Saturday, May 27, 2017

Como evaluar a un buen doctor en medicina

En la evaluación de un servicio tan generador de ansiedad, complejo, próximo, personal e importante como la atención médica, los pacientes están particularmente atentos a qué es lo que puede ver y comprender para interpretar lo que ellos no pueden ver y comprender. La calidad técnica suele ser difícil de evaluar para los pacientes aún después de haber recibido el servicio. Esto ayuda a explicar porqué la competencia técnica del médico fue mencionada pocas veces por los pacientes entrevistados. Para los pacientes fue más fácil opinar sobre la razón y el modo como el médico realizó el servicio que juzgar la calidad técnica. Los pacientes pueden sentir si el médico está apurado, preocupado, cansado, distante, desinteresado o alarmado como así si el médico tiene un interés genuino, compasión, calma y confianza.
Si los pacientes se ven obligados a elegir entre la calidad técnica y la calidad de la relación interpersonal con el médico de atención primaria, la mayoría elige al médico más eficiente técnicamente. Aún así, una gran parte de los respondedores (aproximadamente un tercio) seleccionó a los médicos con elevada calidad interpersonal. En realidad, dicen, los pacientes prefieren juzgar lo que para ellos es más fácil. Los respondedores de este estudio se basaron más en lo que podían ver y comprender para evaluar al médico y la mayoría evaluó el comportamiento.
La naturaleza de los servicios médicos transforma a los pacientes en "detectives" en busca de "indicios" para reasegurarse la competencia de los prestadores de salud. Los indicios específicos aportan mensajes, y los indicios y los mensajes convergen para hacer la historia del servicio que necesita el usuario. En el mundo de los negocios, los ejecutivos se preocupan por coordinar las características del servicio y establecer una imagen de calidad coherente. Esta preocupación no es menos importante para los médicos, afirman los responsables del estudio.
Los indicios se presentan generalmente en 3 categorías principales: funcional, mecánica y humana. Los indicios funcionales se refieren a la calidad técnica que se ofrece. Todo lo que indique o se sugiera sobre la calidad es una evidencia funcional. Un error en el informe del laboratorio es un indicio funcional negativo, y la investigación de una respuesta alérgica del paciente a un fármaco es una evidencia funcional positiva. Las evidencias mecánicas  provienen de las conductas y aspectos del médico¾elección de las palabras, tono de la voz, nivel de entusiasmo, lenguaje corporal, eficiencia y vestimenta apropiada. Un médico que se sienta mientras conversa con el paciente muestra un indicio humano diferente al que permanece de pie próximo a la puerta.
Estas 3 categorías de indicios o evidencias representan papeles específicos en la prestación del servicio. Las evidencias interactúan, y las percepciones de un tipo de evidencia pueden influir en las percepciones de las otras. Las evidencias funcionales representan el "qué" de la experiencia, enviando mensajes sobre la capacidad y la competencia del servicio. Las evidencias mecánica y humana son el "cómo" de la experiencia, y revelan mucho acerca de la dedicación de la organización y de cada médico para brindar un servicio genuino. La investigación fuera del campo médico muestra que las evidencias mecánica y humana influyen principalmente en las percepciones emocionales del usuario o las percepciones afectivas sobre el conocimiento del servicio. La presente investigación, limitada a las percepciones que tienen los pacientes de sus médicos, revela la gran influencia que tienen las evidencias humanas sobre la memoria de los pacientes, acerca de las mejores y peores experiencias con los médicos.
Aunque la capacidad técnica de un médico es vital, también es importante para los médicos aprender y demostrar habilidades. La mayoría de las organizaciones prestadoras invierten en el desarrollo de habilidades interpersonales para sus empleados, quienes deben interactuar con los usuarios. Es difícil imaginar un servicio en el cual esas habilidades sean más importantes que el servicio médico. Los proveedores de servicios no médicos raramente realizan el tipo de intervenciones de servicio extremas como lo hacen muchos médicos habitualmente, por ejemplo, atendiendo a un paciente con una enfermedad aguda y al mismo tiempo comunicándose con los familiares ansiosos, informando a un paciente sobre el diagnóstico de una enfermedad terminal, hallando la mejor manera de aconsejar a un paciente sensible que debe adelgazar o comunicándole que es necesario que deje de conducir vehículos.
La preocupación por mejorar las relaciones interpersonales en la prestación de servicios médicos ha alcanzado también a las escuelas de medicina, con proyección a las sociedades médicas y los docentes. Los estudiantes, los residentes y los médicos deben tratar de saber cómo son percibidos por los pacientes y buscar en la literatura cuáles son los deseos de los pacientes respecto de sus médicos, para luego perfeccionar sus habilidades para conseguirlo. Mejorar la comunicación no verbal, escuchar atentamente y compartir la información con el paciente mejoraría la relación médico-paciente. Los médicos necesitan tener conciencia de cómo atienden a sus pacientes, y esto también representa una oportunidad educativa. El trato con el cliente es un tema cada vez más estudiado en las escuelas de negocios y también podría serlo para los médicos y los estudiantes de medicina.

Sunday, May 21, 2017

Las mujeres de mi vida

Me he dado cuenta que todos escriben lo que su madre, abuela, esposa, hace o hizo y lo maravillosa que es o fue por todo eso.  Yo voy hacer hoy todo lo contrario, yo pondré, más bien, lo que nunca ha hecho o hizo, o hicieron  y lo mucho que me enseñó con eso, que ahora que no tengo ni a mi madre, ni a mi abuela, ni a mi nana, ahora que ya soy una mujer mayor, puedo valorar como los grandes regalos, tesoros, bendiciones de mi vida...

Aqui les doy la lista de los nunca...  "lo que nunca vi que ellas hicieran"

Mi abuela: Decir algo negativo.  Sus palabras fueron siempre llenas de amor y positivismo.
Mi madre: Decir sin miedo siempre lo que pensaba, sin temor a que la juzgaran. Era franca y directa.
Mi nana (mi mama Julia): Decir "estoy aburrida". Ella siempre activa como una hormiga incansable, limpiando, cocinando, cuidando a los bebitos, contando cuentos.  Las tres mujeres amadas de mi vida, mi abuela paterna, una mujer fuera de serie, mi madre, mujer de una belleza angelical, una extranjera adaptable, mi negrita amorosa, la mujer orquesta, siempre presente en todos los momentos de mi vida.

Las tres eran artistas, mujeres estupendas, cada una con estilo propio, geniales, diferentes, con su sello, con su enorme creatividad, de baja estatura, pero de gigantescas cualidades. 
Mi abuela nunca tuvo que pagar un arquitecto, ella hizo los planos de su casa. Y pintaba de maravilla.
Mi madre: Era mejor que cualquier carpintero a la hora de ensamblar un mueble, o tapizarlo.
Mi mama Julia: Arreglaba todo como una maga con su varita y siempre con una sonrisa estampada en su rostro de bondad infinita.

Las tres nunca salieron a la calle desarregladas.  Eran ordenadas, limpias, elegantes, bien combinadas, sin llegar a excesos, siempre sobrias y naturales. Impecables, bellas, con estilo propio.  Inolvidables.
Nunca descuidaron sus figuras. Nunca dejaron de caminar.  Nunca dejaron la cocina sucia o la ropa sin planchar.  Para mi eran y fueron "casi" perfectas.  Mis maestras con su ejemplo de vidas.
Nunca las vi vestirse mal (la que nace con clase aunque sea pobre siempre sabe lucir bonita) 
Nunca despeinadas. Nunca agotadas. Nunca vencidas. 
Nunca desanimadas, ni en los peores momentos, ni en los duelos, que fueron muchos.
Nunca tuvieron nada malo que decir.

Nunca dejaron de leer, de aprender, de crecer.  Las tres eran lectoras de los diarios y de los libros de buenos escritores. Iban al teatro, al cine, a la Iglesia los domingos, al parque, a la playa, a los hospitales, a los asilos de ancianos, a los campos santos, hicieron muchos viajes, curaron muchas heridas, conversadoras entretenidas y cultas.

Nunca dejaron de tener FE, de orar, de agradecer, de creer en los Milagros de nuestro Padre Celestial.  Las tres eran devotas a su Madre Celestial, y rezaban el Rosario, siempre pidiendo por todos los pobres del mundo, por los enfermos, por las necesidades de todos los seres humanos.  
Las tres supieron extender sus manos y ayudar a los necesitados en las adversidades.

Las tres fueron excelentes reposteras, nunca dejaron de preparar los mejores postres, el arroz con leche, la mazamorra morada, los huevos a la nieve, los pasteles de manzanas, la avena matutina, los encanelados y alfajores.  Y los mejores tallarines, campeonas en la cocina, campeonas en los jardines, campeonas en los quehaces de sus casas.

Mi mamita, mi abuelita, mi mama Julia, nunca dejaron de darme apoyo y su completa confianza de que todo lo que quisiera en la vida era posible."Querer es poder" mientras siguieras por los caminos de Dios, de su Hijo amado, con fe, con amor y justicia. Me hicieron amar a las personas, a los animales, la naturaleza, las flores, los estudios, los libros, el colegio, el arte, el cine, el piano, las pinturas, decorar, cocinar, jugar, bailar, cantar, trabajar, todo siempre con entusiasmo, amor y aprecio. 

Nunca dejaron de ser agradecidas.
Nunca dejaron de llamar a toda su gente amada.
Nunca se dieron por vencidas.
Nunca dejaron de ser bendecidas en abundancia, como todas las personas generosas. 
Nunca descuidaron sus casas, sus cuerpos, sus almas, sus vidas, sus familias, sus plantas, sus trabajos.
Nunca le tuvieron apego a las cosas del mundo.
Nunca se fueron de mi vida, ellas viven conmigo, dentro de mi alma, las visito muchas veces, cuando cierro mis ojos. Sientos sus voces amadas, sus risas divertidas, sus abrazos de consuelo.  Vivo del recuerdo de los grandes ejemplos de sus vidas.  

Mis mujeres amadas, las mujeres de mi vida.    Mis tres madres.  Mis amores vestidas de blanco, de luz, de la dulzura del amor maternal, del mejor de los amores.
 

Tuesday, May 16, 2017

Inviernos de mi vida


Gracias por otra mañana, por otro amanecer Padre Celestial.  Estoy despierta, respiro, estiro mis brazos.  Sigo viva, con dolor en el cuerpo, pero no me voy a quejar. Soy una luchadora, una sobreviviente, como tú, como todos. Al poner el primer pie cuidadosamente en el piso, me cuesta trabajo caminar, lo hago lentamente.  Miro por la ventana y llueve, digo en voz alta, “…bienvenido seas invierno mojado” y mientras las gotas de lluvia juegan con las hojas y las plantas chocando con las ventanas, recuerdo una tarde de mi pasado cuando la llovizna de Lima mojaba paulatinamente los blancos cabellos de la cabeza de mi abuela, era un domingo saliendo de misa, me remonto a los caminos de los sesenta, siento las manos de mi anciana amada acariciando mi rostro, al mismo tiempo siento ese frío que te invita a tomar chocolate caliente, ha llegado el invierno y la gente usa sus abrigos y chalinas, es la estación del buen vestir, de las mantas de alpaca, de las chimeneas encendidas, los gorros de lana, las botas altas, cuando todos lucen elegantes, siento el aroma del café pasado, colocado en el pomo de cristal, y las copas esperan el brindis con guinda, y el delicioso vino dulce de la casa de mis abuelos. Otro maravilloso domingo de invierno.

Es Junio de 1965, mi abuelo Fernando se va apagando, poco a poco, ya casi no habla, sigue hospitalizado, mi hermanita es su enfermera, no deja que nadie le coloque las sondas, solo su nietecita amorosa, que siempre acaricia su cabecita calva, en unas horas nos deja para mudarse al Cielo.  Así amanecerá Lima, mojada y triste por la partida de un hombre muy especial, padre de muchos hijos, trabajador hasta el final de su existencia, dejando los frutos de una vida de labor y progreso, de una vida bendecida. Serán unos momentos de tristeza infinita que me van a visitar muchas veces en el trayecto de mi vida.  

El invierno de mi vida.  El invierno de Lima. Cuando las estrellas de la costa peruana se esconden, y en vez de ver el sol, nos despierta la neblina densa y gris, la humedad intensa de nuestro frío que se cala en nuestros huesos y que oye nuestras quejas  Nuestros cuerpos escondidos debajo de toda la ropa y los ponchos, ya no lucirán los bronceados del verano, ni las pecas y lunares.  Caminaremos apuradamente, apresurados,  al compás del viento, y nuestra prisa despertará muchas sonrisas y burlas. 


Muchos inviernos han pasado, muchos.  Recuerdos grandes, otros pequeños, los abrazos que nos dimos, las risas compartidas, las discusiones, los pocos malos ratos, los muchos buenos... recuerdos que con el tiempo nos llegan distorcionados, editados por las conveniencias de la memoria, es importante recordar y contar nuestra historia, dibujarla de bellos colores, de aromas, de sabores felices, de momentos de gloria.  Siento el frío calando mi alma. Somos alumnos de Primaria, hacemos la tarea diaria, nuestra meta es sacarnos buenas notas, un veinte sobre veinte, para alegrarles la vida a nuestros santos abuelos.  Nos dan generosas propinas. Tenemos puestos los guantes de lana tejidos por mi madre, ellos calentarán nuestros dedos, y recuerdo la canción favorita del abuelo... 


Es invierno en Madrid, 1970, guapos adolescentes nos miran con ojos de pecado, mi hermana y yo hemos viajado a Europa en Iberia. El viento helado acaricia la juventud de nuestros rostros sorprendidos por el Viejo mundo.  Invierno en Paris, en Londres, en Madrid, en Roma, nuestros zapatos mojados nos hacen resbalar, la gente es diferente, museos con cuadros de pintores famosos, parques floridos, Iglesias centenarias, otras milenarias, palacios de gran lujo, teatros,  permitirán hacer muchos negocios con los turistas que usas diccionarios para poderse comunicar.  Los almacenes famosos se llenarán de clientes extranjeros buscando el abrigo, y los amantes del vino consumirán las deliciosas botellas de uvas fermentadas, dos universitarios que viven en Paris tratan de convencernos para tomar con ellos, les decimos que ya volvemos, (nos sentimos asustadas)  y nos fugamos corriendo para tomar el Metro.  Nuestras narices rojas, la piel erizada, la mezcla del miedo y la aventura de perdernos en una noche helada en la ciudad de luces, mientras las bocinas de los autos y los gritos insultantes de un impaciente chofer nos paralizan las piernas, en la mitad de la calle mi hermanita llora asustada y me dice "quiero regresar a casa" mientras la miro con mis ojos de fiera y le digo que se deje de ser tan majadera, que somos grandes, que no le tenemos miedo a nada ni nadie, que Dios nos cuida.   Nuestra adolescencia despierta del letargo de la estación de la primera infancia, el viaje nos hace crecer, nos hace entender, nos hace aprender a protegernos de la gente, de la vida, de las circunstancias.   Invierno para abrigarse el alma, para cuidar el cuerpo. 

Invierno en California. Clima seco, calles mojadas, jardines bellos, de avenidas ocupadas, rompecabezas urbanos, naturaleza, mar,  una costa muy verde, deliciosas cosechas.  Mi hermana se fue de Lima para California en los setenta..., le encanta su vida, cerca del mar, con estaciones marcadas.   Invierno en Miami, inexistente, posiblemente dura una semana, vivo en verano, la verdad el calor no es de mi agrado y me hace mucha falta el Invierno... el abrigo negro que usaba en mis viajes a Londres, Chicago, Buenos Aires y Lima sigue colgado esperando sus visitas a otras ciudades.   Hemos llegado hasta hoy.  Mi hermanita vive en un lugar muy bonito de la extensa California, mi otro hermano cerca de la Casa Blanca, los otros dos en el Norte de la Florida, a unas horas de viaje, de los seis hay uno que se regresa a Lima para casarse y se queda. 


Hoy tengo ganas de envolver mi cuello en una de mis tantas chalinas de lana, ponerme los guantes negros de cuero negro, y sacar de su caja mis botas altas (que posiblemente me ajusten, o no me queden). Quiero sentir el frío de mi amada Lima.  Voy a perder la voz apenas llegue, como siempre, la humedad me va a afectar y no voy a poder cantar, pero no me importa.  Quiero ir a Lima en invierno. Lo decreto convencida de que para Dios no hay nada imposible.  Tengo que sacar fuerzas, tengo que fortalecer mi cuerpo y reactivar los pensamientos productivos y positivos.  Imaginar mi llegada a Lima en Invierno, se lo digo a mi mejor amiga "Allí estaremos tú y yo" de nuevo, camino a Miraflores,  por la Avenida de la Marina, bajando por la Javier Prado pasando por San Isidro hasta llegar a la calle de la Iglesia Santa Maria, buscando el Farito, me vienes a recoger en tu carrito Koreano muy temprano y del Aeropuerto nos vamos a la San Antonio a tomar desayuno.  No te tengo que decir que me gusta, me conoces de mil maravillas. La jarra de chicha morada me espera, las calas blancas, los alfajores de miel, las empanadas, las chirimoyas. Al finalizar el desayuno nos vamos al departamento y me ayudas a desempacar las maletas... antes de las doce nos vamos para Wong y llenamos dos carritos de todos nuestros antojos.  Los ojos me brillan, las calles me reconocen, y aunque es invierno, el sol no se esconde y ha salido travieso a saludarme. 
 
Que bonita es la espera, el entusiasmo, las ganas de vivir, de sentir que pronto estaremos juntas, juntos de nuevo, mi padre, mi hermano, mis hermanas, mis amigas, mis primas, todas las amigas que no conozco en persona pero que son parte de mi vida,  compartiendo otro invierno, jugando con el viento, calentando agua en la tetera para tomar el cafecito oyendo sus dulces voces, sus risas alegres, sus historias. Por eso te pido amiga, amigos queridos,  que pidan mucho por mi salud y alivio, para que no se pase otro invierno sin poder viajar de nuevo, tengo tantos abrazos guardados, tengo tantas charlas y conversaciones escondidas,  mis manos ansiosas por preparar una deliciosa "causa rellena de paltas y verduras", un ajicito de gallina, una sopa de res, para llegar hasta Tiwinza donde me esperan unas familias de personas muy pobres de bolsillo pero millonarias en amor.  


Sunday, May 14, 2017

Ser madre (de Isabel Allende)

SER MADRE
(Isabel Allende)
Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. La naturaleza la ha dotado a mansalva, del instinto maternal, para preservar la especie. Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla lejos. Pero gracias al instinto maternal, la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos, veintiún años.
...
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales, que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.
Ser madre es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantinela de "que se laven los dientes, que se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen y tomen leche".
Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, las novias y los novios, sin ofenderse cuando la manden a callar y le tiren la puerta por la nariz.
Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta, y cuando llega, hacerse la dormida, para no fastidiar.
Es temblar cuando el niño aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.
Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo.
Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo.
Ser madre es entregar su amor y su tiempo, sin esperar que se lo agradezcan. Es mover la cabeza comprensivamente y decir que "son cosas de la edad", cuando la manden al carrizo.
Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año: El Día de la Madre.
El peor defecto que tienen las madres es que siempre se mueren antes de que uno alcance a retribuirlas. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.
Por suerte, hay una sola: Nadie soportaría dos veces el dolor de perderla.


Thursday, May 11, 2017

Cuida a las personas que amas...

Cuenta la leyenda que había una joven muy bendecida que tenía todo en su vida: un esposo trabajador y amoroso, hijos inteligentes, saludables y bien parecidos, un empleo bien remunerado, una hermosa y numerosa familia, con los mejores abuelos, hermanos, primos y familares, siempre celebrando la vida. Pero ella no se daba cuenta de toda su riqueza, de todas sus bendiciones, y se pasaba la vida trabajando y trabajando y descuidando los "verdaderos momentos valiosos" de su juventud y de los frutos de su matrimonio. Su tiempo se consumía en la oficina, muchas horas, tiempo irrecuperable, y sin querer, sin pensar, abandonaba a sus hijos, descuidaba a su esposo, si surgía algún problema, lo dejaba de lado. Y así, las personas importantes de su vida fueron siempre dejadas para después... y
un día, su abuela una mujer muy sabia le hizo un regalo: una flor muy cara y rarísima, de la cual habían apenas dos ejemplares en el planeta, Y le dijo con mucha ternura en sus palabras:
- “Hija, cuida esta flor, ella te ayudará mucho mas de lo que tu te imaginas! Únicamente necesitas regarla y podarla de vez en cuando, ocasionalmente conversar un poco con ella, y ella te dará a cambio ese perfume de aroma delicioso y las más lindas y frondosas flores.”
La siempre ocupada y trabajadora joven la recibió emocionada, pues la flor era de una belleza sin igual. Más el tiempo fue pasando, los problemas surgían, el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor debidamente. Ella llegaba tarde a casa, miraba la flor que no mostraba ningún signo de debilidad o muerte, siempre fresca, siempre perfumada. Entonces ella pasaba cerca de ella sin prestarle atención.
Un día, al poco tiempo, la flor murió. Ella llegó a casa y la flor estaba muerta, sus raíces estaban resecas, sus flores caídas y sus hojas marchitas. Ella se echó a llorar y le contó a su abuela lo que había sucedido. Rota, deprimida, desesperada fue a buscar a su abuela...
- “Me imagine que eso ocurriría, le dijo su triste abuela, pero ya no puedo darte otra flor, porque no existe otra igual a ella. Ella era única, así como tus hijos, tu esposo, tus padres, tus hermanos, , tus amigos y toda tu familia. Todos ellos son bendiciones que recibiste, pero debes aprender a cuidarlos, y dar la atención debida a ellos, pues así como la flor, los sentimientos también mueren. Tú te acostumbraste a ver la flor viva, siempre florida, siempre perfumada, y te olvidaste de cuidarla. ¡Cuida a las personas que amas!”

Wednesday, May 10, 2017

Las madres

Hoy hablaba con una de mis amigas que no son madres y que sienten el hueco enorme en el alma. Las que no supieron de llevar un hijo por nueve meses y de todo lo que sucede en la vida de las madres. Mi amiga cubana fuma como una chimenea, es nerviosa, temerosa, sigue pensando que va a encontrar a su principe azul, se ve vestida de novia entrando a una Iglesia llena de gente, pero la vida se le fue de las manos y ella no acepta el paso del tiempo.  No consigue pretendientes y cuando lo hace es por otros motivos que no tienen nada que ver con el amor. Tiene cuatro perros que viven con ella, mascotas amorosas que son su vida, sus cuatros hijitos de cuatro patitas que le dan mucho amor.   Le falta un mes y tiene que retirarse y se siente impotente porque su sueldo de jubilada no le va a alcanzar, la aconsejo, le doy varias soluciones, que alquile su casa, que se mude con su madre, que rente dos dormitorios, que comparta la renta con otra mujer soltera o viuda, pero no quiere.

Tengo otra amiga que es una mujer maravillosa, la admiro desde siempre, para ella el domingo de las Madres es una fecha que quisiera no existiera.  Ella tuvo cuatro hijos.  Dos que partieron antes de tiempo, y la dejaron rota, los otros dos viven lejos hace mucho tiempo y nunca se acuerdan de ella.  Ella sufre en silencio, llora todas las noches de su vida, me consta, fui su vecina por mucho tiempo, recuerdo sus sacrificios, todo lo que tuvo que soportar porque sus cuatro hijos varones le dieron muchos malos momentos.   No todas las madres tienen hijos agradecidos. Es una mujer muy sufrida y nadie la consuela porque nadie sabe su historia. 

Y entonces tenemos a las otras, a las que son las madres sacrificadas, las que lo dan todo por los hijos, las que son gallinas, que se pasan la vida cuidando a sus pollitos, sin que importe el tiempo o la escala social, madres abnegadas, madres que se quitan el pan de la boca, que se acuestan cansadas y que no se quejan.  Millones de madres maravillosas y abnegadas.

Y las otras, las que son dictadoras, generales, las que se hacen las duras porque no quieren el amor de sus hijos si no que sean hombres y mujeres de bien en la vida.  No todas las mamás son abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden, hay muchas que "pretenden" ser fuertes y esconden su gran sensibilidad...  Ellas mojan sus almohadas cuando nadie las ve.  Rezan todas las noches, y le piden a Dios que a sus hijos nunca les pase nada. Son las bravas.

Muchas esperamos que nuestros hijitos duerman profundamente y entonces los vamos arropar, a cubrir con la frazada, y en ese momento nos invide el complejo de culpa porque fuimos muy exigentes y dimos palizas y gritos, por la mañana,  porque perdimos la paciencia ante la pereza y caprichos, desobediencia y faltas de respeto. No quieren ir al colegio, no quieren ir a la Iglesia, no quieren estudiar, toman cerveza, fuman a escondidas, y empiezan desde muy temprano con las tentaciones del mundo.  Las malas notas, las veces que te roban el dinero de la cartera, que falsifican tu firma, que cambiaron el licor de la botella de Pisco por agua. Entonces acariciamos sus manitas, sus rostros bellos, porque para una madre no hay hijo feo, ni malo, ni poco inteligente, ni drogadicto, ni delincuente.

Que terrible es tener hijos que se creen karatecas o boxeadores y que les gusta el pleito. Cuantas veces les dije que no vinieran del colegio con los ojos morados y sangre en la ropa. Que se controlen cuando sean insultados, que traten de mantener la calma y alimenten la paciencia y la tolerancia.   Que no les afecte que le digan "tu madre es una gorda",  que se acomplejen porque no tienen "cosas de marca" que se burlen de ellos porque son "diferentes",  insultos como "cholo" "enano' "gordo" "feo" o "tantas otros adjetivos dolorosos, y nosotras les decimos "no hagas caso" cuando en realidad quisiéramos ahorcar al desgraciado adolescente que asusta y tortura a nuestro hijo, a nuestra bella princesita que es inteligente pero gordita, que no es tan bonita, o tan atractivo.  Y también pensamos que la profesora del colegio es injusta con sus calificaciones.

Las madres vivimos pendientes de nuestros hijos, con el temor de que les de esa terrible gripe, que no se accidenten y se rompan un hueso, que no se junten con los chicos malos, miedos terribles, desde que los tenemos en el vientre, pedimos que salgan sanitos, que nazcan con todos sus diez deditos de las manos y los pies completos,  que puedan ver y oler, que sean saludables, y que duro es para una madre tener un hijo de los que califican como "especiales" tener un hijo autista, o con sindrome de Down, tener un hijo con distrofia muscular o que antes de llegar a la primera infancia se le descubra un tumor canceroso,  y sin embargo conozco a varias madres que no se amilanan ante la terrible prueba y luchan y lo dan todo por sus hijos y por otros que no son sus hijos.

Porque que nos quede claro a todas y todos, que ser mamá no solo tiene que ver con las barrigas grandes de los largos embarazos, los terribles dolores de parto, los pañales y las malas noches, las ojeras, el cansancio, la dentadura incompleta por falta de calcio, y todas las preocupaciones y huellas que conlleva.  Los biberones, la papilla, los llantos que aprendemos a distinguir porque las madres siempre sabemos cuando lloran por hambre, por dolor, o porque quieren estar limpitos. Ser madre es amar de verdad, sin condiciones, amar a tu hijo más que a ti misma, la maternidad nos vuelve sabias, nos vuelve tiernas, nos vuelve leonas, gallinas protectoras, vigilantes de la noche, cocineras milagrosas con nuestras sopas de pollo, tallarines y pasteles, con las comidas favoritos de nuestros consentidos.  Administradoras que con poco resolvemos la comida para toda la familia y que nuesros hijos nunca se vayan a dormir sin comer.   

Y que orgullosas nos sentimos cuando terminan el colegio y se van a la Universidad y se vuelven profesionales de primera, cuando se casan y nos hacen abuelas, y nos llaman para contarnos sus problemas y nos dicen que somos sus mejores amigas. 

Mis hijos ya son hombres cuarentones y sin embargo yo los sigo viendo de la misma edad de mis nietos.  Confundo sus nombres.  A mi nieto mayor lo llamo como su padre... son tan parecidos...
Mientras arreglo unos papeles me encuentro con unas tarjetas de hace mucho tiempo, las he ido guardando entre mis tesoros, tarjetas de mis hijos, de mis nietos, de mi madre, todas significan mucho para mi.  Todas para el Dia de las Madres...

He cumplido con mucho de mis sueños y proyectos de vida, he sido madre, abuela, he escrito un libro, he plantado un pino, he viajado a lugares lejanos, he abrazado a muchas madres pobres, tuve a mi madre conmigo hasta mis 56 diciembres, no les puedo mentir, mi vida no es igual desde que se mudo mi madre al cielo, quisiera tenerlos a todos juntos. No es igual mi vida sin mi Madre... 

Les pido que no se olviden de sus madres, no importa la edad que tengan, conozco muchas que no van a recibir flores ni abrazos, ni tarjetas, ni visitas, madres olvidadas por sus hijos...  y les pido que saluden a las "otras" madres, las que sin haber cargado en su vientre a sus hijos son madres de sus sobrinos, de sus alumnos, de sus pacientes, de huerfanitos. Les pido que saluden a las suegras, a sus hermanas, a las amigas, a las abuelas... que no se olviden de llevarles amor a todas las madres del mundo.... 



Soy Mary E. Fernandez-Vasquez y escribo para aliviar el hambre... 

Tuesday, May 9, 2017

Poema a mi madre ausente


Otra primavera con días soleados
que saben a mamá,... a tu presencia,
las mariposas, las hojas verdes, el sol caliente,

la brisa del dulce viento
danzan en mayo, para celebrar, 
ciudad sin frío,  ciudad calurosa,

ciudad sin calma, ciudad ruidosa,
te veo llegar madre,
te veo llegar al amanecer,
es muy temprano, es domingo, 
siempre con las manos llenas,
manejas largas distancias para vernos,
te espero con ansias,
te siento llegar,
el sonido de como abres la puerta, 

que se ha quedado abierta, en espera,
entras primero a la cocina,
te pones a preparar el desayuno,
todos duermen en casa,
es muy temprano,
el gallo sigue durmiendo,
el aroma de tus tostadas nos despierta,
tus huevos revueltos,
huele a canela, a miel, a mantequilla,
el delicioso sabor de tu leche con avena colada,
el dulce momento de poderte abrazar
y en ese abrazo llenarme de tu voz,

de tu piano, de tu canto, de tus ojos,
de ese canto, que de niña me hizo arrullar

El humo de tus cigarros...
De tu acento americano
Mamá, madrecita querida,
que falta me haces desde que partiste,
ahora te entiendo tanto
porque Dios quiso que yo también supiera
comprendiera, entendiera,

lo que es de verdad amar,
con el amor santo, con el amor puro,

con el amor sacrificado,
con el amor paciente,
con el amor incondicional,
que hace desprenderse del pan de la boca,
para complacer al hijo, a tus seis hijos

que no supimos comprenderte,
acaso valorarte. 

Cae el verano,
viene el otoño,
y siguen muchos inviernos,
quizás pueda resignarme,
aunque no lo creo,
Dios permitirá...
que pueda aprender a vivir sin tu presencia, 
que pueda recuperar las fuerzas y las sonrisas,
que pueda seguir caminando
respirando,
luchando,
sobreviviendo,
que el homenaje no sea un día,
que no sea un momento,
que no sea un pensamiento,
que nunca nos visite el olvido,
ahora que no te tengo, madre,
dime que hago, dime... madre

Te pongo flores frescas,
adorno la casa con globos,
me visto de muchos colores,
le doy gracias a Dios por que fuiste mi madre...
TE AMO MAMÁ.

Friday, May 5, 2017

Mis amigos ateos

Ayer en la tarde, con la ayuda de mi esposo estabamos lavando la ropa de cama, las colchas y frazadas.  Hace tiempo que voy al mismo local, soy amiga de los empleados y conozco al administrador, un hombre bien parecido, que habla varios idiomas y que profesa otra fe, (es judio) y siempre, hasta ayer yo pensaba que era creyente, hoy por poco me ataca y me insulta porque le hable de Dios... Me dijo: yo no creo, y punto.  No me toques el tema, y se fue echando fuego por la boca, con los ojos furiosos, harto, amargado.  Por primera vez lo vi feo, (es un hombre como dije muy bien parecido, de aspecto cuidado y refinado, hace deportes, luce sencillo pero siempre impecable, no parece ser rico, pero lo es.  Es muy trabajador, vive en una gran casa, ama fielmente a su esposa que no es tan bonita ni tan atractiva, y es bisabuelo a los 65, y yo hasta ayer pensaba que era un hombre realizado, un triunfador, feliz, y sobre todo que era un hombre de fe, porque en todo el tiempo que he sido clienta de su negocio siempre vi un hombre de vida ejemplar, luchador, sonriente, excelente jefe de sus empleados, y de repente me entero que no cree en nada ni en nadie.Y que posiblemente mi persona, mi presencia, mi fe, no sea de su agrado.  Entonces, me siento muy triste, y no puedo dejar de sentir una inmensa pena en mi alma y recuerdo que hace un tiempo, en uno de sus viajes a Palestina a ver a sus padres, conoci a una de sus nietecitas, una que es enanita, que es la hija de su nieta preferida, me hizo posiblemente pensar que ese era el motivo de su ateismo... posiblemente no aceptaba, no entendia el porque su nietecita era una "enana" ya que en su familia de gente luchadora y saludable, de personas que nunca habia tenido familiares con alguna "diferencia" en el aspect fisico.   

Hace una semana hubo un fuerte debate sobre religión y moral en mi grupo. Todo empezó con una entrevista a un  ministro,  no voy a mencionar los nombres, a propósito de la publicación de su último libro, en donde habla, entre muchas otras cosas, de su ateísmo. Entonces otro profesional  lo acusó de ser un “ateo confeso” (como si el ateísmo fuera un delito) y de atentar contra la familia, la niñez y la moral (como si el escepticismo diera para tanto). Los dos son personas inteligentes, seres pensantes, cultos, famosos.

Hubo como siempre dos posiciones en el debate: la de los simpatizantes de los creyentes que ven en la falta de fe una fuente inevitable de inmoralidad, y la de sus detractores, los ateos, para los cuales no existe ninguna asociación entre falta de fe y maldad.

Yo he aprendido a no juzgar ni condenar a las personas por sus creencias, no estoy de acuerdo con las personas que viven en el pecado constante y que son inmorales, y mucho menos con la manera amañada (intelectualmente deshonesta) como se asocia el ateísmo con la degradación de la familia y de los niños. Pero tampoco me convencen sus contradictores cuando dicen que la fe y la moral son cosas independientes y punto. Es verdad que hay gente buena y gente mala en las religiones y por fuera de ellas. Pero la moralidad, la bondad, la maldad, la fe, la ignorancia, la pobreza, no está repartida de la misma manera por todas partes. Lo peor es la indiferencia, el silencio de los buenos, los que se hacen de la vista gorda, los que se hacen los locos...

Muchas veces cuando me pongo a investigar me encuentro con muchas sorpresas. En una investigación publicada en Current Biology (2015), Jean Decety mostró, a partir de una muestra de casi 1,200 niños de distintas nacionalidades, que los hijos de padres ateos eran más altruistas y más compasivos que los niños, hijos e hijas de familias religiosas. Decety mide el altruismo a partir del “experimento del dictador”, que consiste en repartir algo entre los niños (en este caso calcomanías) y luego solicitarles que regalen parte de lo que recibieron para un fondo común. De otra parte, la compasión se mide a partir de las reacciones que los niños tienen frente a imágenes y ejemplos en las que ocurre un atropello menor, como un empujón o un insulto. En ambos casos los niños ateos son mucho más altruistas, más tolerantes y más compasivos que los niños religiosos. ¿Por qué ocurre esto? Por un sesgo psicológico que Decety denomina “licencia moral” y que consiste en que quienes cumplen con ciertas obligaciones religiosas, como rezar o ir a misa, relajan su comportamiento moral con la convicción de que en su contabilidad del bien ya tienen un saldo a favor que les permite darse ciertas licencias.  (Los que me conocen saben que soy creyente 100% pero no me deja de impresionar y alarmar cuando veo que para ser Bueno o Malo, no pueden haber "etiquetas" ni partidos, ni religiones).  Por eso crimen y castigo sigue siendo uno de mis libros favoritos...

Porsupuesto sabemos que no todos los creyentes se rigen por los mismos estándares morales (Fulanito de tal y Menganito, un Ministro y un Sacerdote, son ambos católicos, pero, creo yo, obedecen a criterios morales muy distintos), tal vez lo que hay que hacer es investigar qué culturas religiosas (y no religiosas) están más asociadas con la pérdida de nuestros valores morales, es decir, con la violencia, la corrupción, la intolerancia, la falta de respeto, de compasión, de verdadera fe, y los valores equivocados, etc. etc... Tal vez así, con investigación y con datos, podamos tener una discusión más elaborada que nos dé más alumbramiento sobre lo que podemos hacer para construir una sociedad mejor en nuestra tierra, en el mundo. Hacer eso (discutir a partir de datos y estando dispuestos a adaptar nuestras creencias a la realidad), quisiera tener los conocimientos para extenderme en el tema.

Invito como siempre a que me den sus opinions y comentarios.  Y que Dios me los bendiga a todos, a los que creen y a los que no.  Todos somos sus hijos, todos.   



Wednesday, May 3, 2017








Los aromas de mi infancia

Los aromas de los recuerdos felices se quedan impregnados en los caminos de la mente...en la memoria del alma... el olor de la canela, del clavo, de las manzanas, de la ralladura de naranjas y limones... tengo cinco veranos y estoy en la cocina de la casa de mi abuela, quiero aprender a preparar una torta y fascinada, encantada, aprendo a separar las claras de los huevos, empieza la fiesta en la batidora, la mantequilla bailando con la harina, los huevos, el azucar brillante que parece millones de diamantes en polvo... la receta escrita en su bella letra que casi no puedo leer, ya tengo memorizado todos los ingredientes y el proceso, me encanta ayudar a mi abuelita y a las reposteras a preparar las tortas y los pasteles... al poco rato empieza la faena del baile de los salados, los platos de entrada y de segunda, las risas, las bromas, el barullo de las horas felices, mujeres entretenidas, amor en el aire, amor por todas partes... es un dia de fiesta y todos nos vamos a reunir a compartir la mesa, a disfrutar de la familia, de los hijos y los nietos, de los sobrinos y ahijados, de los primos hermanos... ahora tengo siete primaveras, he visto tantas veces como preparan el ceviche, las papas a la huancaina, las causas rellenas, el lomito saltado, el cau cau, el locro, el tacu tacu, los tallarines con salsa de carne, el asado, el pure de papas, los aderezos...el aji licuado, el perejil, el cilantro, los nabos, las alcachofas... es cuando me enamoro de las ollas, de los palos de madera, de las cacerolas de barro, de los ajos que cuelgan en unos ganchos largos, las cebollas moradas, los pomos grandes, transparentes de grueso vidrio, llenos de aceitunas y de encurtidos deliciosos... nunca fui a la escuela culinaria, no tuve que ir, lo aprendi todo viendo a mi abuelita en la cocina dirigiendo la orquesta de su hermosa sinfonia de asistentes, de la gran ama de casa, excelente anfitriona, y a las 2 de la tarde llegaban todos... las mesas vestidas con bordados manteles planchados a la perfeccion, los cubiertos de la bisabuela, los platos de porcelana fina, las copas de cristal regalo de una gran amiga, flores frescas en los floreros, licores preparados por una chinchana, la guinda, el pisco de la hacienda de otro familiar... las fuentes llenas de delicias para el paladar... la sopa especial que le preparan siempre al abuelo Fernando que tiene que llenar de humo el comedor y estar siempre bien caliente porque siempre le agrega un huevo que se cocina al instante en su deliciosa sopa de verduras y fideos... llegan las voces elevadas de algunos de los hermanos de mi padre, unos hablan mucho, otros escuchan atentos con una sonrisa en los labios y ojos emocionados. Uno habla de lo que pasa en el mundo... es 1961... acabo de recibir el Segundo Sacramento, ya cuando voy a misa los domingos comulgo al lado de mi abuela y la veo sonreir emocionada.. todavia siento el aroma de su arroz con leche, recuerdo el sabor de todas sus comidas, la belleza de sus manos cuidando sus violetas en flor y su jardin siempre verde y agradecido... Hace unas horas he recibido buenas noticias, Dios oye mis peticiones, Dios trabaja en sus tiempos. Siento el aroma de la fe que hoy se viste de fortaleza, entiendo que todo lo que pasa en nuestras vidas tiene que pasarnos por algo... un hombre pecador ha sido redimido, un adicto a las drogas a encontrado alivio porque un hombre que fue como el decidio un dia cambiar su destino cuando se rompio la pierna y no pudo caminar por mucho tiempo, y se puso a estudiar la Biblia, es cuando entonces uno entiende que a veces hay personas que se se mueren primero porque la Misericordia de Dios es infinita y muchos al quedar vivos pueden padecer muchos peores sufrimientos... El aroma del entendimiento, el aroma de la resignacion, el aroma de la piedad, de no juzgar ni culpar a nadie... Gracias Padre Celestial por los aromas de mi vida, gracias por hoy ...

Tuesday, May 2, 2017

Dale amor y paz a tu cuerpo Macarena

Se acuerdan del bailecito de la Macarena " dale alegria a tu cuerpo Macarena" hoy voy analizar los deseos de la carne, lo que nos pide el cuerpo que siempre quiere sentirse gratificado, las tentaciones de a cado rato, lo dificil que es controlar los deseos, nos gusta el placer, nos gusta hacer lo que nos da la gana... no nos gusta comer saludable porque no es tan delicioso, el cuerpo te pide papitas fritas, coca cola, helados, postres, alcohol, comida chatarra, Tabaco, drogas, anti-depresivos, sexo, "a las chicas buenas" nos pide ir de compras a gastar el dinero en muchas cosas que no necesitamos, posiblemente con dinero que no tenemos, usando las tarjetitas de credito que nunca se terminan de pagar, creyendo que estamos comprando en "ganga" a precio de dos por uno, la oferta del mes, si compras hoy pagas la mitad y encima te damos dos botellas de vino y un paquete de jabones... no pensamos que tenemos que pagar la renta, la electricidad, los alimentos, los seguros, que tenemos que guardar "pan para mayo" ahorrar para la vejez... para cuando lleguen los tiempos de austeridad, para cuando el cuerpo no nos permita trabajar y producir el dinero, el maldito dinero, o el bendito dinero si usamos disciplina, control sentido comun y no nos dejamos llevar por los deseos del cuerpo...

Somos rebeldes, somos irreverentes, somos irresponsables, y muchas veces, nadie nos aguanta... ni aguantamos a nadie...hay dias que no tenemos ganas de hacer nada, que nos queremos quedar en la cama hasta tarde, otros la casa esta de cabeza y la ropa de una semana encima de una silla o la cama, otros por pereza no cocinamos y entonces comemos "cualquier cosa" y nos alimentamos mal, dejamos para manana lo que podemos hacer tranquilamente hoy, pero siempre justificamos lo que hacemos (sabiendo que no es lo que debemos hacer) hay otras cosas "mas" importantes como ver la tele, tener otro par de tacones altos, o una cartera de marca que cuesta igual que la cuota del carro y que necesitamos para impresionar a las amigas y te digan "que linda tu cartera de Coach, o de MK, LV, que se yo... yo aprendi a ser feliz con mis 3 carteras... tuve muchas antes, ahora no le encuentro sentido a gastarme un dineral cuando hay otras necesidades importantes y verdadera, detesto malgastar el dinero, me gustan las cosas buenas pero antes de comprarme algo me aseguro que va a cumplir con su cometido...

Muchos vamos a perder el tiempo jugando, dandole alegria al cuerpo, siendo amargados, crueles, egoistas, vanidosos, conflictivos, chismosos, manejando como locos sin importar que podemos causar accidentes mortales, ignorando las necesidades y los valores. Otras vamos a gastar los ahorros de toda una vida en arreglarnos los pechos, ponernos botox o jalarnos las caras, llenarse de tatuajes, cambiarnos la nariz con la que nacimos porque queremos ser menos feas y bellas, y entonces nos encontramos con los comentarios "que linda era de jovencita y ahora a los 50 luce horrible con esa boca enorme y la misma cara que tienen todas las que pasan por las manos de los millonarios cirujanos plasticos que viven de la terrible vanidad...

Entonces hoy los invito a cantar diferente...vamos a cantar dale alegria a tu conciencia Macarena, dale alegria a tu paz y tranquilidad en la vida Macarena, dale amor a tu familia Macarena, cuida y respeta a tus padres Macarena...Acepta tu nariz y tu cara Macarena, acepta el paso del tiempo Macarena, ten paciencia y control con tus hijos Macarena... cuida bien a tu esposo Macarena... se feliz con lo que tienes Macarena... no pierdas tu tiempo en tonterias Macarena...(nuevamente les pido disculpas por la falta de tildes) ...

Friday, April 28, 2017

Carta de una madre a su hijo drogadicto

Carta de una madre a su hijo adicto a las drogas (escrito sin editar, perdonen la falta de acentos)

Hijo querido: Con todo el dolor que siento en el alma te escribo estas palabras, calan espinas agudas de dolor en mi pecho cansado, el sabor amargo del dolor de saberte enfermo y esclavo de las drogas, es un sabor agrio, una tristeza infinita, mi llanto llena lagos y vivo desde tu adolescencia miles de sensaciones contenidas, un desespero, una angustia constante.

Estoy muerta en vida.

Quisiera entender, poder leer en tus ojos de mirada esquiva el problema, la causa, las circunstancias que te llevaron aquella primera vez a comenzar a consumir drogas. Fue acaso curiosidad, acaso ganas de escapar de la cruda realidad que muchas veces significa afrontar las responsabilidades y compromisos de la vida?

Fue acaso un mal rato, un fracaso, malas calificaciones, el entorno equivocado, los malos amigos, el divorcio de tus padres, la novia que te dejo por otro. Fue aburrimiento, fue que no pudiste o supiste decir no. Vives escapando.


Por mi mente de madre preocupada y angustiada por sus hijitos, cruzan confundidas una infinidad de preguntas sin respuesta. Atraviesan por mi mente los complejos de culpa, no logro entender tanto dolor, que es lo que hace que te auto destruyas. .


Dime hijo que destruye tu ser, tu persona, tus deseos y ambiciones, tus metas, tus pensamientos, tu sabiduria, tu fe, tu alegria, a donde se fue aquel adolescente tan lleno de vida y entusiasmo. Nos haces falta, te queremos de regreso, es que acaso no sabes que te amamos, que eres importante para tus otros hermanos, para tus padres, para tu esposa y tus hijos, para muchas personas a las que nos afecta inmensamente ver como te vas matando con las drogas.

Quiero que sepas que te amo mi hijito lindo, que me duele verte sufrir, que me siento impotente, rota, que quiero abrazarte como cuando eras mi bebito precioso de los ojos color cielo y el cabello color miel.

Quiero decirte tantas cosas, no quiero jalarte las orejas y menos ponerte la cara larga. Quiero volver a decirte que las drogas son malas, que no son una puerta de salida, que son una trampa infernal, que fueron inventadas por los seres del mal.


Se que quieres dejarlas, se que luchas en tu interior para corregir la ruta equivocada pero encuentras muchas paredes altas que sientes que no puedes escalar.

Pero no pierdo la fe y si decides entregar tu dolor y todas tus penas a Dios se que todo puede cambiar. Hay luz al final del tunel. Hoy te escribo con mis manos mojadas por el llanto de la esperanza. Por favor vuelve a casa, la puerta de tu casa siempre sigue abierta, no importa que tengas cuarenta y tantos o acaso cincuenta y tantos veranos y el pelo cano. Regresa hijo.


Le daria gracias a Dios por devolverte a los problemas cotidianos, a la vida con sus penas y sus momentos alegres. No sabes cuanto deseo tenerte en mis brazos y llenarte el rostro de besos.


Te acuerdas del libro "El Principito" el decia que lo esencial es invisible a los ojos. Lo simple hijo mio es en definitiva lo que nos hace felices. Los momentos que no tienen precio. Las cosas simples como ver juntos un amanecer o soltar una carcajada al recordar momentos de cuando eras mi protector.

Hoy le vuelvo a rogar a Dios como todos los dias, le ruego para que su Hijo amado te cubra con su manto sagrado y te cure todas las heridas, las grietas de tu alma. Le ruego para que salgas vencedor y que tu cuerpo no necesite del veneno asesino de las drogas.

Le ruego para que sepas y puedas enmendar, corregir tu camino. Para que les digas NO a las drogas y SI a la vida.


Tu madre que te ama incondicionalmente

Orar es un privilegio, orar es hablar con Dios

Hay que vivir siempre agradecidos, alimentar la esperanza, mirar al cielo siempre con ojos de fe, aprender a pensar positivamente y hacer todo con amor, entusiasmo y alegria. Poner siempre primero a Dios, pensar antes de hablar, practicar la paciencia y la tolerancia en vez de quejarse tanto y ser tan conflictivos y exigentes. Controla tu boca, controla el chisme, la mentira, la rabia de no tener lo que quieres en la vida. Deja de pensar que si tu vecino tiene mejores autos o casas o cosas es que es uno que sabe robar, un tirano, un traficante o un inmoral que vende drogas, deja de envidiar y criticar que es tan feo. Deja de juzgar y justificar. Hay tantas personas infelices, creen que la felicidad es tener belleza, poder y dinero, muchos lujos, viven en las cosas del mundo. Apegados al materialismo, posiblemente olvidando que cuando se mueran no se llevan nada con ellos al otro mundo. Otros creen que no existe nada en el otro lado, que el cielo y el infierno son la vida terrenal. Yo estoy convencida de que si existe porque creo. Todo el bien que tenemos y hacemos viene de Dios. Hacer todo con El y por El y darle el merito y la Gloria. No soy nada sin Dios.

Hay que caminar de la mano de la fe, de la caridad, vestirnos con el manto del amor, calzarnos con las zandalias de la humildad, escudarnos con la Palabra de Dios, y no culpar a nadie de nuestros problemas o infelicidad. Somos arquitectos de nuestras vidas.

Para Dios no hay imposibles, que de tus labios broten palabras que brinden apoyo, que levanten, que alegren la vida de los que te rodean. Que tu vida sea un ejemplo con tus acciones diarias, con tus labores, tu arte, tu rutina, tus disciplinas, tus oraciones y buenos deseos para todos en el mundo.
Aprende a ponerte en los zapatos de los enfermos, de los pobres, de los desempleados, de las personas que sufren de duelo, de los desamparados, de los drogadictos, de las madres solteras, de los que matan, roban, destruyen sin sentir piedad o remordimientos porque perdieron la conciencia al ser esclavos de la carne, de los pecados de la envidia, la codicia, la vanidad, lujuria, gula, egoismo, de los que alimentan su lado malo y abandonan el bueno. Hay tantos infelices. Tantos. Y es que no conocen a Dios ni quieren conocerlo.

Hoy le agradezco a Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espiritu Santo, por mi vida, por todas mis experiencias, enfermedades, errores, porque los golpes son lecciones y existe el perdon de Dios que todo lo olvida, vive el presente, entierra el pasado y perdona, elimina esa rabia, ira, todas esas frustraciones que te mantienen deprimido, enfermo, de mal humor. La vida es y puede ser maravillosa. No embotelles tus emociones, si tienes ganas de llorar, llora. SI tienes ganas de bailar, baila, si tienes necesidad de Dios, buscalo, que no te averguence necesitar al Creador, que de tus labios salgan palabras amorosas, no improperios, ni quejas. Nos quejamos demasiado, queremos demasiado, damos poco pero esperamos que otros nos den mucho. La ley del embudo. Queremos controlar la vida de los otros. Somos dominantes, intolerantes, impacientes, nada nos llena, cuando lo tenemos todo nos falta algo... insaciables, ingratos, indiferentes, soberbios, amargados, incredulos.
Aprende a vivir sin esperar nada. Aprender a dar sin apegos, sin miedo a quedarte sin nada, Dios nunca abandona a sus hijos. Analiza si hasta hoy no haz tenido siempre techo, pan, abrigo, trabajo, etc. Aprende a amar incondicionalmente. Aprende a perdonar. Aprende a ser una persona inolvidable.

Dios no nos debe nada, nosotros le debemos todo. Recuerda que no le hacemos ningun favor si rezamos dos horas diarias y te molestas porque no se manifiesta como quisieras ni te da lo que le pides, o te molestas cuando bendice a otros y tu sigues enfermo, deprimido, pobre. Recuerda como llegaste hasta tu presente. Redime tu vida, cambia, arregla, crece, estudia, investiga, mejora, poco a poco. Todo pasa por algo. Oramos si tenemos cerebro, es un privilegio orar, es de inteligentes leer la Biblia, estudiarla, comprenderla, contiene el poder de salvar tu alma.

No esperes tanto, no pierdas la fe ni la paciencia, Dios tiene su tiempo, Dios sabe tus necesidades, recuerda que te conoce desde antes de crearte. Orar no es obligatorio, ni un deber, orar es un privilegio porque orar es hablar con Dios.

No seas esclavo de tu cuerpo, de la carne, no te frustres porque no puedes hacer solo lo que Dios puede hacer. Agradece, pide con fe y humildad, pide fortaleza, tolerancia, paciencia. Alimenta tu alma y tu mente con los frutos del espiritu.

Monday, April 17, 2017

Decepcionada

Irradia calor antes de explotar, y en un misero segundo todo vuelve a ser rojo como la puesta de sol de verano.
Como esos destellos parpadeantes, que te ciegan por su ternura al explotar en tus mejillas. Esas gotas cristalinas de su amor, que amenizan el dolor y dejan caer lo que todavía estaba bajo llave. Sabes que quiero, las sonrisas de mis nietos. Los abrazos de mis hijos. Saber que todos mis hermanos duermen tranquilos.
Regresan los malos recuerdos. Las palabras, las opiniones, los consejos, los temperamentos, las creencias, las religiones, las confusiones, los pleitos, lo que sienten y creen las nuevas generaciones. Somos tan distintos. Que brotan e inundan, que desbordan y resbalan arrastrando esas palabras mal dichas, mal entendidas, mal digeridas, mal comidas, mal interpretadas. Llegan las separaciones. Los hijos se van, adoptan nuevas familias, las nueras no aceptan a la suegra, no se llevan bien con ella.
Y es que no me sentó bien la cena tan condimentada, tan solapada con la merienda y tan cerca del desayuno del día posterior. Que estoy empachada de los lamentos fingidos, de los que no son internos. De esos que se esconden tras una sonrisa mal dibujada, y a penas perfilada (sin chapas rosadas, ni lápiz de labios). Me vuelven a dejar plantada. Con los crespos hechos, Con la comida servida en la mesa. Con globos de bienvenida, con flores frescas. Y la espera se hace larga, se hace eterna. Y mi llanto seco, mis velas encendidas de aromas decepcionados.
Que el tiempo tuvo un principio y tendrá un fin. Que todo pasa. Hablo conmiga misma, sentada en una silla vieja. La voz del silencio me contesta. Tendrá un principio y tuvo un fin, depende de por donde empecemos, si por el final o por el inicio.
Que no sirve de nada salir sin estar preparada, y menos aún sin abrigo ante una tormenta de lluvia de verano. Pero han pasado muchos veranos, demasiados, y me voy poniendo vieja.
Porque el calor se ha ido aunque ya ha explotado. Aunque todo sigue rojo, y está quemado. Aunque ya esta dicho y está grabado en las paredes, en las puertas, en las ventanas, en mis ojos, en mi vientre, en mi espalda, en mi mirada.
El calor se ha ido, y te ha quitado solamente la mitad del frío que te daba abrigo. Ese mismo, que anteriormente como hemos dicho, necesitas para enfrentarte a ti mismo. Ya no eres tan valiente. Ya no eres tan fuerte. Tu maternidad sigue rota, sigue herida, maltratada. Pero no pierdas la esperanza. No permitas que la ingratitud, la conciencia dormida, el desamor, la inmadurez, lo que sea que les pasa, te quite la paz, la calma. Ten paciencia, piensa que todo pasa por algo, y que nada ni nadie marchite tu flor.

Entonces

  1. Tal vez hayan cosas que perdiste en tu vida las cuales todavía dentro de ti pareciera que fue ayer que te pasaron y por eso lloras tanto pero, te sientes agotada de todo el dolor congestionado en tu cuerpo y tu alma, el tiempo se te hace eterno cuando esperas que regrese a tu vida la calma, que se vayan los temores, las angustias... te desesperas, sientes que pierdes la fe, en tu desespero renuncias a la vida y regresan los pensamientos negros, permites que la tristeza invada... el ambiente y que las flores de tu huerto se marchiten en la oscuridad, entonces una voz interior te habla, se parece mucho a la voz de tu madre, entonces un recuerdo feliz te visita, tienes a tu primer hijo en tus brazos por primera vez y sientes la magia de la maternidad, entonces una mariposa llega hasta tu ventana y las hojas de la palmera se remecen con el viento, han pasado muchas horas sin poder dormir, la vida sigue avanzando, y con el amanecer renace la esperanza, vuelve a salir la luz. Entonces repito mi rutina diaria, me sacudo, me mojo la cara, me sirvo un vaso de agua y pongo la tetera a calendar para preparar mi primera taza de cafecito decaf. Tengo ojeras, me siguen saliendo canas, me duele todo el cuerpo porque siempre que hago ejercicios al dia siguiente pago las consecuencias, pero estoy acostumbrada al dolor corporal, es el otro dolor el que nos consume, el que nos va aniquilando. Me digo otra vez, molesta conmiga misma, no llores, no llores tanto, deja el drama, controla tus emociones, el mundo te necesita alegre, fuerte, sabia. Es cuando vuelvo a sentir dentro muy dentro de los caminos de mi mente la voz de mi abuela santa, me dice "Te digo de parte de Dios, no llores más, Jesús va a sanar esa herida con su Amor infinito."
    Entonces abro la Biblia y encuentro las palabras que me son necesarias para empezar otra semana:
    "Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores" . Marcos 7:13

Thursday, April 13, 2017

Ser libre

Filosofando ando. Orando. Pensando. Sintiendo. Suspirando. Respirando profundamente. Amando. Tengo semanas luchando contra varias condiciones, enfermedades que no me quieren dejar tranquila. Escribir siempre es un alivio, un escape. Escribir me hace libre. Amo sentirme libre.
Luchar contra la dependencia, contra cualquier tipo de dependencia, ya sea física o emocional, es algo verdaderamente difícil, pero no imposible. He podido conquistar varias dependencias, me faltan otras. Quiero sentirme libre de todas las ataduras y las torturas de mi mente. El cuerpo es muy traicionero.
La libertad real está formada por muchas pequeñas libertades que hay que ir conquistando a través de un esfuerzo continuado, autoafirmación, constancia, perseverancia y superación de una serie de circunstancias que a veces no son más que
trampas que encontramos por el camino, con el propósito de hacernos crecer.
Ya lo he comentado otras veces -y no me gusta ser repetitiva, pero viene al caso- que la libertad es interior, que no es algo físico que se pueda uno poner al salir de casa como un sombrero, un collar o una bufanda. Y para sentirse plenamente libre es necesario ir cortando todos esos hilos que nos unen a algo o a alguien de tal manera que no podamos prescindir de ello. No sirve esconder el hilo, autoengañándose, hay que cortarlo de raíz, con
decisión, sin que nos tiemble la mano, sin ampararnos en excusas ni sentimentalismos. Basta de excusas. Hay que conseguir el control de la situación y sobretodo, el de nosotros mismos. Hay que ser valientes. Hay que aprender a decir "no" a lo malo, a lo que no sirve, a lo que nos enferma el cuerpo y el alma.
Esto suele pasar con el tabaco, para muchas personas, en mi caso es la comida chatarra, la falta de ejercicio. Observa cuántas razones te das tu mismo para seguir fumando cuando llevas dos o tres días sin fumar. Debería ser al contrario, deberías buscar razones para no volver a caer en el vicio y no excusas para volver y encima, sin sentirte culpable.
Otra cosa que suele pasar es confundir las ganas con la dependencia. ¿Hasta donde somos conscientes de que lo que tenemos es ganas de algo y no dependencia?
Tal vez tenga ganas de una gaseosa, pero no me lanzo a la calle a las diez de la noche, a comprar unas latas de Coca Cola por si se me antoja a las doce beberme una. No tengo necesidad de tener la refrigeradora llena de refrescos, a no ser que sea adicto a esta bebida. Tengo 24 meses sin tomar gaseosas... no me hacen falta.
La dependencia emocional también es muy negativa para la persona pudiendo incluso perder su integridad, su dignidad y su autenticidad .
La persona dependiente carece de firmeza suficiente y lo que hace es desequilibrar la balanza, no a su favor, sino en su contra. Es decir, se infravalora a sí misma porque sobrevalora a los demás, o en este caso, a la persona de la que es dependiente emocional. Este tipo de conducta se puede dar en cualquier tipo de relación , no solo en las de pareja, pero en este caso, muchos afirman que lo hacen por amor. Necesitan a la otra persona por amor; no se pueden separar de ella, por amor; toleran el sufrimiento y la humillación también por amor. Muchos confunden este
sentimiento con el de la admiración suprema o la idealización del ser amado. Pero eso no es amor, el amor debe ser tan libre que podamos sentirlo sin la necesidad de estar cerca de alguien. Hay una leve diferencia entre "te amo" y "te necesito".
El amor es un sentimiento tan bello que no puede usarse para doblegar, ni para victimizarse. El amor solo debe servir para amar, no para poseer; para iluminar, no para oscurecer; para enaltecer, no para abatir.
No hace falta tampoco tener un corazón de hierro, ser antisocial, volverse ermitaño y alejarse del mundo; es una forma de vida que refuerza la integridad y la plenitud de una persona.
Cuando nada posea tu mente, entonces podrás decir tranquilamente: "soy libre"

Saturday, April 8, 2017

Ella es de clase alta.  Una mujer muy delgada y de voz calmada, nunca sube el tono de su voz.  Anda siempre con unas gafas de sol oscuras, de esas que cuestan una fortuna.  Mi amiga, no voy a decir su nombre, siempre huele bien, es elegante a cualquier hora, aunque viste de forma normal, unos pantalones de vaqueros, una blusa blanca, limpia, sin llamar mucho la atención... en la ciudad hay mucho crimen y uno tiene que mezclarse con el resto de la gente. 

Siempre viste con colores neutros, esconde dentro de la fina blusa una cadena de oro, y luce unos pendientes que fueron de su abuela, un reloj pequeño, un bolso tejido, calzado plano, sin tacones, para cuidarse de no caerse.  Ella no parece nada del otro mundo, pero si te acercas un poco, y la observas detalladamente entonces puedes darte cuenta que el reloj es de oro, y nada de lo que lleva es casual, incluso el bolso artisanal guarda su ipad, su móvil, como si nada, lleva en su cuerpo delgado más de 25,000 Soles, muy disimulados.  Ella habla siempre con cortesía, su tono es bajito, y escucha, sabe escuchar, es una señora de los pies a la cabeza sin ostentación , ella fue educada en la más estricta de las escuelas de alta alcurnia, la de que no se note quién o cuánto tiene. 


Eso sí, voy a ser clara, su ignorancia es la de su clase y vive en su imaginario inconsciente, en el mundo de las personas que piensan y sienten que los que no tienen es porque no quieren, que la gente es pobre porque no trabaja, que a quien le va mal ,es porque se lo ha buscado, que todos tienen su merecido, y miles de cosas así, pero ella lo ignora, vive oblivia a la realidad, porque no ha tenido la necesidad de ponerse a prueba y lo más cercano que conoce a ser solidaria es la pena, la lástima, esa que siente por los mendigos que extienden la mano, por eso siempre lleva monedas, moneditas, sueltas para dar algo a los que encuentra todos los domingos a la salida de misa, porque ella nunca deja de asistir a la Iglesia  ¿la conoces? 



Un día, hace poco, y porque nadie es libre de lo que nos puede pasar en la vida, a mi amiga, le pasó algo inesperado, casual, duro, brutal. Y yo pienso que no fue casualidad.  Resulta que en un viaje, (ella viaja mucho) se equivocó de puerta de embarque,  y así de avión,y lo mismo de destino.

Su destino final era nada menos que la tenebrosa Uganda, y la terrible realidad de saberse sin posibilidad de vuelta hasta pasada una semana. Entonces un generoso (atractivo) médico de una ONG, le ofreció cobijo, y ahí comenzó su experiencia infernal. 

Mi amiga no llevaba  maleta, solamente su bolso artesanal , su móvil, y su ipap. No le quedaba sino aceptar y lo hizo, aceptó, y en unas horas se sumergió en plena campaña de vacunación, en un campamento perdido, durmiendo entre mosquitos que se la comieron viva, y otros miles de insectos, cogiendo con sus brazos delgados a niños diminutos, en casas sucias, embarradas, pasando calores, sed, hambre, y ayudando a coser heridas infectadas, asisitiendo en partos en condiciones infrahumanas. 

Aquellas experiencias, primero, la espantaron,  después vino el sentimiento de estar abrumada, de no poder creer lo que pasaba en su vida, la vivencia, su realidad terrible, la abrumó, no dejo de llorar en días y noches, y al fin la endureció. Fue una semana de vida en el mismo Infierno.

Entonces, por fin volvió a su casa.   Pero no volvió nunca a ser la misma.  Ni a mirar igual, ni a vestir igual.  Algo, en su interior, se rompió, en mil pedazos. Mi amiga ya no era la misma.

Indudablemente la vida te puede cambiar en in instante.  En un viaje.    Y hay viajes, que tienen billete de ida, y un punto de no retorno. Todo pasa por algo.  A todos nos llega la hora de saber reconocer nuestro destino.


Yo la conocí unos segundos, me dio un fuerte abrazo,  ¡oh la conocí antes de marcharse mucho, era mi amiga de la infancia!, quiero decir, después, al regresar, me miro, y me dijo ¡Marisabel,  cuanta razón tenías! Luego, la vi marchar, camino de unas misiones, no he vuelto a verla...anda por ahí, a veces me escribe, y me dice que es feliz ayudando a los pobres. 

Y yo sé que es verdad, me consta, mi amiga es feliz, siempre delicada, sigue siendo fina y educada, pero ya no es indiferente al dolor ajeno, y ahora comprende lo que es convivir entre infiernos de pobreza, miseria y enfermedad en donde a pesar de todo reina el amor en el aire y se ven milagros y se conocen a los santos.






Friday, April 7, 2017

El desapego a las "cosas"

Hoy no tengo fuerzas ni para cargar mi taza de manzanilla. Me he dado una larga ducha a oscuras porque el dolor de cabeza no me deja funcionar, tengo varios dias con dolores agudos, quiero controlar mi llanto y no desesperar, como ya es parte de mi rutina diaria me refugio en el teclado y trato de no pensar, de olvidarme de todas las alarmas de mi cuerpo, es muy posible que alguno de los remedios o alimentos no se lleven bien dentro de mi sistema, no son compatibles, y siento la lucha interna de mi cuerpo luchando en contra de todos los sintomas, de los ataques, los calambres, los retorcijones, mareos, la batalla diaria de mi vida con los efectos colaterales de tanta medicina que muchas veces quisiera no tener que tomar. Hoy estoy a dieta de pure de manzanas, agua de arroz con canela (sin nada que la endulce) y muchos tecitos verdes.
Hoy necesito los abrazos de mis nietos, que mis hijos tuvieran un tiempito para regalarme con sus presencias. Ver a todos mis hermanos que tengo lejos. Si, que vengan todos los nietos, no me importa que rompan adornos o tropezar con juguetes, todo lo contrario. Esa bulla es el sonido celestial que necesito. Hoy necesito la felicidad que no tiene nada que ver con las poseciones materiales. Hoy quisiera mudarme a vivir al campo, lejos del ruido de la ciudad. Simplificar mi vida tanto que no necesite casi nada. Los seres humanos usamos las "cosas" para llenar los huecos enormes de nuestras vidas, de las carencias afectivas, de los verdaderos valores, los tesoros que no se ven, que se sienten. Nos llenamos de deudas, usamos las tarjetitas que al final terminan arruinando a tantas familias.
Hemos puesto primero a las cosas del mundo, y olvidado de poner en primer lugar a Dios. Ponemos tanto énfasis en lo que nuestras posesiones significan para nosotros que concluimos, que tener estas cosas en nuestra vida debe ser lo que nos hace felices. Ahora les hago una pregunta , ¿qué pasaría si dejáramos ir las cosas? Si se trata de una persona o una posesión, dejar ir puede hacernos sentir dolor y nos preguntamos a menudo: ¿Cómo puede el dolor, posiblemente, traer la felicidad? la paz, la tranquilidad.
Deja ir la idea de que la felicidad está contenida en tus posesiones actuales. Camina por tu casa y haz un inventario, te vas a dar cuenta que son pocas "las cosas" que verdaderamente necesitas. Y habla la voz de la experiencia porque yo soy una de las personas que caen en eso de "llenarse de adornos y cosas" o quiero decir que "era" porque conforme me hago vieja necesito menos, mucho menos que limpiar.
Este es un gran error. Ya se trate de ese par de zapatos, la cartera de marca, el carro, el último teléfono inteligente o la persona que hemos estado queriendo, nuestra mente cree que nuestras vidas van a mejorar y seremos más felices sólo cuando estas cosas entran en nuestras vidas. Y sí, pueden hacernos sentir emoción y alegría por un corto tiempo, pero nuestra capacidad de adaptarnos al entorno y lo que está en él nos hace aburrirnos fácilmente y pasar a la próxima cosa que nos traerá la felicidad de nuevo. Apostar dinero que no tienes en los casinos, gastar dinero que no tienes para impresionar a personas que no conoces.
Espero que una persona muy querida pueda leerme y seguir mis consejos. Acaba de romper con su novia por problemas mayormente de dinero. Deja ir lo que no puedes controlar. Tratar de controlar las situaciones que nos rodean para hacernos felices sólo terminará en infelicidad. A veces es mejor dejar de lado lo que no puedes controlar y dejarlo jugar de la manera en que está destinado. Luchar demasiado duro y obsesionarse con las cosas sólo traerá frustración, tratar de cambiar algo que está arreglado te quitará tu felicidad a largo plazo por lo que es importante dejarlo ir. En última instancia, necesitas ir con el flujo para cosechar los beneficios de sentirte feliz.
Deja ir tus posesiones pasadas. Al aferrarnos a nuestras posesiones, nos aferramos al pasado. Aunque es bueno tener recuerdos, aferrarnos a demasiadas cosas puede impedirnos avanzar más de lo que pensamos. Literalmente haciendo espacio en nuestros armarios, liberas espacio en tu mente también y esto puede hacer maravillas para tu felicidad.
Deja ir a la gente que no sirve en tu presente. A veces tenemos personas en nuestras vidas que humedecen nuestra felicidad. Si bien puede ser difícil dejar de lado a los amigos y los amores pasados, es fundamental para nuestra propia felicidad dejar de lado y dejar que estas personas se vayan. Mantenernos a los recuerdos dolorosos o exponer constantemente nuestros pensamientos y mentes a personas potencialmente tóxicas sólo obstaculizará nuestra felicidad.
El dolor, muy a menudo conduce a la felicidad. Todo el concepto de dejar ir es doloroso para nosotros. Debe ser, de lo contrario, ¿por qué sería tan difícil de hacer? Estamos seguros de que las cosas y personas que nos rodean contribuyen inmensamente a nuestra felicidad cuando, de hecho, en muchos casos, esto no es cierto. A veces necesitamos pasar por procesos dolorosos para alcanzar nuestra felicidad, es cómo evaluamos y apreciamos lo que necesitamos para hacernos felices y liberamos el espacio necesario para que experiencias y pensamientos nuevos y emocionantes entren y ayuden a entender cómo ser feliz, verdadera y genuinamente feliz.
A veces (como hoy) creemos que la vida nos dice "no" cuando solo nos dice "espera". Me parece escuchar a mi abuelita diciendo a cada rato "Paciencia y buen humor"

Saturday, April 1, 2017

Bienvenido Abril


Bienvenido Abril.  El mes que cumplen aniversarios de vida personas muy importantes en mi vida. Parece mentira que mi hijo menor sea ya un hombre de cuarenta y una primaveras, y mi hermano Maurice va a completar los sesenta...  Hoy amanece soleado, hoy empieza Abril y no quiero sino agradecer por tantos momentos buenos de mi vida. Quiero recordar a tantas personas amadas, que ya no puedo ver ni visitar porque se me adelantaron.  Personas que me hacen tanta falta.  No me voy a acostumbrar nunca a vivir sin ellas.  Todas siguen latentes en el huerto de mi alma, en los caminos de mi mente. 

Siento las huellas profundas de sus existencias, de lo que dejaron al partir del mundo terrenal. Porque hay personas que dejan huellas que no se borran. Personas que supieron abrir y alumbrar nuestros caminos. Personas que sin ser jardineros supieron regarnos las flores del alma con el agua fresca de sus palabras, con el manantial de sus consejos y el amor incondicional que supieron entregar generosamente, saciando nuestras carencias de amor y afectos.  Yo tuve mucha suerte, mejor dicho muchas bendiciones, tuve la mejor abuela paterna del mundo, fue ella mi maestra, mis risas infantiles, mi primer amor, ella sigue regando mis jardines imaginarios con sólo mirarlos desde el Cielo, me sigue regalando su amor, su perseverancia, su fe, su tolerancia y generosidad. Cuando la recuerdo me llega con su inmenso amor, su alegría hasta en los peores momentos, su sonrisa sincera, muchas veces siento que me limpia el llanto de mi rostro cansado y me renueva, me cura las heridas con sus manitas arrugadas por el tiempo, me besa los ojos cerrados, me besa la frente, me deja su aroma a colonia de limones con naranjas, su recuerdo me estremece, me llena todos los huecos de las ausencias amadas, me inspira a vivir y disfrutar de los momentos simples de mi vida, La imagino cargando a todos sus hijitos, chiquita de estatura, valiente como una gigante, ajena a las heridas de una vida dura llena de tiempos inclementes, una guerrera de la paz y la justicia, nunca la vi molesta, nunca la vi inactiva, su gran ejemplo fue el mejor mapa de mi vida.

Un 11 de Diciembre de 1966 la parca como ella le decia a la muerte vino a robarme a mi abuela, ella se fue de viaje al cielo en primera clase con el Angel Guardian de su hijo menor que era el Piloto de la nave invisible que se lleva a las almas al Paraiso. Era de madrugada y las nubes no me permitian ver que fue una noche de verano, la noche triste de su partida.  Por esas cosas de la vida fue un 11 de Diciembre del 2010 la ultima noche que vi con vida a mi madre, antes de marcharme para Lima para llevar abrigo y comida para los pobres, para seguir la obra de mi abuela.  Ahora comprendo que mi abuelita la esperaba en el Cielo.

Entonces al quedarme solita sin abuela y muchas primaveras despues sin mi madre y muchas tias y amigas amadas que se me adelantaron, quedaba mi viejita linda, la de la calle Las Acacias en Miraflores, cerquita de la Iglesia de la Virgen de Fatima. Se llamó Aurelia Fernandez Garcia y ha escrito el mejor libro en las vidas de quienes la amamos y conocimos.   Digo nuestras, porque mis padres, mis hermanos, mis hijos, mis primos y yo, disfrutamos de su manera especial y exquisita siempre de expresar el afecto, de su clase, suavidad, elegancia, sus reglas de cortesía y conducta, de su voz suave y sus transparentes sentimientos de segunda madre.

Tía “Aurea”, como cariñosamente la llamamos, completando sus 94 años de vida se fue de viaje al Cielo en el verano del 2012,  no pude viajar para despedirme de ella y la tristeza de no haberle dado mi abrazo de despedida me dejaba estacionada y paralizada por muchas noches de llanto incontrolable, era una viejtita linda, ya su cabecita no funcionaba por el Alzheimer, sin embargo podia rezar el Rosario y recordar que su fecha de nacimiento era el 14 de Febrero, nunca se puso el vestido blanco de novia, nunca tuvo hijos, siempre estuvo cerca de sus dos hermanas, muy unidas.  Ninguna de las tres tuvo hijos, nosotros sus sobrinos lo fuimos emocionalmente porque eran las tres divinas.  En realidad debo decir que las tres fueron mis Hadas Madrinas, las mujeres ejemplares de mi juventud y primeros tiempos de adulta.  Ellas, las tres, con unas vidas libres, emancipadas de todo lo oscuro y malvado.  Todos los domingos en la Iglesia, a la misma hora.  Siempre visitadas por tantas personas que llenaban la preciosa sala de risas y alborotos, guitarras y conversaciones cultas y profundas. Llenas del amor a Dios, puedo asegurar que para todos sus sobrinos eras nuestras queridas tias "Gatas" que nos enseñaron con sus vidas ejemplares el buen vivir, el buen comer, el buen disfrutar, el bien trabajar, porque eran tres grandes mujeres hormigas productivas y adelantadas a su tiempo.

Recuerdo muchas reuniones en casa de la Gata mayor, Antonieta, tardes de tertulia, tardes de deliciosas cenas, mesas elegantes, platos de fina porcelana, manteles bordados en Bruselas, cuadros pintados por los famosos amigos pintores, artistas, personas importantes, poetas, pianistas, cantantes, noches inolvidables de arte y cultura, noches que no se han vuelto a repetir en mi vida. Los pasados años, los tiempos felices de los sesenta y setenta... casada a los 18, divorciada a los 24 con mis dos hijitos, en 1978 me fui de Lima pero nunca rompi mi promesa de siempre escribirles y de regresar a verlas...

Muchas veces al despertar quiero manejar mi carro a la calle Las Acacias en Miraflores y me doy cuenta que no vivo en Lima, que mucha de mi gente querida ya no es parte de mi realidad, de mi presente, que no vivo en Miraflores desde 1978, y me duele.  Me hacen falta, tanta falta.    Hoy quiero dar las gracias por todos esos momentos compartidos. Por todo el amor y la ternura, por el arroz con leche, por el asado, por los camotillos y los dulces de higos, por las flores, por sus tejidos y mi ropita planchada y almidonada, por todos los cuidados y los consejos, por los abrazos y las carcajadas.

Hoy tengo otras personas en mi vida. Amigas que me visitan cuando viajan a Miami, amigas que recuerdan nuestras horas compartidas antes de ser esposas, madres, abuelas.   Quisiera se quedaran a mi lado pero tienen que regresar a sus hogares, a seguir con sus vidas, con sus misiones.  El Internet hace possible nuestros encuentros, sin medir distancias.

Fue mi abuelita Carmen Rosa, mi heroina, mi santa, la mujer completa de todas las virtudes, tan ordenada, tan justa, pero sobre todo tan bondadosa con los pobres, con los ancianos, con las viudas, la que desde Agosto llenaba un dormitorio de juguetes para todos sus nietos y biznietos y muchos otros que no eran familia, gracias a ella muchos pobres tuvieron siempre juguetes en las Navidades, y familias comieron y cubrieron  sus cuerpitos desabrigados, gracias a ella tengo una cantidad de estampitas de mis amiguitas y primas de su Primera Comunión que son mi Tesoro, su herencia, junto con sus poemas.  Y un cuadro magistral en la sala, de rosas amarillas y melocotones.

Mi Gatita contrajo matrimonio con su primo hermano Pablo el mes de mi nacimiento en Enero de 1954. Nunca tuvieron hijos,  (ella, ya anciana, me contaria que tuvo una perdida una noche de copas, le gustaba tomarse un whiskey antes de dormir). Nosotros, sus sobrinos, fuimos sus hijos.  Me hizo sentir como una hija siempre, y la quise tanto como a mi madre.   Fue una gran maestra, como mi abuela.

Sus sobrinos fuimos esos bebitos que nunca pudieron tener.  Maurice, mi hermano el ahijado de Pablo el actor de la familia. En las dos casitas unidas de las "Gatas" moraba la alegría de cada tarde, el buen gusto, la buena mesa, los modales de la gente con clase.  Los domingos en las escaleras desfilaban todos los zapatos que mi Pablito lustraba, en la cocina la canasta de paja llena de verduras frescas que caminando hasta la plaza de Surquillo el artista reconocido compraba a las caseritas que tanto lo admiraban.  Me parece escuchar su voz melodiosa, cada palabra, me parece reconocer el aroma a canela y clavos, verlos felices completando sus sueños.    Siempre elegantes y ejemplares.

Ya no están.  Se fueron hace tiempo... quiero recordarlos siempre, con ternura, con amor, sin dejar de sentir que ellos viven en un hermoso Palacio en el Cielo y que tienen siempre la puerta abierta, la mesa puesta, los brazos extendidos para abrazarnos y calmar nuestra sed, para consolar nuestro llanto,  para renovar nuestras vidas, para que los recuerdos alimenten nuestras almas, nuestros cuerpos, para que sigamos sus vidas ejemplares...

Hoy he empezado Abril con el recuerdo de mi gente querida,  he orado, he agradecido, me he sentido previlegiada en el silencio de mi alcoba, no he podido contener mi nostalgia aguda, mi tristeza infinita porque me hacen todos tanta falta, mi madre, mi abuelita, mis tias Gatas, mis amigas de la infancia, mi papi a quien no veo hace tiempo, mi gente de Lima, mi gente querida, tantas personas que quisiera abrazar, con las que quisiera volver a reunirne.   Dios te lo pido tanto.

Y no he podido contener el llanto.  He tratado pero estoy muy conmocionada.  Sóla en mi soledad, en mi teclado, he llorado y sigo llorando, en mi catarsis, en mi escritura, con el alma apretada, con mi cuerpo enfermo, con mi eterno agradecimiento y mi amor que sigue a la deriva, creciendo. 

Quiero que sepan todos que los extraño, que muchas veces es duro vivir sin ellos, sin ustedes, pero me consuela saber que ellos son vecinos de Dios y que todos tienen lindas moradas y nos cuidan y nos protegen.

Con todo mi amor para toda mi gente que se me adelantaron...