Monday, November 28, 2011

Limpieza del alma


DIA DE LIMPIEZA
. Estaba necesitando hacer una limpieza en mi... -Tirar algunos pensamientos indeseados. -Lavar algunos tesoros que estaban medio oxidados... Entonces saqué del fondo de las gavetas recuerdos que no uso y no quiero mas! Tiré afuera algunos sueños, algunas ilusiones... Papeles del presente que nunca usé, sonrisas que nunca di. Tiré la rabia y el rencor de las flores marchitas que estaban dentro del libro que nunca lei.

Miré para mis sonrisas futuras y mis alegrías pretendidas... y las coloqué a un lado, bien ordenaditas. Quedé sin paciencia!... Saqué todo de adentro del armario y lo fui tirando al suelo: Pasiones escondidas; deseos reprimidos; palabras horribles que nunca hubiera querido decir; heridas de un amigo; recuerdos de un dia triste...
Pero también encontré otras cosas... Y muy bellas!!! Un pajarito cantando en mi ventana... Me fui encantando y distrayendo, mirando cada uno de aquellos recuerdos. Me senté en el suelo, para poder escoger. Aquella luna color de plata; el poner del sol ...

Arrojé directo en el saco de la basura los restos de un amor que me hirió. Tomé las palabras de rabia y de dolor que estaban en el estante de encima, pues casi no las uso, y las eché fuera en el mismo instante! Otras cosas que aun me hieren, las coloqué de lado para después ver lo que haré con ellas, si las olvido o las envío al basurero.

En ese lado de aquella gaveta uno guarda lo mas importante: el amor, la alegría, las sonrisas; un dedito de fé para los momentos que mas necesitamos... Recogí con cariño el amor encontrado; doblé ordenaditos los deseos; coloqué perfume en la esperanza; pasé un pañito en el estante de mis metas y las dejé a la vista para no olvidarlas.
Coloqué en los estantes de abajo algunos recuerdos de la infancia; en la gaveta de encima los de mi juventud y colgada, bien frente a mi, coloqué ... y principalmente la de RECOMENZAR... mi capacidad de amar...

Saturday, November 26, 2011

La historia de Isabel y su perro


Conozco una señora, buena mujer ella, que trabaja como acompañante de una anciana que vive en mi Barrio, concretamente en el mismo Portal donde vivo yo, viuda, y con noventa y cuatro años de edad, a la que cada día se le va notando más el peso de sus muchos años. La acompañante se llama Isabel, como mi madre, y por eso ese nombre me gusta tanto, aparte de que es precioso, tanto por su sonoridad, como por su significado: promesa o juramento de Dios, que ama a Dios, aquella a la que Dios da la salud o aquella a la que Dios ha ayudado.

Isabel vive sola. Tiene hijos, pero ellos han formado sus familias y tienen su propia casa, y, como todos los hijos, van a ver a su madre de vez en cuando, unos más y otros menos, según ganas, tiempo y al amor que le tenga cada uno de ellos, distinto también en todos, como sabemos, pues unos aman más que otros a sus progenitores.

El marido, por lo que se ve, la dejó hace muchos años, y, como sucede muchas veces, por este u otros motivos, ella sola tuvo que "apencar" con hijos, casa y trabajo para sacar adelante a su familia, y como era joven, pudo con la carga.

Que el marido la dejara no le hizo ni fu ni fa, ni se inmutó, según me dijo, y cuando yo le dije que si el abandono del marido le había dejado indiferente me parecía que era porque ella tampoco le quería, me confesó claramente que llevaba razón, que no le quería. Ninguno de los dos quería al otro, y lo que pasó pasó porque tenía que pasar.

Isabel tiene depresión desde hace un par de años, aproximadamente, tal vez algo menos. Y la causa de ella es la de que su perro murió. Un perro grande, y, como la mayoría ,por no decir todos, el mejor amigo del hombre ( y de la mujer, aunque hay que entender en esa palabra hombre el conjunto de ambos sexos, al menos así lo entiende vuestro amigo, que cuando quiere diferenciarlos se limita a decir varón y hembra, o mujer, porque varona suena un poco mal, la verdad, aunque es perfectamente correcto ). Isabel lleva penando y llorando a su perro ( o sea, de luto ) cerca de dos años.

Yo amo a los animales, y más a los animales domésticos, como el perro y el gatp más aún. En casa de mis papas siempre hubo gatos ( gatas ), y no veáis como las queríamos, y una de ellas, Juanita le pusimos, negra azabache, se iba detrás de mi, como si fuese un perro cuando salía a la calle a dar un paseo, y le tenía que tirar piedrecitas con cuidado de no darle con ninguna de ellas, para que no me siguiera.

Pero amar a los animales hasta el punto de que su muerte nos lleve a una depresión, eso no debiera de ocurrir nunca. Y menos una depresión tan severa, pues está en tratamiento psquiátrico desde entonces y por el momento no lo puede dejar todavía. Que la muerte de un familiar muy querido nos deprima, aunque tampoco debiera de ocurrir, sí tiene más sentido, pero por un perro o un gato, francamente, no lo veo razonable, a menos que concurran ciertas circunstancias, como es el caso de Isabel.

¿ Y cuáles son esas circunstancias ? Son las de haber tratado y querido al perro por encima de lo que se debe de querer o de como se debe de tratar a un animal como él, que nunca debe de ser como a las personas ( y sé que son muchos casos en los que pasa esto mismo, viviendo incluso los maridos con ellas, que quieren más a los perros que a ellos -algunas mujeres dirán que por algo será, y llevan razón, siempre es por algo esa desviación del amor, pero a eso nunca se debiera de llegar, a pesar de todo-).

El perro le daba seguridad a Isabel. Se fue el perro y ha quedado "desamparada". He aquí la tremendas realidad. Ella no soporta vivir sin su perro. Al menos por ahora. Pero aunque solo fuese hasta ahora, ya sería algo fuera de lugar, según mi personal apreciación.

¿ Qué enseñanza nos puede aportar esto ? Para mi la de que en ningún caso hemos de depender de nadie, ni de personas ni, mucho menos, de animales, hasta el punto de que si se van nos quedemos desamparados y nuestra vida se vaya al garete. Y aquí es donde entra Dios, ( a estas alturas muchos/as ya estaréis muy extrañados de que aún no lo haya mentado ). En el caso de Isabel estaba adorando a un perro. El perro era su dios, porque lo era todo para ella. Se le fue su dios y se quedó sin vida. Ella no tenía vida propia, vivía gracias a su perro. En el caso de un vecino del pueblo donde tenemos la casita para el verano, era el dinero, que tenía guardado en la almohada, durmiendo con él, porque le daba seguridad. Se murió y cuando sus familiares se hicieron cargo de todo, vieron que en ella había mucho dinero, incluso billetes de la época de Franco. Murió y se quedó sin pan y sin perro. Vivía solo porque era soltero, y muy mayor también, y no os podéis imaginar en qué condiciones vivía de pobreza teniendo posibilidad de vivir sin que le faltase el menor detalle.

¿ Por qué nos cuesta tanto poner nuestra confianza en Dios, que es el único que nos puede dar seguridad de verdad ? ¿ Por qué seguimos poniendo nuestra vida en manos de cosas caducas, de barro, bronce, madera, hierro, plata, oro..., a las que, como los paganos con sus ídolos, adoramos, y en las que depositamos nuestra confianza para que nos den seguridad, en lugar de dársela a Dios, Único que nos puede dar la seguridad plena y verdadera ?

Seguimos siendo muy duros de mollera.....sí, seguimos invariablemente siendo como siempre hemos sido. ¡ Qué cabezotas somos ! (en el fondo, y pido perdón si alguien se siente ofendido/a, ¡ qué tontos somos !), que nos dan la vida y nos vamos siempre tras la muerte. ¿ Cuándo vamos a espabilar ? ¿ Será posible que lleguemos hasta el punto de que Dios destruya el mundo entero con todos sus habitantes -menos los pocos, aunque sean muchos, que se salven-, pudiéndolo evitar, si nos convertimos a Él y cambiamos radicalmente la forma de vivir actual, convencidos de que llevaba razón la santa andariega cuando decía QUE QUIEN A DIOS TIENE NADA LE FALTA ?

¡ Buen y santo fin de semana, amigos !


*** Escrito por mi amigo BARTOLOME LOPEZ**

Wednesday, November 16, 2011

Me esperan con los brazos abiertos


Otro pedacito de "Los Sapos no saben leer" que uno de estos meses va a dar de comer a cientos de peques... Es una tarde gris y me digo reconocer algo como propio, como importante, inscribirlo en una continuidad, en algún lugar de nuestra historia personal para que podamos reconocerlo. Pienso que solo ciertas circunstancias, ciertas edades, cierta madurez, nos permiten saber realmente qué es lo que ha contado para nosotras, quién pasó por nuestro camino sin que lo viésemos, cuando hemos sido capaces de defender un amor, un afecto de la intromisión y el juicio social. Cuántas vidas se nos dice que pueden ser lloradas, quiénes merecen duelo, y quiénes no... es un tema apasionante, el derecho a la historia, a la ficción, a la visibilidad...

Hace semanas que no escribo largo... estoy dedicada a buscar ayuda para los pobres y la indiferencia de las personas me duele. Tengo la navidad muy cerca y las cajas de donaciones siguen esperando que alguien me diga "te puedo ayudar a transportar las 50cajas" el lunes 21 de Noviembre debo regresar al Aeropuerto a trabajar... he tenido muchos meses de reposo obligatorio por un tratamiento muy severo a mi salud, han sido meses de crecimiento espiritual, de acercamiento a Dios, de reconocer muchas faltas y errores, ahora comprendo muchas cosas, he podido VER, ha sido como un renacer, posiblemente 2011 hayan sido las horas mas duras y dificiles de mi existencia, pero reconozco que este tiempo de dolor y pruebas me ha servido para tener un encuentro con la realidad.

Me esperan con los brazos abiertos... 1,300 boquitas que quieren sentir en sus paladares el sabor delicioso de una comida caliente, 2,600 manitas que se extienden para recibir una canasta de regalos en la Navidad... tengo que ponerme y sentirme bien, tengo que pedirle a mi Padre Celestial que me haga otro milagro, que me permita estar presente, que me ponga toda la ayuda terrenal y celestial para que esos ojos de los desamparados se iluminen con una sonrisa de esperanza.

Soy Mary Elizabeth Fernandez y escribo para aliviar el hambre en el mundo.

Thursday, November 10, 2011

No te aferres a nada


No te aferres a nada. No le tengas apego a las cosas materiales. Aprende a vivir con simple abundancia. Cuando empieces a caminar ligero de equipaje tu vida, tus pensamientos, tu manera de sentir, TODO sera distinto en tu vida. Lo que nos hace de verdad felices son las cosas invisibles, lo que sentimos, lo que somos. Respira, medita, piensa antes de hablar, agradece, sonrie, baila, camina, VIVE cada dia como si fuera el primero y el ultimo, busca la paz, busca personas optimistas, positivas, creyentes de todo lo visible y lo invisible. Elimina los rencores, los sinsabores, los malos recuerdos, el pasado, VIVE AHORA.

Buenos dias Padre Celestial


Buenos días Padre Celestial, Papa Dios: Primero te alabo y te saludo, te doy las gracias por otro día que me regalas. Permiteme recibirlo así: como un regalo y disfrutarlo al máximo!!! Se que siempre, siempre estoy en Tus Manos.
Gracias por todo, por tanto y hazme un instrumento de tu amor, dame todo lo que necesito para cumplir con los mandatos de tu Hijo Amado: dame abundancia para compartirla con los pobres, con los desamparados, con los perseguidos, con los menos afortunados, con los ancianos, con los enfermos, con los deprimidos, hazme el milagro de que muchas personas buenas abran sus corazones y compartan un poquito del pan de cada dia. Gracias mi Padre, mi Papa Lindo, mi Creador, mi Espiritu de Luz, gracias por este mundo lleno de maravillas que nos has dado y que muchos de tus hijos han malogrado. Perdonanos Padre y Bendicenos, el Mundo te necesita.

Tuesday, November 8, 2011

La orilla del mar


La orilla del mar

Me gusta caminar por la orilla del mar
Mojarme los pies con la espuma blanca,
Sentir como el agua y la brisa acarician mi piel
...
Me gusta caminar a tu lado
tomados de la mano
hablando sobre cosas amables, sencillas;
compartiendo la vida,
sentimientos que se juntan todos
en nuestra orilla

Me gustan tus labios, que me quieren besar,
Me gustan tus besos que me saben a paz,
a una tarde soleada, a una noche de luna redonda,
a una vida serena y amando.

Me gusta cenar a la luz del alba
llevar una mesa, dos sillas, dos copas,
una botella de vino,
nuestro amor sincero, limpio, infinito.


Me gusta lo nuestro
a la orilla del mar...


Miami, 8 de noviembre, 2011 mientras caminaba por la orilla del mar con tu recuerdo, amor de mi vida.

La crisis del mundo


Que les parece mi amada Grecia a punto de hundirse completamente, Europa, una bella historia a quien todo el mundo le canta un requiem. Asistimos a la crisis de una democracia que mucha gente vive como una manipulación de valores en función de los intereses de una minoría poderosa. Hay más pobres, más desesperados, un futuro cada vez más angustiante. Las noticias nos llegan por todas partes, redes... sociales, televisión, radio, y no podemos evitar implicarnos. Hay un movimiento autónomo, incontrolable, que es aquel de las sociedades civiles organizadas que no necesita de nosotros para seguir adelante. Nuestra presencia es relativa (en tanto que escritoras) si no sabemos implicarnos, si seguimos nuestro propio derrotero. Esta idea merodea en torno a aquella de estar comprometidas con lo que está pasando en el mundo, con nuestra época y con la realidad más próxima. Me siento tan afectada con lo que pasa en Grecia, como con lo que sucede en Perú, Palestina, o Somalia, no siento que por ser peruana las cosas que suceden en mi país sean más importantes. Depende de la dimensión del tema, pero la pobreza, el hambre, la desigualdad, el racismo, la indiferencia, el desamor me duele.

La autoestima


No puedes tocarla pero afecta a tus sentimientos. No puedes verla pero esta ahí, cuando te miras al espejo. No puedes oírla pero esta ahí, cuando hablas de ti mismo. ¿Qué es eso tan importante y misterioso? ¡Es tu autoestima!

¿Qué es la autoestima?
Para entender la autoestima, nos ayudará el descomponer el término en dos palabras. Veamos, en primer lugar, la palabra estima. Estima es una palabra extravagante que expresa que alguien o algo son importantes o que se da valor a esa persona o cosa. Por ejemplo, si realmente admiras al papá de tu amigo porque ofrece sus servicios como voluntario en el cuerpo de bomberos, significa que lo tienes en gran estima. Y el trofeo especial para el mejor jugador de un equipo se denomina, por lo general, “estimado trofeo”. Eso significa que el trofeo representa un logro importante.

Y auto significa, bueno... ¡tú mismo! Así que une ambas palabras y será más fácil entender qué es la autoestima. Se refiere a cuánto te valoras a ti mismo y lo importante que te consideras. Hace referencia a cómo te ves a ti mismo y cómo te sientes por tus logros.

La autoestima no significa alardear de lo maravilloso que eres sino, más bien, saber discretamente que vales mucho (de hecho, ¡que no tienes precio!). No se trata de pensar que eres perfecto ―porque nadie lo es― sino de saber que eres digno de ser amado y aceptado.

Por qué es importante la autoestima
La autoestima no es como ese par de zapatillas padrísimas que te encantaría tener pero que no necesitas. Un niño necesita tener autoestima. La alta autoestima es importante porque te ayuda a mantener la cabeza bien alta y a sentirte orgulloso de ti mismo y de lo que puedes hacer. Te proporciona valor para experimentar cosas nuevas y el poder de creer en ti mismo. Te permite respetarte a ti mismo, incluso cuando cometes errores. Y cuando te respetas a ti mismo, por lo general, los adultos y otros niños también suelen respetarte.

La alta autoestima también es tu pasaporte para tomar buenas decisiones relacionadas con tu mente y tu cuerpo. Si crees que eres importante, es menos probable que te dejes arrastrar por tus amigos cuando hacen alguna tontería o algo peligroso. Si tienes una alta autoestima, sabes que eres lo suficientemente inteligente como para decidir por ti mismo. Valoras tu seguridad, tus sentimientos, tu salud... ¡todo tu ser! La alta autoestima te ayuda a saber que cada parte de ti merece ser cuidada y protegida.

Cómo adquieren los niños su autoestima
Los bebés no se ven a sí mismos de forma buena o mala. No piensan: “¡Soy genial!” cuando sueltan un buen eructo o “¡Oh, no, este pañal hace que mis piernas se vean raras!”. Más bien, las personas cercanas al bebé le ayudan a desarrollar su autoestima. ¿Cómo? Animándole cuando aprende a gatear, caminar o hablar. A menudo, le dicen: “¡Buen trabajo. Bien hecho!”. Cuando las personas cuidan bien de un bebé, también les ayuda a sentirse amados y valiosos.

Cuando los niños crecen, pueden tener un papel más importante en el desarrollo de su autoestima. Los logros ―como conseguir buenas notas en un examen o formar parte del equipo de fútbol estelar― son cosas de las que un niño puede sentirse orgulloso, así como tener un buen sentido del humor o ser un buen amigo.

La familia de un niño y otras personas de su entorno (como entrenadores, compañeros de equipo y compañeros de clase) también pueden elevar su autoestima. Pueden ayudar a un niño a aprender a hacer las cosas o a darse cuenta de sus cualidades. Pueden creer en el niño y animarlo a volver a intentar algo que no le salió bien la primera vez. Todo es parte de ese aprendizaje que les hará verse a sí mismos de forma positiva, sentirse orgullosos de lo que han hecho y seguros de que pueden hacer mucho más.

Sobre la baja autoestima
Quizá conozcas a niños con baja autoestima que no tienen muy buena opinión sobre sí mismos o que parecen criticarse demasiado. O quizá tú tienes una baja autoestima y casi nunca te sientes bien contigo mismo o crees que no eres importante.

A veces, un niño tendrá baja autoestima si sus padres no le animan lo suficiente o si se grita mucho en casa. Otras veces, la autoestima de un niño puede resentirse en el salón de clase. Un maestro puede hacer que un niño sienta que es tonto o quizás le acose algún compañero.

Para algunos niños, es posible que las clases les resulten tan difíciles que no puedan mantener el nivel exigido o sacar las notas que esperaban. Eso puede hacer que se sientan mal consigo mismos y dañar su autoestima. Su autoestima mejorará cuando un maestro, tutor u orientador les anime, tenga paciencia con ellos y les ayude a ponerse al día. Cuando empiecen a mejorar, ¡su autoestima se disparará!

Hay niños que tienen una alta autoestima pero, de repente, ocurre algo que lo cambia todo. Por ejemplo:

•Si un niño se muda de casa y no hace amigos inmediatamente en la nueva escuela, podría empezar a sentirse mal.
•Un niño también puede ver su autoestima afectada tras el divorcio de sus padres. Puede sentirse poco querido(a) o culpable del divorcio.
•Un niño que piensa que está demasiado gordo o delgado puede empezar a creer que eso significa que no es lo suficientemente bueno.
•Los cambios corporales de la pubertad ―algo por lo que todo el mundo pasa― puede afectar a la autoestima de un niño.
Elevando tu autoestima
Claro que es normal tener altibajos emocionales, pero no es bueno tener baja autoestima. Sentir que no eres importante puede entristecerte e impedir que pruebes cosas nuevas. Puede impedir que hagas amigos o perjudicar a tu rendimiento escolar. Tener una sólida autoestima también es una parte importante del crecimiento. Cuando creces y tienes que tomar decisiones difíciles ―especialmente por presión social― cuanta más autoestima tengas, mejor. Es importante que sepas lo que vales.

Si crees que tienes baja autoestima, intenta hablar de ello con un adulto en quien confíes. Quizás pueda ayudarte a buscar formas de elevar tu autoestima.

Mientras tanto, aquí te damos algunos consejos para elevar tu autoestima:

•Haz una lista de las cosas que se te dan bien. Puede ser dibujar o cantar, practicar un deporte o contar chistes. Si no sabes qué poner en la lista, pide a tus padres que te ayuden. Luego, añade algunas cosas que te gustaría hacer bien. Tu mamá o papá pueden ayudarte a buscar una forma de desarrollar estas habilidades o talentos.
•Elógiate tres veces al día. No digas sólo: “Soy genial.” Sé específico, como: “Hoy fui muy buena amiga con Jill” o “El examen me salió mejor de lo que pensaba.” Cuando estés haciendo esto, todas las noches antes de ir a dormir, enumera tres cosas que te hayan hecho realmente feliz ese día.
•Recuerda que tu cuerpo es tuyo, sin importar qué forma, tamaño o color tenga. Si te preocupa tu peso o talla, puedes ir al médico para asegurarte de que todo está bien. Recuérdate a ti mismo qué partes de tu cuerpo son buenas, como: “Tengo unas piernas fuertes y sé patinar muy bien.”
•Recuerda que hay cosas de ti mismo que no puedes cambiar. Debes aceptarlas y amarlas (como el color de tu piel y el número de calzado) porque son parte de ti.
•Cuando escuches comentarios negativos en tu mente, dite: “Deja de hacerlo”. Así le quitarás poder a la voz interior que te desanima.
Si te centras en las cosas buenas que haces y en tus grandes cualidades, aprenderás a amarte y a aceptarte a ti mismo... ¡ingredientes principales para una sólida autoestima! Incluso si aún puedes mejorar (y ¿quién no?), tu autoestima brillará cuando te des cuenta de que eres una persona valiosa e importante.

Actualizado y revisado por: David V. Sheslow, PhD
Fecha de revisión: noviembre del 2008

Sunday, November 6, 2011

Sabiduria Quechua


Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez.
Amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad
que pulula por doquier, infectando almas
y atrofiando corazones.
La gente está tan acostumbrada a ser infeliz,
que la sensación de felicidad
les resulta sospechosa.
La gente está tan reprimida, que la espontánea ternura
le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
La vida es un canto a la belleza,
una convocatoria a la transparencia.


Chamalú.

Sabiduría Quechua.

Tuesday, November 1, 2011

Noviembre


Pocas entradas en mi blog, lo tengo abandonado, estoy metida todo el dia en el Facebook buscando lectores, buscando voluntarios, apoyo para Centro Luz de Almas. Cuelgo fotos, chistes, pensamientos produndos, frases de pensadores famosos, hago comentarios, recibo algunos pocos Nunca se que voy a escribir, depende de como me sienta, y la verdad en estas semanas me he sentido ansiosa, nerviosa, he llorado mucho, sin poder evitarlo, me hacen falta muchas personas que ya partieron, que en esta vida no he de volver a ver, y se fueron todas juntas, son marcas muy frescas, el dolor me agobia, escribir me alivia. Es una realidad muy distinta a todas las anteriormente vividas y conocidas, me siento como una extranjera. Nadie es profeta en su tierra.


Y me pregunto constantemente ¿de dónde viene esa manía de reconstruir, de restaurar, de reparar, de re-inventar? No lo sé, no lo comprendo, pero es más fuerte que yo, las palabras me invaden me suben por todo el cuerpo, luego exigen salir porque no quieren quedarse prisioneras en las paredes de mi mente, en esta carcel domiciliaria que los problemas de salud me han causado. No se de que hablar ni de que escribir, pero sigo hablando y sigo escribiendo. Quiero hablar sin retórica, sin miedo...


Quiero regresar a los cientos de libros que me esperan, pero me cansa leer, los mareos no permiten que pueda leer como antes, se que me agotaré. Tengo los músculos agotados, falta de ejercicio, falta de afectos falta de abrazos, falta de sueño, aunque sueñe mucho, por eso se descansa menos... Mi mente nunca descansa, ni cuando estoy dormida...

Quiero recuperar las ganas de vivir que tenia antes, quiero respirar sin que me duela el pecho, quiero emocionarme sin que me invadan las cataratas inagotables de llanto, quiero oir el concierto de mi risa alegre, de mi energia positiva, quiero alumbrar los caminos, iluminar los senderos oscuros, no sentir rechazo a mis arrugas y a mi cansancio, siento que me pierdo un poco, pero ya regresaré, no le temo al extravío.

Siento que pronto he de volver a re-encontrarme, a dejar estacionada mi tristeza, dejarla abandonada para siempre en un lugar lejano, en la calle del olvido.