es mi "diario" virtual, mi refugio, mi centro de reuniones con mis amigos que tengo regados por el mundo, amistades que a veces, muchas veces me hacen mucha falta. Personas que quisiera ver, oir, abrazar, personas que muchas veces no he conocido en vivo y sin embargo aprecio y valoro tanto porque son parte de mi vida, de los pedacitos de ella. Nadie pasa por tu vida por casualidad, nadie. Hay personas que dejan huellas profundas, otras grandes lecciones. Unas se quedan en tu entorno y otras te recuerdan pero no te vuelven a ver. La vida pasa, el tiempo nos gana, y se repite la historia, nacer, vivir, crecer, sobrevivir, subsistir, luchar, sufrir, caerse muchas veces, levantarse y llegar al final de nuestra existencia terrenal.

Otro 30 de Julio hace tiempo puse una nota que muchos no entendieron, que consideraron una despedida, pero siempre es bueno hacer las paces, perdonar las ofensas, los errores, los malos entendidos, reconciliarse con todos los seres queridos y los amigos y que sepan que es muy importante expresar los sentimientos en vida, no esperar hasta que sea demasiado tarde. Lo digo por experiencia propia, porque no pude despedirme como hubiera querido de muchas de mis grandes y mejores amigas que se me adelantaron, por eso lo vuelvo a compartir, sin etiquetar a nadie, porque todos, absolutamente todos, son muy importantes, muy valorados y a todos los que han sido mis amigos, mis companeros de colegio, de trabajo, vecinos, pretendientes o enamorados de mi juventud, a todos mis familiares, mis pocos lectores, a todos, gracias desde la profundidad de mi ser y de mi sentir.

Se me han ido muchos familiares, amigos y conocidos, muchos, muy pronto se me han adelantando... y no quiero que el tiempo me gane, que se me haga tarde, que no se enteren mis amigos que han sido y son muy queridos y muy importantes. No quiero que me vuelva a suceder de nuevo, tener que escribir o decir "lo siento mucho" cuando ya no me oye, ante una tumba, ante una urna llena de cenizas, en un comentario de las redes sociales, en la consulta del doctor llorando a moco tendido, en el funeral de un amigo o ser querido... en la misa del mes... ya no tiene ningún sentido, se fueron y no pude decirles "te quiero mucho" te agradezco todos los detalles que tuviste con mi persona, la vez que me ayudaste a llevar comida a los pobres, la vez que me visitaste cuando vine de viaje a Lima, la vez que me hiciste el inmenso favor, las que me aconsejaste con tus mejores intenciones. Gracias.
.
Lamentablemente todo esto y mucho más solo se aprende o entiende con el paso del tiempo, y no todos logran aprender o asimilar. Por eso hoy, deseo aprovechar el tiempo que me queda que no se si es un tiempo corto o un tiempo largo, solo Dios lo sabe, pero quiero decirle a todos mis seres queridos, a mi padre, a mis hermanos, a mis hijos, nietos, familiares, a mis amigos, a mis verdaderos amigos... lo mucho que los recuerdo, los extraño, los aprecio y los valoro. La falta que me hacen, como los llevo en mis oraciones.
Hablo de mis amigos. Personas especiales, muchos de toda una vida, algunas de hace poco tiempo, algunos virtuales pero a quienes he llegado a querer sin medir distancias, sin importar edades o tiempos. Si, hablo de los que me abrieron sus brazos y su corazón desde un primer instante, en el colegio, en el vecindario, en la vida. Hablo de los que me regalaron su tiempo, sus abrazos, sus consejos, su apoyo y sobre todo su comprensión. De los que me aceptaron tal cual como soy, con todos mis cientos de defectos y poquitas virtudes.

De los que me “jalaron las orejas” cuando me veían flaquear (por no decir engordar en mi caso). De los que no tienen ni idea de lo mucho que me dieron cuando me dieron tan generosamente su amistad.

Hablo de mis amigos. De mis buenos amigos de muchas nacionalidades, peruanos, ingleses, cubanos, colombianos, norteamericanos, argentinos, españoles y de otros maravillosos lugares.
Porque en definitiva, no hay nada como los amigos, la amistad es un fruto mágico que se cultiva en el corazón de los seres humanos y de otros de cuatro patitas, y yo he tenido unas mascotas angelicales que me llenaron la vida en mis tiempos de enfermedad.

Y hoy le doy gracias a Dios que el corazón de mis amigos no conoce de geografía, que hoy los siento a todos tan cerca. Hoy quiero agradecerle a todos vuestra presencia en mi vida, sus mensajes, sus comentarios, sus llamadas, sus visitas.


A todas y todos ¡gracias, muchas gracias! por ser parte de mis horas, por ser a cada rato la columna, la consulta, el refugio, el maestro, el oyente, el lector, el que me alegra la vida con sus chistes y ocurrencias, con su ejemplo de vida.

Hoy quería aprovechar sabiamente mi tiempo para decirlo y enviar mi mensaje a cada uno de ustedes, los escogidos, los que saben que son mis especiales y queridos amigos. No quiero esperar que el tiempo me gane, que sea demasiado tarde.

¿Porque? Por que hace muchos años un querido amigo me enseñó que: nos hacemos viejos muy pronto y sabios demasiado tarde”.

Justamente cuando: “Ya no hay tiempo"... y porque no quiero que me pase, porque quiero que sepas que te quiero mucho, mucho, que te llevo en mis pensamientos, en mis recuerdos, en mis oraciones, que te necesito para sentirme "fuerte" para no darme por vencida.

Monday, July 24, 2017

Los indigentes, los sintecho

Tuve que ir a la farmacia por un jarabe, los ataques de tos me tienen ahogada y me hacen pasar momentos de susto, me falta el aire. Sin paraguas, mojada como una gata indefensa, la volvi a encontrar como tantas veces, a Connie una mujer que no llega a los 50, que tiene la piel quemada por el sol, porque se pasa la vida caminando por todas las calles de la 137 Avenida en Kendall, Miami, por los centros comerciales. Me contaron que vive en casa de una peluquera que la deja dormir en el patio, pero ella vive en la calle desde muy temprano hasta la noche. Hoy la volvi a ver, en la esquina de Miller, cerquita de CVS, con sus ojitos cerrados, parada, profundamente dormida...

Connie vive en la calle desde hace mucho tiempo... hoy he reparado que luce muy delgadita, avejentada, cansada. Ella habla con sus amigos imaginarios, sufre de ezquizofrenia, sabe ser dulce y nunca pide ayuda, no es violenta ni se mete con nadie, sin embargo no muchas personas se le acercan y le brindan alimentos o le dan una ayuda. Hoy la quise subir a mi auto, se me llenaron los ojos de agua porque se me arruga de dolor el alma cuando veo la cantidad de indigentes, de personas sin techo, sin trabajo, con problemas mentales, que son ignorados, que no reciben ayuda, que no tienen lo que a muchos nos sobra. Miami tiene muchos indigentes, muchas personas que viven en las calles.

Yo reconozco varios rostros, conozco sus esquinas, sus carretas viejas, o mochilas con sus pocas pertenencias. Lucen sucios, lucen pobres, lucen tristes. Viven escondidos en los parques, buscando comida en los basureros, y cuando entran a los mercados, los sacan como si fueran delincuentes. Otros se paran a la salida de las Iglesias los domingos con letreros que dicen "tenemos hambre, no tenemos techo" sin trabajo con cinco hijos... y son invisibles para casi todos. Los que pasan por su lado piensan "si tienen dos brazos y dos piernas que trabajen aunque sea limpiando inodoros" es que acaso tienen que ser mutilados para no ser ignorados. Veteranos de Vietnam que lo dieron todo por la patria hoy viven olvidados. Que dura es la vida para tantos, que culpa tienen los hijitos, los que llegan al mundo como tantos... sin futuro...

Una persona sin hogar, indigente, sin techo o sintecho​ (o, en términos que se consideran menos discriminadores y más políticamente correctos: persona sin techo, persona en situación de calle, persona sin domicilio fijo, persona sin domicilio bien establecido, persona sin domicilio permanente) es aquella persona, menor o adulto y de cualquiera de ambos sexos, que carece de un lugar permanente para residir y se ve obligada a vivir a la intemperie, ya sea en la calle, en los portales de viviendas o temporalmente en albergues, a causa de una ruptura encadenada, brusca y traumática de sus lazos familiares, sociales y laborales. Este problema es más acentuado en las grandes ciudades y suburbios, siendo menos visible en los pueblos o en el campo.
El miedo a revivir situaciones traumáticas suele provocar en esta persona rechazo (de distintos grados, según los casos) a volver a intentar llevar una vida laboral y a rehacer relaciones familiares y sociales.

También la extrema indigencia a la que le conduce esta situación es un obstáculo para ello.
Persona sin hogar es el nivel máximo de exclusión social y marginación que realiza una sociedad moderna. En los países occidentales, la amplia mayoría de las personas en situación de calle son varones (75-80 %), los varones solteros estando particularmente afectados. ​
A lo largo de la historia las personas que se hallan en estas condiciones han recibido distintos nombres, entre otros los siguientes:
Mendigos: se trata de un concepto que se considera incorrecto, ya que sólo una minoría de estas personas ejerce la mendicidad de forma habitual;
Vagabundos: se considera incorrecto utilizarlo para este grupo, ya que muchas de estas personas son más sedentarias que
Nómadas, es decir, pueden permanecer años y décadas en el mismo portal, cajero o rincón;
Carrilero: se refiere a las personas que recorren los carriles y que también vagabundean, no sólo entre las calles, sino entre ciudades; tampoco es generalizable, aunque haya personas sin hogar que sí cambian de lugar con cierta frecuencia, hay otras muchas que no lo hacen;
Transeúntes: es un término probablemente tan incorrecto como lo es vagabundo; pone especial énfasis en que la mayoría de las personas sin hogar viven en las calles; no tiene por qué ser así, porque algunas residen en albergues;
Indigentes: es un término demasiado general, ya que indigente también puede ser una persona que viva con su familia en una chabola o una persona inmigrante con un trabajo precario; un indigente no tiene por qué ver rotos sus lazos familiares y laborales de una forma tan extrema; además, este término suele relacionarse con carencias más materiales, cuando probablemente el problema más subrayado en las personas sin hogar no es la indigencia, sino la falta de autoestima, de voluntad y de relaciones sociales;
Sin techo: es un término muy utilizado en los años recientes en los ámbitos académicos y periodísticos; subraya sobre todo la carencia material de un lugar donde dormir, pero se considera que las personas sin hogar tienen muchas más carencias como son las relaciones familiares, las relaciones sociales y la vida laboral. Además, el término sin techo también podría englobar a personas tan dispares como los pastores nómadas o cualquier grupo de población que viva a la intemperie;
Personas en situación de calle: se refiere a las personas que habitan en las calles y transitan desde hospederías y residencias solidarias hacia la calle y viceversa; son personas que hacen de la vida en la calle un espacio vital de desarrollo de la identidad; la mayor parte de las ONG y muchas instancias gubernamentales utilizan este término;
Persona sin hogar: buena parte del movimiento asociativo español ha adoptado este término porque consideran que la carencia más grande no es sólo la de un techo, sino la de no tener una familia y un trabajo, es decir, un hogar.
Se suele insistir en que las razones por las que estas personas se encuentran en esta situación son rupturas de lazos de tres tipos:
Ruptura de lazos familiares y personales. No tienen una relación habitual o no mantienen ya ningún contacto con su familia directa e indirecta. Puede deberse a la muerte de uno o varios miembros, a una pelea familiar, a la distancia que les separa, a una adicción, a una enfermedad o trastorno físico o mental, etcétera.
Ruptura de lazos laborales. Las personas sin hogar no tienen empleo o no tienen un empleo fijo que les proporcione ingresos estables. Aunque, probablemente, lo tuvieron. Se calcula que un 10 % de estas personas tiene incluso estudios universitarios.
Ruptura de lazos sociales. La persona sin hogar (antes o después de serlo) puede perder sus amigos o puede tener dificultades institucionales (problemas judiciales o con la policía). Puede ser un proceso gradual o una ruptura brusca porque sus amigos le den la espalda al no aceptar su situación.
En psicología suele denominarse a estos acontecimientos sucesos vitales estresantes. Se trata de rupturas que pueden y suelen caracterizarse por tres rasgos:
Son encadenadas, es decir, una ruptura puede conducir a otra. Por ejemplo, la pérdida del trabajo puede provocar que la persona pierda los lazos familiares o, a la inversa, una fuerte ruptura familiar (por una muerte, una pelea, un maltrato, una adicción) le lleva a la persona a perder también el trabajo por no poder realizarlo correctamente debido a sufrir una profunda depresión.
Son traumáticas. Provocan un alto sufrimiento psicológico en la persona, de manera que su voluntad puede verse de tal manera debilitada que no encuentra motivación para volver a rehacer sus lazos y llevar una vida digna. Además, la vida en la calle suele agravar aún más esta apatía.
Son bruscas. Puede que la persona haya vivido varios grandes traumas encadenados y alejados en el tiempo durante su vida, pero probablemente uno de ellos le lleva directamente a la calle.
Es decir, vivir en la calle no es algo meditado, sino una solución precipitada para alejarse del dolor o la única opción tras ser expulsada de su lugar de residencia habitual.
El perfil de las personas sin hogar -Por la naturaleza de este problema, resulta muy difícil llevar a cabo investigaciones que consigan abarcar todos los aspectos del problema.
Casi la mitad de esta población tienen hijos (46 por ciento), aunque sólo una décima parte viven con ellos;
el 30 por ciento de las personas sin hogar es abstemia y nunca ha consumido sustancias adictivas;
el 37,5 por ciento llevan más de tres años sin alojamiento propio;
la mitad de la población sin hogar busca trabajo;
el 51,8 por ciento son locales y el 48,2 por ciento son extranjeros.
Por favor cuando veas a un "homeless" a un indigente trata de ayudarlo, lo que tengas en tu ropero que ya no uses ponlo en una bolsa dentro de tu maletera para que puedas donarlo, lleva juguetes y articulos de primera necesidad, alimentos, frazadas, mantas, o empieza un proyecto en tu barrio, en tu distrito, para que existan "albergues" y centros de servicio para los desamparados. Comparte tu pan, comparte tus bendiciones, ayuda a mejorarle la vida a un indigente, sin importar su color, sexo, nacionalidad, creencias religiosas...

Friday, July 21, 2017

Old woman

Old woman growing fast in me, tell me what you see,
tell me what you feel.
You take longer as you walk to where you want to be
your little girl is watching you, your angel is still taking care of you.
God is keeping you safe, he is keeping strong.
.
Old woman taking over, time passing faster and faster,
tell me what you know, tell me how you feel.
Granted this gift life today, what do you have to show,
tears, smiles, wrinkles, fears, loud silences.

Old woman in the mirror, tell me what you feel today
Was life simpler, was it safer, are the old days real
You are here, you are breathing, your are still living.

Old woman weakened strength, tell me what you fear,
tell me how time has made you wise and sharp
I imagine these day’s angry voices dim your desire to hear
the voices of all the people you loved and left.

Old woman, your children grown,
you have lost your power
One time your love was their life, now this is their hour
you are almost invisible, you're not longer needed.

Old woman heart still beating, tell me of your love
tell me how you feel, what is the reason of your sadness.
Mother sibling friend lover children God above

Old woman once young as King David then crowned King
once young and pretty like a fresh flower, like a green tree.
We all walk the future, past, today, is still the dream,
is still the dream, the search, the battle, life.

Old woman you could bow your head, wish you were strong
Though no one knocks on your door do you still belong
New woman old woman, child, daughter, sister, mother, wife,
grandmother, friend, woman with an old soul
with a fresh heart full of love and honey.

Choice is new and yours alone
Choose love and yes choose life.
Choose health, choose happiness
Choose God, choose hope
Choose Faith, choose always love

Old woman, your heart new grew up,
you are still a little girl that plays in the garden
Your soul has not aged


Tuesday, July 18, 2017

Como tratar a un familiar con fibromialgia

Mis amigos y amigas me inspiran, me alientan, me animan, me levantan, me consuelan, me ayudan con sus palabras, llamadas, consejos, visitas, abrazos, mensajes escritos, y muchas veces se molestan conmigo cuando me invade el llanto incontrolable y me jalan las orejas, me cambian el tema. A veces no quiero hablar con nadie, no quiero que me vean, no quiero que se sientan incomodados con la persona en la que la fibromialgia me convierte cuando se apodera de todos mis sentidos y me consume. Entonces pienso en todas las personas excepcionales que he conocido en mi vida, las que ahora que tengo arrugas en mi frente y la piel reseca por cosas de la edad, ahora que no tengo presentes en mi vida, ahora me doy cuenta de que terrible es no valorar los tesoros hasta que los pierdes. El tesoro de tener una familia unida, el tesoro de tener una madre amorosa y dedicada a sus hijos, el tesoro de tener un cuerpo saludable y poder hacer todo lo que para otros es "poca cosa" pero para el enfermo es toda una odisea, un logro, una medalla. El Tesoro de la salud, de poder caminar, de poder trabajar, de poder cortar una cebolla y preparar los alimentos sin quemarte no cortarte los dedos.

Hoy pensaba pintarme las canas, tengo el cabello de siete colores. Hoy quiero sentirme bonita, arreglada, tapar mis ojeras, maquillarme y que me digan que luzco bien. Pero tengo semanas con molestias terribles, dolores de tripas, viajes constantes al servicio, inflamaciones, la cabeza que me estalla y las angustias de mi inutilidad. Me doy cuenta que muchas veces desde que me diagnosticaron con fibromialgia evito el contacto físico con todos, y es que hasta los abrazos me duelen. Mis fibroamigas saben que se puede experimentar mucho dolor con estímulos no dolorosos como apretones de mano, palmadas en la espalda, toques en los brazos y hombros, y hasta con un fuerte abrazo, en general, cualquier toque que produzca roce o fricción. Nadie debe ofenderse si en algún momento, se trata de evitar este tipo de intimidad. No saben la falta que me hacen los abrazos de mis personas queridas. De mis nietos que son mi vida.

Quiero que comprendan, que la fatiga de la fibromialgia no es un simple cansancio. No es solamente agotamiento físico, sino también mental, que no mejora con el descanso, a veces duermo muchas horas y como hoy me siento descompuesta y mis rodillas se doblan, no he podido caminar a la cocina sin apoyarme en las paredes, y no me doy el gusto o el disgusto de quedarme postrada en la cama por varios días, es una batalla constante. Es cuando me pongo a escribir, muchas veces con los dedos acalambrados, y los ojos nublados. Hoy quiero que alguien venga a pintarme las canas, pero no puedo molestar a nadie, que importa me dice mi esposo que no me exige nada, que conoce que mi sobre-peso no es porque me sobre-alimente, que conoce que pongo todo de mi parte. Estoy cansada de no sentirme fuerte, cansada de sentirme consumida por el cansancio, exhausta, extenuada, tengo que pasar la aspiradora, tengo que tender mi cama, aunque las palpitaciones no me dejen respirar.

Quiero que entiendan que los que sufren de fibromialgia no son mujeres antisociales ni apáticas. Muchas veces rechazan invitaciones o dejan de asistir a reuniones, porque están exhaustas, pasando por una crisis, o porque al tener una cantidad de energía limitada, tienen miedo que ciertas actividades puedan desencadenar un brote, lo que podría empeorar todos sus síntomas de un momento a otro.

La fibromialgia ocasiona problemas cognitivos. La persona olvida cosas (a veces pequeñas, a veces importantes) a mi me pasan a cada rato, por ejemplo pongo cosas fuera de lugar, me olvido de pagar las cuentas, tengo dificultad para concentrarme; esto se conoce como fibroneblina. Con frecuencia provoca que pierdan cosas o se sientan desorientados. Se me pierden las llaves.

Evitar el estrés es fundamental para la persona con fibromialgia. Se ha demostrado que el estrés exacerba los síntomas de la fibromialgia, aumentando su dolor, cansancio y malestar general.
A las personas que viven o conocen personas con fibro procuren brindar un ambiente tranquilo en casa y evitar situaciones y factores estresantes.

La persona con fibromialgia tiende aislarse. Esto no significa que quiera terminar con su vida social o que ya no te aprecie. Por el contrario, trata de entenderle y de mantener el contacto con ella, demostrándole que cuenta con tu afecto y apoyo cuando lo necesite. Ofrécele tu ayuda para alguna tarea que en algún momento no pueda realizar o no pueda realizar sola, como hacer las compras o recoger los niños en el colegio.

El apoyo y comprensión de sus familiares puede hacerles sentir mejor. Aunque hay muy poco que puedes hacer con respecto a la enfermedad, no lo trates como si nada pasara, porque esta actitud puede ser percibida como apatía o desinterés, haciéndole sentir que no le importas, lo que afecta tanto su relación contigo, como su salud física y emocional. Por el contrario, ayúdale con tareas de la casa que puedan implicarle mucho esferzo, como tender ropa o hacer las camas.Los familiares de alguien con fibromialgia deben mantenerse bien informados. Si aún no sabes de que se trata esta enfermedad, busca en Internet, hay infinidad de fuentes de información al respecto, lo que te permitirá ayudar a tu ser querido a manejarla mejor.Acompáñalo a sus citas médicas. Esta es una de las mejores maneras de demostrar tu apoyo. Además, lo apoyas para completar los tratamientos, al mismo tiempo que enteras del estado de su condición y su progreso.Una buena comunicación es fundamental en la familia.

La fibromialgia genera sentimientos tanto en el paciente como en los otros miembros de la familia. Es indispensable expresarlos sanamente para evitar resentimientos y actitudes hostiles que solo pueden empeorar los síntomas o causar crisis en el enfermo.Espero que estos sencillos consejos le lleguen a todos aquellos que tengan algún ser amado que esté enfermo de fibromialgia

Monday, July 17, 2017

Calentamiento global

Desde hace unos meses estoy cerrando circulos, abrazando a viejos amigos, re-inventando mi vida, aceptando errores, confesando culpas, dando testimonios de momentos milagrosos para aquellos que no creen y otros que quieren creer pero tienen sus dudas. Quiero hacer las paces con todos.
Desde hace mucho tiempo estoy retirada de las "cosas" del mundo, por problemas ajenos a mi control, atada a los designios de las fuerzas incontrolables. Me he vuelto acaso una mujer religiosa en el exilio, siempre senti que fui espiritual y que mi cuerpo era una esponja gigantesca que absorbia todos los dolores de la gente de mi entorno. Sin querer era sanadora, pitoniza, adivina, intuyendo momentos terribles, otras veces momentos felices. Hice todo lo humanamente posible por
cumplir, por no ser mediocre ni contentarme con ser una persona del monton, quise ser la mejor hija, alumna, nieta, madre, esposa, amante, amiga, abuela, vecina, ciudadana, secretaria, asistente, poeta, cocinera, ama de casa, ser importante en la vida de muchas personas que hoy me hacen tanta falta, que hoy quisiera tanto poder volver a ver, a oir, a abrazar y tomar sus manos, decirles gracias, infinitas gracias por todo lo que hicieron por mi. Por lo que sembraron en mi alma, por las flores que dejaron en mis jardines mentales, por las notas musicales, por tantos y tantos momentos felices que no supe valorar porque parecian tan simples, tan rutinarios, tan comunes.

Ayer hablaban del cambio del clima en el planeta. Los hay que no creen que se vienen tiempos terribles en donde el calor nos va a aniquilar, eliminar, quemar vivos. Ya nadie se sorprende de que cada día haya un episodio climático excesivo: o terremotos, huracanes, inundaciones, sequías, tornados, calores insportables que nos calcinan. Tal vez nos adaptemos a estos transtornos ocasionados en las nubes y en los adoquines de hielo que se derriten ante nuestros ojos. Por otra parte siguen buscando vida fuera del Planeta Tierra para los futuros viajantes del espacio. O tal vez no, y en ese caso, solo queda emigrar, abandonar la tierra en la cual vivimos. Pero la vida en Marte? en la Luna? No hay planeta B, eso es una evidencia, por lo que solo nos queda cuidar el que tenemos. Pero entonces, que nos pasa, porque no cuidamos nuestro planeta? empezando en nuestro hogar, en nuestro pedacito de tierra. Que nos pasa?

Me duele, me asusta, me preocupa, que día a día constato que las relaciones han adelgazado como mujeres con anorexia el lenguaje humano, somos como robots, como cuerpos sin alma, como mentes turbadas y adormecidas por medicamentos controlados, que nos conformamos cada vez más con poca cosa, repetimos nuestras acciones casi sin razonar, sin pensar, sin querer imaginar otras cosas. Hoy me pregunto si las redes sociales no terminan acaso siendo una forma de dictadura. Yo soy ciudadana del Facebook pero enemiga del Twitter porque no permite sino la síntesis de la idea, su detritus. Y yo no quiero ser mujer detritus, hombre detritus, yo no puedo comunicarme como algunos con dos frases, yo tengo que desarrollar los temas, tengo que dejar que los sentimientos invadan los caminos de mis venas, circulen por todo mi cuerpo y que la sangre caliente llegue a mi cabeza confundida, triste, ansiosa, temerosa, Yo no quiero que se me acabe el lenguaje, nunca, que nos quedemos callados, estacionados en el silencio loco de los gritos que nadie escucha, de los lamentos que todos esconden en la vanidad del mundo, soy rebelde, soy comunicadora, soy escritora, soy una mujer pensante que no puede resignarse al silencio de los buenos, a morirse de a poquitos viendo como destrozamos a la Madre Tierra. Nuestras vidas. Nuestras ciudades. Nuestras naciones.

No me voy a quedar cansada, no voy a correr hasta quedarme sin aliento, sin poder respirar sin que se me salgan los latidos por la boca sedienta, hablando sin que nadie me entienda. Porque si me falta el aliento de las palabras, de mi vida llena de experiencias, no puedo permitir que todo suceda ante mis ojos, que desfilen las desgracias del mundo, sin poder hacer algo antes de irme.

Cansada de vivir enferma, de que tantas personas no comprendan que nadie quiere morir de a poquitos, que es terrible pagar por los pecados de cinco generaciones, no puedo hablar de ciertos temas con ciertas personas porque se deprimen, no puedo mencionar que me siento triste porque son menos los que nacen y muchos los que se mueren.
No se que es peor si ver a una persona grave que no asume su enfermedad, o discutir con otra para convencerla de que no hay que tenerle miedo a la muerte, darme cuenta que nunca estaremos preparados para asumir lo esencial: que la vida es un viaje, para unos largo, para otros corto, un viaje a nado, no todos nadamos con la misma eficiencia, que la vida es como una travesía que encalla en una playa donde nos quedaremos para siempre, que todos tenemos el mismo final, acaso el mismo principio. Que no nos escapamos, aunque muchos somos soberanos en la jungla de la supervivencia. Que sin fe en Dios la vida es un infierno en la tierra.

Entonces como dice una sabia amiga ¿por qué hemos abandonado la experiencia de buscar la luz en la oscuridad? ¿qué nos ha hecho aceptar una vida tan pobre, tan falta de valores? Sin embargo, el mundo no es homogenio, hay otros espacios donde la vida tiene otros colores, otros sabores, otros aromas, y no todo es blanco y negro, ni gris como la niebla que no nos deja ver.

No salgo de mi casa hace muchas semanas, quiero subirme al auto y perderme en la carretera, llegar a visitar a mi hijo menor, abrazar a mis nietos, conocer ciudades nuevas, sentir sabores diferentes, climas marcados. me digo: toda esta belleza que ni siquiera se puede contemplar. he pensado en escribir sobre el gusto por los finos detalles, quiero llegar a cocinarles mis mejores platillos, mis salsas, mis tallarines con verduras, pasarme una tarde preparando alfajores y decorando galletas, ayudar a colgar cuadros, poner un lindo mantel y ver las sonrisas dibujadas en los rostros de mi familia querida.
Busquemos los refugios hablados... ese es mi deseo, poder volver a casa, sentarme sin tener que pararme con mareos y correr a esconder el llanto.

Wednesday, July 12, 2017

El tiempo pierde la memoria

El tiempo es nuestro amigo, a veces y nuestro peor enemigo casi siempre, dependiendo de las circunstancias. Somos esclavos del tiempo. Un amigo me dice que es como un animal extraño. Se parece a su gato que siempre hace lo que le da la gana. Te mira astuto e indiferente, otras veces te mira con amor y se acurruca a tu lado como siervo fiel, enfermero cuando te sientes que ya tu cuerpo no puede ni moverse, de repente se marcha cuando le suplicas que se quede y se queda inmóvil cuando le pides que por favor que se vaya. A veces te muerde mientras ronronea o te araña mientras te besa. Cuando era joven muy joven me sobraba el tiempo. Llegar a los 15 se me hizo eterno. Cuando fui madre y el llanto de mis bebitos me desesperaba los queria ver grandes e independientes.

Pensaba que el tiempo, poco a poco, me liberaria de la extenuante fatiga del trabajo y la enorme responsabilid de tener hijos pequeños, de tener que criarlos sola, de no saber si me iba ajustar el sueldo para vestirlos, educarlos, darles de comer comida saludable, cuantas veces tuve que llenar sus barriguitas de harinas, mucho pan y arroz con frijoles. Cuantas madrugadas largas, noches enteras de preocupaciones y angustias sin dormir y de los días agotadores de 16 horas de trabajo, sin reposo.

Varones, una casa llena de varones exigentes, agresivos, rebeldes, todos peleando por mis atenciones. Cuando eran bebitos yo fui su mundo, su todo, se me pegaban a las faldas, me seguian por toda la casa, querian ir todos los dias al cine, al parque, a la biblioteca, a comer a la calle. Largas horas de trayectos en la carretera, mis exigencias de madre dictadora, la generala, porque no queria tener hijos ociosos ni machistas, todos tenian que cumplir con sus responsabilidades en casa, ayudar a pasar la escoba, a doblar la ropa, a mantener sus dormitorios ordenados.

Recuerdo esos tiempos con nostalgia, se me fueron en un abrir y cerrar de ojos, me parece verlos correr a mis brazos para decirme "mami, te quiero mucho" tenemos hambre. De sus pelitos mojados por el sudor, de sus cachetes rosados por el calor del verano, de tenerlos en mi regazo, y sentirme agotada pero feliz de ver lo bien que se llevaban mis hijos. El recuerdo dulce de las voces que me llaman y no permiten retrasos, esperas, ni vacilaciones. Mami, tenemos hambre.

El tiempo que no me devolverá esos fines de semanas tan llenos de bulla y actividades, esos domingos familiares, en donde los hombres estaban tomando cerveza en una esquina del patio y las esposas en la otra, hablando de lo que hablan las mujeres cuando se juntan, las llamadas sin interrupciones, el privilegio y el no conocer la soledad.

El tiempo siempre nos gana la carrera, no hay dinero que lo compre, que lo adelante ni lo atrase, pero no me roba los recuerdos, a pesar de las distancias, a pesar del duelo, de la vejez, de la enfermedad.

Ya mis hijos se han hecho grandes, ya no necesitan los brazos de su madre. El tiempo quitará desde sus labios mi nombre gritado y cantado, llorado y pronunciado cien, mil veces al día. Cancelerá, poco a poco o de repente, la familiaridad de su piel con la mía, la confianza absoluta que nos hace un cuerpo único. Con el mismo olor, acostumbrados a mezclar nuestros estados de ánimo, el espacio, el aire que respiramos. Los hijos se van, los varones, no regresan, nos cambian por las esposas, algunas saben ser nueras comprensivas y maduras que entienden el amor de madre a los hijos, pero las jovenes tardan en entenderlo.

Llegarán a separarnos para siempre las circuntancias de la vida, las creencias, la modernidad, el pudor, la verguenza y el prejuicio. La conciencia adulta de nuestras diferencias. Como un río qué excava su cauce, el tiempo peligrará la confianza que sus ojos tienen ante mi, como ser ominpotente, ya los hijos han crecido y no nos necesitan.

Ya no somos capaces de resolverlo todo, de parar el viento, cantar el sana sana sapito de rana, curar todas las heridas, ayudarlos en las tareas escolares, calmar el llanto, los miedos, ser la mujer maravilla. Arreglar lo inarreglable y sanar lo insanable. Ya no me piden ayuda, y no entienden mi fe, mis oraciones, mi amor a Dios, mis maneras.

Tuve que resignarme por mucho tiempo, ellos siguieron su camino, Dejaron de preferir o necesitar mi compañia respecto a la de los demás ( ¡y comprendo que esto tuvo que suceder! )

Pasiones, las rabietas, pleitos, desacuerdos, control, celos, los desapegos, las criticas, los cambios de las generaciones, el miedo. Se apagarán los ecos de las risas y de las canciones, las nannas y los “Había una vez” acabarán de resonar en la oscuridad. Ya no tengo que contar historias como la del Patito Feo y comprar los juguetes de la guerra de las galaxias, los legos, los rompecabezas, las bicicletas.

Con el pasar del tiempo, mis hijos descubrieron mis defectos, mis secretos, mi vulnerabidad, tuvieron que aceptar ser hijos del divorcio, ser nietos de divorciados, ver que su madre tuvo muchos pretendientes porque ella queria rehacer su vida y darles una figura paterna, pero nunca nadie fue suficiente, nadie llenaba todos los requisitos. Tuvieron que compartir el pan con otros que no eran sus hermanos y competir para que no se confundieran los afectos.

Sabio y cínico, el tiempo se fue llevando consigo una larga soga, otras veces arrantrando una pesada cadena oxidada por las lluvias y los huracanes.

Ellos se olvidarán, aunque yo no lo haré. Las cosquillas y los “corre corre” , los besos en los párpados y los llantos que de repente paran con un abrazo, con un inolvidable y curativo abrazo . Los viajes y los juegos, las caminatas y la fiebre alta. Los bailes, las fiestas, las tardes en el parque, pasteles de chocolate con helados de varios sabores, las caricias, las risas, los viajes largos, mientras nos dormimos despacio.

Mis hijos se olvidaron que los he amamantado, mecido durante horas, llevado en brazos y de la mano. Que les he dado de comer y consolado, levantado después de cien caídas. Olvidarán que han dormido sobre mi pecho de día y de noche, que hubo un tiempo en que me han necesitado tanto, como el aire que respiran. El tiempo ha borrado de los hijos lo que nunca puede borrar de la memoria de sus madres.

Friday, July 7, 2017

Pensamientos... recuerdos... momentos...

Estoy dormida.  Estoy enferma.  Suena el celular, lo tengo lejos, no lo puedo contestar.  Es una llamada que espero desde hace tanto tiempo. No he descansado, o de repente si, pero mi cuerpo no parece enterarse, me estalla la cabeza, para todas las personas que no conocen de dolores que se vuelven constantes o permanente es casi imposible entender lo que es vivir a mi manera. Nada nuevo, muchos recuerdos, muchos momentos, problemas cotidianos, rutina acumulada, dos bolsas llenas de ropa sucia que lavar, tripas inoportunas que emiten sonidos que averguenzan.  La enfermedad, la bendita o maldita enfermedad,  ha sido, y es, uno de los temas más importantes en la literatura. Pienso en Dostoievski agotado, harto, angustiado, haciendo lo mismo que yo, luego de alguna de sus crisis de epilepsia.  Lo he dicho cientos de veces, mis lectores deben de estar cansados de leer mis lamentos y mis historias, pero desde que vivo intimidad ferviente con las hijas pegajosas de mi fibromialgia me he vuelto hipersensitiva, exageradamente llorona, intensa.  Ahora todo tiene diferentes colores, valores y sabores.  Voy a empezar a repartir mis cosas en vida, me voy a quedar con lo que verdaderamente es necesario, y es que si miramos y hacemos inventario de lo que hemos acumulado, tenemos demasiado, y cuando nos ponemos viejos tenemos que aprender a vivir, a sobrevivir, ligeros de equipaje.

Se han dado cuenta, como yo acaso que la enfermedad agudiza ciertos sentidos, hace que las cosas, la vida, las relaciones, adquieran otro valor. Todo cambia a dimensiones que asquieren nuevas proporciones, lo que era antes grande se vuelve insignificante, y lo que no nos importaba se vuelve tan importante como el aire, como el agua, como vivir y sentirse bien.  La enfermedad es un estado de conciencia. Y su proceso dinámico, su creación, es el silencio, en mi caso es conversar con Dios todas las noches antes de cerrar mis ojos y muchas veces durante el transcurso de cada hora de lo que me queda de vida.

Me pregunto y me respondo miles de veces si nuestras enfermedades de alguna forma  son los resultados de heridas espirituales que no logran salir, que no hemos podido eliminar, por eso, a no ser que se trate de una infección, o un virus, todo cuerpo está hecho para funcionar.  Tal vez si tuviésemos menos miedo, si fueramos creyentes y practicantes, con fe, menos egocentricos y generosos, menos pecadores y más humanos en el sentido de amarnos sin tantas exigencias y sin discriminarnos tantos... digo yo, acaso, no sufriríamos tanto.   Me he dado cuenta que el drama de nuestra existencia se nutre, se vitaminiza, se alimenta, se emborracha, de la creencia, de la superstición, de imitar todo lo malo, de los miedos y temores  que atrapan y no dejan nunca libres a las personas que se someten.



Una mañana, hace mucho, fui al puerto de Chorrillos a comprar pescado. Miraba los pelícanos mecerse sobre el mar, rodeados de gaviotas que se veían pequeñísimas a su lado. Estaba perpleja por el tamaño de los pescados, de los cangrejos y los mariscos que reposaban medio vivos sobre mesas de cemento, mientras mujeres envueltas en sus mandiles de colores, nos iban proponiendo precios. La vista de la bahía de Lima, desde allí, es muy intensa, hay una gama de colores que no se ve en Europa, son densos, porosos, durante mi regreso a Miraflores con todos los implementos necesarios para empezar a cocinar una cena deliciosa para mis amistades, en el taxi, sin que pudiera darme realmente cuenta, oí disparos, mientras unas personas corrían detrás de un hombre que parecía desesperado. No entendí qué sucedía hasta que el taxista me pidió un poco desesperado que cierre con pestillo la puerta, pero sin hacerme cargo de su miedo, impregnada de la música de Facundo Cabral Me doy cuenta que mucha gente vive prisionera de sus miedos, sé que no hay que ignorar los peligros, pero no deseo dejarme aprisionar, no.

Por el momento no logro dormir las horas que acostumbro. Me despierto por la luz o algún ruido y luego, me pongo a conversar desde muy temprano, pero el sueño me vence por las noches y la sensación en Lima se hace soporífera, casi melancólica. 

Lima vuelve a ser mi ciudad, sin que me cueste mucho reconocer sus ruidos, sus olores, y su ritmo, aunquue ahora distinto, oscilando entre la calma y el estrépito. Pienso en los viajes y en los cambios que producen en nuestra mirada.

Me faltas Miraflores de mis amores. No sabes cuanto te necesito, mi voz te clama, mi alma te abraza, recuerdo paso a paso vivencias que van tomando cuerpo, vida, colores, sabores.  No me acostumbro al calor de Miami, no me acostumbro a tantas cosas que perdi al cambiar mi rumbo, mi camino, mi destino.  Y el tiempo se paraliza, todo se vuelve calma, quietud, silencios que llegan de la mano con los aromas de mi primera juventud, de mis trenzas traviesas, de mis dientes separados, de mis pies ligeros bailando en puntillas, de los patines y los columpios, de las tardes de verano jugando en la quinta, de los viajes en el jeep del vecino para dormir en las carpas y robar choclos antes de llegar a Tarma.   Vivir para aprender a aceptar ciertas cosas, el paso del tiempo y su final: nuestra desaparición. Me parece increíble que los instantes nos parezcan eternos, que no midamos el nivel de nuestra vulnerabilidad ni los límites de nuestras experiencias (cualquier experiencia, termina absorbiéndose, lo que nos queda es su huella, la sensación), que se van borrando con el tiempo. También se me hace evidente que todo es mucho más sencillo, sin ser banal. La sorpresa, el misterio, cierta superstición, desaparecen cuando a fuerza de comparar y comparar, nos damos cuenta que en el fondo todos estamos igualmente solos.

Todo es pasajero, todo es permanente, todo cambia, nada cambia, todo se repite, todo es relativo, hoy somos, ya fuimos.  Me espera una lista enorme de pendientes que puedo poner de lado e ignorar, pero soy demasiado responsable, ser ociosa nunca ha sido uno de mis defectos, tengo muchos, pero el ocio no es uno de ellos.   Al final de la jornada, todo importa, quedan "cosas" objetos que van a terminar muchas veces donde uno menos quiere, por eso ahora que mi hijo menor se muda lejos que se lleve las alfombras, los cuadros y algunos adornos para que los disfruten mis nietos.  El cuadro de mi abuela estuvo conmigo toda una vida, ahora tiene que cambiar de morada, que ese hogar sea bendecido, que las rosas amarillas pintadas con tanto talento sean parte de sus vidas. 

Nuestra elección con las personas, con las cosas que debemos valorar, dependerá de nuestra capacidad de atención, de un cierto refinamiento que es una forma depurada de espiritualidad.  Hoy estoy segura de eso, por eso te agradezco que seas mi amiga, mi amigo, mi lector, mi confidente. 

Tal vez la música sea el lenguaje de la armonía perfecta, no necesita intermediarios y se dirije directamente a los sentidos. Los libros necesitan lectores atentos, sensibles, muchas veces generosos. Pienso en todos los libros que se publican aquí pese a todo y con mucha ilusión, creo que es un rasgo noble y sano. Pienso en la generosidad de esos jóvenes que se imponen a la dureza del paisaje peruano, y que sueñan con entregar algo de belleza y de espiritual con sus libros. Creo que eso me conmueve. Hoy pensaba: lo que me gusta de los demás son sus defectos, lo que los hace humanos, incluso en lo escrito, es lo que me toca de cerca.  

Me doy cuenta de que llego a Lima y no tengo tiempo para nada, que me lleno de obligaciones y que no puedo dedicarle el tiempo que se merece a cada persona. austeridad máxima en las relaciones sociales.