Monday, April 17, 2017

Decepcionada

Irradia calor antes de explotar, y en un misero segundo todo vuelve a ser rojo como la puesta de sol de verano.
Como esos destellos parpadeantes, que te ciegan por su ternura al explotar en tus mejillas. Esas gotas cristalinas de su amor, que amenizan el dolor y dejan caer lo que todavía estaba bajo llave. Sabes que quiero, las sonrisas de mis nietos. Los abrazos de mis hijos. Saber que todos mis hermanos duermen tranquilos.
Regresan los malos recuerdos. Las palabras, las opiniones, los consejos, los temperamentos, las creencias, las religiones, las confusiones, los pleitos, lo que sienten y creen las nuevas generaciones. Somos tan distintos. Que brotan e inundan, que desbordan y resbalan arrastrando esas palabras mal dichas, mal entendidas, mal digeridas, mal comidas, mal interpretadas. Llegan las separaciones. Los hijos se van, adoptan nuevas familias, las nueras no aceptan a la suegra, no se llevan bien con ella.
Y es que no me sentó bien la cena tan condimentada, tan solapada con la merienda y tan cerca del desayuno del día posterior. Que estoy empachada de los lamentos fingidos, de los que no son internos. De esos que se esconden tras una sonrisa mal dibujada, y a penas perfilada (sin chapas rosadas, ni lápiz de labios). Me vuelven a dejar plantada. Con los crespos hechos, Con la comida servida en la mesa. Con globos de bienvenida, con flores frescas. Y la espera se hace larga, se hace eterna. Y mi llanto seco, mis velas encendidas de aromas decepcionados.
Que el tiempo tuvo un principio y tendrá un fin. Que todo pasa. Hablo conmiga misma, sentada en una silla vieja. La voz del silencio me contesta. Tendrá un principio y tuvo un fin, depende de por donde empecemos, si por el final o por el inicio.
Que no sirve de nada salir sin estar preparada, y menos aún sin abrigo ante una tormenta de lluvia de verano. Pero han pasado muchos veranos, demasiados, y me voy poniendo vieja.
Porque el calor se ha ido aunque ya ha explotado. Aunque todo sigue rojo, y está quemado. Aunque ya esta dicho y está grabado en las paredes, en las puertas, en las ventanas, en mis ojos, en mi vientre, en mi espalda, en mi mirada.
El calor se ha ido, y te ha quitado solamente la mitad del frío que te daba abrigo. Ese mismo, que anteriormente como hemos dicho, necesitas para enfrentarte a ti mismo. Ya no eres tan valiente. Ya no eres tan fuerte. Tu maternidad sigue rota, sigue herida, maltratada. Pero no pierdas la esperanza. No permitas que la ingratitud, la conciencia dormida, el desamor, la inmadurez, lo que sea que les pasa, te quite la paz, la calma. Ten paciencia, piensa que todo pasa por algo, y que nada ni nadie marchite tu flor.

Entonces

  1. Tal vez hayan cosas que perdiste en tu vida las cuales todavía dentro de ti pareciera que fue ayer que te pasaron y por eso lloras tanto pero, te sientes agotada de todo el dolor congestionado en tu cuerpo y tu alma, el tiempo se te hace eterno cuando esperas que regrese a tu vida la calma, que se vayan los temores, las angustias... te desesperas, sientes que pierdes la fe, en tu desespero renuncias a la vida y regresan los pensamientos negros, permites que la tristeza invada... el ambiente y que las flores de tu huerto se marchiten en la oscuridad, entonces una voz interior te habla, se parece mucho a la voz de tu madre, entonces un recuerdo feliz te visita, tienes a tu primer hijo en tus brazos por primera vez y sientes la magia de la maternidad, entonces una mariposa llega hasta tu ventana y las hojas de la palmera se remecen con el viento, han pasado muchas horas sin poder dormir, la vida sigue avanzando, y con el amanecer renace la esperanza, vuelve a salir la luz. Entonces repito mi rutina diaria, me sacudo, me mojo la cara, me sirvo un vaso de agua y pongo la tetera a calendar para preparar mi primera taza de cafecito decaf. Tengo ojeras, me siguen saliendo canas, me duele todo el cuerpo porque siempre que hago ejercicios al dia siguiente pago las consecuencias, pero estoy acostumbrada al dolor corporal, es el otro dolor el que nos consume, el que nos va aniquilando. Me digo otra vez, molesta conmiga misma, no llores, no llores tanto, deja el drama, controla tus emociones, el mundo te necesita alegre, fuerte, sabia. Es cuando vuelvo a sentir dentro muy dentro de los caminos de mi mente la voz de mi abuela santa, me dice "Te digo de parte de Dios, no llores más, Jesús va a sanar esa herida con su Amor infinito."
    Entonces abro la Biblia y encuentro las palabras que me son necesarias para empezar otra semana:
    "Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores" . Marcos 7:13

Thursday, April 13, 2017

Ser libre

Filosofando ando. Orando. Pensando. Sintiendo. Suspirando. Respirando profundamente. Amando. Tengo semanas luchando contra varias condiciones, enfermedades que no me quieren dejar tranquila. Escribir siempre es un alivio, un escape. Escribir me hace libre. Amo sentirme libre.
Luchar contra la dependencia, contra cualquier tipo de dependencia, ya sea física o emocional, es algo verdaderamente difícil, pero no imposible. He podido conquistar varias dependencias, me faltan otras. Quiero sentirme libre de todas las ataduras y las torturas de mi mente. El cuerpo es muy traicionero.
La libertad real está formada por muchas pequeñas libertades que hay que ir conquistando a través de un esfuerzo continuado, autoafirmación, constancia, perseverancia y superación de una serie de circunstancias que a veces no son más que
trampas que encontramos por el camino, con el propósito de hacernos crecer.
Ya lo he comentado otras veces -y no me gusta ser repetitiva, pero viene al caso- que la libertad es interior, que no es algo físico que se pueda uno poner al salir de casa como un sombrero, un collar o una bufanda. Y para sentirse plenamente libre es necesario ir cortando todos esos hilos que nos unen a algo o a alguien de tal manera que no podamos prescindir de ello. No sirve esconder el hilo, autoengañándose, hay que cortarlo de raíz, con
decisión, sin que nos tiemble la mano, sin ampararnos en excusas ni sentimentalismos. Basta de excusas. Hay que conseguir el control de la situación y sobretodo, el de nosotros mismos. Hay que ser valientes. Hay que aprender a decir "no" a lo malo, a lo que no sirve, a lo que nos enferma el cuerpo y el alma.
Esto suele pasar con el tabaco, para muchas personas, en mi caso es la comida chatarra, la falta de ejercicio. Observa cuántas razones te das tu mismo para seguir fumando cuando llevas dos o tres días sin fumar. Debería ser al contrario, deberías buscar razones para no volver a caer en el vicio y no excusas para volver y encima, sin sentirte culpable.
Otra cosa que suele pasar es confundir las ganas con la dependencia. ¿Hasta donde somos conscientes de que lo que tenemos es ganas de algo y no dependencia?
Tal vez tenga ganas de una gaseosa, pero no me lanzo a la calle a las diez de la noche, a comprar unas latas de Coca Cola por si se me antoja a las doce beberme una. No tengo necesidad de tener la refrigeradora llena de refrescos, a no ser que sea adicto a esta bebida. Tengo 24 meses sin tomar gaseosas... no me hacen falta.
La dependencia emocional también es muy negativa para la persona pudiendo incluso perder su integridad, su dignidad y su autenticidad .
La persona dependiente carece de firmeza suficiente y lo que hace es desequilibrar la balanza, no a su favor, sino en su contra. Es decir, se infravalora a sí misma porque sobrevalora a los demás, o en este caso, a la persona de la que es dependiente emocional. Este tipo de conducta se puede dar en cualquier tipo de relación , no solo en las de pareja, pero en este caso, muchos afirman que lo hacen por amor. Necesitan a la otra persona por amor; no se pueden separar de ella, por amor; toleran el sufrimiento y la humillación también por amor. Muchos confunden este
sentimiento con el de la admiración suprema o la idealización del ser amado. Pero eso no es amor, el amor debe ser tan libre que podamos sentirlo sin la necesidad de estar cerca de alguien. Hay una leve diferencia entre "te amo" y "te necesito".
El amor es un sentimiento tan bello que no puede usarse para doblegar, ni para victimizarse. El amor solo debe servir para amar, no para poseer; para iluminar, no para oscurecer; para enaltecer, no para abatir.
No hace falta tampoco tener un corazón de hierro, ser antisocial, volverse ermitaño y alejarse del mundo; es una forma de vida que refuerza la integridad y la plenitud de una persona.
Cuando nada posea tu mente, entonces podrás decir tranquilamente: "soy libre"

Saturday, April 8, 2017

Ella es de clase alta.  Una mujer muy delgada y de voz calmada, nunca sube el tono de su voz.  Anda siempre con unas gafas de sol oscuras, de esas que cuestan una fortuna.  Mi amiga, no voy a decir su nombre, siempre huele bien, es elegante a cualquier hora, aunque viste de forma normal, unos pantalones de vaqueros, una blusa blanca, limpia, sin llamar mucho la atención... en la ciudad hay mucho crimen y uno tiene que mezclarse con el resto de la gente. 

Siempre viste con colores neutros, esconde dentro de la fina blusa una cadena de oro, y luce unos pendientes que fueron de su abuela, un reloj pequeño, un bolso tejido, calzado plano, sin tacones, para cuidarse de no caerse.  Ella no parece nada del otro mundo, pero si te acercas un poco, y la observas detalladamente entonces puedes darte cuenta que el reloj es de oro, y nada de lo que lleva es casual, incluso el bolso artisanal guarda su ipad, su móvil, como si nada, lleva en su cuerpo delgado más de 25,000 Soles, muy disimulados.  Ella habla siempre con cortesía, su tono es bajito, y escucha, sabe escuchar, es una señora de los pies a la cabeza sin ostentación , ella fue educada en la más estricta de las escuelas de alta alcurnia, la de que no se note quién o cuánto tiene. 


Eso sí, voy a ser clara, su ignorancia es la de su clase y vive en su imaginario inconsciente, en el mundo de las personas que piensan y sienten que los que no tienen es porque no quieren, que la gente es pobre porque no trabaja, que a quien le va mal ,es porque se lo ha buscado, que todos tienen su merecido, y miles de cosas así, pero ella lo ignora, vive oblivia a la realidad, porque no ha tenido la necesidad de ponerse a prueba y lo más cercano que conoce a ser solidaria es la pena, la lástima, esa que siente por los mendigos que extienden la mano, por eso siempre lleva monedas, moneditas, sueltas para dar algo a los que encuentra todos los domingos a la salida de misa, porque ella nunca deja de asistir a la Iglesia  ¿la conoces? 



Un día, hace poco, y porque nadie es libre de lo que nos puede pasar en la vida, a mi amiga, le pasó algo inesperado, casual, duro, brutal. Y yo pienso que no fue casualidad.  Resulta que en un viaje, (ella viaja mucho) se equivocó de puerta de embarque,  y así de avión,y lo mismo de destino.

Su destino final era nada menos que la tenebrosa Uganda, y la terrible realidad de saberse sin posibilidad de vuelta hasta pasada una semana. Entonces un generoso (atractivo) médico de una ONG, le ofreció cobijo, y ahí comenzó su experiencia infernal. 

Mi amiga no llevaba  maleta, solamente su bolso artesanal , su móvil, y su ipap. No le quedaba sino aceptar y lo hizo, aceptó, y en unas horas se sumergió en plena campaña de vacunación, en un campamento perdido, durmiendo entre mosquitos que se la comieron viva, y otros miles de insectos, cogiendo con sus brazos delgados a niños diminutos, en casas sucias, embarradas, pasando calores, sed, hambre, y ayudando a coser heridas infectadas, asisitiendo en partos en condiciones infrahumanas. 

Aquellas experiencias, primero, la espantaron,  después vino el sentimiento de estar abrumada, de no poder creer lo que pasaba en su vida, la vivencia, su realidad terrible, la abrumó, no dejo de llorar en días y noches, y al fin la endureció. Fue una semana de vida en el mismo Infierno.

Entonces, por fin volvió a su casa.   Pero no volvió nunca a ser la misma.  Ni a mirar igual, ni a vestir igual.  Algo, en su interior, se rompió, en mil pedazos. Mi amiga ya no era la misma.

Indudablemente la vida te puede cambiar en in instante.  En un viaje.    Y hay viajes, que tienen billete de ida, y un punto de no retorno. Todo pasa por algo.  A todos nos llega la hora de saber reconocer nuestro destino.


Yo la conocí unos segundos, me dio un fuerte abrazo,  ¡oh la conocí antes de marcharse mucho, era mi amiga de la infancia!, quiero decir, después, al regresar, me miro, y me dijo ¡Marisabel,  cuanta razón tenías! Luego, la vi marchar, camino de unas misiones, no he vuelto a verla...anda por ahí, a veces me escribe, y me dice que es feliz ayudando a los pobres. 

Y yo sé que es verdad, me consta, mi amiga es feliz, siempre delicada, sigue siendo fina y educada, pero ya no es indiferente al dolor ajeno, y ahora comprende lo que es convivir entre infiernos de pobreza, miseria y enfermedad en donde a pesar de todo reina el amor en el aire y se ven milagros y se conocen a los santos.






Friday, April 7, 2017

El desapego a las "cosas"

Hoy no tengo fuerzas ni para cargar mi taza de manzanilla. Me he dado una larga ducha a oscuras porque el dolor de cabeza no me deja funcionar, tengo varios dias con dolores agudos, quiero controlar mi llanto y no desesperar, como ya es parte de mi rutina diaria me refugio en el teclado y trato de no pensar, de olvidarme de todas las alarmas de mi cuerpo, es muy posible que alguno de los remedios o alimentos no se lleven bien dentro de mi sistema, no son compatibles, y siento la lucha interna de mi cuerpo luchando en contra de todos los sintomas, de los ataques, los calambres, los retorcijones, mareos, la batalla diaria de mi vida con los efectos colaterales de tanta medicina que muchas veces quisiera no tener que tomar. Hoy estoy a dieta de pure de manzanas, agua de arroz con canela (sin nada que la endulce) y muchos tecitos verdes.
Hoy necesito los abrazos de mis nietos, que mis hijos tuvieran un tiempito para regalarme con sus presencias. Ver a todos mis hermanos que tengo lejos. Si, que vengan todos los nietos, no me importa que rompan adornos o tropezar con juguetes, todo lo contrario. Esa bulla es el sonido celestial que necesito. Hoy necesito la felicidad que no tiene nada que ver con las poseciones materiales. Hoy quisiera mudarme a vivir al campo, lejos del ruido de la ciudad. Simplificar mi vida tanto que no necesite casi nada. Los seres humanos usamos las "cosas" para llenar los huecos enormes de nuestras vidas, de las carencias afectivas, de los verdaderos valores, los tesoros que no se ven, que se sienten. Nos llenamos de deudas, usamos las tarjetitas que al final terminan arruinando a tantas familias.
Hemos puesto primero a las cosas del mundo, y olvidado de poner en primer lugar a Dios. Ponemos tanto énfasis en lo que nuestras posesiones significan para nosotros que concluimos, que tener estas cosas en nuestra vida debe ser lo que nos hace felices. Ahora les hago una pregunta , ¿qué pasaría si dejáramos ir las cosas? Si se trata de una persona o una posesión, dejar ir puede hacernos sentir dolor y nos preguntamos a menudo: ¿Cómo puede el dolor, posiblemente, traer la felicidad? la paz, la tranquilidad.
Deja ir la idea de que la felicidad está contenida en tus posesiones actuales. Camina por tu casa y haz un inventario, te vas a dar cuenta que son pocas "las cosas" que verdaderamente necesitas. Y habla la voz de la experiencia porque yo soy una de las personas que caen en eso de "llenarse de adornos y cosas" o quiero decir que "era" porque conforme me hago vieja necesito menos, mucho menos que limpiar.
Este es un gran error. Ya se trate de ese par de zapatos, la cartera de marca, el carro, el último teléfono inteligente o la persona que hemos estado queriendo, nuestra mente cree que nuestras vidas van a mejorar y seremos más felices sólo cuando estas cosas entran en nuestras vidas. Y sí, pueden hacernos sentir emoción y alegría por un corto tiempo, pero nuestra capacidad de adaptarnos al entorno y lo que está en él nos hace aburrirnos fácilmente y pasar a la próxima cosa que nos traerá la felicidad de nuevo. Apostar dinero que no tienes en los casinos, gastar dinero que no tienes para impresionar a personas que no conoces.
Espero que una persona muy querida pueda leerme y seguir mis consejos. Acaba de romper con su novia por problemas mayormente de dinero. Deja ir lo que no puedes controlar. Tratar de controlar las situaciones que nos rodean para hacernos felices sólo terminará en infelicidad. A veces es mejor dejar de lado lo que no puedes controlar y dejarlo jugar de la manera en que está destinado. Luchar demasiado duro y obsesionarse con las cosas sólo traerá frustración, tratar de cambiar algo que está arreglado te quitará tu felicidad a largo plazo por lo que es importante dejarlo ir. En última instancia, necesitas ir con el flujo para cosechar los beneficios de sentirte feliz.
Deja ir tus posesiones pasadas. Al aferrarnos a nuestras posesiones, nos aferramos al pasado. Aunque es bueno tener recuerdos, aferrarnos a demasiadas cosas puede impedirnos avanzar más de lo que pensamos. Literalmente haciendo espacio en nuestros armarios, liberas espacio en tu mente también y esto puede hacer maravillas para tu felicidad.
Deja ir a la gente que no sirve en tu presente. A veces tenemos personas en nuestras vidas que humedecen nuestra felicidad. Si bien puede ser difícil dejar de lado a los amigos y los amores pasados, es fundamental para nuestra propia felicidad dejar de lado y dejar que estas personas se vayan. Mantenernos a los recuerdos dolorosos o exponer constantemente nuestros pensamientos y mentes a personas potencialmente tóxicas sólo obstaculizará nuestra felicidad.
El dolor, muy a menudo conduce a la felicidad. Todo el concepto de dejar ir es doloroso para nosotros. Debe ser, de lo contrario, ¿por qué sería tan difícil de hacer? Estamos seguros de que las cosas y personas que nos rodean contribuyen inmensamente a nuestra felicidad cuando, de hecho, en muchos casos, esto no es cierto. A veces necesitamos pasar por procesos dolorosos para alcanzar nuestra felicidad, es cómo evaluamos y apreciamos lo que necesitamos para hacernos felices y liberamos el espacio necesario para que experiencias y pensamientos nuevos y emocionantes entren y ayuden a entender cómo ser feliz, verdadera y genuinamente feliz.
A veces (como hoy) creemos que la vida nos dice "no" cuando solo nos dice "espera". Me parece escuchar a mi abuelita diciendo a cada rato "Paciencia y buen humor"

Saturday, April 1, 2017

Bienvenido Abril


Bienvenido Abril.  El mes que cumplen aniversarios de vida personas muy importantes en mi vida. Parece mentira que mi hijo menor sea ya un hombre de cuarenta y una primaveras, y mi hermano Maurice va a completar los sesenta...  Hoy amanece soleado, hoy empieza Abril y no quiero sino agradecer por tantos momentos buenos de mi vida. Quiero recordar a tantas personas amadas, que ya no puedo ver ni visitar porque se me adelantaron.  Personas que me hacen tanta falta.  No me voy a acostumbrar nunca a vivir sin ellas.  Todas siguen latentes en el huerto de mi alma, en los caminos de mi mente. 

Siento las huellas profundas de sus existencias, de lo que dejaron al partir del mundo terrenal. Porque hay personas que dejan huellas que no se borran. Personas que supieron abrir y alumbrar nuestros caminos. Personas que sin ser jardineros supieron regarnos las flores del alma con el agua fresca de sus palabras, con el manantial de sus consejos y el amor incondicional que supieron entregar generosamente, saciando nuestras carencias de amor y afectos.  Yo tuve mucha suerte, mejor dicho muchas bendiciones, tuve la mejor abuela paterna del mundo, fue ella mi maestra, mis risas infantiles, mi primer amor, ella sigue regando mis jardines imaginarios con sólo mirarlos desde el Cielo, me sigue regalando su amor, su perseverancia, su fe, su tolerancia y generosidad. Cuando la recuerdo me llega con su inmenso amor, su alegría hasta en los peores momentos, su sonrisa sincera, muchas veces siento que me limpia el llanto de mi rostro cansado y me renueva, me cura las heridas con sus manitas arrugadas por el tiempo, me besa los ojos cerrados, me besa la frente, me deja su aroma a colonia de limones con naranjas, su recuerdo me estremece, me llena todos los huecos de las ausencias amadas, me inspira a vivir y disfrutar de los momentos simples de mi vida, La imagino cargando a todos sus hijitos, chiquita de estatura, valiente como una gigante, ajena a las heridas de una vida dura llena de tiempos inclementes, una guerrera de la paz y la justicia, nunca la vi molesta, nunca la vi inactiva, su gran ejemplo fue el mejor mapa de mi vida.

Un 11 de Diciembre de 1966 la parca como ella le decia a la muerte vino a robarme a mi abuela, ella se fue de viaje al cielo en primera clase con el Angel Guardian de su hijo menor que era el Piloto de la nave invisible que se lleva a las almas al Paraiso. Era de madrugada y las nubes no me permitian ver que fue una noche de verano, la noche triste de su partida.  Por esas cosas de la vida fue un 11 de Diciembre del 2010 la ultima noche que vi con vida a mi madre, antes de marcharme para Lima para llevar abrigo y comida para los pobres, para seguir la obra de mi abuela.  Ahora comprendo que mi abuelita la esperaba en el Cielo.

Entonces al quedarme solita sin abuela y muchas primaveras despues sin mi madre y muchas tias y amigas amadas que se me adelantaron, quedaba mi viejita linda, la de la calle Las Acacias en Miraflores, cerquita de la Iglesia de la Virgen de Fatima. Se llamó Aurelia Fernandez Garcia y ha escrito el mejor libro en las vidas de quienes la amamos y conocimos.   Digo nuestras, porque mis padres, mis hermanos, mis hijos, mis primos y yo, disfrutamos de su manera especial y exquisita siempre de expresar el afecto, de su clase, suavidad, elegancia, sus reglas de cortesía y conducta, de su voz suave y sus transparentes sentimientos de segunda madre.

Tía “Aurea”, como cariñosamente la llamamos, completando sus 94 años de vida se fue de viaje al Cielo en el verano del 2012,  no pude viajar para despedirme de ella y la tristeza de no haberle dado mi abrazo de despedida me dejaba estacionada y paralizada por muchas noches de llanto incontrolable, era una viejtita linda, ya su cabecita no funcionaba por el Alzheimer, sin embargo podia rezar el Rosario y recordar que su fecha de nacimiento era el 14 de Febrero, nunca se puso el vestido blanco de novia, nunca tuvo hijos, siempre estuvo cerca de sus dos hermanas, muy unidas.  Ninguna de las tres tuvo hijos, nosotros sus sobrinos lo fuimos emocionalmente porque eran las tres divinas.  En realidad debo decir que las tres fueron mis Hadas Madrinas, las mujeres ejemplares de mi juventud y primeros tiempos de adulta.  Ellas, las tres, con unas vidas libres, emancipadas de todo lo oscuro y malvado.  Todos los domingos en la Iglesia, a la misma hora.  Siempre visitadas por tantas personas que llenaban la preciosa sala de risas y alborotos, guitarras y conversaciones cultas y profundas. Llenas del amor a Dios, puedo asegurar que para todos sus sobrinos eras nuestras queridas tias "Gatas" que nos enseñaron con sus vidas ejemplares el buen vivir, el buen comer, el buen disfrutar, el bien trabajar, porque eran tres grandes mujeres hormigas productivas y adelantadas a su tiempo.

Recuerdo muchas reuniones en casa de la Gata mayor, Antonieta, tardes de tertulia, tardes de deliciosas cenas, mesas elegantes, platos de fina porcelana, manteles bordados en Bruselas, cuadros pintados por los famosos amigos pintores, artistas, personas importantes, poetas, pianistas, cantantes, noches inolvidables de arte y cultura, noches que no se han vuelto a repetir en mi vida. Los pasados años, los tiempos felices de los sesenta y setenta... casada a los 18, divorciada a los 24 con mis dos hijitos, en 1978 me fui de Lima pero nunca rompi mi promesa de siempre escribirles y de regresar a verlas...

Muchas veces al despertar quiero manejar mi carro a la calle Las Acacias en Miraflores y me doy cuenta que no vivo en Lima, que mucha de mi gente querida ya no es parte de mi realidad, de mi presente, que no vivo en Miraflores desde 1978, y me duele.  Me hacen falta, tanta falta.    Hoy quiero dar las gracias por todos esos momentos compartidos. Por todo el amor y la ternura, por el arroz con leche, por el asado, por los camotillos y los dulces de higos, por las flores, por sus tejidos y mi ropita planchada y almidonada, por todos los cuidados y los consejos, por los abrazos y las carcajadas.

Hoy tengo otras personas en mi vida. Amigas que me visitan cuando viajan a Miami, amigas que recuerdan nuestras horas compartidas antes de ser esposas, madres, abuelas.   Quisiera se quedaran a mi lado pero tienen que regresar a sus hogares, a seguir con sus vidas, con sus misiones.  El Internet hace possible nuestros encuentros, sin medir distancias.

Fue mi abuelita Carmen Rosa, mi heroina, mi santa, la mujer completa de todas las virtudes, tan ordenada, tan justa, pero sobre todo tan bondadosa con los pobres, con los ancianos, con las viudas, la que desde Agosto llenaba un dormitorio de juguetes para todos sus nietos y biznietos y muchos otros que no eran familia, gracias a ella muchos pobres tuvieron siempre juguetes en las Navidades, y familias comieron y cubrieron  sus cuerpitos desabrigados, gracias a ella tengo una cantidad de estampitas de mis amiguitas y primas de su Primera Comunión que son mi Tesoro, su herencia, junto con sus poemas.  Y un cuadro magistral en la sala, de rosas amarillas y melocotones.

Mi Gatita contrajo matrimonio con su primo hermano Pablo el mes de mi nacimiento en Enero de 1954. Nunca tuvieron hijos,  (ella, ya anciana, me contaria que tuvo una perdida una noche de copas, le gustaba tomarse un whiskey antes de dormir). Nosotros, sus sobrinos, fuimos sus hijos.  Me hizo sentir como una hija siempre, y la quise tanto como a mi madre.   Fue una gran maestra, como mi abuela.

Sus sobrinos fuimos esos bebitos que nunca pudieron tener.  Maurice, mi hermano el ahijado de Pablo el actor de la familia. En las dos casitas unidas de las "Gatas" moraba la alegría de cada tarde, el buen gusto, la buena mesa, los modales de la gente con clase.  Los domingos en las escaleras desfilaban todos los zapatos que mi Pablito lustraba, en la cocina la canasta de paja llena de verduras frescas que caminando hasta la plaza de Surquillo el artista reconocido compraba a las caseritas que tanto lo admiraban.  Me parece escuchar su voz melodiosa, cada palabra, me parece reconocer el aroma a canela y clavos, verlos felices completando sus sueños.    Siempre elegantes y ejemplares.

Ya no están.  Se fueron hace tiempo... quiero recordarlos siempre, con ternura, con amor, sin dejar de sentir que ellos viven en un hermoso Palacio en el Cielo y que tienen siempre la puerta abierta, la mesa puesta, los brazos extendidos para abrazarnos y calmar nuestra sed, para consolar nuestro llanto,  para renovar nuestras vidas, para que los recuerdos alimenten nuestras almas, nuestros cuerpos, para que sigamos sus vidas ejemplares...

Hoy he empezado Abril con el recuerdo de mi gente querida,  he orado, he agradecido, me he sentido previlegiada en el silencio de mi alcoba, no he podido contener mi nostalgia aguda, mi tristeza infinita porque me hacen todos tanta falta, mi madre, mi abuelita, mis tias Gatas, mis amigas de la infancia, mi papi a quien no veo hace tiempo, mi gente de Lima, mi gente querida, tantas personas que quisiera abrazar, con las que quisiera volver a reunirne.   Dios te lo pido tanto.

Y no he podido contener el llanto.  He tratado pero estoy muy conmocionada.  Sóla en mi soledad, en mi teclado, he llorado y sigo llorando, en mi catarsis, en mi escritura, con el alma apretada, con mi cuerpo enfermo, con mi eterno agradecimiento y mi amor que sigue a la deriva, creciendo. 

Quiero que sepan todos que los extraño, que muchas veces es duro vivir sin ellos, sin ustedes, pero me consuela saber que ellos son vecinos de Dios y que todos tienen lindas moradas y nos cuidan y nos protegen.

Con todo mi amor para toda mi gente que se me adelantaron...